LA CHICA DEL TREN (Dir. Tate Taylor), por Yolanda Aguas

la-chica-del-trenla-chica-del-tren2

Rachel Watson coge todos los días el mismo tren a la misma hora. A través de su ventana, en una de las paradas, ve a una pareja a la que les ha puesto el nombre de Jess y Jason. La protagonista juega a imaginar sus perfectas e idílicas vidas como forma de escape tras su divorcio y su adicción al alcohol. Sin embargo, un día será testigo de una traición que lo cambiará todo.

Así empieza La chica del tren, la adaptación cinematográfica del ‘best-seller’ de Paula Hawkins. Emily Blunt da vida a Rachel Watson, una mujer que intentará resolver la desaparición de Megan Hipwell (Haley Bennett). Pero todo se complica cuando comienza a acercarse al esposo de ésta última llamado Scott (Luke Evans), quien a su vez es vecino de su ex-marido Tom (Justin Theroux) y su nueva mujer Anna (Rebecca Ferguson).

La chica del tren  está dirigida por Tate Taylor (“Criadas y señoras”, “La historia de James Brown”)  y cuenta en su reparto con Lisa KudrowAllison Janney y Laura Prepon; entre otros.

la-chica-del-tren5la-chica-del-tren6maxresdefault-5emily-blunt_tuyt

El principal problema que encuentro en esta adaptación es la elección de su protagonista.  Rachel Watson, la alcohólica de ojos nublados que es un completo desastre emocional está interpretada por Emily Blunt.  Esta actriz, que en otras muchas películas realiza excelentes trabajos, no logra hacer creíble su personaje.  No me malinterpreten, Blunt es una actriz a la que admiro, pero en La chica del tren no ha logrado convencerme.

El personaje prometía y era un reto para cualquier actriz: Rachel ha perdido su trabajo y su infiel marido Tom (Justin Theroux) la ha abandonado por Anna (Rebecca Ferguson), quién no perdió el tiempo para embarazarse. Así es como una amargada Rachel realiza viajes diarios hacia Manhattan para ir a un trabajo de relaciones públicas que ya no tiene, tomando vodka que disfraza en una botella de agua mientras contempla a través de la ventana un hogar suburbano ocupado por la pareja perfecta: la sexy Megan Hipwell (Hayley Bennett) y su agraciado marido Scott (Luke Evans). De pronto Megan aparece golpeada hasta la muerte en los bosques cercanos a su casa de ensueño. ¿Acaso Scott la mató? ¿O tal vez fue Kamal Abdic (Edgar Ramírez), el psicólogo que Rachel vio abrazando a Megan? ¿O tal vez fue la propia Rachel, quien no recuerda por qué despertó esa noche con moretones y con su ropa salpicada de sangre?  La detective Riley, interpretada por la siempre maravillosa Allison Janney, quiere averiguar todo lo que ha sucedido.

allison-janney-zoom-a273baf0-c6f9-40eb-a1e6-cc1345feeba1images

Los cambios que la película introduce en relación con la ubicación de la historia es otro inconveniente añadido.  No es lo mismo imaginar los paisajes de Inglaterra y su famosa niebla, que las tierras americanas.  No por ser menos hermosas, por supuesto, nada que objetar al expreso de Westchester entrando y saliendo de la Gran Estación Central de Manhattan, pero cuando se ha leído el libro resulta más difícil aceptar ese cambio.

“La chica del tren” es una película que se queda tan solo en un intento, con el único aliciente de la presencia de Allison Janney.

****************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías oficiales de “La chica del tren” son propiedad de sus autores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s