

Un hombre misterioso se presenta a cuatro personas que han tocado fondo y quieren acabar con todo para ofrecerles un trato: una semana para que vuelvan a enamorarse de la vida. Su intención es ofrecerles la oportunidad de descubrir cómo sería el mundo sin ellos y ayudarles a encontrar un nuevo sentido a sus vidas.
Tiene un guión muy ordenado donde todos tienen su historia, incluso el hombre que les da la oportunidad. Este les va mostrando cómo han reaccionado sus seres queridos tras su muerte o sutiles fragmentos de cómo sería su vida si deciden seguir adelante. Trata varios temas como la presión en el deporte de alto nivel, el acoso en redes, la gordofobia y refleja una sociedad deprimida que se exige mucho y no se cuida mentalmente.
Su fuerza radica en las relaciones entre los protagonistas y como se desahogan y se apoyan mutuamente. Cuando parece que se va a resolver de la manera más fácil la película sorprende con un final casi brillante, salvo con un par de conveniencias, que deja con un nudo en la garganta. Las destacables fotografía y banda sonora le ponen el broche al filme. Al tratar sobre un grupo de personas que se quitan la vida, el drama no va a faltar pero lo distribuye muy bien con escenas esperanzadoras y pequeñas dosis de humor negro.
A destacar – muy especialmente – las magníficas interpretaciones: Toni Servillo, Valerio Mastandrea, Margherita Buy, Sara Serraioco, Giorgo Tirabassi, Lino Guanciale, Elena Lietti, Vittoria Puccini.
***************************************************************************************************************