AL GALOPE (Aut. Mary Luise Wilson y Mark Hampton), por Francesc Mazón Camats y Yolanda Aguas

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Foto: (c) David Ruano                                     Foto: (c) Outomuro

DIANA VREELAND: Al paso, al trote, AL GALOPE…, por Francesc Mazón Camats

Diana Vreeland nos recibe en su apartamento neoyorkino de Park Avenue, en un fascinante salón decorado en rojo (como en una de las míticas escenas del muy glamouroso Vincente Minelli). Una divina, desesperada, disparatada y finalmente desencadenada Diana va a hablarnos de todo, de todos… de ella. Acaba de volver de Europa (Londres, Milán, Madrid, París…), donde había escapado para no afrontar la cruda realidad: despedida, descabalgada de su trono de suma sacerdotisa de la moda.

Habla sin parar, como dijo su contemporáneo Truman Capote en una extraña mezcla de la duquesa de Windsor y un chofer de taxi neoyorquino, intentado evitar otra dramática realidad, está sin blanca, no sabe qué hacer con su futuro.

Un monólogo vertiginoso y aparentemente caótico que salta del presente al pasado, de su trabajo, donde se mezcla frivolidad y arte, de su familia, su niñez, llena de exquisitez y extravagancia

Sus conocidos… nombres, muchos nombres. Me recordó la maravillosa secuencia del musical “The Bells are ringing” de Minelli, donde una pobre mindundi de Brooklyn es invitada a una exquisita y muy exquisita fiesta en el Upper East Side, donde todos los invitados recitaban con las inimitables rimas de Cole Porter (otro exquisito) el quien es quien de lo más in del momento, a lo que nuestra pobre Judy Holliday respondía invariablemente: Rin Tin Tin.

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Diana Vreeland fue la divina  reina, casi mejor Zarina/tirana  del mundo de la moda, del diseño, del estilo… a lo largo de cuatro largas décadas. Impuso a fotógrafos, modelos, modistos o diseñadores y sobre todo a sí misma. Fue amada, imitada y caricaturizada con mal disimulada envidia que se acercaba a veces al odio. En “Funny Face” 1957 de Stanley Donnen, bajo la máscara de la temible editora de moda Maggie Prescott, la maravillosa Kay Thompson. Una década más tarde, en 1967 en “Qui êtes-vous Polly Maggoo?” de William Klein, con el aspecto más surrealista, de la autoritaria Miss Maxwell/Grayson Hall. Hoy día su posible discípula, podría ser Anna Wintour, pero la distancia es abismal.

Solo Carme Elias in the top, podía ser en la actual escena teatral esa criatura mítica, elegante, sarcástica, fascinante y a ratos imposible, insoportable.

Carme lucha con un texto endiablado, auténtica montaña rusa, donde cabe todo, lo dramático, lo cómico, lo caricaturesco o lo patético. En un hermoso y abigarrado decorado de Ramón Ivars  que pretende captar la atmósfera que la rodeaba. La Elias es capaz de pasar en minutos de la altivez a la vulnerabilidad. Consigue algo muy difícil, hacernos creer que ella puede ser el patito feo que impuso su imagen a golpe de talento y personalidad, incluso cuando nuestra divina recuerda con irónica amargura las crueles palabras de su madre: “Es lamentable que tengas una hermana tan guapa y que tú le tengas estos celos terribles. Y eso por descontado es lo que te hace tan absolutamente intratable”. Su fascinante madre la llamaba “Mon affreux petit monstre”.

Carme Elias está maravillosa tanto en el registro cómico como cuando habla de sus recuerdos de una impagable familia real española.  

Magnífica en el dramático, cuando escenifica el final trágico/majestuoso de la emperatriz Elizabeth/Sissi, deliciosa mimando las danzas de la Paulova o Nijinski y conmovedora cuando explica el patético final de su adorado esposo.

Una de las interpretaciones más completas y emocionantes de la Elias, con la que añade una nueva perla a su corona.

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FOTOS DE CARME ELIAS Y RAMÓN IVARS Y ESCENARIO

(Diversos detalles del magnífico trabajo de Ramón Ivars – en la fotografía saludando junto a Carme Elias -).

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CARME ELIAS: el regreso a Madrid, por Yolanda Aguas

El regreso de Carme Elias a los escenarios de Madrid, es uno de los acontecimientos teatrales de este otoño 2015. Su último trabajo fue entre noviembre y diciembre 2011 con la obra de Ariel Dorfman “Purgatorio” junto a Viggo Mortensen y dirección del gran Josep María Mestres en las Naves del Español-Matadero.

En estos últimos cuatro años de ausencia de la escena madrileña, la Elias trabajó incansablemente en su Barcelona natal:

“Fum” (Humo) de Josep M. Miró, dirección del propio Miró (Teatre Nacional de Catalunya)

“Doña Rosita la Soltera” de Federico García Lorca, dirección de Joan Ollé (TNC)

“Al Galop” (Al Galope) de Mark Hampton y Mary Luise Wilson, Dirección Guido Torlonia (Teatre Akàdemia)

“Purga” de Sofi Oksanen, dirección Ramó Simó (Teatre Nacional de Catalunya)

Éste último trabajo, Purga, que pienso debería verse en Madrid en castellano (las Naves del Teatro Español sería un lugar ideal) es una de sus cinco mejores creaciones.  Está fascinante como Aliide Truu, una mujer hosca y amargada que en el momento de su confesión (inolvidable momento de la obra) muestra toda su vulnerabilidad. Miradas y silencios de la Elías que quedan para siempre en la memoria. 

En los primeros seis meses del 2014, Carme Elias interpretó “Fum” y “Doña Rosita la Soltera o el lenguaje de las flores”.  Y en medio de estos dos trabajos recibió la propuesta para interpretar “Al Galop” en el Teatre Akàdemia.  Inicialmente dijo que no, la verdad es que a priori no disponía de tiempo para memorizar y ensayar el texto antes de la fecha en la que estaba previsto su estreno.  Afortunadamente, se lanzó (y arriesgó) a este reto porque el texto de Mary Luise Wilson y Mark Hampton le fascinó desde el primer momento.

El regreso de Carme Elias a Madrid se produce en el Teatro Español.  No es casualidad, ella ha estado muy vinculada a este espacio desde siempre.  Estos días, por ejemplo, se puede visitar una magnífica exposición dedicada al añorado Andrea D’Odorico en la sede del Español.  Carme Elias trabajó con él en varios montajes teatrales: “El hombre del destino” de Bernad Shaw (Dirección de María Ruíz, Escenografía y Vestuario de A. D’Odorico), “Casi una diosa” de Jaime Salom (Dirección de Miguel Narros, Escenografía y Vestuario de A. D’Odorico) y “La doble inconstancia” de Pierre Marivaux (Dirección de Miguel Narros, Escenografía de A. D’Odorico).

Ayer jueves, 15 de octubre de 2015, la Sala Margarita Xirgu del Teatro Español recibió  a una mujer que marcó toda un época en el mundo de la moda: Diana Vreeland, interpretada por una actriz que sorprende y se reinventa con cada nuevo personaje, en un pausado y seguro caminar que dejará una huella permanente para futuras generaciones.

Acompáñenla en ese viaje, es una de las más grandes actrices de la escena europea.

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NOTAS: Las fotografías insertadas en este post son:

Las dos en blanco y negro, obra de los maestros DAVID RUANO y OUTOMURO.

El resto son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

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