MARGUERITE DURAS: Centenario de una mujer herida, por Francesc Mazón Camats

El Teatro de La Duras

En primer lugar citemos y olvidemos los lugares comunes:  Las Escuelas públicas de la Conchinchina Francesa, la madre viuda enérgica y terrible, los dos hermanos( Caín y Abel) el demonio predilecto de mamá, el ángel desdichado, el internado de Saigón (soledad y libertad), el amante  chino de una adolescente, la Sorbonna de Paris y los frenéticos años 30s,el primer triángulo (marido y amante), la ocupación nazi, la resistencia, los campos de exterminio, el Dolor…afluentes, meandros, marismas que conducen al gran río Duras: La LITERATURA, mezcla de biografía y ficción, en la que debuta en 1943 con “Les Impudents” (Los Impúdicos) y en la que se convertirá en la autora francesa más leída del SXX.

A partir de los años 50s, los éxitos se suceden “Un Dique contra el Pacífico”, “El Marino de Gibraltar”, “Moderato Cantabile” ( Claude Roy la definirá como Madame  Bovary reescrita por Bélá Bartók).

Olvidemos también todos los subterfugios, las máscaras, las medias verdades o las mentiras, los personajes borrados (sus dos hermanastros), las intrigas sobre su origen (una euroasiática hija de colonos blancos?)…

Recordemos solo a la pequeña y frágil niña , dejada al margen por su obstinada madre, aterrorizada por su hermano mayor. Nacida el 4 de Abril de 1914, en Giadinh, al norte de Saigón, entre el Golfo de Siam y el Mar de la China, hija de Henri y Marie Donnadieu, maestros en las escuelas primarias de las colonias francesas de Camboya, Annam o Tonkin (actual Vietnam)… cumpliría 100 años pero murió en 1996, consumida por el alcohol, reclusa, alejada del mundo.

Dedicaremos nuestro esfuerzo/homenaje a dos de sus territorios Teatro y Cine del inmenso Océano Duras, de esta trabajadora desenfrenada.

unnamed (7)unnamed (11)unnamed (10)

El Teatro de Marguerite  Duras

Será en Septiembre de 1956, casi por azar, que la Duras inicia su carrera teatral. Su afán por reescribir y reconducir todos sus textos, la anima  a seguir el  consejo de Claude Martin y adapta su relato corto “Le Square” para los escenarios, con el tiempo se convertirá en una de sus obras más representadas. Dos únicos personajes, un encuentro fortuito en un parque y su magnífica habilidad para los diálogos, harán el resto.

El segundo azar teatral será su encuentro con la gran Madeleine Renaud (una de sus adoradas actrices), para ella creará un ciclo de obras, casi siempre como encarnación de su mitificada y obsesiva madre Marie.

Su segundo estreno en 1958 de una obra directamente teatral,”Los Viaductos del Sena y Oise” confirman su interés teatral, la obra será largamente reelaborada  como “La Amante Inglesa” quizás su mayor éxito.

Otra de sus obras más representadas “La Música” nació como un encargo de la BBC para su prestigiosa serie Love Stories en 1965, un episodio de una hora con la maravillosa Vanessa Redgrave y Michael Craig como protagonistas. Una pareja se reencuentra en un hotel de la costa para preparar los papeles de su divorcio. Reelaborada varias veces su versión definitiva se llamará “La Musica Deuxième” estrenada en 1985 por Sami Frey y Miou-Miou.

En 1965, de nuevo con Madeleine Renaud en mente, escribe “Des Journées entières dans les arbres” (“Days in the Trees”), que reescribirá varias veces hasta su versión definitiva, en 1973, con la Renaud, Bulle Ogier y Jean-Pierre Aumont. De esta obra, la mítica Peggy Aschroft hará en el West End, en 1966, una interpretación memorable.

unnamed (6)unnamed (2)unnamed (9)unnamed (8)

Después de los sucesos revolucionarios del Mayo de 1968, Madeleine y su marido, Jean-Louis Barrault son expulsados de la dirección del Th. Odéon; la Duras que había intervenido en la ocupación y las asambleas del teatro, obsequia ala actriz con “la Amante Inglesa”, uno de sus mayores éxitos personales.

En 1977, la reescritura del “Dique contra el Pacífico” como obra teatral, dará lugar a “El Edén Cinema”, de nuevo la turbulenta relación de su madre (la Renaud) con Pierre, el hermano mayor; con un tratamiento, cada vez, más mítico. Marie Donnadieu, que había regresado a Francia, rechaza violentamente la imagen que de ella da Marguerite no volveran a hablarse, ni verse jamás.

Finalmente en 1983, escribe para Madeleine, su último papel en “Savannah Bay” su obra más lírica. Una historia de amor perdida en la memoria de una antigua actriz.  Esta obra en su versión catalana, supuso el regreso a los escenarios y a su ciudad de Maria Mercader, la viuda de Vittorio De Sica, acompañada por Jeannine Mestre.

Para celebrar su centenario el Theatre L’ Atelier de Paris, ha programado un ciclo con sus obras. A destacar una nueva versión de “Savannah Bay”, con la gran Emmanuele Riva acompañada por Anne Cosigny.

Los clichés creados por las grandes actrices durasianas: Madeleine Renaud, Bulle Ogier y Delphine Seyrig, con sus interpretaciones etéreas y sonámbulas, no deben hacernos olvidar que fue Emmanuele Riva la primera actriz que aportó rigor y lirismo a los maravillosos textos y palabras de La Duras, en Hiroshima, mon amour.

Emmanuele Riva confesaba el pasado mes de febrero “Para mí Duras es como una bola de fuego con dulzuras de ceniza, estoy transtornada, con miedad (cumplió 87 años, interpretando la obra) me parece surreal poder caminar de nuevo con ella. De “Hiroshima, mon Amour” a este “Savannah Bay” han pasado 55 años de memoria y olvido.

unnamed (4)unnamed (12)unnamed (1)unnamed (3)unnamed (5)

****************************************************************************************

NOTA:  Las fotografías insertadas en este post son propiedad de la colección privada de FRANCESC MAZÓN CAMATS.

Anuncios

ANA MARÍA VIDAL (Entrevista), por Yolanda Aguas

ANA MARÍA VIDAL, su nombre brilla con luz propia en las mejores páginas de la escena española y en la memoria de los verdaderos aficionados al teatro. 

Su clase y su talento la sitúan en los primeros puestos de la más importante generación de actores de nuestro país.   Poseedora de una bellísima y poderosa voz que sabe proyectar como muy pocas actrices europeas. 

Estos días tenemos la fortuna de tenerla entre nosotros en Zaragoza, y en CineT Farö cumplimos el anhelado sueño de conversar con ella.

Una estrella del teatro que no presume de serlo, y una mujer -una señora – que nos ha conquistado por su sencillez y amabilidad.

image22

Visitas de nuevo Zaragoza, para representar la obra de Miguel Mihura “Maribel y la extraña familia”.  Él decía: “mi teatro soy yo y una mujer enfrente…”

Sí… (ríe), eso lo he dicho en la rueda de prensa de esta mañana en el Teatro Principal.  Miguel Mihura era un apasionado de la mujer.  Por eso, casi todos los personajes femeninos de sus obras son maravillosos, mucho mejor que los masculinos.

Era un apasionado del sexo femenino, era un loco, se enamoraba de todo el mundo, se enamoraba de todas…  Yo no lo llegué a conocer personalmente, pero he oído muchas anécdotas de él, algunas son impresionantes (sonríe).  Cuando tenía alguna amiga se la llevaba a su casa y como la quería conquistar había ideado un artilugio que cuando la chica ya se quería ir después de tomar una copa con él, Miguel le decía “pero no te vayas, mira la ventana, mira cómo llueve…” y él con una regadera y un cordoncito del que tiraba caía agua… (reímos), “cómo vas a salir, mira cómo está lloviendo…”.  Era algo impresionante en ese aspecto.  Me han contado cosas de él fantásticas.

José María Forqué dirigió en 1960 la película “Maribel y la extraña familia” protagonizada por Adolfo Marsillach, Silvia Pinal, Julia Caba Alba y Guadalupe Muñoz Sampedro.  ¿Vieron la película antes de llegar a los ensayos con Gerardo Vera?

No…, no era necesario.  Gerardo es un director fabuloso, todo lo que está haciendo está teniendo un éxito unánime de crítica y público.

1image2993

En las fotografías, Rafael Campos (Director del Teatro Principal de Zaragoza), Ana María Vidal y Lucía Quintana.

José Bódalo, Amelia de la Torre, José Maria Prada, Luisa Sala, Juan Diego, Antonio Iranzo, Joaquín Pamplona, José María Escuer, José Mª Caffarell, Mayrata O´Wisiedo, Tina Sainz, Alicia Hermida, Mercedes Alonso, Enriqueta Caballeira, Tomás Blanco, Jaime Blanch, Maite Blasco, Mary González, Carmen Bernardos… Me gustaría nombrarlos a todos…

Ana María ¿Qué sientes al formar parte de esas generaciones de actores tan importantes de la escena española?

¡No sabes qué maravilla fue¡ porque era un trabajo tan en equipo, tan maravilloso… Todos nos ayudábamos a todos.  Eran unos actores tan espléndidos…  Has nombrado a gente que unos eran más jóvenes que yo, otros mayores (yo comencé con 12 años y oficialmente con 16).  Yo los miraba como si fueran muy mayores y la mayoría sólo tenían 30 años.  ¡Aprendí tanto de todos ellos¡

Yo me quedaba en el escenario, viendo las funciones y absorbiendo cada gesto, cada movimiento, cada  palabra… sinceramente aquellos actores eran extraordinarios.  Ahora no los veo tanto, los hay…naturalmente, pero no son la mayoría como lo eran entonces.

Hay actores jóvenes muy preparados, considero que lo están en cuanto a estudios, porque tienen más oportunidades de las que tuvimos nosotros, eso es indudable.

Cuando yo comencé, fui a la Escuela de Arte Dramático de Madrid, y de los grandes actores que has nombrado, no todos pudieron formarse allí.  Eran grandes porque para esto hay que nacer…   Estoy encantada de haber pasado por la Escuela porque allí me enseñaron a proyectar la voz, a modular, a tener una dicción clara, todo esto se lo debo a la Escuela.  Los jóvenes de ahora van a muchas escuelas, aprenden a cantar y bailar (y eso nosotros no pudimos hacerlo).  Yo les admiro porque están más preparados en ese aspecto, pero encuentro que no tienen conocimientos del trabajo que realizamos nosotros, y creo que ver trabajar a José Bódalo, por ejemplo, es una forma de aprendizaje muy importante.

Fuiste pionera en las producciones dramáticas de TVE.  Hace pocas semanas tuvimos el inmenso placer de verte en un capítulo de “Los misterios de Laura”

Ah… sí ¡qué horror, qué mayor me vi¡  (se ríe)

¿Horror? Ana María, pero sí estás espléndida, no digas eso…

Yo no tengo problema en decir que tengo 70 años, si dijera que tengo 55 ó 60 sería absurdo, pero el paso del tiempo lo llevo fatal (vuelve a reír).  Es porque cuando te vas haciendo mayor, y esto lo suelo comentar con mis amigas y compañeras, cuando piensas en ti cuando seas mayor no te ves con la imagen que tienes ahora, te ves con la imagen anterior.  Yo me miro al espejo y me digo “pero esta señora ¿quién es?” (ríe).  Me cuesta verme así, por eso cuando me vi en el capítulo de “Los misterios de Laura” me costaba reconocerme…

Tampoco me gustaba verme en mis trabajos de los años 60 y 70, casi nunca me podía ver.  Ahora me apena porque hice papeles maravillosos en televisión que quizá no me hubiera dado tiempo hacerlos en teatro.  “La Alondra”, “La herida del tiempo”… todas las obras de esos autores de los que hablábamos esta mañana cuando nos hemos conocido, Yolanda, y que fueron con los que tu generación y también la mía aprendimos literatura y teatro.  Los mejores de los mejores: Chejov, Pirandello, Buero Vallejo, Dostoievski, Gorki…

Alguna vez quizás, cuando ya se grababan los Estudio 1 y las Novelas, (yo comencé haciéndolos en directo en el Paseo de la Habana), y se podían ver antes de emitirlos, nunca me gustaba verme porque me encontraba todos los defectos del  mundo.

Ana María, puede que si las actrices y los actores supieran que al público nos gusta ver el paso del tiempo en sus rostros, esos rostros que tanto amamos, no se harían esas horribles cirugías…   Geraldine Chaplin presume de recibir los papeles de anciana que otras actrices de su generación no pueden hacer… (reímos)

Por eso yo nunca lo hice, no critico a quien lo hace, eso lo respeto.  Lo que ocurre es que son caras como de espanto, se pierde por completo la expresión.

¿Qué diferencias hay en la forma de trabajar de los años 60’s y 70’s con el método de trabajo actual en televisión?

Trabajar en “Los misterios de Laura” ha sido muy agradable.  El equipo de rodaje fue excelente y la serie está muy cuidada.  Me gustó mucho trabajar en ese capítulo, por supuesto…  Son tan profesionales como lo éramos hace años, la única diferencia son los avances técnicos, que son indudables.  Me ha encantado trabajar con ellos.

Con tu importante trayectoria teatral, ¿ha quedado en el camino algún personaje sin que lo hayas podido interpretar y que fuera especialmente anhelado por ti?

Sinceramente no.  He tenido la fortuna de interpretar grandes personajes, espléndidos e incluso los que inicialmente no me gustaban tanto, poco a poco les iba cogiendo cariño.  Todos tienen algo, todos tienen un jugo especial.  Nunca he pensado “yo desearía hacer esto, o me hubiera gustado hacer Doña Inés del Tenorio”… no, en su momento hice el personaje de Lucía y también me hizo feliz.

¿Con qué autor de teatro te identificas más? ¿Quién es tu preferido?

He tenido la suerte de interpretar muchísimos de los que me llegan.  Me enloquecen Miguel Mihura y Jardiel Poncela porque fueron unos revolucionarios en su época.  Al mismo tiempo, interpreté también a José María Pemán, y admiro mucho – aunque sean muy distintos – a Buero Vallejo y López Rubio.

En este momento de la entrevista llegan junto a nosotros los actores Sonsoles Benedicto y Antonio Medina que nos saludan.  Ana María les abraza y muy amablemente acceden a que les haga una fotografía para ilustrar esta entrevista.  Sonsoles Benedicto comparte cartel con Ana María en “Maribel y la extraña familia”.

Disculpa…, es que Sonsoles, Antonio y yo somos como hermanos…

3+

En la fotografía, Ana María Vidal, Antonio Medina y Sonsoles Benedicto.

¿Cómo fueron los inicios de aquella joven actriz que soñaba con triunfar?

Fue curioso, yo estaba estudiando en la Escuela de Arte Dramático, tenía 12 años y me colaron. Se necesitaba tener 16 años para poder entrar, de modo que mi padre buscó un enchufe con el director y logré ser alumna antes de tiempo.  Nadie me hacía caso, yo estaba sentada en la primera fila, con mis calcetines… (se ríe) y los profesores no me sacaban nunca al escenario, nunca. Terminaba la clase de declamación y yo me iba llorando. Fue entonces cuando me dije “yo tengo que hacer algo”.  Pasó un trimestre y no había subido al escenario ni una sola vez.  Yo me di cuenta de algo que luego utilicé para logar que me tuvieran en cuenta.

A todos los alumnos nos daban un texto, las mujeres éramos las protagonistas y los chicos nos daban la réplica y al revés.  Yo me aprendí las escenas de todos, y así cuando alguien no estaba, si por algún motivo no estaba en clase, yo me levantaba y decía “yo me lo sé” (ríe) y así lo conseguí.  Tuve que hacer eso en primero y segundo curso, y luego me convertí en la favorita de la profesora.  Y al final, y me da vergüenza decirlo, gané un premio maravilloso, que lo han quitado y no sé por qué.  Se daba a los alumnos que habían tenido matrícula de honor los tres cursos en declamación.  En realidad, era un examen. Y el Jurado que evaluaba el examen, era un director, un primer actor y un autor.   En mi caso, el primer actor era Ángel Picazo, con el que fui pareja artística montones de veces, el autor era Ruiz Iriarte, y el director era José Luis Alonso.

José Luis me vio allí, al darme ese premio, justo entonces iba a montar “Los años de bachillerato”.

José Luis Alonso te dirigió por primera vez en “Los años de bachillerato”, junto a Alicia Hermida y Tina Sainz (que también debutaba).   ¿Qué poso quedó, en tu formación como actriz, tras la experiencia de trabajar con uno de los grandes maestros de nuestra escena?

¡Cómo era ese hombre, es que no te lo puedes ni imaginar¡ oh…¡qué maravilla de director¡  Creo que ha sido el más fabuloso que hemos tenido.

¿José Luis Alonso fue el director de teatro con el que te has entendido mejor a la hora de trabajar?

Sí, absolutamente.  Sí, sí, sí… pero no lo digo sólo yo, creo que toda la profesión.  Es que era espectacular estar dirigida por él.  Llegabas al estreno con un relax, con una tranquilidad…  Todo estaba tan estudiado, lo había ensayado todo tanto, con tanto cariño, lo había explicado tan bien, que llegabas al estreno como si en lugar de pisar el escenario estuvieras en tu casa tomando tranquilamente un café.

Pero tu debut en teatro fue de la mano de uno de los más importantes hombres del teatro español: Miguel Narros. 

Verás, estando en la Escuela con mis doce años, llegó Miguel a buscar una niña que necesitaba para “La Rosa Tatuada”, era una niña que sólo decía cuatro frases y salía por el escenario corriendo con una cabra…  Lo iba a montar en el Infanta Beatriz con la primera actriz María Arias.  Trabajaba también Julieta Serrano, ella interpretaba a la joven.  Fíjate que inconsciente a los doce años, que yo me sabía su papel también y soñaba con el día que yo pudiera sustituirla si ella tenía un resfriado o algo así… (sonríe), era algo imposible porque ese personaje de dama joven tenía incluso una escena de amor y yo sólo tenía doce años…

El trabajo con Narros fue cuando se hicieron unos festivales de teatro.  Fuimos a Sevilla, Lugo y Madrid, en el Retiro y en una carpa que pusieron por Cuatro Caminos.  Allí hicimos “El caballero de Olmedo” y otra función más.  Yo hacía las criaditas, claro…

Pero antes de mi trabajo con José Luis Alonso, hice la película “Los chicos” de Marco Ferreri.

Yo le entrevisté en Roma… una de las experiencias más importantes que he tenido.  Era un hombre fascinante… al principio él pretendía intimidar, pero si lograbas superar eso aparecía un hombre muy tierno.

Daba miedo, pero luego era encantador… A nosotros nos dirigía con un palo.  Había cogido chicos de la calle para hacer la película.  Yo me enteré que se iba a rodar esta película y ni corta ni perezosa me fui a la productora en Madrid, subí y dije “yo quiero trabajar” y me dijeron “trae unas fotografías y luego ya te verá el director”.    Yo ni siquiera tenía fotos, me tuve que h hacer una, la llevé y al poco tiempo me llamaron.  Ferreri me eligió a mí.  Los demás chicos los cogió a todos de la calle.  Sólo tenía 15 años, estaba todavía en la Escuela de Arte Dramático y no tenía ni idea de hacer cine, pero mi estancia en la Escuela me daba más experiencia que a los otros niños.

Marco Ferreri era un hombre que imponía mucho,  pero luego comprobabas que era encantador.

A tus maravillosos 70 años,  y con la experiencia acumulada ¿la vida se entiende mejor?

Se va empezando a entender.  Yo creo que se cambia bastante, te vas haciendo más tolerante.  Te das cuenta de que has cometido errores pero al mismo tiempo te tienes que perdonar.  Todos cometemos errores, te analizas y dices “bueno, tampoco he sido tan  mala”.  He hecho cosas buenas y malas, somos humanos…  Cuando eres joven tampoco piensas en eso.  Cuando eres joven es como si la vida fuera así: alegría, felicidad…

Trabajar lo hice muchísimo, pero como era lo que más me gustaba era feliz.  Yo hacía televisión y teatro a la vez y, a veces, alguna película y ensayaba otras obras… Entre función y función teníamos una hora para comer y en ese tiempo venían de televisión para ensayar conmigo lo que teníamos que rodar.  Era duro, pero me gustaba mucho.  Cuando se tienen 20 y pocos años  puedes con eso y más.

Uno de los grandes actores con los que compartiste escenario y set de rodaje en televisión fue el inolvidable José María Prada.  Por ejemplo, en “El alcalde de Zalamea” (1968) junto a Emilio Gutiérrez Caba, Pablo Sanz y Alicia Hermida.

¿Podrías compartir con nosotros aquellas experiencias de trabajo a su lado?

Es que no te lo puedo explicar, era tan maravilloso.  Él trabajaba de dentro para afuera.  Lo expresaba todo desde dentro, notabas el contacto con él continuo, era un ser espléndido, era un gran amigo y yo tuve la desgracia de vivir su muerte, que fue repentina.

Discúlpame Ana María, no lo sabía… Conocía que él falleció en Bilbao durante un fin de semana en el que fue a ver a unos amigos.  Ignoraba que una de esos amigos eras tú…

Sí, él vino a vernos a Bilbao, estábamos trabajando allí.  Cenamos juntos entre función y función, luego él se fue al cine con Tommy, la esposa de Pedro Osinaga, vinieron a recogernos tras la segunda función y nos fuimos todos juntos al hotel.  Estuvimos hablando un ratito, luego cada uno se fue a su habitación y a las cinco de la mañana sufrió un infarto.  Fue durísimo.  Éramos muy amigos (se emociona), y trabajar con él era todo un lujo porque era un actor fabuloso.

Hay personas que tienen especial tendencia a ser protagonistas de sus dramas. ¿Tú prefieres destacar por ser feliz?

Me gustaría (sonríe), pero mis hermanas me dicen que soy muy dramática.  Sí, me dicen que todo me lo tomo muy en serio, y realmente no se puede ser así en la vida.  Cualquier pequeña cosa me la tomo muy en serio.  Yo comprendo que no debería ser así, pero es mi forma de ser.  Me gustaría cambiar y verlo todo con optimismo, pero hay veces que no puedo, ¡y lo intento, eh¡

Casi no sé si preguntarte esto… (reímos)

Dime…

“No hay peor sensación que echar la vista atrás y arrepentirse de lo que no has hecho. Lo que no consigues es lo que no intentas…” ¿Te identificas con esta filosofía de vida? (reflexiona unos segundos antes de responder…)

Yo creo que lo he intentado todo, en eso sí que no debo arrepentirme.  Ha habido cosas en las que me he equivocado, lógicamente, pero intentarlo por mí no ha quedado, eso te lo aseguro.  Lo he intentado todo.

La dimensión de nuestro ego nunca la conocemos bien.  ¿Es indispensable el buen uso que hagamos de él? ¿Una actriz debe manejar mejor que los demás esta condición del ser humano?

Puede que en el escenario aparezca, puede ser… pero sinceramente te digo que el ego en mi vida personal está completamente ausente.

Mira, yo soy muy tímida.  Si yo tuviera que salir al escenario para hablar como Ana María Vidal no podría hacerlo.  Hoy mismo, en la rueda de prensa, lo he pasado fatal, me pongo muy nerviosa, no sé hablar dando mi opinión.  En cambio, cuando salgo a escena interpretando un personaje allí me siento como la reina del  mambo.  Ahí no me da vergüenza nada y estoy encantada de la vida.  Cuando salgo del escenario dejo ese ego porque me parece absurdo el ir por la vida presumiendo simplemente por ser actriz.  Creo que eso va con la naturaleza de cada uno.

Cuando era más joven, en mi época “dorada” de la televisión (sonríe), me daba vergüenza cuando me reconocían por la calle y me paraban.  Lo pasaba muy mal por mi timidez y pienso que quizá pecaba de antipática.  Me saludaban muy amables y yo no sabía qué decir…, les daba las gracias y era incapaz de decir algo más.  Era mi gran timidez.  Gracias a Dios, esa timidez la he ido corrigiendo.

Mis propios compañeros, algunos de ellos, pensaban que yo iba de estrella o de maravillosa, y no era así.  Yo entraba en un bar y bajaba la cabeza porque me daba vergüenza y no saludaba.  Eso, comprendo, que podía confundir.

¿Eres feliz por todo lo que has dado a la escena española? ¿Ha sido un amor recíproco?

Sí, ambas cosas.  Yo creo que todo lo que el teatro me ha dado a mí y lo poco o mucho que yo le he podido aportar me hace muy feliz.

El teatro me ha dado muchas alegrías, muchas satisfacciones, más alegrías que penas.  Evidentemente, todos hemos tenido grandes éxitos y algún que otro fracaso, que viene muy bien de vez en cuando.  Es increíble, pero algunas veces una obra en la que tú no crees especialmente, cuando estás empezando en la vida, cuando has salido de casa de tus padres y tienes tu propia familia que debes sacar adelante, acepté trabajos que no me gustaban tanto…  Sin embargo, luego me encariñaba con los personajes, como te dije antes.

Permíteme preguntarte algo que nos gusta mucho saber a los que amamos el teatro ¿Cuál es tu liturgia antes de salir a escena? ¿Eres de las actrices que se encierran en su camerino y no permiten entrar a nadie media hora antes?

Mira…, mi camerino está lleno de estampitas de santos por todas partes, y mi Virgen del Pilar no falta nunca.  Mi camerino es un santuario, pero está abierto siempre.  A mí no me gusta tenerlo cerrado.  Pueden entrar, podemos hablar antes de salir a escena… en eso no hay problema alguno.  A  mí me gusta tener contacto con los compañeros de la compañía.

Yo respeto a otros compañeros a los que les gusta encerrarse en su camerino antes de salir a escena.  Eso sí, antes de salir, rezo una salve a mi Virgen del Pilar, una salve como siempre…, me santiguo tres veces y salgo.   Y ya está.

Querida Ana María, este bonito encuentro ha sido muy especial para mí.  Me ha hecho muy feliz conversar contigo y te agradezco tu amabilidad y simpatía, que no olvidaré nunca.

Gracias Yolanda, ha sido un placer enorme para mí.

****************************************************************************

NOTA:  Texto y Fotos propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

 

CARME ELIAS (interpretará a Diana Vreeland), por Yolanda Aguas

El Teatro Akademia de Barcelona presenta AL GALOP, la versión de Full Galop, el monólogo sobre Diana Vreeland, la gran dama que creó la imagen de la editora de moda, tal y como la conocemos hoy en día.

LA ACTRIZ:

Carme Elias acepta el reto de convertirse en esta famosa, genial y poderosa mujer que, desde mediados de los años treinta estuvo en el centro de la vida neoyorquina e internacional.

Lo hace de la mano del director italiano Guido Torlonia, responsable del último montaje de la obra representada en Europa, que se pudo ver en Florencia en 1997.

foto1-12297i_vree_0612jpg-12341foto2-12298i_vree_0092jpg-12333

 Fotos:   (c)  DAVID RUANO

EL PERSONAJE:

Diana Vreeland fue la editora de Harper’s Bazaar (1936-1962) y de 1963 a 1971 convirtió a  Vogue en la mejor revista de moda hasta convertirla en un referente.

Vreeland cambió el concepto de las revistas de moda, que gracias a ella dejaron de ser una serie de consejos y recetas para amas de casa.  Apostaba por una mujer independiente, invitaba al progreso, exaltaba el cambio y premiaba la auto-aceptación.  Se rodeó de los grandes fotógrafos de su época y revolucionó las portadas.

Tras su paso por Vogue, fue comisaria de exposiciones del Costume Institute del Metropolitan Museum de Nueva York.

images (2)++++

LOS AUTORES:

Al Galop¡, es una brillante y corrosiva obra escrita por Mark Hampton y Mary Louise Wilson, en el que se refleja la extraordinaria sociedad y acontecimientos de la época de Diana Vreeland.  La acción se sitúa en agosto de 1971, en el apartamento de la editora en Park Avenue.

Ella acaba de llegar de un viaje por Europa, que se inicia después de ser despedida de Vogue.  En este momento de crisis y en su estilo distintivo, una vez que decide la dirección que seguirá, toma las riendas de su vida para ir “al galope”.

Ficha artística

Al Galop, de Mark Hampton y Mary Louise Wilson

Dirección: Guido Torlonia

Actriz: Carme Elias

Traducción al catalán: Joan Sellent

Fotografía:  David Ruano

Escenografía: Ramon Ivars

Vestuario: Andrés Andreu

Iluminación: David Bofarull

Caracterización: Eva Fernández

Información funciones:

Teatro Akadèmia (C / Buenos Aires, 47-49. Barcelona).

Del 6 al 25 de mayo de 2014 (domingo 18 de mayo no hay función)

Estreno: 6 de mayo a las 20.30 h.

De miércoles a sábado a las 20.30h

Domingo a las 18.30h

***********************************************************************************

NOTA:  La fuente de información es el Dpto. Prensa del Teatre Akademia.

Las fotografías oficiales de AL GALOP son propiedad y autoría de DAVID RUANO.

ALAIN RESNAIS: Cineasta de la Rive Gauche, por Francesc Mazón Camats

unnamedunnamed (8)

A finales de los años 50s, las dos revistas de cine más prestigiosas de Francia se enfrentaron en su defensa  de los nuevos directores, todos bajo la exitosa etiqueta de la Nouvelle Vague.” Cahiers du Cinema” con su famosa política de autores/realizadores  encumbraba a sus antiguos redactores: Jean-Luc Godard, François Truffaut o Jacques Rivette ; mientras que “Positif”, más izquierdista, tomaba partido por el grupo llamado de la Rive Gauche, vinculado a los escritores del Noveau Roman, en cabeza del grupo el colosal Alain Resnais, junto a Agnès Varda, Chris Marker, George Franju o Henri Colpi, magníficos, fascinantes cineastas de la modernidad, pero menos conocidos por el gran público.

Alain Resnais murió el pasado 1 de Marzo, a los 91 años, dos meses después de recibir en el festival de Berlín, el prestigioso premio Alfred Bauer por su último film: “Aimer, Boire et Chanter”, toda una declaración de principios de un jovial y creativo nonagenario.

Nacido en Vannes, Bretaña el 3 de Junio del 1922, hijo único de un padre farmacéutico, acomodado y culto, que apoyo siempre sus precoces y variadas aspiraciones artísticas (rueda su primer film amateur a los 13 años); debutó en el cine y el teatro  como actor, pero pronto cambió sus intereses, estudiando en Paris, en el prestigioso IHEC, donde se especializó en el montaje. Realiza una exitosa y polémica primera carrera en el campo del cortometraje, con notables e impactantes títulos “Guernika”, “Van Gogh” (premiado en el Festival de Venecia y en 1949 con el Oscar) y “Nuit et Brouillard” (Noche y Niebla) uno de los primeros films sobre los campos de concentración nazis, sobre texto de Jean Cayrol, superviviente  de los campos de exterminio; a pesar de la censura inicial, el film causará una auténtica conmoción.

Por tanto famoso ya cuando debuta en el largometraje, en el festival de Cannes de 1959 con “Hiroshima, mon amour” (en la selección oficial junto a “A Bout de Souffle” de Godard, supondrán el inicio de la Nouvelle Vague). Boicoteada por la embajada de los EE.UU. y sentenciada por el presidente del jurado Marcel Achard en su primera proyección con un sonoro: “C’est de la Merde!” a lo que replicó otro miembro del jurado con “Ud acaba de ver una obra maestra”. Su impacto fue excepcional, consiguió el premio de la Crítica e hizo (sorprendentemente) dos millones y medio de entradas, sólo en Francia.

unnamed (1)unnamed (2)unnamed (3)

En España fue rigurosamente prohibida. Resnais se enfrentaba a la imposibilidad de hablar de Hiroshima, por tanto encargó un texto a su amiga Marguerite Duras y rompió con todos los esquemas entre documento y ficción. Un largo oratorio fúnebre, maravilloso texto sonámbulo de la Duras, el encuentro entre una actriz francesa y un arquitecto japonés, da lugar a un largo deambular nocturno, donde se asocia pasado y presente, memoria y olvido, amor y muerte…

Nevers, ella, mañanas de amor y pasión juveniles de una joven de provincias y un soldado nazi. El colaboracionismo, los ajustes de cuentas al final de la guerra, el dolor, sepultados en el olvido. Él, Hiroshima, la ciudad mártir, el sufrimiento atroz de las víctimas  de la Bomba; todo mezclado en una larga noche de sexo y amor, sin futuro.

Una increíble actriz, Emmanuelle Riva, recitando desde la verdad más absoluta esos hermosísimos soliloquios hipnóticos:

“Historia de cuatro  chavos te abandono al olvido “ “ El olvido empezará por tus ojos, por tu voz, triunfará  poco a poco… observa cómo te he olvidado ya…”

Sorprendió a todo el mundo, saltando en cada nuevo film, hacia otra dirección. Contando siempre con los más novedosos coguionistas. “El Año pasado en Marienbad” Guión de Alain Robbe-Grillet, León de Oro en Venecia 1961. Otro maravilloso descubrimiento: Delphine Seyrig (la voz y el rostro más fascinantes del cine francés).

Objeto de discusiones, teorías e interpretaciones diversas, mezcla única de surrealismo, onirismo y distanciamiento brechtiano. De nuevo el placer por un texto y unas imágenes narcóticas. Amado u odiado, sigue indescifrable como un OVNI.

La prensa francesa bautizó ese periodo (entre los años 1959/1963) los años Resnais.

Sus estrenos eran esperados y discutidos con pasión.

El año 1963, estrena en Venecia, Muriel ou le Temps d’un retour de nuevo con Delphine Seyrig que conseguirá la Copa Volpi a la mejor actriz. Mi Resnais preferido, su primer film en color y el primero en enfrentarse a un tema tabú en Francia , la guerra colonial de Argelia. Nuevo guión de Jean Cayrol que evoca esa guerra silenciada, a partir de unas inocuas fotografías de soldaditos de reemplazo (casi niños de paseo turístico) y el texto en off sobre la tortura y la muerte de una invisible Muriel.

Un montaje complejísimo que mezcla a diversos personajes desubicados, transtornados por un pasado no resuelto. Ambientado en una ciudad reconstruida, anodina y triste (Boulogne sur Mer) que parece querer olvidar la que fue antes de la guerra. Esos incómodos habitantes a la deriva, como aturdidos después de una explosión. Fim difícil y discutido, con la irrupción de momentos mágicos, entre lo musical y lo teatral, ese plano final de un apartamento vacio, abandonado como un escenario…

Siguió con “La guerre est finie” primera colaboración con Jorge Semprún, tratando otro tema difícil el antifranquismo y su lucha desde una Francia en crisis.

A finales de los 60s, el injusto fracaso de “Je t’aime, je t’aime” ciencia ficción romántica, dan paso a seis años de intentos fallidos para llevar a cabo su más querido proyecto “Les Aventures de Harry Dickson” para el que contaba con un casting imposible: Dirk Bogarde, Vanessa Redgrave, John Gielgud y Delphine Seyrig (uno de esos films míticos nunca realizados). Su carrera y la de otros vanguardistas declina.

unnamed (4)unnamed (5)unnamed (6)unnamed (7)

Será gracias a Jean-Paul Belmondo, actor y productor del film “Stavisky” que consigue un nuevo éxito comercial. En los años 70s, ofrecerá dos nuevas obras maestras “Providence” un complejo cuarteto de personajes en sugestivos y cambiantes escenarios, con ramificaciones de H.P. Lovecraft, el golpe de estado de Pinochet en Chile, Shakespeare o la decadencia física y mental de un escritor agónico.

Seguido de otro excelente film, aparentemente más accesible “Mon Oncle d’Amerique” sobre las teorías y trabajos del científico Henri Laborit, con homenaje incluido a los actores franceses de antes y ahora.

Incansable, ofrece en los 80s  cuatro films diversos, algunos irregulares pero siempre sorprendentes, quizás el mejor “L’Amour á mort” homenaje referencial a su adorado Bergman, con la que será su segunda esposa y actriz de todo el resto de su filmografía: Sabine Azéma (su primera mujer y colaboradora fue Florence Malraux).

Resnais y Azéma crearán una compañía muy teatral de actores fijos que llevaran a su cine hacia las aguas cálidas de la comedia y el musical (enorme éxito de “On Connait la Chanson”)  o el teatro de boulevard , “Melo” “Pas sur la bouche”, sin olvidar algúna tragicomedia  como “Les Herbes Folles”.

Despedimos a uno de los grandes creadores de la Modernidad en el cine.

******************************************************************************************

NOTA:  Las fotografías insertadas en este post son propiedad de sus autores.

DOCUMENTA MADRID (2014), por CineT Farö

PANORAMA DEL DOCUMENTAL ESPAÑOL recoge las mejores producciones españolas del año 2013 largometrajes competirán por el

Premio Canal + al Mejor Documental Español.

5 cortometrajes optarán por el Premio Master IPECC

El pre-estreno de ANTONIO VEGA. TU VOZ ENTRE OTRAS MIL  clausurará la sección.

2014-04-14 Documenta Madriddescarga

Creada el pasado año pasado, la sección Panorama del documental español, mostrará al público madrileño el buen estado de salud del cine documental producido en nuestro país. Una cosecha jugosa y llena de matices, tanto en sus  propuestas formales como en la variedad de temas retratados.

En EL REY DE CANFRANCUNA ESVÁSTICA SOBRE EL BIDASOA o 160 METROS: UNA HISTORIA DEL ROCK EN BIZKAIA, se nos contaran episodios de nuestra historia reciente, en algunos casos muy poco conocidos; veremos personajes insólitos llenos de fuerza y permanente afán de superación como los retratados en GABOR  y  UN SITIO DONDE QUEDARSE, otros insólitos y originales por no decir con un punto de disparate como el “creador de la jungla” en SOBRE LA MARXA; realidades sobre los inicios en el mundo del arte como ONE MINUTE FOR CONDUCTORS o sobre su cumbre, como THE COMPETITION; otras de una dureza casi imposible a la que nos traslada ELS ANYS SALVATGES; realidades cercanas en la COSTA DA MORTE o en UN LORO EN LA HORCHATERÍA que nos lleva por el barrio del Raval , en la encrucijada de caminos como SLIMANE y de países lejanos como la del HOTEL NUEVA ISLA.

Así, Panorama recogerá las producciones españolas más relevantes de los últimos meses y que en muchos casos llegan prácticamente inéditas para el público madrileño. Estos 13 largometrajes competirán por el premio especial Canal + al mejor documental español, consistente en la adquisición de derechos de emisión de la citada película para su programación en la familia de canales de CANAL+, además de un trofeo. Será CANAL+ quien elija al ganador por sus valores artísticos y de producción.

La selección se completa con una pequeña muestra de 5 cortometrajes que optarán al premio otorgado por el jurado de estudiantes y profesores del Master IPECC, que otorgará una beca completa para formar parte del III Master en Dirección de Producción de Cine Documental del IPECC (Instituto de Posgrado de Estudios Culturales y de Comunicación) donde el director premiado podrá preparar su primer proyecto de largometraje.

ANTONIO VEGA. TU VOZ ENTRE OTRAS MIL clausurará la sección

En una sesión especial, previa a su próximo estreno en salas a mediados de mayo, el documental ANTONIO VEGA. TU VOZ ENTRE OTRAS MIL será la película encargada de clausurar la sección Panorama.

En la película dirigida por Paloma Concejero, la propia voz de Antonio Vega desvela, por fin, aspectos desconocidos de su persona que nunca antes habíamos escuchado. A lo largo de cuatro años y ante la presencia del escritor Bosco Ussía y su grabadora, el músico fue desgranando impresiones, momentos de su biografía, nostálgicos recuerdos y expresos deseos que podrán escucharse, por primera vez, tal como surgieron.

La voz de Antonio viajará además entre los testimonios de su entorno más querido y cercano: su madre y sus hermanos, su ex mujer. Su otra familia, como a él le gustaba llamarles: su banda y un reducidísimo grupo de amigos; la madre de su adorada Marga, los antiguos miembros de Nacha Pop y otros nombres por él queridísimos, nos ayudarán a mostrar mucho más que la típica imagen atormentada en la que tanto insistían los Medios, y sobre la que él ironizaba, en privado, con un sentido del humor que a muchos resultará insólito.

Una obra coral salpicada de fotos y filmaciones inéditas en Super8, entrevistas que no han visto la luz, documentos gráficos, manuscritos y dibujos que verán la luz en este documental. Pero, además, regresaremos a algunos de los lugares que marcaron su vida e inspiraron gran parte de sus canciones. Secuencias metafóricas, a modo de clip, fieles a su espíritu ensoñador que nos permitirán disfrutar, una vez más, de sus canciones.
PANORAMA DEL DOCUMENTAL ESPAÑOL  

CLAUSURA – fuera de competición

ANTONIO VEGA, TU VOZ ENTRE OTRAS MIL  (CLAUSURA)  (Paloma Concejero, España, 2013)

13 LARGOS  (compiten por el premio CANAL + al mejor Documental Español)

160 METROS: UNA HISTORIA DEL ROCK EN BIZKAIA (Joseba Gorordo y Álvaro fierro, 66 min, España, 2013)
COSTA DA MORTE (Lois Patiño, 81’, España, 2013)
EIN PAPAGEI IM EISCAFÉ (UN LORO EN LA HORCHATERÍA) (Ines Thomsen, 80 min, España/Alemania, 2013)
EL REY DE CANFRANC (José Antonio Blanco y  Manuel Priede González, 67 min, España, 2013)
ELS ANYS SALVATGES (Ventura Durall, 73 min, España, 2013)
GABOR (Sebastian Alfie, España, 2013)
HOTEL NUEVA ISLA (Irene Gutiérrez, 71 min, España/Cuba, 2014)
ONE MINUTE FOR CONDUCTORS (Ángel Esteban y Elena Goatelli, 87 min, España/Italia, 2013)
SLIMANE (José Ángel Alayón, 68 min, España/Marruecos, 2013)
SOBRE LA MARXA (Jordi Morató, 77 min, España, 2014)
THE COMPETITION (Ángel Borrego Cubero, 90 min, España, 2013)
UN SITIO DONDE QUEDARSE (Ana Pérez de la Fuente y Marta Arribas, 85 min, España 2014)
UNA ESVÁSTICA SOBRE EL BIDASOA (Alfonso Andrés y Javier Barajas, 80 min, España, 2013)
5 CORTOS  (compiten por el premio Master IPECC)

¡BELLO, BELLO, BELLO! (Pilar Álvarez, 24 min, España/Cuba, 2013)
HACIA UNA PRIMAVERA ROSA (Mario de la Torre, 14 min, España, 2014)
JUVENTUD, SOLEDAD (JOVENTUT, SOLITUD) (Eloi Teixidor, Iris Domato, Jesús Boyero, Teresa Mata, Nihan Yildiz, 24’)
SOUVENIR (Gerardo Carreras, 13 min, España, 2013)
ZELA TROVKE (BELLARRA MOZTEN) (Asier Altuna, 13 min, España, 2013)

******************************************************************************

NOTA:  La fuente de información es el Dpto. Prensa de Documenta Madrid.  La fotografía insertada es propiedad de Documenta Madrid.

NATHALIE POZA (Entrevista), por Yolanda Aguas

Zaragoza, 4 Abril 2014.

Esta entrevista se realizó el pasado 4 de abril con motivo de la visita de Nathalie Poza a la ciudad de Zaragoza para representar en el Teatro Principal la obra de David Hare “A Cielo Abierto”.  Obra dirigida por Josep María Pou, que también es su compañero en la función de teatro.

Conocí (y entrevisté) a Nathalie Poza en el año 2006, cuando ella defendía su película,  “Malas Temporadas” de Manuel Martín Cuenca, en la Sección Oficial del Festival I. de Cine de San SebastiánHa sido un placer volver a conversar con ella ocho años después.

Nathalie PozaPOZA y POU

“La verdadera misión del teatro es servir de espejo para que nos veamos y decidir si nos gustamos o no…” 

¿Se identifica con estas palabras de Josep María POU?

Sí, es una buena manera de definir el teatro.  Hace poco escuché a otro compañero, Sergi López, definir el teatro como un lugar oscuro en el que se unen personas.  Un poco defendiendo, o criticando esta constante de que si el teatro es sólo para entretener pues que está muy bien.  Él decía que no, que si nos juntamos a oscuras para acercarnos también al miedo, a sensaciones que nos asustan o es un buen lugar para acercarnos a todo aquello que nos inquieta y, por supuesto, para vivir sensaciones positivas.

De alguna manera sí, todo es englobar, buscar un lugar donde podamos vernos a nosotros mismos y así a través del arte, de la belleza, de la palabra, del cuerpo, de un espacio creado – supuestamente de ficción- podamos encontrar respuestas a preguntas que nos inquietan acerca de nosotros y acerca del mundo en que vivimos.

Usted es fundadora de Animalario, su carrera tiene como principal anclaje el teatro. “A Cielo Abierto”  es su 3ª colaboración con el maestro, el verano pasado la dirigió de nuevo en “Fuegos”,  en el que fue su 4º trabajo juntos, casi parecen una pareja de hecho… 

Con el brutal porcentaje de paro que tienen ustedes, ¿se siente en cierto modo privilegiada al saber que está en el “primer entorno profesional” de uno de los grandes maestros del teatro español?

Por supuesto… (sonríe).  Yo había trabajado con José María en televisión.  La verdad es que he tenido la suerte de estar al lado de grandes maestros, porque también trabajé en televisión con Lluis Homar y en otra ocasión estuve con Javier Cámara.  Me imagino que esos son los grandes momentos de una carrera o por lo menos de una experiencia vital.  Me gusta más pensar que, más que en una carrera, son momentos en tu vida en los que te encuentras con gente con sabiduría y con la generosidad y la virtud para de repente saber ver que te quieren acompañar.  Formar parte de este tipo de elencos o estar al lado, en este caso, de José María Pou es siempre toda una experiencia enriquecedora.

Cuando él me llamó, después de tantos años de trabajar juntos en la serie “Policías”, cuando yo era bastante más jovencita, y me ofreció este personaje, esta función, fue un regalo en un momento en que precisamente tenía un maestro que decía que esto pasa por algo, que estos personajes llegan cuando tienen que llegar.  En este caso yo estaba realmente muy, muy deseosa, casi de una manera un poco desesperada (se ríe), de encontrar un personaje femenino de la altura de Kira Hollis, personaje escrito por David Hare y en una función de este calibre.  Para mí ha sido un auténtico privilegio que me lo ofreciera en aquel momento y que decidiera confiar en mí para acompañarle en este viaje, porque a pesar de que él ya había hecho la función con otras actrices en catalán, y esto es algo que le honra, que a sus 68 años decidiera reinventarse una vez más, con un texto que le apasiona y que no sea una mera sustitución y representarlo de una manera mecánica, hacerlo en otro idioma y con otra actriz y volver a revivir esta experiencia fue todo un absoluto privilegio, sí.

Hábleme de él como compañero en escena y como director.  ¿Existen muchas diferencias entre uno y otro? ¿Cómo le ha encontrado en este trabajo de “A Cielo Abierto”?

Siempre he dicho que es complicado, que no es fácil trabajar con tu director en escena y, sobretodo, cuando no hay ningún otro actor.  Ya lo había vivido anteriormente con Andrés Lima en “Hamelín” pero éramos más, era un espectáculo con un ritmo mucho más vertiginoso, y en este caso tiene su complicación, es decir … nos hemos entendido muy bien pero muchas veces estar con la persona que controla todo en la función, no sólo actoralmente sino las luces, la música, ¡al público¡ (sonríe)…   José María lo controla todo… (vuelve a sonreír).  Yo creo que él es consciente que a veces tiene que olvidar esa faceta de director y dejarse llevar por el actor y confiar en que cada responsable de los distintos trabajos que engloban un montaje de teatro está haciendo lo que tiene que hacer.   Yo creo que, sencillamente, es que no lo puede evitar porque lo lleva dentro.  Muchas veces es complicado  para una actriz, tienes la sensación de que él está esperando ese posible fallo, pero poco a poco yo he aprendido a transcender eso y no preocuparme.  Es decir, “tengo delante a Tom Sergeant, su personaje y yo soy Kira y aquí no hay nadie más en esta habitación” (se ríe de nuevo).  Es un reto más, no dejarse imbuir por ese poder del director que está también en escena.  Yo creo que él también cada vez disfruta más.

Es verdad que los dos nos ponemos como reto que cada función sea única e irrepetible y que estemos en el momento presente, en la inmediatez de los que está ocurriendo en ese momento porque además el público reacciona de otra manera, a nosotros nos pasan cosas en cada función muy sorpresivas.  La función es tan vertiginosa que te lleva sola, tampoco te permite ese texto y el ritmo del texto estar todo el tiempo controlándola con lo cual creo que allí hay un equilibrio entre el actor y el director, pero no te voy a negar que tener al director en escena es complicado.

POU y POZASaludando POU y POZA

Su personaje, Kira, es una mujer progresista, luchadora y con fuertes convicciones sociales e ideológicas  (me recuerda al que interpretó en Malas Temporadas) Parece que estos perfiles le buscan especialmente… ¿Se siente próxima a ellos?

La verdad es que son personajes que me han enseñado.  Más que yo pueda pensar si estoy próxima a ellos o no.  Cuando leí el guión de “Malas Temporadas” estaba convencida de que me iban a ofrecer el personaje que luego hizo Leonor Watling.  Me veía más cerca de aquello de lo que luego Manolo Martín Cuenca vio.  Él me decía: “no, no… es que hay dentro de ti, algo aquí que no conoces y que quiero sacarte”.  Esto es muy hermoso, no suele pasar.  Aprendí mucho de ese personaje.  Y en este de “A cielo abierto” es lo mismo.  Creo que ojalá yo tuviera el grado de compromiso con los más desfavorecidos.  Ella, de alguna manera vive absolutamente entregada a su objetivo, que es encontrar un lugar en la vida.  Por eso abandona el hogar familiar y esa especie de burbuja de comodidades y de bienestar cuando vivía con el personaje de José María Pou (Tom).  Ella decide encontrar, construirse una vida por sí misma y lo verbaliza así en la función.

Creo que son mujeres que necesitan encontrar su sitio.  Son muy diferentes las dos, Kira es muy diferente del personaje de “Malas Temporadas”, en cuanto a que, primero no es madre, ni siquiera tiene un amor.   Si hubiera una segunda parte de la función tal vez podría encontrar un lugar más apacible, con más paz para vivir y que no esté tan sacrificada, viviendo en un lugar tan hostil, malviviendo, prácticamente sin amigos y a veces sin comida que llevarse a la boca.  Ella no está pendiente de eso, salvo para saber dónde la necesitan y qué puede hacer por los demás.

Creo que son mujeres que están en un momento hermoso de la vida, que es ése en el que una, a veces, tiene que sacrificar lo que ama o al que ama para encontrar tu lugar en la vida, tu objetivo en la vida que es lo único que te hace sobrevivir.  En ese sentido, sí que me siento muy identificada ¿no? Son personajes que no quieren vivir anuladas, son mujeres que huyen de la posibilidad de una anulación vital y encontrar un deseo, un camino que seguir para poder vivir la vida que deseas.

La obra refleja el intento de convivencia entre el compromiso social (de su personaje) y el capitalismo (personaje de POU), ¿La obra propone al espectador tomar partido por uno de ellos?

La obra está tan bien escrita, teniendo en cuenta quién es el autor, que la obra lo pone muy difícil para posicionarse.  Cuando comienza la función asistimos a una especie de partido de tenis en una larga conversación entre dos personajes muy heridos porque se han querido muchísimo pero han pasado cosas graves, y contraponemos a estas dos fuerzas, que como tú dices representan dos fuerzas opuestas en cuanto a ideología, a valores y maneras de ver la vida, las personas que les rodean…  Son mundos opuestos, pero sus motivaciones y cómo las verbalizan y cómo las convierten en una discusión o en un intento de acercamiento son tan fuertes y tan potentes que muchas veces cuando estás escuchando a uno te vas con él, pero cuando el otro replica te vas con el otro.   Es decir, es un poco como en la vida… aparte de que son personajes con contradicciones, los dos tanto Kira como Tom, tienen contradicciones, creo como las tenemos todos.    Todos tenemos partes oscuras, partes sin resolver, partes que nos hacen felices, partes que no… Todos tenemos contradicciones ideológicas, vivimos en un mundo en el que nos han trampeado mucho, hemos perdido un poco el control de lo que realmente queremos y ahí están ellos debatiéndose en lo que quieren, en lo que no quieren, a lo que están agarrados.

Yo creo que para el público eso es lo interesante, por lo menos eso es lo que nos dice mucho la gente cuando termina la función y nos esperan y nos cuentan: lo difícil que es posicionarse con uno o con otro.  Yo creo que ese es el éxito de la función, si no sería un progresismo de manual frente a un capitalismo de manual, un señor muy malo frente a una chica muy buena. Creo que no plantea ningún tipo de chispa.

Es difícil posicionarme, pero yo te puedo asegurar que si estoy cerca de alguien es de ella (se ríe…), en cualquier caso creo que sus motivaciones me convencen mucho más, también como mujer.   Aunque Pou y yo hemos discutido mucho sobre esto porque él defiende su personaje, para mí por mucho que él sienta por ella, la quiere poseer y alejar de lo que ella ha elegido y no creo que eso sea algo positivo para una mujer.

No considere esta pregunta como una frivolidad, por favor… La gran María Araujo firma el vestuario de “A Cielo Abierto”…  Nathalie, prométame que le pedirá a POU que la próxima vez que la llame para trabajar juntos sea en una obra de Wilde, Chejov o Bernard Shaw…  (risas) para que pueda vestir esos trajes sublimes que ella diseña…

¡Yo feliz¡ (se ríe)  el problema es que en esta función era un poco complicado (vuelve a reír).

Por eso se lo digo…

Yo creo que Kira tiene, a pesar de su vestuario ese atractivo que puede tener una mujer, aunque no esté pendiente ni de su ropa, ni siquiera del orden de su casa.

Yo soy todo lo contrario, si preguntaras en mi casa te dirían que yo siempre  lo tengo todo colocado, no me gusta irme de casa sin quela cama esté hecha, aunque no me de tiempo…  es como una manera de ordenar mi cabeza porque mi cabeza es mucho más revolucionada.  Kira sólo se preocupa por llegar a su hora a donde tiene que llegar: recoger a un niño en el parque a las 5 de la mañana porque él vive en una casa imposible con una gente terrible y sólo puede hacer los deberes con ella, por eso quiere llegar y estar a tiempo para ayudar a ese chaval.

Me gusta entrar en su mundo, pero reconozco que tiene mucho que ver el vestuario con eso.  Y se ha notado que ya se han ocupado María y Pou que Kira vive en Londres y que tiene un cierto estilo vintage así de camden town y tal…   No te creas, que el vestuario está muy pensado ¿eh? (se ríe).

Yo tuve tendencia en proponer todavía cosas más destartaladas y María me dijo “no, no, no… que se te tiene que ver, etc”.  Es una gran figurinista y sabe muy bien valorar el vestuario con la luz, con el escenario… en fin con cosas que a veces a los actores se nos escapan.  Afortunadamente tenemos grandes profesionales que nos rodean.

Me ofrezco, ¡eh¡  a ponerme todos esos vestuarios maravillosos, no me puede gustar más.  No me parece una frivolidad, eso es belleza y femineidad.

¿Una actriz se cansa alguna vez de los aplausos?

No, no, no… en absoluto, todo lo contrario, no sé cómo explicarlo…  Cuando acabas la función tan agotado emocionalmente, aunque es un agotamiento bello, porque una función es muy intensa, pasas la intensidad de las emociones, es como … muchas veces tienes la sensación de que han pasado diez años de vida condensados en dos horas, en este caso.  Que termines y que te aplaudan es casi como si te cogieran en brazos y te abrazaran.  Al fin y al cabo, yo tengo todo el rato al público muy presente y saber que lo que hemos hecho les ha llegado y comunicar, más que un aplauso es cómo lo has hecho, es como comprobar que nos hemos entendido.  Es un abrazo,  para mí es un abrazo final.

Torrecilla Poza y Pou saludandoimage2993

¿Hay algo que le incomode de su profesión?

Sí, bastantes cosas… (sonríe). Hay muchas cosas incómodas.  En este momento, por ejemplo, en estos momentos de parones, de no saber hacia dónde tirar, creo que hemos elegido una profesión muy inestable.  La inestabilidad a veces asusta.  Lo que pasa es que en un momento dado te vuelves  a colocar y dices: “esto es lo que elegí y forma parte del oficio”.  La comodidad no existe, como alguien me dijo una vez “¿pretendes ser artista y no revisarte nunca?”. Puedes tener un momento de decir “no quiero más, o no quiero revisarme más o quiero estar como el mar cuando está calmo”, y claro, eso es imposible.

Eso por un lado, y luego… no sé, este mundo de las redes sociales que parece que para que todo llegue hay que estar en twitter y en similares.  Hay una sensación de mayor exposición cada vez, cuando antes podías estar más recogidito o sencillamente era como ir de casa al escenario y del escenario a casa y ahora no es así.  Estamos más expuestos a toda clase de organismos tecnológicos que a mí todavía me producen un poco de vértigo.  Espero que esto no sea un engaño más y que esto sirva realmente para que estemos más comunicados y para poder difundir las cosas con más fuerza y que ayude a que nuestra cultura se mantenga firme y fuerte, aunque veo un punto vertiginoso en todo eso, sí.

Dos últimas preguntas sobre dos directores de cine. Uno muy próximo a usted y otro al que admira mucho, según me confesó en la entrevista que le hice en 2004 en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

“La flaqueza del bolchevique”, “Malas Temporadas”… usted estuvo en el arranque cinematográfico de Manuel Martín Cuenca, un director que posee uno de los universos creativos más fascinantes del cine español. Sería magnífico una nueva película juntos…

Con Manolo trabajaría toda la vida, siempre lo he dicho.  Hace no mucho se le hizo un homenaje en el Festival de Cine de Málaga y tuve la ocasión de decirle unas palabras allí.  Fue algo así como que “los actores nos pasamos la vida esperando que llegue un director ¡que nos vea¡ que nos vea por dentro, que nos quiera y nos ponemos absolutamente a su servicio”.  Manolo es uno de ellos.  Hay muy pocos directores que te digan, en lugar de decirte que estás sobreactuando, te dice “se te sale el corazón por los ojos”, te lo grita desde el monitor (ríe…).  Es de un amor al actor tan necesario para que nosotros podamos dar lo que nos piden, que es mucho.  Ojalá yo me encuentre con alguien como él en un futuro o repita con él.  Espero que “Malas Temporadas” no sea la última vez que trabajemos juntos.

Ha sido nominada tres veces al Goya, por Días de fútbol, por Malas Temporadas y este año por Todas las Mujeres (magnífico trabajo al lado de Eduard Fernández)  Si no lo ganó fue porque la profesión tenía una deuda inmensa con la gran Terele Pávez. 

(Nathalie asiente…)

Estoy segura que ese Goya llegará pronto, pero mientras tanto… ¿sigue siendo Michael Haneke el director de sus sueños?

(ríe y dice rotunda)  ¡Sí¡ Michael Haneke, y tal vez digan “pero bueno, esta chica ¡qué intensa¡”, pero tanto él como Lars von Trier me parecen dos animales con los actores, y además – y me gustaría tener experiencias de ese tipo – que yo creo que no existe actriz que no haya pasado por manos de estos señores que no les haya dejado una huella importante.

Tener la posibilidad remota de estar cerca de Haneke deber ser…  Ya lo dicen Juliette Binoche e Isabelle Huppert, que es un hombre que se obsesiona con su trabajo y ellas se obsesionan con él.  A mí esa idea me fascina, la idea de vivir una obsesión, en el mejor de los sentidos, con tu director creo que es un viaje.  Si yo hago una película con Haneke… después me retiro porque se te queda grabada esa experiencia para toda la vida.

Yo intento que todo tenga esa importancia en mi trabajo. Siempre que me meto en algún proyecto intento proteger a mi personaje como si fuera el más importante que voy a hacer, y vivir la experiencia con toda la pasión y con toda la entrega que puedo.  Siempre tenemos ese tipo de sueños y, desde luego,  Haneke es uno de ellos.

**************************************************************************************

NOTA:  Texto y Fotos propiedad de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

EL CÍRCULO DE LOS MENTIROSOS (Jean-Claude Carrière), por Yolanda Aguas

EL INSECTO Y EL CARACOL

Un caracol japonés subía lentamente por el tronco de un cerezo.  Era febrero, o quizá marzo.  El caracol se encontró con un insecto que le dijo:

-Pero ¿adónde vas? ¡No es temporada! ¡No hay cerezas en ese árbol!

-Las habrá cuando llegue, contestó el caracol.

EL_C_RCULO_DE_LOS_MENTIROSOSusada2 (2)

JEAN-CLAUDE CARRIÈRE publicó en febrero de 2000, un libro que forma parte de los cinco o seis que yo seleccionaría en caso de tener que salvar una mínima parte de mi biblioteca.   Fue publicado por la Editorial LUMEN en Narrativa Palabra en el Tiempo, 277 (ISBN: 84-264-1277-7), en una preciosa edición.

Tengo la satisfacción de tenerlo dedicado por el autor durante una visita que él realizó a Zaragoza, con motivo del homenaje que el Festival de Cine Francés (Cinefrancia) le brindó el 13-11-2004.

En la presentación que él hizo del libro en Barcelona, explicó que después de haber leído unos dos mil libros, durante 25 años se dedicó a seleccionar sus historias favoritas, a las que llama “cuentos filosóficos”.

Conocido, principalmente, por su labor como guionista de cine, Jean-Claude Carrière es un escritor brillante, un intelectual profundo y un hombre que sabe vivir la vida al máximo.   Y es muy, muy divertido…

Como guionista de cine, ha trabajado con algunos de los grandes maestros como Luis Buñuel, Louis Malle, Milos Forman, Jean-Luc Godard, Wolker Schlondorff, Jean-Paul Rappeneau (suya es la adaptación del Cyrano de Bergerac), Luis García Berlanga o Jesús Franco.

EL CÍRCULO DE LOS MENTIROSOS, es una selección de cuentos, extraídos de diversas culturas: zen y sufí, china y judía, hindúes y africanas, tienen mucho humor y sabiduría porque, según Carrière, estos cuentos se refieren a todas las cuestiones que siempre han intrigado a los humanos.

“Y dicen esas verdades que sólo conocen los mentirosos porque eso son los cuentistas, unos impenitentes encantadores que se obstinan en hacernos de la realidad una soportable ficción”.

Estas historias las ha ordenado como si se tratara de un manual de filosofía.  “Es la filosofía a través de los cuentos: un manual donde el camino hacia la sabiduría será azaroso y placentero, y estará constituido únicamente por los mejores relatos del mundo entero”.

De vez en cuando, llegan a nuestras manos libros que nos ayudan a comprender todo aquello que ignoramos.  Libros que son compañeros de vida, porque como me dijo una vez  Montserrat Roig :  “la literatura es eso, momentos mágicos en que dos soledades se encuentran”.

Les recomiendo la lectura de este maravilloso libro de forma pausada, dejando pequeños espacios entre historia e historia.

Que sea  igual a  beber un buen champagne, que debe hacerse a pequeños sorbos, disfrutándolo…   Como las historias que Jean-Claude Carrière nos relata.

CARRIEREjCl0909PM13E-C

***************************************************************************************************

NOTA:  Las fotografías insertadas en este post son propiedad de sus autores.