UNA CALA VESTIDA DE NEGRO, por Yolanda Aguas

The night dances pr (c) foto Damien Dufaitre3175-photoIntro.panoramic

Si Georgia O’Keefe hubiera pintado un retrato de Charlotte Rampling, creo que habría sido un cuadro abstracto titulado: “Cala vestida de negro”.   Eso pensé cuando la vi entrar en el palco escénico del Teatro Gayarre de Pamplona el pasado domingo 24 de noviembre de 2013.

Descalza y vestida de negro, caminó firme hasta casi tocar al público, y de pie – con los brazos muy pegados a su cuerpo – comenzó a declamar el primer poema de Sylvia Plath “Lady Lazarus”, mientras su compañera de espectáculo teatral, Sonia Wieder-Atherton, interpretaba al violoncelo la Suite nº 2 opus 80, Declamato (largo) de Benjamin Britten.

He vuelto a hacerlo,

Una vez por decenio

me las compongo…

Especie de milagro andante, mi piel

que destella como una pantalla de lámpara nazi,

mi pie derecho

pisapapeles,

mi rostro sin rasgos, delicada

tela judía.

Arráncame el paño,

oh enemigo mío.

¿Infundo terror?…

Estos fueron los primeros versos que pudimos escuchar en su voz, en su profunda y cálida voz, cuando el espíritu de Sylvia Plath comenzaba a invadirlo todo por la atmósfera que Charlotte y Sonia estaban creando.

Cada poema interpretado estaba acompañado por una postura física de Charlotte Rampling completamente diferente. Era su voz, sí…, pero era todo su ser el que daba vida a la obra de la poeta americana.  Cuando Sonia Wieder-Atherton interpretaba la música de Britten, Charlotte quedaba inmóvil y callada, pero su rostro seguía mostrando el sentimiento que la música producía en su interior.  Incluso pude observar cómo alguna lágrima acariciaba suavemente su rostro, lágrima que acompañaba su turbadora mirada.

Fascinante, así fue su presencia en escena.  Conmovía con su voz y conquistaba con su gesto.  Apenas una butaca como atrezzo y en ella depositó todo su encanto.  ¡Qué espectáculo tan hermoso¡

Muchas veces la escuché afirmar que el éxito de un actor depende más de que sea fotogénico que guapo: “la fotogenia, esa manera de atraer y devolver la luz, es lo único que puede durar, mientras que la belleza es por naturaleza evanescente”.   Y cuando la tuve tan cerca en Pamplona durante la rueda de prensa y posterior conversación con ella (casi en privado) comprendí que tiene mucha razón.  No es que sea guapa, es que simplemente atrae la luz para luego irradiarla, iluminando a todo aquel que tiene cerca.  Pudorosa y prudente, alguien que prefiere escuchar a hablar, sin duda alguna esta mujer proyecta una imagen de serena elegancia y misterioso mundo interior.

El recital está compuesto por nueve poemas de “Ariel”, extractos de “Three Women” y una “Love Letter”.  La música de Britten: Suite nº 2 y Suite nº 3.

Los poemas fueron interpretados por este orden: Lady Lazarus, The Night Dances, Edge, Ariel, Letter in November, extractos de Three Women, Daddy, Wintering, Medusa, Contusion y Love Letter. 

Contrastaba el modo enérgico con el que la violonchelista Sonia Wieder-Atherton interpretaba la música de Britten con el tono delicado en que la actriz declamaba los poemas más íntimos de Plath.  Contrastaban las notas atemperadas de Britten con la exaltación en la voz y en la mirada de Charlotte…  para luego, casi como en un milagro, unificarse todo en una perfecta simbiosis creativa: Plath y Britten, Rampling y Wieder-Atherton.

Foto 1 CríticaFoto 2 Critica

Afirmaba Charlotte Rampling que la segunda parte de su vida profesional en el cine llegó de la mano del director François Ozon: “fue como encontrar un gran amor. François me permitió pasar la transición a la madurez.  Con el director establezco una relación muy íntima, me convierte en un instrumento de música, en un violín o un piano, para que interprete la música a través de mí“.

Creo que con este espectáculo tan personal creado por Rampling y Wieder-Atherton, la actriz británica -afincada en Francia- ha podido encontrar el camino para alargar su presencia en el teatro.  Quizá no tarde mucho, quizá encuentre ese espectáculo nuevo que ella quiere crear.  Y esa será una excelente noticia para todos nosotros.

Sonia Wieder-Atherton, es una solista muy solicitada por las grandes orquestas.  Toca con frecuencia con los pianistas Imogen Cooper, Elisabeth Leonskaja, Laurent Cabasso, Georges Pludermacher y, el exquisito músico francés, Bruno Fontaine.  Una compañera de viaje ideal para la Sra. Rampling.

He visto muchas representaciones teatrales a lo largo de mi vida, he visto trabajar a los más grandes… pero lo que pude ver el pasado domingo en el Teatro Gayarre de Pamplona y el lunes en el Teatro Arriaga de Bilbao, es una de las propuestas escénicas más hermosas que he tenido el placer de contemplar.

Sospecho que volverán a visitar nuestro país…  ¡Ojalá¡ Si es así, no se lo pierdan…

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CRÉDITOS:

“THE NIGHT DANCES” / “DANZAS NOCTURNAS”

Benjamin Britten – Sylvia Plath

CHARLOTTE RAMPLING (voz) / SONIA WIEDER –ATHERTON (violoncelo)

Creación: Sonia Wieder Atherton y Charlotte Rampling

Ayudante de dirección: Emmanuelle Touati

Puesta en escena: Sonia Wieder Atherton

Creación luces: Franck Thevenon

Dirección General: Damien Dufaitre

Producción. Les Visiteurs du soir

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NOTA:  Las dos fotografías oficiales del espectáculo THE NIGHT DANCES son propiedad y autoría de Damien Dufaitre.

Las dos fotografías de Charlotte Rampling y Sonia Wieder-Atherton saludando al final del recital son propiedad y autoría de Yolanda Aguas.

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