LA MUJER DEL TENIENTE FRANCÉS (Dir. KAREL REISZ), por Yolanda Aguas

“Estaba en la punta, apoyada, al parecer, en un viejo cañón hincado en el suelo para servir de amarradero.  Vestía de negro.  El viento agitaba sus ropas, pero la figura permanecía inmóvil, con los ojos fijos; con los ojos fijos en el mar, más semejante a un monumento viviente a los ahogados, a una figura mítica, que cualquier otro detalle de aquel día vulgarmente provinciano”.

JOHN FOWLES, La mujer del teniente francés, 1969

https://www.youtube.com/watch?v=9vUjlDXqTG0

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En 1981, el director Karel Reisz dirigió la adaptación al cine de esta magnífica novela de John Fowles.    El guión adaptado fue escrito por el dramaturgo Harold Pinter, que fue nominado al Óscar y años más tarde, en 2005, recibiría el Premio Nobel de Literatura.   La banda sonora fue compuesta por el maestro inglés CARL DAVIS, músico de referencia por su virtuosismo en la orquestación más clásica.

La mujer del teniente francés fue una de las películas que definieron, en cierto modo, el tipo de cine que yo iba a admirar a lo largo de mi vida.  Llegué a ella porque los dos actores protagonistas eran en aquellos años mis preferidos (todavía lo es Jeremy Irons, y sigo admirando mucho a Meryl Streep).

Jeremy Irons se convirtió en mi actor desde que le descubrí en aquella magnífica serie de la BBC del año 1981, Retorno a Brideshead, basada en la novela homónima de Evelyn Waugh.  Y con Meryl Streep me sucedió prácticamente lo mismo, la conocí también por una serie que marcó un hito en la  televisión y fue un éxito en todo el mundo:  Holocausto, permaneciendo todavía hoy en la memoria de muchas personas.

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Por los motivos que acabo de relatar, La mujer del teniente francés reunía para mí todos los alicientes para ir a verla el mismo día de su estreno.  Me fascinó tanto que fue de las primeras películas que fui a ver 3 veces en una misma semana, y luego otras 3 en la semana siguiente.

Siempre he pensado que es una de las mejores películas de la década de los 80 y, en general, de la Historia del Cine.  La adaptación que hizo Harold Printer junto al director Karel Reisz (uno de los cineastas más representativos del Free Cinema inglés) añadió también una segunda historia que transcurría en “tiempo actual”.  Básicamente, el argumento de este inolvidable filme es el siguiente:

Inicialmente dos afamados actores están rodando también la adaptación cinematográfica de la novela de John Fowles.  Son Anna y Mike quienes, al igual que los personajes que interpretan (Charles y Sarah, protagonistas de la novela de Fowles), inician una historia de amor traicionando la lealtad a sus respectivas parejas. En ambos casos, se trata de una historia de amor casi imposible.   La primera historia, desarrollada en el siglo XIX, se centra en la implacable crítica de la sociedad de la época hacia una mujer, Sarah, que después de mucho tiempo de seguir esperando a su teniente francés en el precioso malecón desde el que él partió, vuelve a enamorarse de un burgués que ya está comprometido.  La segunda historia, se centra en los dos actores que, ya con el cansancio de vida en común de sus respectivas parejas, se lanzan a vivir una engañosa pasión que terminará justo al finalizar el rodaje de la película.

Las secuencias de la película dentro de la película son más extensas o habituales, pero conforme avanza el metraje los momentos entre los dos actores “en tiempo actual” van ganando terreno y profundidad.  De este modo, el guionista y el director consiguen una perfecta unión entre las dos historias.  El espectador asiste maravillado a ese bello proceso en que una historia de amor complementa a la otra, mejorando aún más (si cabe) la muy destacada factura de la película.   Es preciso señalar, que en la novela de Fowles también hay dos finales opuestos, como la propuesta que hicieron el guionista y el director de La mujer del teniente francés.

La forma de entrelazar ambas historias se consiguió con un excelente montaje en el que están exquisitamente expuestas las secuencias de esta película que logró convencer a todo tipo de público.

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Como sucede en el mejor cine inglés, esta película destaca por la elegancia de sus imágenes, el diseño de producción, la magnífica realización del director, el extraordinario guión adaptado de Harold Pinter y, principalmente, por la brillantísima e inolvidable interpretación de dos actores que estaban en pleno despegue de sus respectivas (y brillantísimas) carreras profesionales.

No quisiera terminar este artículo sin mencionar un elemento fundamental en la belleza de los exteriores (muchos y notables) de este filme: el rodaje de la preciosa escena rodada en The Cobb de Lyme Regis del momento en que el personaje interpretado por Jeremy Irons ve por primera vez al de Meryl Streep en el  malecón.  The Cobb, una pared del puerto llena de historia. Lyme Regis, ciudad costera en el oeste de Dorset, situada a 40 km de Dorchester y 40 km al este de Exeter.  La ciudad está situada en la bahía de Lyme, en el Canal Inglés en la costa de Dorset.

Este filme es uno de los mejores ejemplos de ese subgénero que se podría definir como “cine dentro del cine”, tal como lo hizo anteriormente François Truffaut con La noche americana, en 1973.

La mujer del teniente francés (The French Lieutenant’s Woman), es una película que reúne todo eso que buscamos los amantes del cine.  A saber, elegancia en las imágenes, belleza en la música que las arropa, texto (y subtexto) impecables e interpretaciones que calan y se quedan muy dentro de todos nosotros.

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EL LIBRO DE JOHN FOWLES:

Bahía de Lyme, 1867. El joven Charles Smithson ha ido a visitar a su prometida. Llevado por su afición a la paleon­tología, hace largas excursiones por los bosques en busca de fósiles. En una de ellas conoce a Sarah Woos­roff, a la que los lugareños llaman «la mujer del teniente francés», por el romance que vivió con un marino de esa nacionalidad que después la abandonó. Entre ambos personajes nace un amor apasionado que chocará violentamente con la rígida moral victoriana.

Manipulando ingeniosamente las convenciones del narrador omnisciente decimonónico y los clichés de la novela victoriana, Fowles construye un brillantísimo libro que, por un lado, relata una apasionante historia de amor y, por otro, propone una aguda reflexión sobre el sentido último de la literatura.

Lo que dijo la crítica sobre la novela:

«Magnífico tour de force» (Times Literary Supplement).

«Una espléndida, lúcida y muy satisfactoria creación artística» (J. Price, New Statesman).

«Un libro apasionante y una insuperable muestra de talento narrativo» (John Higgins, Financial Times).

EL AUTOR:

Nació en Leigh-on-Sea, hijo de Robert J. Fowles, un próspero comerciante de tabaco y Gladys Richards, maestra. Después de estudiar en el Bedford School, estudió francés y alemán en la universidad de Edimburgo y en el New College de Oxford. Tras licenciarse sirvió en la Armada británica y en 1950, comenzó a trabajar como profesor en FranciaGrecia e Inglaterra.

El éxito de su primera novela El coleccionista (The Collector) en 1963, hizo que dejara la docencia para dedicarse en exclusiva a la literatura.

En 1968, Fowles se mudó a Lyme Regis en Dorset, que serviría como escenario de la novela La mujer del teniente francés (The French Lieutenant’s Woman).

En ese mismo año adaptó al cine su novela El mago (The Magus) dirigida por Guy Green (basada en sus experiencias en Grecia y escrita antes que El coleccionista dirigida esta por William Wyler), pero la película no tuvo éxito.

La obra de no ficción más conocida de Fowles es problamente Aristos (The Aristos), una colección de reflexiones filosóficas. Muchos críticos lo consideran como el padre de Postmodernismo británico.

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 NOTAS: 

-Las fotografías insertadas en este post son propiedad de sus autores. (Se han utilizado sin ánimo de lucro).

-La fotografía de las portadas del libro y dvd, así como la del autógrafo de Meryl Streep en la hoja número 3 de la edición de Anagrama, son propiedad de CINET-FARÖ. 

El autógrafo de Meryl Streep lo conseguimos tras la rueda de prensa que ella ofreció en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en 2008.

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