AGNÈS VARDA (RdP 65SSIFF), por Yolanda Aguas

La directora belga Agnès Varda mantuvo hoy un encuentro con la prensa acreditada en la 65 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.  Por la tarde recibió su Premio Donostia, en el Teatro Victoria Eugenia, de la mano de José Luis Rebordinos : “Es un premio que dan a gente con éxito comercial, me siento la primera premiada marginal”, señaló al recoger el galardón.

Horas antes de recoger el premio, la cineasta belga manifestó que “el cine tiene que tener sentido y no simplemente dinero”.

La Sra. Varda, de 89 años, a quien la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood le entregará el próximo mes de noviembre un Oscar honorífico por el conjunto de su carrera, ha reivindicado durante este encuentro con la prensa “libertad, calidad e independencia económica” para el cine.

“Yo podría ganar más dinero, el cine se paga caro, pero no quiero vender productos o jamón. Por eso tampoco hago películas publicitarias y no gano mucho dinero pero hago un cine que es libre”, ha defendido la directora, quien al comienzo de la rueda ha quitado de la mesa una botella de agua y la ha posado en el suelo. “Nada de publicidad”, ha dicho.

Precisamente, señaló que la libertad era el elemento que compartieron los cineastas de la Nouvelle Vague, a la que perteneció, aunque los objetivos de los integrantes fueran diferentes, y ha precisado que este término no solo implica “salir y gritar”, sino “saber si uno puede salir de los cajones”.

Agnès Varda (Ixelles, Bruselas, 1928) afirmó sentirse impresionada por recibir el Premio Donostia y se ha preguntado si esta es la primera vez que el galardón recae sobre una persona “marginal” como ella que trabaja “con honestidad” y “no gana dinero”. Según recordó, siempre ha tenido “dificultades” para financiar sus proyectos porque, tal y como ha subrayado, los cineastas de su “categoría” siempre han tenido problemas económicos.

Con sus manos cogió la cámara para subirse a la ola de la nouvelle vague, la única mujer directora en hacerlo, y con ellas recogió ayer el Premio Donostia en reconocimiento a toda su trayectoria, algo que repetirá en unos meses con el Oscar de honor. Y a sus manos mira cuando reflexiona sobre su edad, 89 años, y sobre el proceso de hacerse mayor: “Les digo a mis nietos que vengan a verlas, que tienen ríos y manchas, y les hago descubrir en ellas un paisaje”.

Pero Agnès Varda no ha venido a San Sebastián para disfrutar la vida de jubilada. Presenta película, “Faces Places”, con la que ganó en Toronto el premio a mejor documental, y reflexionó con lucidez sobre las cuestiones que los periodistas le planteamos. Para cada respuesta se tomó varios minutos que le permitieron pensar desde la situación de los obreros franceses hasta la cercanía de la muerte, temas que aborda en su filme, en el que junto a un joven artista recorre los pueblos de Francia para fotografiar a sus gentes. “Tengo ganas de que llegue la muerte, porque todo habrá acabado”, llega a decir en el filme. Luego matiza sus palabras: “Yo tengo muchas razones para vivir. Mi cuerpo se estropea, pero trabajo con mucho gusto. Esa frase no es una llamada a la muerte, es la idea de que estoy de acuerdo en que tiene que venir si no me hace sufrir. En eso sí pongo mis condiciones. Pero pienso que si me duermo esta noche en mi cama… Pues muy bien”.

 En esa contradicción, la de vivir a la espera del final y disfrutar cada momento del presente, resiste Agnès Varda como su cine resiste en la contradicción de ser visto por una minoría y reconocido por casi todos. Y en esa circunstancia le llega el Oscar: “Creo que es como una broma, porque a los Oscar van a personas conocidas que han hecho ganar mucho dinero, y yo en eso soy un cero”, explicó sonriente. “Le dije a mi hija que no iba a ir a recogerlo, pero me convenció de que tenía que ir. No puedo negarme, no puedo decir que no”.

La directora de “Sin techo ni ley” y “Cleo de 5 a 7” reconoce pese a todo que siempre le han gustado los retos, y que cuando no los ha tenido, los ha buscado. “Me puse dificultades, el objetivo de buscar otras estructuras de cine. He hecho muchos documentales, porque los documentales son la escuela de la modestia, porque estás al servicio de los sujetos que filmas”, explica sobre la libertad de su cine.

Un cine cuyo éxito y valor, dice, ha sido gracias a que no ha tenido exceso de dinero: “Yo podría ganar más dinero, el cine se paga caro, pero no quiero vender productos. Por eso tampoco hago películas publicitarias y no gano mucho dinero, pero hago un cine que es libre. El cine tiene que tener sentido y no simplemente dinero”.

Una delicia escuchar a esta intelectual, a una mujer brillante, a una directora mítica que no pierde su sentido del humor.

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NOTA:  Todas las fotografías insertadas en este artículo son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

 

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Tercer día: Domingo, 24-09-2017 del 65 ZINEMALDIA, por Yolanda Aguas

Tercer día: Domingo, 24-09-2017

Le Sens de la Fété / C’est la vie  (Dir. Éric Toledano y Olivier Nakache – 1 h 55 minutos).

A las 9:30 h asistimos a la proyección en el Victoria Eugenia de la película.

Los autores de “Intocable” vuelven a hacernos reír, sonreír, y pasarlo muy bien en la proyección con su nueva comedita “Le sens de la fête / C’est la vie”. Ellos son Olivier Nakache Éric Toledano, quienes cuentan con unos magníficos actores y actrices que asumen con perfección los personajes creados por los autores. Por ejemplo, Jean-Pierre Bacri y Gilles Delouche. La historia, desenfrenada, transcurre en unas horas en un castillo convertido en lugar para bodas y otros festejos. Con extraordinaria habilidad, se construye la trama y durante el banquete de boda ocurre de todo: el cordero está en mal estado, van otro lugar en busca de un amigo que le resuelva ese segundo plato, tratan de darles a los invitados el máximo de hojaldre salado para hincharlos…

Este es el marco de un montón de relaciones muy bien entretejidas: amorosas, laborales, malentendidos, fotógrafo que odia a quienes le hacen la competencia con móviles, etc… Comedia muy divertida.

A las 11 h, comenzó los desayunos de Horizontes Latinos. Nos dio tiempo para realizar algunas fotografías de la presencia de Paulina García, actriz protagonista de “La novia del desierto”.

Inmediatamente nos fuimos a la rueda de prensa de Agnès Varda, Premio Donostia.

Varda es pionera en la apertura a las mujeres de un universo, el de la dirección cinematográfica, hasta entonces cerrado para ellas. “Sugerí a las mujeres que estudiasen cine. Les dije: ‘Salid de las cocinas, de vuestras casas, haceos con las herramientas para hacer películas’“. Ahora, ha dicho, se ha conseguido que haya muchas más mujeres detrás de las cámaras.

Pero para ella el principal problema no ha sido su género, sino lo económico. “Al recibir este premio, me he fijado en la lista de grandes estrellas que lo han recibido, actores y actrices sobre todo. No sé si es la primera vez que se concede a una persona cinematográficamente tan marginal, que hace cine sin dinero. Quizá es así y soy especial”.

En ese sentido, se ha referido a las dificultades de su último filme, realizado gracias, entre otras cosas a un crowdfunding y al empeño de su hija en buscar financiación en el MoMA de Nueva York (que compró una copia para su fondo archivístico antes de que empezase el rodaje) y la Fundación Cartier. “Pero siempre ha sido prioritario para mí que no se viese publicidad. Por eso no me gustan los photocall con los paneles de los sponsors detrás. No podemos ser rehenes de la publicidad. No quiero vender cosméticos, jamón u otros productos. No conseguiré dinero, pero al menos hago un cine que es libre”.

Y no sólo eso: “Mi voluntad es la de hacer un cine que tenga sentido y no solamente dinero”. Por eso, en Caras y lugares dice haber trabajado en una situación de “simpatía hacia las personas” que aparecen en pantalla, sin importar sus ideas políticas. “No somos sociólogos ni antropólogos, sino cineastas”Su cine es “una escuela de modestia, al servicio de las personas que filmamos”.

Aún así, ha rematado, preferiría que le diesen “más dinero y menos premios”, después de una vida llena de dificultades en este sentido. Me he pasado la vida entera buscando dinero. Nunca nadie me ha dicho: ‘¿Quieres hacer una película?'”.

Encuentros Zabaltegi – Teatro Victoria Eugenia –  14 h.

Interesante cita la de hoy.  Entre otras películas, se presentaban la última película de Raymond Depardon y el documental dedicado a Carlos Saura.

Jusqu’a la Garde  (Dir. Xavier Legrand  – 1 h 30 minutos).

A las 16:30 horas asistí a la proyección, en el Teatro Principal, de una gran película.

Myriam y Antoine se han divorciado. Para proteger a su hijo pequeño de su violento marido, Myriam pide la custodia, pero la juez decide concederla compartida entre ambos cónyuges. Víctima de un padre celoso, y en el afán de proteger a su madre acosada, Julien hará todo lo que esté en su mano para que no ocurra lo peor.

Melodrama conyugal sobre situaciones frecuentes en los divorcios, donde los hijos sufren y son manipulados por ambas partes, Jusqu’à la garde, escrita y dirigida por Legrand, sigue el enfrentamiento dentro y fuera de los tribunales de unos recién divorciados por la custodia de su hijo menor. Ella no es capaz de aportar pruebas de la violencia de la que dice haber sido víctima de parte de su exmarido, y él convence con sus lágrimas al juez para que dictamine una custodia compartida. La sentencia no logra apaciguar las relaciones entre la pareja.

La virtud del film francés, protagonizado por Denis Ménochet y Léa Drucker, es ser capaz de transmitir la violencia soterrada, el miedo, las amenazas, sin perder objetividad ni buscar el amarillismo o la lágrima fácil, partiendo del drama familiar para acabar casi en el thriller de terror psicológico. Los conflictos de pareja, que sacan a relucir lo peor del ser humano, y en los que los hijos son con frecuencia víctimas de la manipulación, cuando no directamente de la violencia –plantea el debutante cineasta galo, quien fue candidato al Oscar con un corto de la misma temática– se desarrollan paradójicamente en lugares, nuestras propias casas, donde creemos sentirnos a salvo.

Extraordinaria película que creemos estará presente en el Palmarés.

Una especie de familia  (Dir. Diego Lerman  – 1 h 36 minutos).

A las 19:00 horas asistí a la proyección, en el Teatro Principal, de una película que tenía el atractivo de contar con la actriz española Bárbara Lennie como protagonista.

En Una especie de familia  el director  se concentra en la problemática de la maternidad ligada al dilema de la adopción en condiciones no demasiado cristalinas.

Lerman construye un relato rico en matices, ya que maneja con sensibilidad y sin caer en la denuncia subrayada las distintas perspectivas de la protagonista (una médica porteña interpretada por Bárbara Lennie que viaja a un pueblo de Misiones para concretar la adopción), de su pareja que no parece demasiado entusiasmado con la idea (Claudio Tolcachir), del doctor que hace de nexo en el acuerdo (Daniel Aráoz); y, sobre todo, de la madre del bebé que vive en condiciones más que precarias (Yanina Ávila, toda una revelación).

La película sostiene la tensión y hasta cierta dosis de suspenso respecto de las distintas resoluciones, aunque el eje no es tanto el thriller como las decisiones éticas y morales de los personajes. Otra vez con el destacado aporte visual del fotógrafo polaco Wojtek Staron, Lerman se acerca a un tema contradictorio e incómodo con muchos más hallazgos que lugares comunes.  Con todo, lo más destacado de la película es el trabajo de la actriz española.

 Operación Concha  (Dir. Antonio Cuadri  – 1 h 42 minutos).

A las 22:00 horas asistí a la proyección, en el Teatro Principal, de una película que tenía como aliciente que estaba ambientada precisamente durante la celebración de un Festival de Cine de San Sebastián.

Marcos Ruiz de Aldazábal, un empresario sin escrúpulos, lidera una productora de cine que ha caído en bancarrota. Desesperado y sin dinero, Marcos y su equipo trazan un plan para engañar a una inversora millonaria con un doble del prestigioso actor Ray Silvela, quien ha rechazado trabajar en su película. Aprovechando el contexto del Festival de San Sebastián, empieza la gran estafa donde nada es lo que parece.

Película que no aporta nada, con un metraje excesivo pero que cuenta, eso sí, con unos maravillosos exteriores rodados en (y alrededores) de San Sebastián.

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Notas:

Las fotografías oficiales de los films comentados insertadas en este post, son propiedad de sus autores.

 Las fotografías en el interior del KURSAAL, durante las conferencias de prensa de “Agnés Varda” y “Horizontes Latinos”,  así como las de Depardon y Saura en el Victoria Eugenia son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

Segundo día: Sábado, 23-09-2017 del 65 ZINEMALDIA, por Yolanda Aguas

Segundo día: Sábado, 23-09-2017

Le Douleur/Memoir of Pain (Dir. Emmanuel Finkiel – 2 h 06 minutos).

A las 9:30 h asistimos a la proyección en el Victoria Eugenia de la película.

Marguerite Duras, figura imprescindible en la literatura francesa del siglo XX, también es, ella misma, un gran personaje. Tras haber nacido en la Indochina francesa en 1914, Duras estudió y trabajó en Francia, y vivió en París durante la ocupación nazi, años en los que participó activamente en la Resistencia francesa. Décadas más tarde, después de haber publicado un gran número de obras literarias y experimentado con el cine (de ella es el guion de Hiroshima, mon amour de Alain Resnais en 1958, y la dirección de un puñado de títulos como Nathalie Granger o India Song), la escritora decidió volver a recordar sus vivencias durante la II Guerra Mundial, y a plasmarlas en papel.  De ahí nace esta película.

En esta primera parte, más narrativa y convencional, más cercana a una producción de época al uso, Finkiel expone ya el tormento interior de Duras, permitiéndose de vez en cuando ráfagas impresionistas de imágenes sobre las que se escucha el monólogo interno de la mujer, lírico y profundo, dolorido y apesadumbrado. Es una vez que Rabier desaparece de la historia (a la vez que lo hace la ocupación nazi) que La Douleur da rienda suelta a una película más reflexiva, poética y, todo sea dicho, con tal peso que puede a veces girar la balanza hacia el lado no deseado.  Finkiel se concentra aquí en la aflicción de Duras, retratando su interminable espera con desdoblamientos puntuales (y visualmente literales) de la Duras escritora y la Duras personaje. La película se aventura en un grave serpenteo por las reflexiones de la escritora, apoyándose también en el dolor y las caras de las demás mujeres que esperan impacientes a sus maridos deportados.

A las 11 h, comenzó los desayunos de Horizontes Latinos. Nos dio tiempo para realizar algunas fotografías de la presencia de Daniela Vega, actriz protagonista de “Una mujer fantástica”.

Inmediatamente nos fuimos a la rueda de prensa de la película “El autor”.  Llegamos al comienzo

El tercer asesinato (Dir. Hirokazu Kore-eda – 2 h 05 minutos).

A las 12 horas, en el Teatro Victoria Eugenia, llegó uno de los momentos más esperados de todo el festival: la proyección de la última película del maestro japonés Hirokazu Kore-eda: El tercer asesinato.

Protagonizada por el actor y cantante Fukuyama Masaharu y por Koji Yakusho (“Babel”), la película se abre con el asesinato de un hombre, cuyo cadáver es quemado por su asesino.

Lo que parece ser un caso sencillo se complica por las mentiras de todas las personas implicadas en una historia que se desarrolla principalmente en la sala del Tribunal que juzga al presunto asesino.

“Al comienzo no pensé en hacer un ‘thriller’ u otro tipo de película, solo quería hablar de seres humanos que juzgan a otros seres humanos”, declaró el realizador de películas como “Nadie sabe” o “Still Walking”.

En Japón, como recordó Kore-eda, aún existe la pena de muerte y los cambios se están produciendo, pero lentamente. Ahora hay un fuerte debate sobre la responsabilidad del individuo a nivel social y económico.

“A menudo los seres humanos no pueden conocer la verdad con certeza. He intentado crear ese tipo de ambigüedad que los abogados sienten tras conocerse el veredicto, siempre hay elementos de la verdad que no son entendidos”.

Su objetivo, agregó, es hacer que el espectador sienta esa ambigüedad e incertidumbre.

Una película maravillosa, como todo el cine de Kore-eda, que está acompañada por la música magistral de Ludovico Einaudi.

Por la tarde, y como ya es habitual en nosotros, mantuvimos un encuentro privado con el maestro japonés, y de él proceden las fotografías que pueden ver a continuación.

Handia  (Dir. Aitor Arregi , Jon Garaño – 1 h 54 minutos).

A las 19 horas asistí a la proyección, en el Teatro Principal, de la nueva película los creadores de Loreak.  La película me pareció una maravilla.

Tras haber luchado en la Primera Guerra Carlista, Martín vuelve a su caserío familiar en Gipuzkoa y allí descubre con sorpresa que su hermano menor, Joaquín, es mucho más alto de lo normal. Convencido de que todo el mundo querrá pagar por ver al hombre más grande sobre la Tierra, ambos hermanos se embarcan en un largo viaje por Europa en el que la ambición, el dinero y la fama cambiarán para siempre el destino de la familia. Una historia inspirada en hechos reales.

Con estupendos actores vascos: Eneko Sagardoy (todo un descubrimiento como actor) o Joseba Usabiaga (gran interpretación de su personaje), la película tiene una factura impecable.  Lo que me gustaría es que pudiéramos volver a ver en su estreno en toda España tal y como fue rodada: euskera y español.

Merece estar en el Palmarés.

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Notas:

Las fotografías oficiales de los films comentados insertadas en este post, son propiedad de sus autores.

 Las fotografías en el interior del KURSAAL, durante las conferencias de prensa de “El autor” y “Horizontes Latinos”, así como las de Hirokazu Kore-eda en el Teatro Victoria Eugenia,  son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

 

Primer día: Viernes, 22-09-2017 del 65 ZINEMALDIA, por Yolanda Aguas

Primer día: Viernes, 22-09-2017

Llegamos a San Sebastián el jueves 21, a las 22:20 horas.  A primera hora de hoy fuimos a recoger nuestra acreditación. Como es habitual en la perfecta organización del Departamento de Prensa e Invitados, la gestión fue muy rápida.

Hoy viernes se proyectaba en la sala grande del Kursaal (en adelante K1) la película que inauguraba la Sección Oficial (fuera de concurso):

Inmersión  (Dir. Wim Wenders – 1 h 50 minutos).

Hace mucho tiempo que el director alemán Wim Wenders (autor de obras tan importantes como Alicia en las ciudades, El amigo americano, En el curso del tiempo, El cielo sobre Berlín  París, Texas) lleva ya más de veinte años sin rodar una película de ficción interesante.

Su última película,  Inmersión, inauguró esta mañana la 65 edición de San Sebastián 2017, y lo hizo de un modo decepcionante.  Poco le ayudan los dos actores protagonistas, la afamada Alicia Vikander (a la que no se le puede tocar…  luego lo ampliaremos), y un actor interesante que está demasiado apagado en este film fallido, James McAvoy.

Una insulsa historia de amor en la que la pasión brilla por su ausencia queda sumergida aquí -y nunca mejor dicho­- por las pomposas pretensiones con que se dibujan los respectivos universos de sus protagonistas: una joven biomatemática que investiga las abisales profundidades marinas para encontrar nuevas fuentes de vida que puedan ‘salvar el planeta’, y un espía británico que persigue terroristas del Estado Islámico en África para ‘salvar al mundo’ de sus bombas asesinas.   A la película le falta convicción y emoción.  Sólo pudimos disfrutar de unos paisajes preciosos (dentro y fuera del océano) pero muy poco más.

A las 16 h, y para presentar la película han estado Wim Wenders, Alicia Vikander, Celyn Jones y el escritor de la novela Jonathan Ledgard.

Una rueda de prensa que ha estado muy concurrida, sin duda por la presencia de la actriz joven más de moda.  Como anécdota les contamos que en el momento de fotografiarse con algunos periodistas, y cuando éstos le abrazaban por la cintura, una mano se encargaba de separar ese abrazo.  Ya ven, a la Sra. Vikander no se la puede abrazar o tocar.  (Ni les cuento las risas que este hecho tan absurdo provocó en los que vivimos esta ridícula situación).  En fin… las rarezas y tonterías de las “estrellas” actuales del celuloide.

A las 12 horas, en la sala CLUB DE PRENSA del Kursaal, GAS NATURAL FENOSA presentó su nueva producción de cine, en esta ocasión dirigida por la gran Isabel Coixet.

Hemos escrito un artículo entero dedicado a esta noticia.  Pueden leerlo en nuestra web.

El  autor  (Dir. Manuel Martín Cuenca – 1h 52 minutos).

A las 19 horas asistí a la proyección, en el Teatro Principal, de la nueva película del gran director español Manuel Martín Cuenta.  Tenía muchas ganas de verla, no oculto que el universo creativo de Martín Cuenca me resulta de un gran interés.

Una novela corta de Javier Cercas (El móvil) le sirve esta vez como punto de partida al director de La flaqueza del bolchevique (2003) y Caníbal (2013), películas que ya estuvieron también en el festival donostiarra.

Como en ellas, aquí de nuevo la soledad que camina por el borde del abismo –y que finalmente se adentra en lo más oscuro de sus profundidades– vuelve a engendrar un retrato desazonador y revulsivo, una radiografía implacable de un personaje que se busca a sí mismo –y que cree encontrarse– en las aristas más perturbadoras de un universo que el espectador no termina nunca por saber, en este caso, si existe únicamente en el imaginario mental del protagonista o si realmente es aquel que el personaje se empeña en construir con los materiales que le proporcionan las vidas, los anhelos y las necesidades de sus propios vecinos.

Todo parte del deseo de escribir una gran novela que alimenta las fantasías de un mediocre pasante de notarías espoleado por el éxito comercial de la literatura de consumo que escribe su propia esposa.

La película tiene momentos muy interesantes, especialmente el segmento en el que aparece la pareja mexicana, cuyas conversaciones “el autor” (Javier Gutiérrez) escucha a través de la ventana interior.  Preciosas imágenes (“marca de la casa”) donde sólo se ven las siluetas/sombras reflejadas en la pared.  Atentos a la presencia de la joven y brillante actriz mexicana, Adriana Paz, ganadora de tres premios Ariel consecutivos como mejor actriz del año.

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Notas:

Las fotografías oficiales de los films comentados insertadas en este post, son propiedad de sus autores.

 Las fotografías en el interior del KURSAAL, durante las conferencias de prensa de “Inmersión” y “Gas Natural Fenosa”,  son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

 

ISABEL COIXET: 1ª. Parte “Proyecto tiempo”, por Yolanda Aguas

La directora de cine Isabel Coixet ha presentado hoy, en la jornada de apertura del 65 Festival de Cine de San Sebastián, la primera parte de “Proyecto tiempo”, una película sobre eficiencia energética que cuenta con los actores Brays Efe y Úrsula Corberó.

En una rueda de prensa celebrada en el Palacio del Kursaal, acompañada por los actores y por el director del certamen, José Luis Rebordinos, Coixet ha reivindicado el poder de las historias para transformar el mundo: “Hoy las necesitamos más que nunca”.

“Proyecto tiempo” se enmarca en la cuarta edición de Cinergía, una iniciativa de Gas Natural que encarga proyectos de ficción a cineastas para concienciar sobre la importancia de la eficiencia energética.

La directora ha explicado que la película se compone de cuatro piezas que pueden verse de forma independiente o como una sola. El largometraje completo se presentará en la próxima edición del Festival de Málaga.

La película cuenta la historia de Pablo Andrade, un prometedor científico sin trabajo obsesionado en hallar una cura para el cerebro de su madre, que ha sufrido un ictus. La primera entrega, presentada hoy, se llama “La llave” y está rodada en blanco y negro.

Como era inevitable,  la directora catalana terminó hablando del desafío independentista ante las preguntas que le formularon.  Ella fue una de las artistas que firmó el manifiesto en contra del referéndum ilegal convocado por Puigdemont, una manifestación que les está costando amenazas y críticas de los nacionalistas catalanes, tal y como ha confirmado Coixet, que aboga por el pacto y el diálogo para solucionar la situación.

Se tienen que sentar y negociar. No puede ser esta sensación. No es normal esto. Yo he firmado un manifiesto que me pareció razonable, que decía que hay que hacer un referéndum legal, que hay que sentarse, que hay que pactarlo y que no hay que amenazar, ni insultar… no puede ser que los que decimos cosas que a mí me parecen razonables, nos sintamos amenazados, juzgados e insultados constantemente. No puede ser que haya un lugar donde están borrando el nombre de Marsé de los libros. ¿Qué es esto? Cuidado”, ha asegurado Coixet, que siempre ha expresado su rechazo a la independencia de Cataluña.

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NOTA:  Todas las fotografías insertadas en este artículo son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

 

 

74 ed. FESTIVAL DE VENECIA: Palmarés, por Yolanda Aguas

Palmarés completo de la 74 edición del Festival de Venecia.

SECCIÓN OFICIAL

– León de Oro a la mejor película para ‘La forma del agua’, de Guillermo del Toro.

– León de Plata al mejor director para Xavier legrand, por ‘Jusqu’à la garde’.

– Gran Premio del Jurado para ‘Foxtrot’, de Samuel Maoz.

– Copa Volpi al mejor actor para Kamel el Basha por ‘The insult’.

– Copa Volpi a la mejor actriz para Charlotte Rampling por ‘Hannah’.

– Mejor guión: Martin McDonagh por ‘Tres anuncios en las afueras de Ebbing, Misuri’.

– Premio especial jurado: ‘Sweet Country’, por Warwick Thornton.

– Premio Marcelo Mastroinanni al intérprete emergente para Charlie Plummer por ‘Lean on Pette’, de Andrew Haigh.

SECCIÓN ORIZZONTI

– Mejor película: ‘Nico, 1988’, de  Susanna Nicchiarelli.

– Mejor director: Vahid Jalilvand por ‘No date, no signature’.

– Premio del Jurado: ‘Caniba’, de Véréna Paravel y Lucien Castaing-Taylor.

– Mejor actriz: Lyna Khoudri, por ‘Les bienheureux’.

– Mejor actor: Navid Mohammadzadeh, por ‘No date, no signature’.

– Mejor guión: Dominique Welinski y René Ballesteros por ‘Los versos del olvido’.

– Mejor cortometraje: ‘Gros Chagrin’, de Céline Devaux.

– Premio Luigi de Laurentiis a la mejor Opera Prima: ‘Jusqu’à la garde’, de Xavier Legrand.

Destacamos el premio a Charlotte Rampling (Copa Volpi a la Mejor Actriz) por su deslumbrante interpretación de una mujer atormentada por la losa moral de los crímenes de su marido.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

 

UNA CITA EN EL PARQUE (Dir. Joel Hopkins), por Yolanda Aguas

El barrio londinense Hampstead Village es conocido por su apreciado parque, un rincón de campo y paz, en medio de la enorme metrópolis. Junto a él vive  Emily Walters (Diane Keaton), una viuda que desde que murió su marido no presta atención a su viejo apartamento, sus problemas económicos, ni a su hijo Philip (James Norton). A pesar de los consejos de su amiga Fiona (Lesley Manville), Emily no admite que su vida se está desmoronando. Un día, mientras observa el parque desde la ventana, descubre una casa destartalada y al hombre que vive en ella.

El cuarto largometraje dirigido por el británico Joel Hopkins es una comedia romántica inspirada en hechos reales, que no aporta nada nuevo al género, pero que mantiene el interés durante gran parte del metraje gracias al reparto, en especial los dos protagonistas, que vuelven a demostrar que son unos grandes intérpretes, en el caso de Diane Keaton en un papel que le viene como anillo al dedo y con un Brendan Gleeson que tiene un cambio de registro respecto a otras películas logrando que el público se identifique con su personaje, al menos en la primera mitad.

Además de los dos grandes protagonistas de la función me gustaría destacar la actuación de la británica Lesley Manville, en un papel secundario pero de gran importancia en la trama. La veterana actriz, una habitual de los teatros londinenses, de programas de televisión y sobre todo de las películas de Mike Leigh consigue imprimir carácter a Fiona, la amiga de la protagonista hasta que entra en juego el personaje de Donald, interpretado por Brendan Gleeson.

La historia se desarrolla en el barrio londinense de Hampstead Village, y allí es donde viven los personajes de la película. En los primeros minutos nos presentan a Emily Walters en una vida rutinaria, acudiendo a reuniones de la comunidad de vecinos, pero aburrida de esa vida de la que ni puede ni quiere salir e intentando asumir el fallecimiento de su marido.
De vez en cuando recibe la visita de su hijo Philip, interpretado por James Norton, que intenta hacerla abrir los ojos a la realidad y motivarla para que busque actividades que la distraigan y así olvidarse de su situación de soledad.

El reparto está compuesto casi en su totalidad por intérpretes británicos o irlandeses, exceptuando a la norteamericana Diane Keaton, y todos están muy bien, teniendo su escena destacada, como en el caso de James Norton en las conversaciones o discusiones con su madre y Jason Watkins, interpretando al abogado James Smythe y que es el protagonista de la escena más divertida de la película cuando toca el ukelele.

La película es convencional, previsible y llena de tópicos del género. La gracia de esta película es que es ligera, entretenida y puede gustar a determinado tipo de público que ha llegado a cierta madurez.

A nivel artístico la película tampoco aporta nada nuevo, pero es lo que necesita este tipo de historias, con una fotografía bastante amplia de ese parque y sus alrededores. La música del veterano compositor británico Stephen Warbeck está muy bien, aportando esa alegría necesaria para acompañar a los personajes con unos temas clásicos bastante acertados.
La película es recomendable a un público medio que lo pasa bien con este tipo de películas poco complejas y con grandes actuaciones.

Y la Keaton está particularmente brillante, algo que no es nada nuevo. Si en Cuando menos te lo esperas (2003), trató de enamorar a un Keanu Reeves con 20 años menos de diferencia, ahora con sus fantásticos 71 años cumplidos, vuelve a repetir con un Gleeson diez años más joven. Hace un buen papel, mientras Gleeson defiende como puede el suyo, no por falta de méritos, sino porque los guionistas se han concentrado en el personaje femenino y han dejado el suyo bastante descuidado.

La película se apoya especialmente en la actuación de los dos protagonistas. Lo dicho, si son incondicionales de la gran Diane Keaton vayan corriendo a ver la película.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.