PEDRO PIÑEIRO (Director de ECOZINE): Entrevista, por Yolanda Aguas

La X edición del Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente de Zaragoza (ECOZINE) se celebrará del 3 al 21 de mayo en la capital aragonesa.

Nos hemos reunido con su director, Pedro Piñeiro, para hacer un balance de la historia de este importante certamen cinematográfico.

Pedro, ¿cómo nació ECOZINE?

Ecozine nació de un proyecto distinto… Son causalidades de la vida, coincidencias que te acercan a proyectos distintos. Trabajaba en una agencia de comunicación, año 2007, e intentábamos buscar patrocinios para otro festival de cine….  Se acercaba la Expo de Zaragoza y junto con las personas organizadoras del festival que se hacía en el Prat vimos necesario acercar hasta nuestra ciudad un festival enfocado en el medio ambiente.

Tuvimos una primera presencia en el Pabellón del Faro y en noviembre del 2008 realizamos la 1ª edición de Ecozine.

¿Cuáles fueron las principales dificultades en esas primeras ediciones? ¿Son las mismas de ahora?

Las mayores dificultades siempre han sido las económicas….. A pesar del apoyo que prestan las instituciones siempre es necesario contar con un presupuesto mínimo que garanticé unas condiciones básicas.  Tú ya conoces de primera mano lo que supone organizar un festival, el tiempo que hay que dedicar, el trabajo que hay detrás.

Diez ediciones te quitan piel pero te ofrecen perspectiva. Y conforme pasan las ediciones el proyecto crece, fruto evidente del trabajo realizado por muchas personas. Y ese crecimiento debe ir acompañado de mayores apoyos, logísticos y económicos.

En las nueve ediciones anteriores seguro que habéis vivido momentos especiales. ¿Cuál o cuáles destacarías especialmente?

La primera edición fue especial, recuerdo a nuestro primer invitado internacional, Curtis Smith, productor de The Water Front.

Y todos los años ha habido situaciones especiales, casi mágicas… Y tienen que ver con todas esas personas que vienen de lugares distantes, con sus historias, historias de compromiso la mayoría de las veces.

Otro momento especial fue cuando se organizó en Zaragoza el Premio de la Green Film Network y que dicho premio fuera para un documental español realizado por una directora muy querida por nosotros: Nocem Collado.

Pero como te decía antes, momentos ha habido muchos, y eso al final es lo que más satisfacción te da.  Conocer a tanta gente, que al final te apoya y reconoce el importante esfuerzo que un gran equipo de personas realiza para sacar adelante Ecozine.

¿Con qué otros festivales se han creado sinergias?

Fundamentalmente nuestra relación se ha establecido con festivales de temática similar. Somos miembros de la red internacional GREEN FIILM NETWORK, la más grande del mundo en cuanto a número de festivales de cine enfocados en el medio ambiente.  En estos momentos somos cuarenta.  Y en esa red es donde mayores sinergias se han producido, sobre todo con festivales cercanos en cuanto a cultura o geográfica.

Desde Ecozine hemos podido realizar programas con producciones españolas para presentarlas en Brasil, México, Francia, Portugal, aparte de estar presentes en múltiples festivales de la red en Alemania, Rusia, Italia, Rumanía, Colombia, México, Brasil, Francia y Portugal.

Este año se ha producido un considerable aumento de las producciones cinematográficas que habéis recibido para participar en el proceso de selección.  ¿Cómo lo valoras?

El gran salto se dio del 2015 al 2016, cuando pasamos de unas 400 a casi 1.400, para aumentar después a más de 2.500 títulos. Creo que ese aumento se puede deber también a la organización del premio GFN en Zaragoza en 2015.

Valoraciones… El crecimiento en la recepción de producciones invita a pensar en la proyección internacional del festival y también de la importancia de las plataformas para permitir a miles de realizadores el envío de sus trabajos.

También supone, evidentemente, un mayor trabajo para la selección de los trabajos que pasan a proyectarse. Y esto, con tales números, siempre supone un reto.

Nosotros tenemos claros nuestros criterios en cuanto a selección, que son la diversidad de temáticas, el origen para ofrecer al público una amplia pantalla de producciones hechas en el mundo, el contenido – fundamental en un festival especializado – y, evidentemente, la calidad cinematográfica.  Hay que tener en cuenta que nos interesa el medio ambiente, en un sentido amplio, pero también los aspectos relacionados con la cinematografía.

Un festival tan especializado como es ECOZINE es indudable que debe tener una progresión, un crecimiento…  ¿Piensas ya en intensificar el trabajo en este sentido?

El trabajo ya se ha intensificado. Sería necesario tener una estructura fija durante todo el año para poder dar salida a los muchos retos que se nos presentan.  Afortunadamente también contamos en el equipo de programación con personas que ya acuden a diversos festivales, especializados y no, y podemos cubrir con estas presencias una parte importante de todo festival: la Programación.  Acudimos así a festivales importantes en España y fuera España. Todo festival necesita también de ese intercambio con otras citas cinematográficas.

Cuando empezáis a preparar una nueva edición, el sueño que tienes (junto a tu equipo) es que todas las piezas del puzle encajen y estén equilibradas.  Este año, ¿se puede decir que es una edición heterogénea y equilibrada en sus propuestas?

Ser coherentes… eso que parece obvio, supone también equilibrar diferentes propuestas.

Tenemos, desde el principio, secciones fijas que se mantienen e incorporamos cada año temáticas que nos parecen cercanas y que no pueden pasar desapercibidas para el público en general  En concreto este año se han dado una serie de circunstancia en nuestra ciudad y el mundo que nos ha llevado, si o si, a una programación paralela que estamos seguros enriquece al festival, como es el tema de los refugiados/migraciones y el tema de la movilidad en las ciudades.

La financiación del festival es exclusivamente pública (Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza), ¿no haría falta más patrocinios privados? 

Desde luego que es necesario… pero es una dificultad añadida al trabajo que ya tenemos.  Además, buscamos patrocinios y colaboradores que compartan principio éticos con el festival y nuestra lista se reduce.  Es un festival que debe mantener su independencia incluso por encima de las necesidades financieras.

Quizás la colaboración ciudadana sería en este caso la más adecuada, las aportaciones de personas de a pie que confían en un proyecto de este tipo y que pueden mantener, intacto, el espíritu del festival.

Pero desde la organización apostamos por incorporar también al patrocinio privado de empresas que cumplen criterios de sostenibilidad y respecto a los derechos humanos en todo el planeta.

Hace poco escuché al director de un importante festival de cine que si existiera una ley de mecenazgo aprobada por el Gobierno de España sería una gran ayuda, y también una bajada del IVA.  ¿Qué piensas sobre esto?

Hace tiempo que se habla de esto.  Hay países donde la cultura ha quedado expuesta fundamentalmente al mecenazgo privado, lo que también puede traer otro tipo de problemas.  No soy partidario de que las administraciones se inhiban completamente de apoyar a la cultura; eso también puede traer tensiones en el sector que acaben aniquilando una cultura más diversa.

¿Cómo es el apoyo de la prensa a ECOZINE?

Es fundamental.  Los medios de comunicación son importantes para el festival y nuestra manera de llegar a un público más amplio.  Desde la organización siempre hemos admirado el trabajo realizado. De hecho, la Asociación de Periodistas de Aragón son colaboradores del festival.

Pero definitivamente, contentos con la difusión que realizan.

A título personal, Pedro, ¿qué producción cinematográfica te ha dejado más huella de todas las que has programado?

Pues esa sí es una pregunta difícil.  No porque no quiera comprometerme sino porque hay bastantes que han dejado huella. La mujer y el agua, Sobre la misma tierra, Le bonheur, terre promise, My name is salt, Metamorphosen, Tempo, Contracorriente… y podría seguir con una lista interminable.

¿Qué destacas de esta X edición?

Pues la estupenda colaboración que se ha dado con otros colectivos para poder ampliar y ofrecer a la ciudad  un programa que pueda satisfacer según edad, género y temática.  Y contar con alguien como Pere Portabella, uno de los grandes del cine en España… eso es destacable.

¿Qué mensaje lanzas al público que asista a las proyecciones?

El público, es la segunda incógnita de esta ecuación que es Ecozine. Todo nuestro trabajo, la programación, el esfuerzo en traer a tantos realizadores, tendrá sentido si el público se acerca a las salas de proyección, para conocer historias diversas a través de buen cine.  Así que ánimo, podemos hacer muchas cosas juntos.

************************************************************************************************

NOTA: Todas las fotografías insertadas en esta entrevista son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CineTFarö.

BLANCA PORTILLO (Entrevista), por Yolanda Aguas

Casi dan ganas de comenzar esta entrevista con el lema que acompañó toda la vida a Concepción Arenal:A la virtud, a una vida, a la ciencia”. Una extraordinaria mujer, a quien Blanca Portillo dio vida en 2012.

Es muy difícil presentar a una actriz, considerada por todos (espectadores y especialistas de la escena) “grande entre las más grandes”, cuando ya se ha escrito mucho y muy bien sobre ella y su trabajo.

Tenía muchas ganas de conversar con la Portillo. Esperaba encontrar a una mujer inteligente, y me encontré – no sólo con eso – sino con una persona muy amable, lo que solemos definir como una mujer “majísima”.  

Si ya la admiraba antes de conocerla, ahora lo que anhelo es un reencuentro con ella para continuar la conversación que leerán a continuación.  

Yo la considero “una primera entrega”… y me gustaría que Blanca Portillo también.

bp01bp02

Hace unos días pude ver “La máscara y la palabra”, programa de RTVE dedicado a José Luis Gómez.  Él decía: “Uno coge la máscara y deja que te entre.  Tiene que contemplarla mucho tiempo y dejar que te entre.  Es un proceso de imaginación y un proceso de SENTIR, sentir…  Y luego, coges la máscara y a partir de ahí la máscara te posee.  Hay gente que se pone una máscara y desaparece, y hay gente que se pone la máscara y se multiplica”.

Diderot también habla de la máscara.  Sin embargo, él afirma que el actor no debe sentir,   el que debe sentir es el espectador.

¿Con qué filosofía estás de acuerdo?

Creo que es una mezcla de las dos.  No creo que una excluya a la otra.  Yo creo que cuando Diderot habla de ese despojamiento también está hablando de esa capacidad que debe tener el actor de asumir la máscara.  Dejar los canales libres, emocionarse… no con su emoción sino con la de su personaje.  Que sea el espectador, el receptor, el que acabe de componer esa evocación y se adueñe de ella y, después, terminar quitándote la máscara y estar limpio de nuevo y volver a ser tú. Creo que es una mezcla de las dos cosas.

Yo siempre hablo de una posesión, como habla José Luis, quizá también porque he sido alumna suya, porque él me ha dirigido, he trabajado con él y le conozco.  Yo creo en eso, creo en la capacidad que un ser humano puede tener para dejar de ser uno mismo y ser otra persona.

¿La máscara es como una protección?

Yo hablo de posesiones, hablo de la sensación de que yo desaparezco detrás de esa máscara y esa máscara cobra vida y es una entidad en sí misma.  Después, cuando te la quitas, vuelves a ser tú.  Yo sí creo en eso, profundamente.

Pero también creo en lo que dice Diderot, yo creo que quien debe sentir, sobretodo, es el espectador.

Siguiendo con Diderot, él decía que la interpretación “es el arte de imitar todo”. Juliette Binoche, en una masterclass en Morelia, dijo que “La interpretación es una declaración de amor”.  ¿Qué es para ti?

Yo me quedo con la segunda.  La interpretación es un acto de amor y de generosidad.  De ser capaz de dar todo lo que tienes, ponerlo en función de un personaje y entregarlo al espectador, al receptor.  Es un acto de amor.  Yo también lo creo.

Desde tu debut en teatro con “Bodas de sangre” – dirección de José Luis Gómez- , hasta hoy…  al mirar tu impresionante trayectoria me gustaría preguntarle ¿Cómo elijes las obras de teatro que vas a representar?  Son títulos, personajes, autores y directores tan grandes…

Yo esto también lo veo con los años y especialmente cuando me decís estas cosas.  Si te fijas en mi C.V. no son tantos los personajes como las obras que he hecho.  La fortuna que he tenido en hacer determinadas obras y en manos de determinados directores.

¿Qué debe tener un personaje para que te interese interpretarlo?

Yo no elijo un texto por el personaje, nunca lo he hecho.  Yo no quiero ser Medea si detrás de esa Medea no hay un director maravilloso y unos compañeros maravillosos.  La historia puede ser muy buena, el personaje puede ser muy bueno, pero tiene que tener dos elementos más que son el director (que es un punto de vista sobre la vida) y unos compañeros en los que pueda descansar y confiar.  Nunca he tenido problema en hacer un personaje pequeño.  Me interesan las historias que se van a contar y cómo se van a mostrar.  Luego, para bien o para mal, eso ha ido derivando en que suelen darme los protagonistas de las historias.  Me hace una ilusión enorme, pero yo no hubiera tenido ningún inconveniente en hacer un secundario en cualquiera de las obras en las que he estado de protagonista.

Como decía Peggy Ashcroft “no hay papel pequeño para una gran actriz”

No, no lo hay.  Además, lo he comprobado.  Me encantan los trabajos corales.

Yo nunca he elegido las obras que hago por el personaje… Nunca.

En “El Septimo Sello” de Bergman, habla la muerte y dice:

“Hubieras gozado más de la vida despreocupándote de la eternidad. En este último instante, goza al menos del prodigio de vivir en la realidad tangible antes de caer en la nada. (…)  Al borde de la vida el miedo nos hace crear una imagen salvadora y esa imagen es lo que llamamos Dios.”

¿Crees en Dios?

No, yo no soy creyente. Creo mucho más en esto que dices, yo no tengo afán de perdurar.  Intento vivir el “aquí y ahora” lo mejor que puedo sin dejar de observar el pasado.  Intentando mejorar y lo que sí sé es que, de alguna manera, mi misión (porque yo creo que todos tenemos una misión en el mundo y en la vida), es hacer esto que hago.

Intentar mejorar la vida de la gente desde donde lo sé hacer.  Dar para que la gente salga un poquito mejor persona después de ver cualquier cosa de las que haga.  Pero no soy creyente.

¿Cuál es tu relación con la muerte?

¡La muerte es una putada¡  Sí que lo es, porque la vida es apasionante y es muy jodido pensar que se acaba y yo necesitaría 20.000 vidas para seguir haciendo esto que hago.

Josep M. Pou me hizo reír mucho cuando me contó que a él le cabrea morir, sobre todo al pensar en todos los que se quedarán aquí disfrutando de las cosas que a él más le gustan. (reímos)

¿A ti también te cabrea?

¡Sí¡ A mí me da mucho coraje… Sí, muchísimo coraje. Es una mierda morir…

¿Sigues algún ritual antes de salir a escena?

No tengo un ritual concreto.  Creo un ritual para cada uno de los personajes.  Cada uno tiene sus necesidades.  Yo no soy de talismanes ni nada de esto.  No soy supersticiosa.  De repente cada personaje te requiere cosas, unos tiempos, unas magias especiales…

Hay una cosa que sí hago siempre: intentar hacer unas cuantas respiraciones y vaciar la mente, justo antes de salir al escenario.  Y, así como es verdad que en el trabajo literario el autor está solo en su casa, parece como que el de los actores es mucho más comunal ¿no?  Pero hay una parte de soledad absoluta, en tu interior.  Nadie sabe qué está pasando y hasta dónde está pasando.  No lo sabe el director, no lo saben los espectadores, no lo sabe nadie.

Lo que yo siento justo antes de salir al escenario es… ¡pánico¡  Verdadero pánico.

Y cuando has estado en el escenario junto a otros compañeros… ¿te has sentido alguna vez más sola que cuando hiciste “El testamento de María”?

¡Sí¡

Lo imaginaba…

Y es una sensación que no quiero volver a vivir.  Lo he vivido muy pocas veces, esa es la verdad, y esa es una de las razones por las que también me he obligado a mí misma a ir eligiendo muy bien a mis compañeros.  Por eso te lo comentaba antes…  Sin unos compañeros con los que poder estar,  es muy difícil hacer teatro y es muy difícil hacer nada en la vida.  Si no tienes gente implicada igual que tú en la que confiar… porque esto es un trabajo colectivo.  Se siente uno horriblemente solo cuando no tienes buenos compañeros de viaje.  A veces, mucho más que cuando estás tú sola.

Hablando de buenas compañeras de viaje…con las que has trabajado varias veces: Susi Sánchez.  Una actriz que venero…

¡Sí¡  Hemos trabajado muchas veces. (sonríe)

En teatro hicisteis juntas:

Bodas de sangre de José Luis Gómez (1986)

Mujeres soñaron caballos, de Daniel Veronese (2007)

Hamlet de Tomaz Pandur (2009)

hqdefaulthqdefault-1

¿Te gusta trabajar con ella?

¡Me encanta¡ ¿Ves?  Creo que hay actores “locos de mentes”… (Blanca ríe a carcajadas) y ¡hay muchos¡ y Susi es otra loca…  Entonces cuando me encuentro otra loca como yo pues ¡soy muy feliz¡  Lo mismo que me pasa ahora con José Luis García Pérez.

Susi Sánchez, además, es bellísima en el escenario. A pocas personas conozco a las que un escenario las convierta en una mujer tan bella…

Almodóvar le dice: “Tú, hagas conmigo lo que hagas, en el pasado siempre fuiste modelo”

¡Totalmente¡  Susi tiene una elegancia en su ser, en su forma de interpretar y una enorme hondura.  Cuando trabajas en una escena con Susi y la miras a los ojos… da vértigo.  Es maravillosa, es una gran compañera.

En el capítulo 12 de la 2ª Temporada de la serie “Acusados”, donde diste vida a la juez Rosa Ballester, hay un “momentazo” entre Susi, Mónica López y tú…

En esa serie tuve el privilegio de trabajar con mujeres absolutamente increíbles y con actores maravillosos, la verdad.

Era muy bonito, antes de que nos dijeran “acción”, repasar el texto con ellas, hablar, analizar la escena, y luego verlo convertirse en realidad.  Yo nunca me preocupo si hay una cámara o hay espectadores.  A mí no me preocupa eso.  Lo que me preocupa es si lo que me está pasando en ese momento, sea en un escenario o delante de una cámara, esté sucediendo de verdad.

Y con Mónica y con Susi era ¡imposible que no fuera verdad¡  (sonríe).  Era una sensación muy bonita porque era casi una generación de actrices.  Aunque nos separen algunos años a unas de otras, pero más o menos ahí hay tres mujeres que yo sentía (o así me sentía yo al menos) que éramos tres pesos pesados.  Algo así como “cuidadito que vienen las tres juntas” y eso es fuerte ¿no?

Para el espectador es una gozada…

Es muy bonito, un privilegio.  Esta profesión te da regalos maravillosos como ése.

vlcsnap-2016-12-04-12h12m57s609vlcsnap-2016-12-04-12h13m05s772vlcsnap-2016-12-04-12h14m08s200vlcsnap-2016-12-04-12h16m35s859

Casi no tenemos tiempo para seguir conversando.  Es “nuestra primera vez” y me voy contenta, pero lo volveré a intentar… (reímos).

No puedo dejarte ir sin pedirte que me hables de uno de tus trabajos más potentes: “Concepción Arenal, la visitadora de cárceles” con dirección de Laura Mañá.

Esa es otra de esas mujeres que a mí me han dejado huella.  No he tenido muchas ocasiones de interpretar personajes que hayan existido.  Claro, yo no podía hablar con Concepción para que me explicara cómo era ella, pero “a través de sus obras los conoceréis” ¿no?

Estudié mucho su obra, me fui a donde estaba enterrada, charlé en su tumba con ella, pero no porque yo crea que estaba allí abajo…  Me pasó una cosa muy bonita.  Cuando fui a ese cementerio pasó a mi lado un hombre joven, de unos treinta y tantos años, y su hijo de cuatro o cinco años. El padre le dijo al hijo: “¿Ves ese monumento en el cementerio?  Pues ahí está enterrada una mujer importantísima.  Fue la primera abogada de España”.

Yo me acerqué a la tumba y dije: “Estarás contenta Conchita, porque 118 años después de tu muerte, hay un padre joven que le está enseñando a su hijo quién eras”.

2429604lv_20120404_lv_fotos_d_

Hacer ese personaje de tantísima contención, que podría haber explotado en cualquier momento o matado  con las mismas manos pero que tuvo una paciencia infinita y una gran generosidad.

Yo me siento muy orgullosa de haber interpretado a Concepción Arenal, por el legado de esta mujer y el trabajo con Laura Mañá.

Muchísimas gracias Blanca…

Un placer… y que haya más ocasiones para volver a hablar.

*****************************************************************************************************

NOTAS:

Todas las fotografías de la presencia de BLANCA PORTILLO en el Teatro Principal de Zaragoza, son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CineT Farö.

El resto de fotografías insertadas en este artículo, son propiedad de sus autores.

 

 

NURIA ESPERT (Entrevista), por Yolanda Aguas

La primera representación teatral que vi en directo fue la obra “Juana del amor hermoso” protagonizada por Lola Herrera.  Una vez le dije a ella “creo que usted es la responsable de que me guste tanto el teatro”.  Pero si Lola Herrera fue el “origen”, la verdad es que Nuria Espert me “atrapó” para siempre y asentó mi amor al teatro. 

La segunda vez que fui al Teatro Principal fue para ver a Nuria Espert en “La Tempestad”.

095_04095_03

Durante muchos años, en la década de los 80’s, la Sra. Espert venía a Zaragoza con sus montajes teatrales (siempre al Teatro Principal): “Las criadas”, “Maquillaje”…  y una vez actuó – en una inolvidable noche de verano – en el Anfiteatro del Rincón de Goya (ubicado en el actual Parque Grande José Antonio Labordeta) con “Salomé” (texto de Óscar Wilde con versión libre de su entrañable amigo Terenci Moix).

foto1701575-40pic-1984-nuria-espert-las-criadas-675genet1nuria-espert-maquillaje-isasi-inoue

Regresó con “El cerco de Leningrado”, junto a Maria Jesús Valdés (yo vi la obra en el María Guerrero de Madrid) pero no a Zaragoza capital, sino al Teatro Municipal Miguel Fleta del Centro Social de Utebo.

Luego pasaron muchos años sin visitar nuestra ciudad, años en los que realicé numerosos viajes a Madrid y Barcelona para ver sus trabajos.  Regresó con “La Loba”, de nuevo al Principal, y por último estuvo en el Teatro de las Esquinas con “La violación de Lucrecia”.

loba5la-violacic3b3n-de-lucrecia1

Entrevistar a Nuria Espert era un deseo personal que, por diferentes razones, nunca había logrado.  Hoy, por fin, logré ese anhelado encuentro con ella. 

Cuando tuve delante a esta actriz mítica, contemplé a una mujer cercana, cariñosa,  acogedora…  Al concluir nuestra conversación, me quedó algo parecido a esa agradable sensación que sentimos cuando ha dejado de llover: el olor de la tierra mojada.

ne03ne09

Hace un tiempo, usted escribió el prólogo para el libro de memorias de Esteve Polls, “Cinco minutos antes que caiga el telón”:

“Todo lo que explica Esteve sobre nuestros primeros encuentros es rigurosamente cierto.  No explica, es lógico, que yo estaba totalmente deslumbrada por su talento y convencida que su ayuda y confianza en mí, me convertirían en una auténtica actriz.  Trabajé con él, una sola temporada (1953-1954) en el Orfeó Gracienc.  Inolvidable.  Fue una inmersión total, un curso acelerado, pasar de la nada a ser alguien”.

Cuando usted recibió el Premio Princesa de Asturias y emocionó a toda España con su discurso, imagino que tenía en su pensamiento al Sr. Polls y a otras personas que han sido determinantes en su vida profesional y personal.

Si le pido que nombre a tres, ¿quiénes serían?

Tienen que ser cuatro.  Esteve es uno, mi marido es otro, mi madre es otra y Víctor García es otro.  De verdad.

No en ese momento cuando yo estaba hablando en la ceremonia de los premios Princesa de Asturias, pero cuando me estaba preparando para hablar, las presencias que sentía a mi alrededor eran éstas.

Luego hay muchas más personas que me han influenciado, que me han dirigido o que me han ofrecido una oportunidad.  Muchísimas… pero el agradecimiento profundo, ése que dura toda la vida hasta que mueres, son estas cuatro personas.

descargaespert-y-victor-garcia

Decía Diderot en su “Paradoja del comediante”: “… los gestos, los tempos, el manejo de la voz y los sonidos, el furor…Todo forma parte de una imitación con la realidad configurada a partir de la memoria.  Al acabar la representación, el actor no padece dolor alguno ni melancolía, no está turbado, simplemente se despoja momentáneamente de todos esos recuerdos, hasta que llega un nuevo ensayo”.  Esa es, según Diderot, la paradoja del comediante: un actor no debe sentir nada, son los espectadores los que deben sentir. 

¿Está de acuerdo con esta filosofía?

No lo sé…  Es demasiada cuadriculada esta afirmación de Diderot.  Hay mucho de verdad en eso que dice, pero “el actor no debe sentir nada, es el espectador el que debe sentir”…  (guarda silencio unos largos segundos)

Parece difícil hacer sentir si no sientes…  Lo que es verdad es que tus sentimientos… (silencio de nuevo)

Es complicada esta pregunta.  La quiero contestar bien.  Vuelve a leerme el texto…

… los gestos, los tempos, el manejo de la voz y los sonidos, el furor…Todo forma parte de una imitación con la realidad configurada a partir de la memoria…”

Sí, de acuerdo.

Al acabar la representación, el actor no padece dolor alguno ni melancolía, no está turbado, simplemente se despoja momentáneamente de todos esos recuerdos, hasta que llega un nuevo ensayo…”

Sí, de acuerdo.

Esa es, según Diderot, la paradoja del comediante: un actor no debe sentir nada, son los espectadores los que deben sentir. 

¡No¡  Eso no puede ser así, es demasiado cuadriculado.  Puede ser de muchas maneras, no hay una sola manera.  Él habla como si hubiera encontrado (sonríe) la piedra Rosetta y no…

Hay grandes actores que llegan de maneras diferentes a eso.  No creo que la frialdad y la lejanía y todo lo demás inventado en la mente sea el único camino.  Es un camino, pero hay más caminos.  No se puede cerrar así.  No, eso es una teoría nada más.

Nuria, gracias por esta respuesta…

picture24elcercodeleningrado2_puertosantamaria

Pienso ahora, al hilo de sus palabras, en un momento muy especial en su vida.  Su marido, Armando Moreno, había fallecido y yo viajé a Madrid para verla en el María Guerrero en “El cerco de Leningrado”.  Fui una semana después de la muerte del Sr. Moreno. 

Me pregunté cómo era posible que usted estuviera trabajando tan pronto, con la devastación interior que debía sentir por esa pérdida tan importante en su vida…

Fui a trabajar al día siguiente de morir Armando.  En ese período tremendo de mi vida, en esa pérdida tremenda…  yo quería estar en el escenario.  En el escenario era el único sitio donde yo podía respirar, en mi casa me ahogaba.  Sin poderlo evitar, me metía yo sola en un pozo y me encontraba mejor en el pozo que en la superficie.  Pero, en cambio, a las seis de la tarde me iba al teatro y empezaba a sentirme mejor, mejor…

Se levantaba el telón y hacía la función y notaba que el aire me llegaba hasta el fondo.  Todo el día y toda la noche me costaba respirar, y sólo allí los pulmones se llenaban de aire.

Mi hija Alicia se ocupaba entonces de ese espectáculo, “El cerco de Leningrado”, y me dijo “¿Quieres que cancele?  Mamá ¿cancelo?”.  Yo le dije “de ninguna manera. Ponme una función por la mañana, otra por la tarde y una por la noche”, porque era el único sitio donde podía soportar la pérdida.  Allí encima no pensaba en Armando, no pensaba en nada.  Realmente no estaba interpretando, ni estaba haciendo nada, estaba tratando de “salvar el pellejo”. (sonríe levemente)

El 14-01-2015, en el ensayo general previo al estreno oficial (15-01-2015) en la Sala Fabià Puigserver del Lliure de Montjuic, tuve la suerte de entrar la primera. No fue por nada excepcional, simplemente los invitados estábamos en una lista por orden alfabético y eso me permitió entrar la primera y estar durante toda la obra a menos de dos metros de usted.  Casi podía tocar al Rei Lear

¡Uy¡ Qué bien… (reímos)

rey-lrey-n

Cuando leo este libro (“Arte y reto en la escena: La obra de Nuria Espert” de Ana Mª Arias de Cossio, ISBN 9788494371363), recuerdo toda su carrera que ha sabido llevar tan bien. Eso es muy difícil…

¿Qué criterios ha seguido? ¿Qué debe tener un personaje para que le atraiga y quiera interpretarlo?

¡Que me de miedo¡  (ríe). Ése es un factor infalible ¿no?  Si me da miedo hay el 90% de probabilidades de que lo haga.  Si digo “¡qué buen personaje y tal…” y me deja como “eso ya lo he hecho o esto se parece a aquello que hice o no sé qué…” hay muchas posibilidades de que nunca lo interprete.

(Nuria pone su mano derecha encima del libro dedicado a su obra y lo mira en silencio unos segundos…)

image

Este libro me causó una impresión extraña.  Daba la impresión de que todo había sido muy meditado, como que en mi carrera había un hilo muy claro y que yo soy una persona que ha seguido firme… así su camino.  Y yo no soy así.

Muchas de las cosas han llegado desde fuera, muchas de las cosas me han sido regaladas.  El “Rei Lear” fue una idea de Pasqual, no mía.  Nunca había pensado en eso…

“¿Quién teme a Virginia Woolf?” no quería hacerla de ninguna manera, pero al hacerla Adolfo y estar tan enfermo la acepté.

Muchas cosas que no…  Y aquí, en este libro, parezco más entera y más sabia de lo que soy.

foto-albee2-kqr-510x286abcimages-1

El trabajo que está interpretando actualmente es “Incendios” del dramaturgo canadiense de orígen libanés Wajdi MouawadUn texto universal…

Sí, parte del éxito está en que cuando se entra al teatro a ver Incendios, interpretamos un texto contemporáneo y excepcional. Hay mucha entrega y emoción por parte de los actores hacia los espectadores en el escenario y se vive un gran espectáculo.  Wajdi Mouaward es un incendiario y con la tragedia que escribe busca inflamación.  De ahí que cuando entren los espectadores, saldrán de otra manera.

Es un espectáculo maravilloso y un texto único. Enlaza con todo el gran teatro del mundo pero con un sello personal del autor, que se ha convertido en el gran autor de principios del siglo XXI. Es una obra coral y en la que todo el mundo encuentra su momento y su oportunidad, una oportunidad que no todos los textos dan de mirar hacia adentro, de buscarte y, la mayor parte de las veces, de encontrarte.

Los espectadores que me han saludado al finalizar la obra me han dado las gracias por hacerles sentir lo que habían sentido y se llevan la emoción como si se hubieran llevado del teatro un regalo.

vanessa-redgrave_principalgaleriaretratoimages-2

Cuando en 1999 usted le entregó el Premio Donostia a Vanessa Redgrave, en aquella inolvidable noche para todos, en su precioso discurso afirmó que “Vanessa Redgrave es la mejor actriz de Europa”.  ¿Sigue pensando lo mismo? ¿Han vuelto a verse alguna vez?

No, no he vuelto a verla.

Yo soy una grandísima, una loca admiradora de Vanessa.  Pero está Irene Papas, Jeanne Moreau, Glenda Jackson… pero son poquísimas ¿eh? (sonríe ampliamente)  Son siete u ocho… no más.

Y Vanessa había estado viendo “La casa de Bernarda Alba” en Londres, el montaje que hice con Glenda.  Me había halagado muchísimo.  Vanessa estaba maravillosa y contenta de que yo le entregara el Premio Donostia.

Fue una noche feliz para las dos.

Fue una noche feliz para ustedes y para todos los que vivimos en directo aquel momento…

Nuria, muchas gracias por este tiempo que me ha concedido…

Gracias a ti querida…

********************************************************************************************************

NOTAS:

Las fotografías de la Sra. Espert durante su presencia en el Teatro Principal de Zaragoza, son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

Las fotografías de la Sra. Espert entregando el Premio Donostia a Vanessa Redgrave, son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

Las fotografías de la Sra. Espert saludando al finalizar la representación de “Rei Lear”, son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

El resto de fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

 

C. MARTÍNEZ-ORTS (Dir. FSO): Entrevista, por Yolanda Aguas

El próximo sábado 26 de noviembre, la FSO (Film Symphony Orchestra) llegará a la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.  Cita ineludible con un público fiel, en colaboración con el Festival de Cine de Zaragoza.

Dieciséis bandas sonoras de todos los estilos, desde clásicos del suspense como Psicosis al western de Silverado, cine fantástico como Star Trek into the darkness o Gremlins, el gran cine bélico de La Gran Evasión.  La primicia de títulos que serán interpretados en directo por vez primera en nuestro país como Capitán América: El primer VengadorChicken Run: evasión en la granjaEl caballero oscuro o Sherlock Holmes: un juego de sombras.

La nueva entrega de una saga mítica firmada musicalmente por el maestro John WilliamsStar Wars VII: El despertar de la fuerza de la que se incluye una maravillosa suite de 10 minutos que incluye temas de la película como la Marcha de la Resistencia, el tema de Rey o el Scherzo de los Ala-X. Sin duda el plato fuerte del concierto.  Las bandas sonoras más emocionantes también tendrán cabida en el programa con la hermosísima música de La lista de Schlinder (también ganadora en su día del Oscar).

Nos hemos reunido hoy con Constantino Martínez-Orts, el director y creador de la magnífica FSO, para conversar de nuevo con él. 

cmo01cmo03

Nueva gira, nuevas ilusiones, nuevos logros…  ¿Qué nuevas sensaciones estás sintiendo en esta GIRA 2016?

Estoy especialmente satisfecho de ver que nuestro público está abierto a nuevas músicas, a nuevos planteamientos estéticos en cuanto a musicalizar una película.   No solamente vienen a escuchar esos highlights, esos grandes éxitos de los blockbuster del cine.  Es un público que está dispuesto ya a escuchar “Sherlock Holmes”, la apertura de “Gremlins” que no es tan conocida, la maravillosa música de Rachel Portman y su “Chocolat” o el preludio de “Psicosis”.

Cuando conocí el repertorio de la gira de este año me di cuenta que era más arriesgado… 

Este año hemos hecho una apuesta de repertorio más novedosa.  Estoy muy contento porque el público está disfrutando evidentemente de los temas clásicos como “Harry Potter y la piedra filosofal”, “Cinema Paradiso” o “Silverado” que son iconos en la Historia del Cine.  Veo que el público está encantado con un programa que, como dices, es más arriesgado que otros años pero lo están disfrutando muchísimo.

Llegáis a Zaragoza el próximo 26 de noviembre, para tocar de nuevo en la majestuosa Sala Mozart del Auditorio.  No pretendo ponerte en un compromiso, pero ¿es uno de los espacios donde interpretáis mejor por las condiciones de la sala?

Sí. La Sala Mozart tiene una acústica espectacular.  Tiene la particularidad de que es una sala gigante por la idiosincrasia de la construcción.  Todas las salas tienen sus reflexiones, pero esta de Zaragoza es una de las mejores de España sin ninguna duda.  Y no sólo por la acústica, el sitio es espectacular, es preciosa la Sala Mozart.  La verdad es que es una gozada tocar allí.

Contáis además con un público muy fiel.  Zaragoza es una plaza muy segura para la FSO…

Sí.  Este año vamos a agotar todas las localidades.  Eso significa que se genera una expectación, que el público nos está esperando.  Nuestro público tiene ganas de escuchar nuevas apuestas.  Noto que estamos creando un interés por la música de cine.

La presencia de la FSO en Zaragoza está asociada en los últimos años al Festival de Cine de Zaragoza.  José Luis Archelenges “Archy” (Director del festival de cine) ha sido determinante para que el compositor Bruce Broughton sea homenajeado durante el concierto con el Premio “Oficios de Cine” con la colaboración del Festival. 

¿Cómo surgió la idea de concederle este premio y de la posibilidad de que Broughton  participe en vuestro concierto en Zaragoza?

Fue entre Archy y yo, son circunstancias que se dan.  Yo tengo una relación íntima con Bruce, como la tengo con otros muchos compositores de Hollywood.  El Festival de Cine de Zaragoza (FCZ) ha sabido valorar desde siempre el trabajo honesto y sincero que hacemos en la FSO y yo se lo agradezco.  Como tú decías antes, otras orquestas se han querido “subir al carro” por oportunismo.  En cierta medida, se han querido aprovechar del camino que nosotros hemos abierto en España, pero Archy siempre ha reconocido el factor diferenciador que nos distingue por muchas razones.  Por la calidad de la orquesta, por la selección del repertorio, por la calidad de las versiones que hacemos… Todo esto, el FCZ lo ha sabido apreciar y se ha forjado como una alianza más sólida.

En esta línea, hablando un día en confianza con Archy, surgió la idea de entregar un premio a Bruce Broughton.  Yo estaba junto a él en un Jurado Internacional de un concurso de composición de Bandas Sonoras.  Pensamos que era una gran idea entregarle el Premio “Oficios del Cine” a un compositor de Bandas Sonoras.  Cuando las cosas se hacen con corazón y voluntad funcionan.  Se lo dijimos a Bruce y él aceptó.  Y no sólo eso, es que además Bruce vendrá a Zaragoza el próximo 26 de noviembre para recibir su premio y para dirigir “Silverado” ¡con la FSO en la Sala Mozart¡

¡Una gozada¡  (reímos).

Quiero preguntarte por dos compositores que destaco especialmente en el programa de la FSO Gira 2016:

ENNIO MORRICONE: Interpretar a Morricone era uno de tus deseos…  Has elegido dos grandes composiciones: “Cinema Paradiso”, que me parece perfecto, y “Los odiosos ocho”.   Comprendo que esta última haya entrado por recibir el Oscar 2016, pero siempre pensé que LA MISIÓN estaría presente la primera vez que incluyeras a Morricone en un programa de la FSO.  Él dice siempre que “La Misión” es su composición preferida.

 A ver… Morricone ¡ya era hora que estuviera en el programa¡  Este año le hemos incluido por partido doble y se podía haber hecho por partida triple o cuádruple.  ¡O haber hecho un monográfico de Morricone¡  (reímos)

O una semana de conciertos de Ennio Morricone…  Lo cierto es que esperamos que haya más giras y tendremos más conciertos para poder incluir “La Misión”, “Los intocables de Eliot Ness” o la música que compuso para  los westerns (“La muerte tenía un precio”, “El bueno, el feo y el malo”…). ¡Pues no hay música de cine de Morricone para incluir¡

Te he dicho que este año lo tenemos en el programa por partida doble, pero en realidad es por partida tripe.  Junto a “Cinema Paradiso” hemos añadido también el Tema de Amor… No son temas muy largos y son preciosos.  Los hemos enlazado.

En cuanto a “Los odiosos ocho”, no soy yo quién para decirlo pero quizá no me parece de lo mejor que ha compuesto para el western, pero es muy loable que a sus 87 años Morricone continúe utilizando la orquesta como instrumento, que no se haya tecnologizado.  Que nos devuelva a ese western fresco que nos suena a las últimas BSO que hizo hace cuarenta años antes de dejar el género.  Que volviera otra vez, junto a Tarantino, que creara esa música y que le diera por fin el Óscar ha sido estupendo.

Confieso que yo tenía mis reservas de si a nuestro público le iba a gustar porque es una partitura muy obstinada. Es un tema que se repite y se repite… pero al público le está encantado.

Constantino, me hace muy feliz que por fin hayas incluido la música de Rachel Portman:  Chocolat, Una suite.  Llevo dos años pidiéndote que la incluyeras en el repertorio porque es una compositora extraordinaria. 

 ¡Y no será la única vez que la incluyamos¡  Tiene grandes composiciones como “Las normas de la casa de la sidra” o “Emma” con la que ganó el Óscar en 1996.  Estamos hablando de joyitas…

Hemos hecho una Suite de “Chocolat” que es un recorrido de nueve minutos por toda la Banda Sonora.  No es poco, pero en esos nueve minutos no te da tiempo de incluir ni todos los temas que quieres ni como te gustaría exponerlos.  Lo que hemos hecho es exponer los temas más mágicos y todo lo que se ve en la película como la seducción, la insinuación…  Aparece todo un poco y es como una degustación de lo que es “Chocolat”

La pena es que no podamos hacer una Suite de veinte minutos donde aparecieran todos los temas íntegros, pero al público le gusta mucho porque crea una atmósfera completamente distinta en el concierto. No tiene nada que ver con “Conan” o “Harry Potter”.

Rachel Portman es todo sutileza, esas melodías tan bonitas…

rportmanhqdefault

¿Cómo fueron las gestiones para obtener los derechos para interpretarla? ¿La conoces personalmente?

No la conozco personalmente, pero las gestiones con ella y con su equipo fueron muy bien.  Sus composiciones estarán en los próximos programas de la FSO.  Te aseguro que “Emma” y “Las normas de la casa de la sidra” caerán tarde o temprano.

smd_102553_rachel_portman_passage_of_time_from_chocolat_websmd_130511_rachel_portman_guillaumes_confession_from_chocolat_web

Cuando Fernando Trueba ganó el Óscar por “Belle Epoque”, en su discurso de agradecimiento dio las gracias a Billy Wilder tras decir que no creía en Dios y solo creía en Billy Wilder. El propio Trueba comentó que al día siguiente le llamó el propio Wilder y le dijo: “Hola Fernando, soy Dios”.

¡Yo tendría que decir que sólo creo en John Williams¡

Jajajaja  ¡ya sabías lo que te iba a preguntar¡

Sí… John Williams, pero igual, si fuéramos justos, sería como los doce Dioses del Olimpo de la mitología griega.  Zeus quizá sería John Williams, pero también podría serlo Bernard Herrmann.  En este Olimpo del cine cada cual ha dejado su legado, pero sí… yo creo para mí sería John Williams.

Parece un tópico pero es que es justo sus cincuenta nominaciones a los Óscars, pero ya no es sólo eso.  El papel comercial que ha podido tener con los blockbuster de Steven Spielberg, es que es un maestro del oficio, de musicalizar secuencias, de entrar en la psicología de los personajes, como lo ha hecho en Star Wars.   Si tú escuchas un pasaje de Star Wars, ya reconoces por la música el personaje del que se trata (Han Solo, Luke Skylwaker, la princesa Leia…) y sin ver la película.

Cada vez tienes más éxito con la FSO.  Eso también conlleva mayor responsabilidad. ¿Te preocupa no estar a la altura de las expectativas de tus fans?

Siempre. Yo tengo muy en cuenta a nuestros fans.  Nosotros somos una iniciativa privada sin ningún tipo de subvención (nacional, autonómica o local), con lo cual dependemos exclusivamente de la taquilla.   Si los conciertos van bien podremos seguir.  Soy muy consciente de las críticas (no todas son constructivas). Intentamos satisfacer, en la medida de lo posible, a nuestro público y desde luego de estar a la altura de las expectativas de todo el m mundo.

¿Cuál es el mayor sueño que tienes con la FSO?

¡Se están cumpliendo muchos¡

Ahora quizá el más deseado sea el de grabar Bandas Sonoras.  Comenzamos con la idea de desarrollar muchas dimensiones como FSO, con humildad.  Ahora estamos haciendo treinta conciertos por toda España.  Nos encantaría que la música para el cine español se grabara aquí.  Tenemos grandes compositores que trabajan aquí y en el extranjero.  La verdad es que nos encantaría que contaran con nosotros y que no se fueran a grabar a Bratislava, por ejemplo.

Ese es mi siguiente sueño a conseguir.

¿Puedes adelantarme algo de la Gira 2017?

Te adelanto que el día 21 de abril estaremos de regreso en Zaragoza.  Haremos un programa completo de John Williams.

¡No me lo creo¡  (reímos)

Sí.  Es un proyecto que hace tiempo quería desarrollar y venimos con un concierto que se va a llamar “La música de las galaxias”.  Es un monográfico de toda la música editada por John Williams para Star Wars.

Es concierto, pero he incluido un elemento nuevo y es que yo introduzco cada pieza y la contextualizo para introducir al público en el proceso de la creación.  Quiero acercar al público al proceso de la composición, en las particularidades de la música, anécdotas con la relación del director de la película y el compositor.  Todo esto creo que enriquece la experiencia y que venir a escuchar a la FSO sea algo más que escuchar un concierto.

Muchas gracias Constantino, y que siga vuestro éxito…

Gracias a ti por tu interés de siempre.

cmo04cmo02

****************************************************************************************************************

PROGRAMA DE LA GIRA 2016 DE LA FSO:

PARTE I

Silverado – Títulos principales (B. Broughton)

Psicosis – Preludio (B. Hermann)

Cinema Paradiso – Tema (E. Morricone)

La gran evasión – Marcha (E. Bernstein)

Los odiosos 8 – La última diligencia de Red Rock (E. Morricone)

Sherlock Holmes: un juego de sombras – ¿El final? (H. Zimmer)       ’

Star Trek into darkness – Suite (M. Giacchino)

Gremlins – Suite (J. Goldsmith)

PARTE II

Suite sorpresa – 10 bandas sonoras en 100 segundos

Conan el bárbaro – El yunque de Crom (B. Poledouris)

La lista de Schindler – Recuerdos (J. Williams)

Chocolat – Suite (R. Portman)

Star Wars VII: El despertar de la fuerza – Suite (J. Williams)

  1. Marcha de la Resistencia
  2. Tema de Rey
  3. Scherzo de los Ala-X
  4. Los pasos del Jedi y Finale

Harry Potter y la piedra filosofal – Tema (J. Williams)

El caballero oscuro – Suite (H. Zimmer – J. Newton Howard)

Capitán América – Marcha (A.  Silvestri)

******************************************************************************************************

NOTAS:

Las fotografías de Constantino Martínez-Orts insertadas en este artículo son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

Las fotografías de Rachel Portman insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

 

 

CONCHA VELASCO (Entrevista), por Yolanda Aguas

Manifestó recientemente que ha descubierto dos cosas: “que soy una actriz muy versátil, con una carrera estupenda, y que me quiere mucho la gente”

En el mundo de la interpretación, Concha Velasco es la mayor estrella de nuestro país. Lo afirmo, y lo hago sin ninguna duda.  Puede que otras actrices brillen tanto como ella en el mundo del teatro, o del cine, o de la música…  pero sólo brillan en una de esas disciplinas artísticas.  Concha, en cambio, brilla absolutamente en todas.

Tiene tantos premios importantes que, para que yo pudiera nombrarlos todos, debería escribir otro artículo.  Le falta uno (y se lo dije privadamente) que no tardará en llegar…

La entrevista que leerán a continuación se desarrolló, en el Teatro Principal de Zaragoza, momentos después de la rueda de prensa que ofreció para presentar “Reina Juana”.  Su Jefa de Prensa en Madrid me concedió diez minutos (que intenté respetar, como hago siempre…), pero la generosidad de Concha y su profesionalidad me permitieron prolongar un poco más nuestra conversación.

cv02cv09

Concha, es usted una actriz que ha trabajado con grandes directores.  Ellos, a su vez, han tenido la suerte de contar con su trabajo en las obras o películas que dirigieron: Berlanga, Olea, Marsillach, Narros…  Su director “de cabecera” en teatro es José Carlos Plaza.  Ahora la dirige en “Reina Juana” nada menos que Gerardo Vera.

¿Qué diferencias ha encontrado en él a la hora de dirigirla en relación con los anteriormente citados?

Sí, José Carlos Plaza es el director con el que más he trabajado.  Hemos hecho musicales y obras dramáticas.  Hace dos años me dirigió en “Hécuba” y el año pasado estuve aquí también con “Olivia y Eugenio”.

Yo quería trabajar con Gerardo Vera desde hace muchos años.  Te voy a contar una cosa hoy, para que sepas el motivo por el que trabajar con él ha sido tan importante para mí.  Cuándo íbamos a hacer “Carmen, Carmen”, el gran musical de Antonio Gala que dirigió José Carlos Plaza, la escenografía se le había encargado a Gerardo Vera.  El día de la presentación de la obra, a la que fui llena de alegría e ilusión porque la habíamos producido Paco Marsó y yo, dije: “Y los decorados son de Gerardo Vera…”.  Rosana Torres, la gran periodista de EL PAIS, me dijo: “No es verdad, Gerardo Vera no hace los decorados”.  “¿Ah no?” le respondí, “No, ha rechazado vuestra propuesta”.  Ay, pues ¡qué bien¡ porque hemos descubierto a un nuevo escenógrafo.  Los decorados son una maravilla”.  (sonríe al recordarlo).

Desde entonces hubo entre nosotros como un distanciamiento, porque yo soy muy vehemente, soy muy apasionada, pero fue un distanciamiento personal.  Le he seguido admirando y he continuado viendo todos sus montajes en el Centro Dramático Nacional.  He seguido pensando que es uno de los grandes, grandes… y que me tenía que dirigir a mí un día, de alguna manera.

Cuando Juanjo Seoane me propuso esta obra, me dijo que el texto era de Ernesto Caballero y que lo iba a dirigir Gerardo Vera.  ¡Yo me fui corriendo a ver el último montaje de Gerardo¡  Salí fascinada, una vez más.

Gerardo y yo nos contamos algunas cosas, hablamos de nuestras diferencias en estos años que no nos habíamos visto y no nos habíamos tratado de una manera cercana.  Trabajar con él ha sido para mí algo maravilloso.  Hemos estudiado mucho, pero en los ensayos (lo que son exactamente los ensayos), ha habido entre nosotros un acuerdo mutuo de lo que queríamos.  Yo creo que esta obra ha sido en la que menos he ensayado.  Cuando llegué al Teatro Marquina estaba todo tan preparado…  Yo había aprendido mi texto, que dura 1 hora y 40 minutos, pero no te asustes que la gente disfruta mucho durante la función.  Vengo ahora de Bilbao y no sabes lo que ha sido en el Teatro Arriaga… ¡maravilloso¡  Bilbao tiene un público muy exigente, como lo tiene el Teatro Principal de Zaragoza.  Tengo la experiencia de que la respuesta del espectador es estupenda.

¿Cómo me ha dirigido Gerardo? Mira, con José Carlos Plaza voy hasta la muerte, con Miguel Narros también lo hacía…  ¡es que me han dirigido los más grandes¡ (sonríe).

Creo que yo necesitaba ser dirigida diferente.  A mí no me gusta que me toquen, a mí me gusta que me dejen pensar.  Yo soy muy de ¿por qué?  Soy la actriz que pregunta el porqué de las cosas…  No soy un instrumento, no soy un mueble.  Soy una persona que necesita reflexionar, sentir y pensar lo que dice.

Gerardo se subía al escenario, lo hacía él y hasta hace una semana me ha puesto a corregir cosas.  Y yo, no sólo le admito que me siga corrigiendo sino que se lo pido de vez en cuando.  No me gustan los directores que montan un espectáculo y luego ya no vuelven a aparecer.  Me gusta que vengan a verme, me siento halagada.  Eso lo hacía Marsillach, lo hace Plaza y también lo hace Gerardo Vera.  Estoy muy contenta de que me haya dirigido.

Cuando Meryl Streep recibió el Premio Donostia, en su discurso de agradecimiento dijo algo muy bonito: “Quiero dedicar este premio, y todos los que tengo, a los compañeros con los que he compartido escenas en los sets de rodaje”.  Concha, no le voy a preguntar por sus compañeros (algunos de ellos extraordinarios), mi pregunta es:

¿Cómo prefiere estar en el escenario?  ¿Sola en un monólogo como ahora o con otros actores que le den y a los que pueda dar la réplica?

Bien… te voy a responder primero a tu comentario de Meryl Streep, porque ella me copia.  (reímos…).  ¡Yo he dicho eso muchas veces¡  Lo que yo soy es gracias a la gente que me he encontrado a lo largo de mi vida en los platós, en los escenarios, en los sets cinematográficos…

Siempre digo que el día que conocí a Tony Leblanc se me apareció la Virgen de Fátima, porque yo cobraba sesenta pesetas diarias.  Él me vio en el año 1958 haciendo “Las chicas de la Cruz Roja”, me llevó a su representante, Luis Escobar, y me dijo: “Vas a ganar a partir de hoy 3.500 pesetas, y vas a ir siempre delante de mí en el cartel”.  Eso hizo por mí Tony, y yo siempre se lo agradeceré a él, a su mujer y a sus hijos.  Agradezco que me sigan queriendo y hablando bien de mí siempre, y yo de ellos.

Todo lo que soy en esta vida se lo debo a mis compañeros con los que he trabajado: directores, actores, técnicos…  Soy una persona muy querida por los técnicos, “Julín”, el gran Julián Ruíz, decía: “un papelito para la Chiti”.  Así me llamaban (sonríe).  El día que se murió Fernando Guillén, creo que es el último compañero que me llamaba “Chiti”, pensé que nadie volvería a llamarme así.

Respondiendo a la segunda parte de tu pregunta, cuando hacía “Olivia y Eugenio” yo me sentía mucho más sola que ahora.  El montaje que ha hecho Gerardo es espectacular, con imágenes virtuales y yo no siento que sea un monólogo.  Me siento viva cuando abrazo a mi madre y, por ejemplo, la noche de amor con Felipe el Hermoso creo que es una de las cosas más bellas que ha montado Gerardo Vera, porque ¡le veo¡

No me siento sola, quizá sea uno de los montajes en los que estoy menos sola de todos los que he hecho últimamente.

cv03cv01

Decía Diderot en su “Paradoja del comediante”: “… los gestos, los tempos, el manejo de la voz y los sonidos, el furor…Todo forma parte de una imitación con la realidad configurada a partir de la memoria.  Al acabar la representación, el actor no padece dolor alguno ni melancolía, no está turbado, simplemente se despoja momentáneamente de todos esos recuerdos, hasta que llega un nuevo ensayo”.  Esa es, según Diderot, la paradoja del comediante: un actor no debe sentir nada, son los espectadores los que deben sentir. 

¿Está de acuerdo con esta filosofía?

Sí y no.  ¿Cómo que no debe sentir nada?  Debe sentir todo, pero debe sentir todo lo que sienta el personaje, no la persona.  Y el espectador, naturalmente, a través de la emoción que le transmite el actor saca sus propias conclusiones.

Esa es la grandeza del teatro: que ninguna representación es igual, pero no porque el público sea distinto en Zaragoza, Valladolid, Bilbao o Sevilla… no, es que las emociones se crean cada día.  El actor que haga una representación de una manera mecánica, estudiada o profesionalizada… para mí no es válido.  Por supuesto, yo hago el mismo texto, eso es absolutamente necesario.  Hay luces, hay otros compañeros a los que no puedes cambiar nada porque afectaría a su trabajo.  Ni siquiera en esta obra que es un monólogo, pero una representación nunca puede ser igual.  El actor que mecaniza una representación debe irse a su casa, ¡debe irse a una oficina, a unos grandes almacenes¡  O dedicarse, puesto que tenemos que estudiar textos dificilísimos durante horas de estudio, a trabajar en una notaría.  Yo digo que yo debería de haber sido notario, que es estupendo.  Una vez que estudias y consigues por fin la cátedra, con ir y firmar ¡pues ya está¡ (sonríe). Pero esto no es venir y firmar.

Como tengo muy poco tiempo para hablar con usted, voy a seguir la misma táctica que utilicé  cuando tuve la oportunidad de hablar brevemente con Meryl Streep…

Ay hija… ¡qué suerte¡ (nos reímos)

Era preciso elegir las preguntas, las escenas que más me gustaban de su carrera profesional.  En su caso, Concha, sucede lo mismo: es muy difícil elegir una sola escena de su trayectoria porque está repleta de grandes escenas.  Teniendo siempre presente en la memoria su inolvidable interpretación de Teresa de Jesús…

teresa-10images

Me gustaría mucho que hablemos de Carmen Orozco, de la serie de TVE “Herederos”.  Me pareció que era el papel que necesitaba en aquel momento, un personaje potente que usted hizo muy grande.

¡Cómo me gusta que destaques ese trabajo¡ Fue un trabajo que estuve a punto de abandonar el primer día que me citaron para hacer las pruebas de maquillaje y vestuario.

Esta serie de televisión  se iba a llamar “Toreros”, pero luego se llamó “Herederos” porque ya empezó a estar mal visto lo de los toros.  El día de las pruebas de maquillaje y peluquería, si no llega a ser por mi representante y por Manuel Armán, que era el Productor Ejecutivo de la serie, yo no hubiera hecho la serie.  Aquel día, él dijo: “Dejad que Concha piense cómo quiere que sea el personaje.  No seáis tan cuadriculados y tan pesados con ella.  Dejad que Concha piense”.  Estuve a punto de tirar la toalla, y como agradecimiento a Manuel yo pedí que él hiciera un programa de RTVE dedicado a mi trayectoria que se llama “Imprescindibles”.

63815682

Y cuando hablaste con Meryl Streep, ¿qué escena elegiste?

Una escena de la película “Las horas”, ésa en la que el personaje que ella interpreta va a la floristería a comprar las flores para su amigo Richard.  Comparte su escena con una actriz que yo venero: Eileen Atkins. 

¿Ves?  Porque en el extranjero se permiten hacer cameos las grandes actrices.  Acabo de ver a Meryl Streep haciendo un cameo en la película que ha dirigido Tommy Lee Jones.  Aquí, cuando haces una cosa así, no saben valorar el que tú quieras hacer un cameo con actores, con directores o en series o trabajos con gente que admiras.

screen-shot-2012-05-13-at-18-22-05maxresdefault

Esa escena, inicialmente, iba a hacerla Vanessa Redgrave…

¡Otra de las mías¡  Es mi actriz favorita.

Yo también la admiro profundamente.

Vanessa no pudo hacer esa colaboración y propuso a Eileen Atkins porque ambas son grandes amigas.  Eileen es una gran especialista en la obra de Virginia Woolf. 

Uno de mis libros de cabecera es “Una habitación propia”.

Yo le hablé de esa escena a la Sra. Streep y nos llevamos una gran sorpresa cuando ella, al responderme, nos contó que ésa había sido la única vez que ella había acudido al set de rodaje sin haber memorizado su texto.  Eso molestó mucho a la Sra. Atkins y Meryl Streep me dijo: “Lo que usted ve en esa escena de la floristería en mi cara es terror porque pequé de soberbia al creer que me daría tiempo de aprender mi texto mientras me llevaban en coche al set.  El texto no era excesivamente largo, pero no lo aprendí.  Me sentí mal porque yo admiro mucho a Eileen.  Desde entonces, nunca más he ido al set sin saber muy bien mi texto”.

Concha, ¿alguna vez le ha sucedido algo similar a usted?

No…  porque yo estudio muchísimo, pero ahora mientras me hablabas contándome todo esto, estaba repasando el trabajo de Meryl Streep y lo que he aprendido de ella.

Cuando estrenó una de sus últimas películas, esa musical en la que trabajaba con su hija, hablando de “Memorias de África” ella contó que siempre ha viajado con sus hijos, con su marido… y que ha dado de mamar a los niños en el set y que luego se incorporaba enseguida al rodaje.  A mí eso me viene muy bien porque hay como una tendencia siempre a buscar paralelismos personales, históricos, políticos, etc en los personajes que interpretamos.  Y yo dije: “Mira, acabo de escuchar a Meryl Streep que no tiene nada que ver.  Y ella es una de las grandes, grandes…”.  El otro día volví a ver “Memorias de África”, y ese momento en el que ella saca la mano en la avioneta y le coge la mano Robert Redford… O ese otro en el que ella se pone de rodillas ante el Gobernador inglés…  ¡Volvió a hacerme llorar¡  Y hacerte llorar después de ver una película tantas veces quiere decir que es una gran actriz.  Yo, por ejemplo, no pude soportar “La decisión de Sophie”.  No he podido nunca verla entera.  ¡De qué grandísima actriz me estás hablando¡

Respondiendo a tu pregunta, no, eso nunca me ha pasado pero sí le pasó a Doña Mari Carrillo.  Como todo el mundo sabe, Mari Carrillo es mi ejemplo.  Fue mi ejemplo hasta que conseguí trabajar con ella.  Cuando hicimos “Más allá del jardín”, uno de los problemas que tuvo Mari en los últimos tiempos es que no memorizaba.  Y en una de las escenas más importantes de la película, yo le daba la letra a Mari así… (Concha hace el gesto de ponerse un papel delante de su cara para que la Sra. Carrillo pudiera leerlo). Y luego como Pedro Olea me había dicho los movimientos de la cámara, cuando la cámara estaba con ella yo podía enseñarle las servilletas en las que yo le escribí su texto.  Así rodamos esa escena y toda la película.

descarga-1velasco-jardin

Ahora que nombra “Más allá del jardín” me viene a la memoria que Antonio Gala quería a toda costa que la protagonista fuera una actriz francesa…

Sí, Catherine Deneuve.  Sí… ¡qué pesado¡  (ríe a carcajadas).

Fíjate, Antonio Gala que ha escrito para mí cinco obras de teatro, siempre ha sido muy tremendo conmigo.  Me ha criticado y regañado muchísimo…  Nos hemos peleado enormemente.  Una vez dijo que eso él sólo lo hacía con la gente que quería.  Y llegó un momento en que yo le dije: “Yo también me he hecho mayor, Antonio, no me trates así(Concha ha pronunciado esta frase con una ternura infinita… ojalá pudieran oírla).

Ahora me doy cuenta de la suerte que he tenido de hacer textos de Antonio Gala importantísimos.  ¿Sabes qué obra me gusta profundamente de él? “Las manzanas del viernes”, fue vapuleada por la crítica, no la quiso dirigir nadie, al director que la montó inicialmente le eché tres días antes del estreno…  Terminó dirigiéndola extraordinariamente Paco Marsó.  A mí me parece que es una belleza de texto…  Adelantado a su tiempo, basado en sonetos de Shakespeare, cuando decía:

Sucedió de repente,

no sé cómo, pero hoy espero una vida nueva,

un nuevo sol, una alegría distinta

y por primera vez, tengo un miedo horrible”.

¡Porque a mí no se me olvidan las funciones¡ Las recuerdo de por vida…  (sonríe).

Yo le valoro mucho, pero a veces se pone “tontito”.  El día del estreno de “Más allá del jardín”, cuando ese público se puso en pie aplaudiendo… ¡eso fue¡

El otro día, cuando fui a ver “Un monstruo viene a verme” en el Teatro Real, nos pusimos todos de pie cuando Sigourney Weaver y Jota Bayona pasaron por nuestro lado… yo me acordaba del estreno de “Más allá del jardín” con todo el público puesto en pie ¡incluido Antonio Gala¡ que tuvo que reconocer por fin que… ¡hombre, Catherine Denauve es maravillosa¡

Bueno… quizá no tanto.

Si era un problema de teñirse de rubia…  Si el problema era el color del pelo…  (ríe a carcajadas)

Mira, cuando yo llego a un ensayo y lo primero que me dice un director es: “ese pelo no me gusta”, pienso “mal andamos”.  Me gusta ponerme mi lunar, pintarme la boca de rojo…

Si llego a un ensayo así y el director me dice “Uy ese pelo, ¿no te pintarás la boca?”, le digo “Ay… no nos vamos a entender”.  Menos mal que Gerardo Vera se dio cuenta de que ese no era el camino.

Yo soy lo que tengo que ser en escena, pero no permito que en la vida privada nadie me diga cómo tengo que ir vestida y peinada.

En la carrera de una actriz es tan importante los papeles que hace como los que rechaza. Tengo curiosidad de saber el motivo por el que rechazó la propuesta de Vicente Aranda para hacer “Amantes”…

No trabajé en “Amantes” porque mi hijo Paco me dijo: “Si haces esa película me mato”.  En ese momento mis hijos iban al colegio.  En esos días una de las revistas de la época, Interviú o Lib, había publicado una fotografía mía de la película “Yo soy fulana de tal” en la que salgo desnuda.  Era algo que esa revista solía hacer, cada cierto tiempo volvía a publicarla como si me la acabara de hacer.   A mis hijos, oye… ¡eso les molestaba¡.

Años después, cuando volvieron a publicar esa famosa fotografía, mi hijo Paco (el que no me permitió hacer “Amantes”) dijo: “Uy sí, ¡qué guapa está mi madre¡  La tengo puesta porque es la que más me gusta de todas las señoras desnudas que conozco”, pero entonces ya tenía 18 años.   Sin embargo, cuando me ofrecieron “Amantes”, quizá por algún comentario que escuchó en su colegio, me dijo: “Como hagas esta película me mato”.  Y yo, naturalmente, rechacé la película.  Luego hice “París-Tombuctú” y ¡fíjate lo contentos que están ellos de ver a su madre en la película de Berlanga¡.

1999-paris-tombuctu_principalgaleriaapaisadaparis-tombuctu_diapo9

Usted ha interpretado innumerables personajes.  Unos le habrán gustado más, otros menos… ¿Los ha mirado siempre con comprensión o en algún momento los ha juzgado? Y en la vida, Concha, ¿está liberada de juzgar a los demás?

Pues sí querida… bastante tengo con juzgarme yo a mi mí misma.  Bastante tengo con lo mío.. (sonríe).  Una vez, una compañera me regaló una camiseta que pone: “Bastante tengo con lo mío”.  Yo no quiero juzgar a nadie.  ¿Quién soy yo para juzgar a los demás? No, ni muchísimo menos.

Y en cuanto a mis personajes… Yo nunca he hecho nada que yo no quisiera hacer.  A mí nadie me ha obligado a hacer nada que no quisiera hacer.  Yo he hecho todo conscientemente de lo que hacía en cada momento.  He aprendido, he vivido muy bien de esta profesión.  Luego, como empresaria, lo he perdido… porque esto del teatro pues debe ser como la ruleta.

Yo no soy jugadora de ruleta, yo soy más bien gastadora.  Me gusta gastar y llevarlo puesto…  Me cuentan que si ganas un pleno en la ruleta, lo dejas escapar en el otro y lo pierdes.  En el teatro pasa igual.  Todo lo que he ganado como empresaria lo he perdido en otro montaje. ¡Es que ha sido mi vida¡  Y te digo que yo no me arrepiento de lo que he hecho.  Yo me arrepentiré ante Dios en su momento, si Dios me permite y me da tiempo a pedirle perdón.  Yo sí que soy creyente, Juana no… yo sí.

Hace dos años tuve la oportunidad de hablar con Josep María Pou (una de las personas que más admiro en el mundo de la interpretación).  A él también le pregunté por lo que se presenta en un libro precioso: THE HALF.

¡Me lo regaló¡  José María me lo regaló.  ¿Él te lo dijo?

No… Me dijo que lo había regalado a varias personas, pero sin especificar nombres.

Es un regalo que él me hizo…

Yo sé que antes de salir al escenario, usted se santigua.  Pero ¿qué ritual sigue en esa media hora (o incluso una hora) antes de comenzar la función? ¿Quién tiene acceso a su camerino? ¿Qué es lo que hace?

Ya que me hablas de José María Pou…

¡De rodillas¡ (reímos)

Te diré que uno de los personajes que más me han influido, porque a mí me influyen los personajes, es Madame Rosa de la obra “La vida por delante” en la que él me dirigió.  A mí me forman los personajes, no solamente los autores, la escritura, la profundidad dramática de los autores que tengo que aprender y memorizar.

Aquella Madame Rosa ha sido para mí definitiva…  Esa mujer, superviviente de Auschwitz, prostituta, que educaba a niños abandonados de prostitutas de distintas razas.  Recuerdo aquel momento en el que en el sótano le explicaba a Momo por qué defendía ella, no solo la religión de cada uno.  Cuando le preguntaba Momo: ¿Por qué Dios no es blanco? Ella le respondía: “Dios es como tú quieras que sea”.  ¡Cómo respetaba ella las tradiciones¡ Las tradiciones son muy importantes en la vida de las personas.

descargadsc_0047

Respondo a tu pregunta, mira… me gusta mucho estar sola en el camerino y escuchar música.  Lo que pasa es que, últimamente, yo no sé el motivo por el que han decidido que el camerino es un sitio al que se puede ir a pasar la tarde…

(Lo dice de un modo encantador y me hace reír)

A mí me cuesta mucho decirle a la gente que al camerino no se viene a pasar la tarde.  La última vez, en Madrid, hubo un momento en el que tuve que echar a todo el mundo que estaba en mi camerino.  Les dije: “¿Pero por qué pensáis que esto es el Café Gijón?”.

Me gustar estar sola en el camerino, escuchar música y concentrarme en mi trabajo.

¡Hay que volver a decirle a la gente que el camerino es un sitio sagrado, especial y al que no se debe venir a pasar la tarde¡

(Es encantadora incluso “echando la bronca”).

Concha, muchas gracias por esta conversación.

De nada querida…

Me despido de ella y sé que volveremos a encontrarnos, espero que muy pronto, en otro teatro o en algún festival de cine. 

En San Sebastián, quizá…  donde la adoran.  De hecho, han querido estar simbólicamente con Concha en esta entrevista. (Han enviado esta imagen del Archivo del festival: 1974, donde Concha triunfó con “Tormento” de Pedro Olea).

concha-sanse-1974

Y porque todavía no hemos hablado de su actriz preferida: Vanessa Redgrave.  Seguro que nos intercambiaremos mucha información, de la “mejor actriz europea” como dijo Nuria Espert cuando le entregó el Premio Donostia en 1999.

O, simplemente, para volver a disfrutar de su maravillosa presencia.

********************************************************************************************************************

NOTAS:  

La fotografía de la presencia de CONCHA VELASCO en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en 1974 con “Tormento” de Pedro Olea es propiedad del citado festival.  Aparece por cortesía del Festival I. Cine de San Sebastián.

Todas las fotografías realizadas a CONCHA VELASCO durante su presencia en el Teatro Principal de Zaragoza, son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

Las fotografías oficiales de CONCHA VELASCO en las series: “Teresa de Jesús” y “Herederos” son propiedad de sus autores.

Las fotografías oficiales de CONCHA VELASCO en las películas “Más allá del jardín” y “París-Tombuctú” son propiedad de sus autores.

Las fotografías oficiales de The Hours, son propiedad de sus autores.

 

HIROKAZU KORE-EDA (Entrevista), por Yolanda Aguas

kK02

La primera vez que vi una película de Hirokazu Kore-eda fue en el año 2004, dentro del marco del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.  Se trataba de una de las joyas cinematográficas de este magistral director japonés: “Nadie sabe”.  La película narraba la historia de un niño que era abandonado por su madre, quedando a cargo de sus tres hermanastros (de padres distintos) en un piso sin gas, sin agua y con el alquiler pendiente de pago. La presencia de la película en Sección Oficial de Cannes ya indicaba que el cineasta comenzaba a ser una de las figuras más relevantes de la cinematografía mundial.

El siguiente título que me fascinó fue “Still walking (Caminando)” (también la vi en el Festival de San Sebastián de 2008). Es una película que emana autenticidad y emoción reposada, y fue considerada como una de las grandes películas de ese año.

Después, naturalmente, han ido llegado otros títulos, como “De tal padre, tal hijo” (2013) que para mí es “la joya de la corona”  de este director y que nos cautivó a todos los que amamos el buen cine de autor.

Ayer, 23 de marzo de 2016, se estrenó “Nuestra hermana pequeña”, que también vimos en septiembre pasado en el Festival de Cine de San Sebastián.  En esta película, el director aborda de nuevo los temas que son habituales en su cine: la muerte, el abandono, las relaciones familiares, la belleza.  Es la historia de tres jóvenes mujeres que, conectan con una hermanastra cuya existencia desconocían, durante el funeral de su padre con el que hacía 15 años no tenían ninguna relación.

La entrevista que leerán a continuación se realizó el 20 de septiembre de 2015,  con motivo de la visita del maestro japonés al festival de cine.  Agradecemos desde estas líneas a Golem Distribución que nos facilitara el encuentro con Hirokazu Kore-eda.

Nuestra-pequena-hermana-criticadescarga (1)

Mi primera pregunta es casi obligatoria: ¿Por qué le fascina tanto la infancia y de dónde nace la necesidad de hablar de ella en su cine?

Los niños tienen algo único: su naturalidad y su sinceridad.  Creo que la visión que tenemos los adultos de ellos muchas veces está equivocada.  Necesitan su espacio para desarrollarse con libertad, aunque nosotros estemos siempre pendientes de ellos para protegerlos en lo esencial.   Cuando estoy con un niño siento que él va a enseñarme muchas cosas.  Eso lo vivo plenamente con mi hija, para quien rodé hace unos años la película  Kiseki”  (Milagro).  Me gustaría que ella se sienta partícipe de esta aventura que viven esos otros siete niños. En la medida en que estoy, de alguna manera, hablándole a mi hija, el tono es obligatoriamente más alegre. Por el contrario, la alegoría que proponía en “Nadie sabe”  estaba dirigida al público adulto.

Los niños son siempre la esperanza de nuestro mundo, ellos tienen la capacidad de poder cambiarlo todo.

En su anterior película, “De tal padre, tal hijo”, trataba la figura paterna con mucha comprensión.  Presentaba dos tipos de paternidad, alejadas entre sí inicialmente, pero con puntos de conexión muy fuertes al final de la película.  La verdad es que era un mensaje de “volver a creer” en el padre. 

En “Nuestra hermana pequeña” vuelve de nuevo a reflexionar sobre la ausencia de la figura paterna  ¿Por qué?

Muchos de ustedes saben que no suelo hablar de mi vida privada.  En Japón somos muy reservados con todo esto, con mostrar públicamente nuestros sentimientos.  Pero a veces tengo que hablarles porque ustedes “saben demasiado”  (sonríe)…  Mi padre fue capturado por los rusos durante la guerra y pasó varios años en un campo de trabajo en Siberia antes de volver a Japón. Y, a su regreso, su trabajo lo obligaba a desaparecer durante semanas. Me acostumbré a no saber cuándo estaría en casa. Tuve que hacerme mayor muy rápido, y quizá por eso suelo retratar a niños obligados a hacerse adultos prematuramente.

La familia aparece siempre en sus películas como un elemento salvador.  Esos momentos en los que se reúnen para comer son como actos litúrgicos de conciliación.

Es verdad, la familia es un tema muy constante en el cine oriental. Sobre todo ahora que tengo la mía propia, resulta muy interesante rodar una película sobre la familia, ya que puedo transmitir mi visión personal describiendo un mismo personaje desde diferentes puntos de vista. Uno puede ser padre, tanto como hijo o hermano.  Yo me siento cómodo escribiendo historias y rodándolas en torno al núcleo familiar.

4R2T5UClKaYbPw90QB0K047NQO5000000

Hay grandes autores, como J.L. Godard, que apenas tienen un guión antes de iniciar un rodaje. Usted, cuando comienza a rodar una película ¿trabaja con el guión completamente cerrado o está abierto a realizar algún cambio?

Yo siempre adapto el guión a mis actores, admitiendo posibles cambios según las características de cada uno y lo que pueden aportar al personaje para que no parezca que está actuando. Por supuesto que no es un documental, pero aún y siendo una ficción, siempre trato de sacar la mayor naturalidad posible en las interpretaciones. En “Milagro”, por ejemplo,  hice ciertos cambios en el guión cuando tuve claro que los hermanos Masuke protagonizarían la película, ya que quería aprovechar al máximo sus cualidades cómicas. Lo que hago es imaginarme el guión según los actores que tengo y aplicar los cambios.

¿Qué cine es el que a usted le ha interesado siempre?

Siempre me han gustado las películas de Hitchcock.  Ver sus películas era algo que yo siempre hacía al lado de mi madre.  De niño descubrí el cine americano, me gustaban mucho Vivien Leigh, Ingrid Bergman…

Esta mañana, cuando veía “Nuestra hermana pequeña” en el Teatro Victoria Eugenia, al ver cómo la muerte, la ausencia de nuestros seres queridos que ya murieron, planea todo el tiempo durante su película me vino a la mente un gran filme de Woody Allen: “Interiores”. Quizá sea porque “Interiores” es una película muy existencialista, de sentimientos exacerbados, de muerte omnipresente, de escenarios parcos, donde la naturaleza adquiere sentimientos y toma parte en los conflictos de los personajes y con una verbosidad por parte de los protagonistas que los hace hablar como si ante un confesionario estuvieran. 

Conozco muy bien esta película de Woody Allen.  También “Hanna y sus hermanas”… Pero cuando rodaba la película no pensaba ni me inspiraba en ellas.  Mi objetivo era plasmar en cine la historia que reflejaba el manga.  Creo que su autor pensaba más en “Mujercitas”.  Esa historia de las cuatro hermanas que esperan al padre y cuando él llega todas son muy felices.  En mi película el padre no vuelve, y por eso las cuatro hermanas se unen para seguir viviendo.

La presencia de la muerte es interesante para mí especialmente por cómo nos afecta a los vivos.  Es un vacío que sólo se cura con la llegada al mundo de otro ser humano.  Me sucedió así con la muerte de mi padre y el nacimiento de mi hija.  Las escenas de las cuatro hermanas, durante las comidas, simbolizan la memoria, el recuerdo de los que ya no están.  Eso, me parece, es lo que llega a los espectadores de mis películas.  Cuando me encuentro con ellos por la calle y me hablan, siempre me dicen que mis películas les conmueven porque hablan de sus propios sentimientos.  Eso es lo más importante para mí: saber que los sentimientos son universales aunque existan diferentes formas de entender la vida y la muerte en Oriente y Occidente.

“Nuestra hermana pequeña” es una película en la que usted analiza más el universo femenino, con la intensidad con la que lo han hecho Georges Cukor o Pedro Almodóvar, por ejemplo.  ¿Significa esto que podría iniciar una etapa cinematográfica en la que sus  historias aborden la psicología femenina?

Yo no creo que vaya a iniciar una investigación de la psicología femenina.  (sonríe) Tengo diferente punto de vista que Pedro Almodóvar.  Cuando yo estaba rodando esta película, me sentía como “un padre” de las protagonistas de mi película.  Me interesaba contemplar a las hijas y creo que eso indica que tengo una forma diferente a la hora de tratarlo del que lo podría tener Almodóvar (vuelve a sonreir).

¿Cómo es su relación con Japón?  Siempre dice que usted es más reconocido por su trabajo en Occidente…

Y es cierto…  En Japón predominan los directores que ruedan películas más comerciales.  El  cine de autor quizá no interesa tanto como suele pasar en Europa.  Por otra parte, y con motivo del tsunami que asoló a mi país hace unos años, fui a grabar imágenes de Fukushima con la misma cámara que rodé “Milagro” con la intención de registrarlo y poder rodar algo relacionado con el terremoto.

Pienso que aún no se puede concebir un film que esté directamente relacionado con el desastre, porque lo que nos ocurrió fue algo muy grave. Yo vivo en Tokio, tengo una hija y después de esta tragedia he de reconocer que estoy muy preocupado, antes que director soy persona y padre. Me inquieta no saber en qué condiciones exactas podré criar a mi hija por lo que me están cambiando mis sentimientos. Imagino que a partir de ahora, aunque no sea directamente, este cambio interno se reflejará en mis próximas películas.

Nos despedimos del maestro Kore-eda agradeciéndole los minutos que nos dedicó y nos emplazamos para la próxima vez que visite San Sebastián: una ciudad y un Festival de Cine donde él se siente especialmente cómodo.

K 01K 03

**************************************************************************************************

NOTAS:

Las fotografías oficiales de “Nuestra hermana pequeña” insertadas en este artículo son propiedad de su autor.

Las fotografías de Hirokazu Kore-eda son propiedad y autoría de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.

 

 

CARLOS MARTÍN BAZÁN (Entrevista), por Yolanda Aguas

“Primero fue  nuestro “teatro  revolucionario” con el colectivo AKRATEA  ANEMOSA, eran los años 80  y tenía  los ojos abiertos como platos. Cerré los ojos y me vi haciendo las maletas, marchaba  un año a Italia, allí creamos la compañía CALÍGULA PRODUCCIONES Cuando abrí los ojos habían pasado diez años en aquel país. De vuelta a casa formamos TEATRO DEL TEMPLE. Han pasado veinte años, desde hace dos gestionamos un teatro,  TEATRO DE LAS ESQUINAS   ¿Qué pasará si pestañeo?…”

Estas son las palabras con las que el director escénico, Carlos Martín Bazán, da la bienvenida a su magnífica página web (recomendamos que la visiten).  Aragonés y director de teatro internacional, siempre en la búsqueda de nuevas propuestas teatrales y artísticas.  Me fascinó su montaje del “Ricardo III” con el desaparecido CDA (Centro Dramático Aragonés). 

La entrevista que leerán a continuación se desarrolló en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza,  una hora antes de la representación de su último trabajo en la dirección: “Nathalie X”

 cm 06cm 01

Un director que me apasiona: Krystian Lupa, dijo Desde hace algún tiempo busco textos que traten del grupo, del lenguaje específico que se desarrolla dentro de él. Pienso que el fenómeno del grupo es un enigma interesante para nosotros en estos momentos. Cada grupo es una forma hermética que crea su propia realidad”. 

Esa es su concepción actual del teatro. Carlos ¿cuál es la tuya?

¡Qué interesante¡  Sí, esto yo también lo viví de una manera muy intensa y, además, en tres ocasiones.  En los 80’s con el colectivo Akratea Anemosa, después en Italia cuando marché allí con la Escuela Paolo Grassi, que fue como un gran taller de trabajo continuo y con la compañía Calígula Producciones que fundé allí y por último con El Temple.

Han sido como tres períodos  donde esto es completamente verdad.  El trabajo con el colectivo, cuando ya conoces las ideas de todos, me gusta mucho cómo se desarrolla todo.  Esto sigue siendo así, pero ahora me siento un poco más lobo solitario, no sé por qué…   Las circunstancias te van llevando hacia aquí o hacía allá y a ver  hacia dónde me lleva esta nueva etapa.  Están los tiempos complicados para consolidar las cosas, pero siempre somos muy de inventar colectivos.  Espero que alguna otra realidad nos está esperando.

Una de las principales tareas de un director de teatro es estudiar muy bien las obras.  Analizarlas profundamente, descubrir cada capa del texto para luego poder filtrar o no todo aquello que ha descubierto de la intención primaria del autor.  ¿Es ésa la parte más compleja para ti o la más bonita de hacer o no?

La verdad es que empatizo rápido con los autores.  Creo que es algo a lo que siempre me he acostumbrado y me gusta mucho ir a la esencia, al corazón de lo que han escrito.  Quiero saber por qué lo ha escrito y entiendo un poco hacía donde lleva su idea original.  Además, me gusta mucho rodearme de dramaturgos e incluso trabajar con los propios autores con los cuales, en general, no he tenido nunca problemas si están en todo el proceso de trabajo.  Es verdad que el director puede irse por caminos que lo alejan del texto.  Otra cosa es que tú quieras alejarte de esa concepción porque quieres utilizar eso como pretexto para hacer otra cosa.  Yo empatizo rápido y en cuanto hago las lecturas me suele venir pronto el imaginario de la escena.

Hay actores que van a los ensayos con sus ideas, con su mundo interior y exterior trabajado. ¿Agradeces trabajar con actores así o prefieres partir de cero con todo lo que ello conlleva?

Yo creo que las dos fórmulas están bien.  Curiosamente, tal vez es mejor que no lo traigan muy preparado.  Por ejemplo, en estos últimos procesos que hemos ido haciendo, a mí me gusta mucho cómo todos hemos ido descubriendo el texto al mismo tiempo.  El trabajo ya sabes dónde acaba porque ya lo has leído y lo sabes, pero dejar que ocurran cosas es muy interesante.

Es muy creativo también dejar que se suelten con el texto, que inventen cosas y ver cuando hay problemas en según qué zonas recurrir también al posible trabajo de improvisación, de creación, de trabajo sobre la memoria, etc, etc, que luego a los actores y actrices les ayuda mucho tener ahí un banco de emociones que ya han trabajado.

En 2012, llega la obra Transición, un texto de Alfonso Plou y Julio Salvatierra que se desarrolla entre platós de televisión y un geriátrico. Como dijo el maestro Javier Villán de vuestro trabajo: “Expertos en la superposición de tiempos, en el manejo de espacios y en el juego entre realidad y ficción”

Por este trabajo, estáis propuestos nada más y nada menos que para el Valle Inclán de Teatro en el año 2014. En esa octava edición el resto de los doce finalistas fueron el director Ernesto Caballero por ‘Montenegro’; el actor Sergi López por ’30/40 Livingstone’; la actriz Celia Freijeiro por ‘Los Cenci’; la actriz Terele Pávez por ‘El cojo de Inishmaan’; la directora Magüi Mira por ‘Kathie y el hipopótamo’; el actor-cantante Asier Etxeandia por ‘El intérprete’ y la actriz María Hervás por ‘Confesiones a Alá’.

Finalmente fue Carlos Hipólito, por El Crédito, quien se llevó el galardón.  ¿Qué supuso ese reconocimiento para ti? Y como curiosidad ¿sabes quién te propuso al premio?

No, no lo sé…, supongo que pudo ser Luis María Ansón porque nosotros fuimos seleccionados como mejor espectáculo teatral por El Mundo, por eso intuyo que pudo ser él, pero no lo sé seguro porque no lo pregunté… (sonríe).

La experiencia de vivir esa cena de Gala fue divertida.  He tenido la oportunidad de asistir en dos ocasiones y es como una especie de cena romana…

Donde poco a poco os van eliminando hasta que sólo queda uno… (reímos)

Y sabes que serás eliminado pronto porque es muy difícil ganarlo, con lo cual vas a disfrutar de esa noche y a celebrar y agradecer estar allí porque es muy importante ese reconocimiento a tu trabajo.

Es cierto lo que dice Villán en su crítica sobre la superposición de tiempos y el manejo de espacios o el juego entre realidad y ficción.  Estamos muy entrenados en esto… yo recuerdo espectáculos como “Buñuel, Lorca y Dalí” o “Picasso adora la Mar” y otros varios que sí, es cierto que hay mucha superposición de planos, incluso muchos saltos de eje y de tiempo, y de mezcla de lo real y lo surreal.  Lo hemos trabajado mucho, por lo tanto es un terreno de trabajo en el que yo estoy muy cómodo, en ese tipo de caos ordenado.

temple2bveantajas_viajar_tren_2

Has dirigido a grandes actores: Ana María Vidal, Enriqueta Carballeira, José Luis Pellicena, Sancho Gracia, Arturo López, nuestra gran Luisa Gavasa…

¿Te has encontrado con actores que van de estrellas? Ese tipo de personas que pueden estropear funciones con su comportamiento… ¿Trabajas esas situaciones con paciencia o tratando de imponer el sentido común?

En general me adapto mucho a las cosas, pero si hace falta tengo también carácter y suelo llevar el trabajo muy preparado.  Es difícil que surja conflicto.  Cuando pasan esas cosas es porque el actor tiene miedo y entonces tienes que comprenderlo.  Aparte de que puedan tener problemas personales o lo que sea…  El actor, a veces, tiene miedo por mil cosas.  Hay que cuidar mucho esos momentos porque sabes que tarde o temprano va a ocurrir que haya algún conflicto con otro compañero.  Tienes que ir cubriendo la zona para que el impacto sea lo menor posible, pero generalmente es por miedo.

¡Qué interesante¡

Sí, esa suele ser la razón.

¿Necesitas admirar a tus actores o ese verbo no tiene que ver contigo porque te guías más por tu profesionalidad?

Soy de quererlos, y cada vez más.  Nuestra relación es tanto de trabajar, de hacer entre todos las cosas y tener oficio… Es más de esto, es de compartir y de ver que hay ideas parecidas y que se puede trabajar armónicamente para crear cosas.  Soy más de esto, más de colaborar que de admirar.

¿No te has cruzado con alguien que te produjera mucho respeto?

No… he trabajado con actores muy buenos, a todos los he querido mucho y podría haber ocurrido, pero no…  Siempre he sido de querer aprender yo mismo, han sido referencias para mí que he tenido la suerte de tener a mi lado.

¿Haces el teatro que siempre quisiste hacer?

Hay varias fases en esto y el otro día reflexionaba al respecto porque los creativos tendemos a hacernos nuestros propios discursos.  Yo lo hago para aplacar los demonios y estar tranquilo dentro de lo posible.  Creo que hay tres fases, y lo pensaba el otro día…

La primera es la de tener una serie de sueños muy personales y muy de creación y entonces los pones en práctica y, en su caos, salen como verdaderas rupturas y maravillas y cosas particulares muy emocionantes.

La segunda fase es la de los sueños más elaborados, fruto de tu trabajo, de las lecturas y tienes como esas cuatro o cinco cosas que te gustan mucho, y si tienes suerte (a mí me ha ocurrido) las pones en escena, incluso muchas de ellas repetidas… (sonríe)

Luego te preguntaré por una de ellas…

Y una tercera fase, y por eso te digo que me has pillado ahora en un momento de transición, donde eres una esponja y forma parte de muchas cosas.  Pueden surgir cosas que son como un encargo pero que tú haces tuyo.  Estoy ahora en esa fase.  No es que tenga una necesidad especial de hacer algunas cosas y hay otras que directamente las aplacas porque sabes que son muy complejas a nivel de mercado. Tal y como están los tiempos es mejor no frustrarte haciendo cosas que luego cuesta mucho sacar adelante, aunque creo aparecerán en cualquier momento.

¿Cuál es el autor o autores de teatro que te llegan más y por qué?

En lugar de empezar por el super obvio… te digo que Camus.  Siempre me tocó mucho Camus, ha estado muy presente.  De Shakespeare, las tragedias… ya sabes cuáles son mis preferidas.  Y luego los contemporáneos.  Alfonso Plou siempre ha estado ahí conmigo.  Hemos hecho tantas creaciones juntos que forma parte de mi imaginario.

¿Qué tiene el “Ricardo III” de Shakespeare para que vuelvas a él?

En paralelo me pasa con dos: “Ricardo III” y “Macbeth”.  Esta especie del ser humano ante el abismo, ya en su soledad onírica, o casi onírica, y desesperada después de haber batallado contra todo y donde ya empiezan a aparecer casi los fantasmas de los onírico… esa especie de aventura humana tan llevada al límite me estimula mucho.  Me parece muy pasional, muy emotiva… me gusta este delirio (sonríe).  Es eso y toda la corte de fantasmas que lo rodean.  Supongo que es esto…

Una vez me lo preguntó Sanchís Sinisterra, “pero ¿por qué quieres hacer esta obra de ingleses que discuten?”, me dijo algo así… y le respondí “a mí me gusta mucho el ser humano ante el abismo, emocionalmente me toca”.

Te tocó vivir también la etapa del CDA (Centro Dramático de Aragón), un proyecto que cuando se creó, en 2002, despertó mucha ilusión pero que lamentablemente fracasó. Tú diriges el primer espectáculo producido por el CDA: “Ricardo III”.  ¿Cómo viviste esa etapa?

Fue todo muy curioso porque, por lo que sea,  así son los nacimientos de estas cosas en esta tierra nuestra.  La cuestión fue que me llamó Francisco Ortega y me dijo “venga, que vas a abrir tú y vas a dirigir el primer espectáculo”.  Yo encantado y además enseguida surgió la idea de montar “Ricardo III”, que fue un trabajo muy apasionante.  Trabajamos con un reparto increíble, encabezado por José Luis Esteban.

Ahí yo creo que al final se precipitaron las cosas.  Desde el principio yo le dije a Paco que si hacíamos ese esfuerzo de producción, que por favor se ocupara mucho de la distribución.  Es un poco lo que ocurrió.  Cuando el trabajo empezaba a tener posibilidades de venderse, recuerdo que fuimos al Festival Shakespeare de Santa Susana en esas primeras ediciones, empezaron a entrar otros trabajos y la distribución del Ricardo III se abandonó.  Me pareció un poco absurdo después de todo ese trabajo y de toda esa inversión porque escenográficamente era importante, y eso te da lástima.  También porque todos los actores tenían mucha ilusión en seguir adelante con la obra.  No fue una gran decepción, fue simplemente constatar que quizá el equipo o no tenía una gran preparación o no había presupuesto para que el CDA se asentara.

Luego se hicieron dos producciones más: “La vida es sueño” y “Vivir cuerdo y morir loco”…

Para gestionar las cosas hay que estar muy en el mercado.  Es algo que en realidad ocurre bastante con todas las instituciones.  Fue una pena.

arte_de_las_putasLicenciado_Vidriera_9

¿José Luis Esteban es el actor con el que mejor te entiendes en el trabajo?

Sí, es uno de los más cercanos.  Nos conocemos ya mucho, es un actor muy seguro y tiene los procesos muy claros.  Fue muy hermoso también cómo entramos a trabajar.  Para el “Ricardo III” yo le hice muchas pruebas, lo sometí a muchas torturas (sonríe) para desbloquear también algunos tics que entonces él tenía y fue como conducir.  Fue, además, un gran riesgo porque era un papel muy importante.  Yo confiaba en él pero sabía que iba a ser un proceso difícil.  José Luis enseguida se soltó en los ensayos y la verdad es que es muy fácil trabajar con él.

Me parece un actor maravilloso…

Sí, lo es.

¿Y el trabajo con Luisa Gavasa? Está ahora a punto de ganar el Goya (y otros premios más) por su gran trabajo en “La Novia” de Paula Ortiz…

La verdad es que tuvimos un reparto magnífico… Con Luisa el trabajo fue muy bien.  Entonces había hecho menos teatro, pero ella tiene ese porte y esa voz… ¿no?  (sonríe).

Ricardo_III_614152047455903

Luego llegó el montaje que hiciste en el Teatro Español: Juan Diego, Terele Pávez, ese ángel llamado Asunción Balaguer, Ana Torrent…  ¿Facilita tu labor trabajar con actores de esta talla?

Fue casi de rebote…  Yo tenía otro espectáculo en el cajón y le dije a Juan Diego “léetelo… ¿Quieres hacerlo?”.  Él estaba muy ocupado con el cine y otras cosas de teatro, pero se leyó la obra y le encantó.  Él estaba haciendo “La lengua madre” y me dijo “espera, que se lo voy a comentar a Natalio”.  Natalio nos dijo “esto está muy bien, es bonito pero quiero hacer una cosa grande”.  Yo dije entonces “vamos a hacer el Ricardo III, yo a ti te veo de Ricardo III”.  A Juan le sorprendió porque pensaba que ya era mayor para hacerlo.  Le hice ver que eso era igual, y así fue como lo hicimos.

El “Ricardo III” en el Teatro Español significó también trabajar con uno de los hombres más sabios de este país: Carlos Álvarez-Novoa.  ¿Puedes hablarnos de tu experiencia de trabajar a su lado?

Carlos era otro ángel.  De hecho, junto al ángel Asunción Balaguer, ellos dos estaban siempre juntos trabajando, ayudándose, era fabuloso.  Tenía ganas de trabajar con él y sabía que con Carlos iba a ser así.  Él daba esa cobertura emocional a todos sus trabajos y él me ayudó mucho porque estaba muy encima de todos nosotros.  Si veía que alguna cosa costaba más ¡subía él a escena y empujaba¡

Haber podido estar con él es una de esas cosas que agradeces y lo tengo muy dentro.  Siempre que veo las fotos lo tengo muy aquí… como muchísima gente.

Ha dejado una gran huella…

Sí, era un señor estupendo.

Tras Akratea Anemosa (tu primera compañía en 1984), fundas en 1992 CALÍGULA Producciones y montas en Sevilla “Calígula” de Camus…, con el que obtuviste el Premio Joven Valor Universal en la Expo de Sevilla.  ¿Dónde nace tu interés por este texto?

De nuevo es el ser humano ante el abismo.  Ese texto para mí fue un flechazo desde jovencito.  En Italia estuve trabajando con actores que luego han sido muy conocidos, en este caso Giuseppe Battiston y Antonio Albanese.  Son actores que hacen mucho cine y son muy conocidos allí.  Hicimos una colonia italiana y luego española, una especie de hermandad porque de aquí vinieron Clara Sanchís, Balbino Lacosta y Gabriel Moreno.  Los metí a todos en el Palazzo delle Stelline en Milán, que era entonces la sede y nos la dejaron todo el verano, con lo cual estuvimos allí encerrados dos meses y medio.

Fue una obra que la llevamos de gira como dos años y guardo un recuerdo estupendo y muy buena sensación.  Es una obra a la que quiero volver. 

Has colaboradoro también con dos de nuestros artistas más importantes: Carmen París (“Carmen La Nuit”, “Savia Nueva”) y Miguel Ángel Berna (“Tierra de Dragón”, “Savia Nueva”).  ¿Es más fácil trabajar con gente de la tierra?

Yo creo que sí hacemos piña, quizá porque nos conocemos. El clima que notas, en general, con los creativos y con la gente que trabajas de aquí: actores, intérpretes, etc, es que estamos tan vapuleados, tan castigados que hay una cierta dureza, hay una cierta osquedad… amable y muy creativa.  Es verdad que la vena ésta la tenemos, esa cosa surreal… Enseguida te pillan muy rápido por dónde quieres ir.  Estamos con mucha dureza, tienes que ir como abriendo capas porque el desengaño, claro… ha sido siempre tan duro.

La diferencia con trabajos que he realizado en Madrid es que hay una cierta distancia que es muy respetuosa, y a veces viene muy bien para el trabajo.  Aquí está más empastado y entonces tiene sus cosas positivas y sus cosas menos positivas, pero supongo que es lo mínimo.

¿Ha cambiado en algo tu relación con el teatro desde tus comienzos hasta ahora? ¿Sigues tiendo la misma ilusión que cuando empezabas a formarte?

(Sonríe)  Ahora me ha tocado ser muy empresario y estoy muy encima de los procesos. Son realmente duros, desgastan mucho.  Luego tienes que hacer una autocensura, lo hablábamos antes, sabes que ya no puedes hacer algunas cosas porque si las emprendes va a ser mucho esfuerzo, mucho trabajo y a lo peor tiene poco rendimiento.  Hay que ir calculando los impactos emocionales y de resistencia en el trabajo, sea como empresa, sea como creativo, etc.

Soy muy de abrir vías y estoy un poco en ese proceso otra vez.  A ver por dónde dirijo la energía creativa y también empresarial.

cm 07cm 02

Has representado a grandes autores: Camus, Lorca, Shakespeare, Ionesco, Zorrilla, Sanchís Sinisterra, Cervantes, Valle Inclán, Calderón de la Barca, Beckett… ¿Qué obra soñada te gustaría dirigir y hasta ahora – por los motivos que sean – no has podido lograrlo?

Tengo en el disparadero “Esperando a Godot”…

¡Oh¡  Es una de mis obras preferidas…

Y hasta tendría ya las cosas muy claras para hacerla (sonríe).

Ya tienes en tu mente los actores que quieres ¿no?

Sí…  Si se hace aquí sí, y si se hiciera en coproducción cambiaría quizá algo, pero sí…  Creo además que siempre es una obra muy necesaria.  La iba a hacer pero desde Producción me dicen “Carlos, cálmate” (vuelve a reir).  Ya hicimos “Final de partida” con José Luis…

“Final de partida”, otro de mis textos preferidos…

¿A que sí?  El mío también.  “Final de partida” me parece hermosísimo, es gigante esa obra.  Además es que la disfruté muchísimo, la hicimos con José Luis Esteban y con Ricardo Joven, otro de nuestros templarios insignes.  La quisimos hacer muy sencilla, muy sobria, muy limpia.  Se puede hacer de mil maneras, que es lo que tienen los grandes autores.  Beckett tiene muchas posibilidades, es muy necesario siempre, pero al público le cuesta…

Me viene a la memoria el “Esperando a Godot” de Lluis Pasqual con Anna Lizarán, Eduard Fernández y Francesc Orella…  Aquello fue importante y el público acudió.

Sí, pero Cataluña ha desarrollado mucho ese trabajo de la intelectualidad y el público se ha acostumbrado y va.  En otros mercados es un poco más complejo.

¿Crees que el teatro puede ser como la vida, tan caprichosa que nos presenta a personas cuando aparentemente ya es demasiado tarde?

Hay algo de eso, sí…  Es una pena, está lleno de destiempos.  Yo, por ejemplo, en esto que te decía antes que he sido siempre muy autodidacta y siempre metido en los laboratorios y talleres, en mis ensayos y en mis sótanos… sea en Akratea, en la etapa italiana o en esta actual, he descubierto que hay muchas personas con las que si hubiera podido trabajar antes hubiéramos podido hacer cosas muy hermosas.

Así va la vida y a veces digo “mira esta actriz o este actor, si pudiéramos trabajar ahora en este personaje o en este otro sería chipén”, pero veo que se me escapan.  Sí, está lleno de esto, de destiempos y es una lástima.

Hay directores que piensan que no existe el teatro clásico, que existe la literatura dramática, pero que el teatro no puede ser clásico porque el teatro es un hecho vivo de hoy. Hay que estar con los ojos bien abiertos porque se aprende de todo…

¿Eres un director clásico en lo esencial? y/o ¿Estás abierto a la modernidad en los montajes?

También esto pasa mucho con el teatro, que hay directores que van a su tiempo y otros que vamos a destiempo.  Yo creo que he ido siempre a destiempo.  Yo hacía cosas muy modernas, incluso embadurnarnos con pintura, antes de La Fura, y trabajábamos con micrófonos y con proyecciones cuando todo el mundo decía “¡no se puede usar proyecciones¡”.  Y ahora estoy en una fase muy sobria, muy clásica y me lo están diciendo.  Voy a destiempo (ríe) pero me gustan las dos cosas si está bien utilizado, si es pertinente.

Siempre son lenguajes muy interesantes, pero debo decir que también lo clásico, lo super clásico, puede ser muy innovador.  En según qué momento un personaje ahí, bien plantado, diciendo el texto y no necesitas nada más.  Lo que pasa es que en estos tiempos, un poco,  está ahora otra vez esta tendencia de lo barroco, lo adornado…, que no está mal pero a veces lo clásico es muy vanguardista.

Carlos, ¿en qué te han cambiado tus experiencias y tus circunstancias en la vida? Ayer me hablabas de la madurez… que sentías que la madurez te aportaba cosas positivas.

Cada uno tiene su proceso de madurez.  Nosotros, los Martín, somos lentos, muy “peterpanianos”…  Lo digo porque todos mis hermanos lo son.  Yo sabía que iba a ser un director viejo.  Una vez que pasas estas fases de las que antes hablábamos, las primeras… que las recuerdo como una especie de volcán en erupción donde sacas el material, vas casi loco, no cuidas mucho las relaciones de las cosas y salen, claro…, hermosuras de esa especie de magma intuitivo y potente.  Luego va llegando esta otra visión y es otra manera de trabajar muy interesante.  Aprecias también más lo que haces, cómo lo haces y cuidas más los equilibrios, que son muy importantes.  Creo que, en general, los artistas – sobre todo en el teatro – es una cuestión que cuanto más tiempo pase mejor.

3415picasso-adora-la-mar_2picasso-adora-la-maar_12

¿Cuál crees que ha sido tu mayor acierto en tu carrera profesional?

Hay como ítems ¿no?  Creo que “Buñuel, Lorca y Dalì” redondeaba mucho un proceso de trabajo.  En mi colaboración con Alfonso Plou, en este cruce de lenguajes del que antes hablábamos, en la temática que era muy hermosa, esta relación entre los tres… humorística a veces y tan desgarradora otras.

La muerte de Federico encima de la barca de Dalí y todo el imaginario.  Buñuel subido después de tres filas de mesas, encima de todo,  con Franco al lado pescando y Silvia Pinal por ahí con el traje de boda…  Buñuel y Dalí tomando el cóctel después del enfrentamiento de Nueva York… Era una pieza que es otra de las cosas que habría que reponer.  Era tan recurrente y tan hermosa y nos salió tan rápida y encajaba tanto Santiago Meléndez como Buñuel, Balbino Lacosta como Dalí y Francisco Fraguas como Lorca… Era un poco la culminación de todo el colectivo de aquí y de todas las ideas que yo traía de fuera.  Uno de esos momentos en lo que todo cristaliza, como también lo fue “Calígula”, “Macbeth y Lady Macbeth” o “Ricardo III”…  Pero si tuviera que elegir sólo un momento, es posible que “Buñuel, Lorca y Dalí” resumiera mucho todo este proceso de trabajo.

¿Quién ha sido la semilla germinal de tu carrera profesional? ¿A quién consideras tu verdadero maestro?

Lo que me pasó, curiosamente, es que no tuve maestro.  No encontré el maestro y lo echaba mucho de menos.  Al ver a Carlos Álvarez-Novoa dije “este me hubiera gustado que hubiera sido mi maestro”.  Me hubiera gustado conocer a Carlos cuando yo era jovencito.  Vas aprendiendo de muchas personas, pero yo he sido muy autodidacta y los trabajos me han surgido siempre desde ese imaginario que yo tenía.  Pero no he tenido la figura del maestro.

En tus dos facetas artísticas ¿el actor reclama más espacio al director?

Ahora ya la apisonadora de la dirección y de la empresa ha aplastado al actor (sonríe) y es una lástima porque recuerdo trabajos…  El otro día vino un compañero y se acordaba de alguno de mis trabajos.  Pero ya no puedo actuar, es imposible, hay que estar muy entrenado para estar en escena y estar haciéndolo todos los días, sino… peligro.

¿Estar más lejos como actor influye para que puedas admirarles o respetarles más a ellos? Consciente o inconscientemente… ¿te pones en su piel cuando les diriges?

¡Sin duda¡  Antes hablábamos del miedo, hay que entender que el actor es una sustancia muy delicada que hay que cuidar mucho.  Es un proceso en el que estás con tu cuerpo y con tu mente.  Hay que cuidarlos porque además es la mejor manera para sacar lo mejor de ellos.  El forzar las cosas ya no tiene ningún sentido, ni volverte loco porque eso forma parte también de la inseguridad de quien lo hace.

Una vez escuché decir a un director de teatro muy importante que “El teatro es una ciencia, porque hay que saber mezclar varios colores para conseguir otros”…  ¿Estás de acuerdo?

El Teatro es la ciencia del arte escénico más complejo que existe, con diferencia.  Ya no sólo diría que es difícil sino que yo creo que es imposible.  Es imposible porque tienen que converger tantos factores para que eso sea excelente que yo con un bien me conformo porque ya es muchísimo.  Yo he trabajado espectáculos de música, danza, audiovisuales… todos son muy complejos, todos tienen una fase muy técnica.  El teatro, para acertar digo… para que sea la bomba, es muy difícil.

Es cierto que hay que conocer muchas facetas, muchas técnicas, la luz, el trabajo del actor, etc, pero eso no quiere decir que aciertes, quiere decir que te puedes aproximar mucho.  En todo proceso de trabajo, es verdad que inventas cosas, que dejas una herencia en este gran río de la Cultura, aportas tu cubo de agua.  El Teatro es un arte muy complejo, casi imposible, por eso es un pequeño milagro cada vez que se “sube el telón”. Esto es algo que mucha gente no sabe y es una lástima porque es muy de agradecer esos esfuerzos.

Con tu gran experiencia y los años ya vividos, ¿cuál es el mejor momento que te ha dado tu profesión?  ¿Cuál ha sido la mayor satisfacción?

Debo decir que ha sido un proceso muy duro.  Siempre muy duro, muy dificultoso en todos los sentidos.  Hay otras personas que a lo mejor tienen más fortuna, pero yo todo lo que he hecho lo he trabajado con triple intensidad.  Ha sido muy complejo por muchas circunstancias.  Esta tierra nuestra ha sido muy difícil y ha habido que trabajar muchísimo.  Ahora somos más productora, pero el tiempo como compañía independiente ha sido difícil: llegar a los mercados, a Madrid… cuesta y se sufren mucho las cosas.  Estar aquí donde estamos ahora, en el Teatro de las Esquinas, ha sido una gran obra maestra.  Era algo que lo tenía en mis sueños.

Antes de que ocurriera esto, estaba buscando espacios por los garajes para abrir un teatro y creo que es como el cúmulo de esfuerzos que siento ahora que está llegando después de tantos años de sembrar, de treinta y tantos años…  Yo creo que es ahora cuando entiendo, claro… con todo el desgaste que llevamos, porque se nos ha caído medio riñón, tres cuartos de estómago, varias costillas… o sea hemos dejado el cuerpo realmente en la carretera y en los escenarios, y también parte de la mente.  Es ahora cuando veo que hemos hecho muchas cosas y esa pertenencia al teatro es lo que creo que vale la pena, estar ahí.

Eres Director Artístico y Fundador del Teatro del Temple, así como Director Artístico y Gestor del Teatro de las Esquinas de Zaragoza.  ¿Qué exigencias son las más difíciles de llevar: las artísticas o rentabilizar al máximo la gestión de un teatro como Las Esquinas que cada vez más se está convirtiendo en punto de encuentro en nuestra ciudad y en referencia a nivel nacional?

Sí, es así, gracias…   Vamos siendo referencia.  La gestión es muy compleja siempre, pero también en la compañía de El Temple, resistir 21 años de trabajo no es fácil.  Nosotros nos hemos hecho muy expertos en la gestión y muy expertos en la gestión de equipos, que es fundamental.  Ya sea desde El Temple, ya sea desde Las Esquinas.  Colocar a las personas en los lugares adecuados y que además ellos vayan siendo los responsables de cada área, el supervisar todo desde arriba y ver que las cosas funcionan.

Ver que el espacio es sostenible porque lo tienes que gestionar tú para que esto siga adelante y saber que puedes pagar los créditos, es todo de una gran complejidad.  Todo este tipo de esfuerzos en coproducción con la Compañía, en cogestión de las cosas, es lo que hace posible que desarrolles todos estos proyectos gracias a gestionar bien los equipos y las personas.

temple_okPlou_Tricas_y-Carlos_martin-1030x739

A lo largo de tu trayectoria profesional has ido formando equipos de trabajo.  En la actualidad tienes dos colaboradores principales: María López Insausti (Producción Teatro del Temple y Coordinadora del Teatro de las Esquinas) y Alfonso Plou (Dramaturgia y Dirección Técnica Teatro del Temple).  Háblanos un poco de este equipo, ¿qué aportan a tu labor? ¿Qué sientes que les debes en el éxito que has logrado?

Ramón Barea me decía hace poco, y me hacía gracia, que “nosotros siempre hablamos en plural”.  A mí también me pasa, me cuesta mucho ir a una rueda de prensa y no decir “nosotros”.  Yo me he hecho tanto a ellos que somos “la Trinidad”.

Con Alfonso ha sido una relación muy larga, de muchos años porque pertenece a los “tres mansos” porque éramos los “tres Tauros” junto a Pepe Tricas en la primera fase.  Esa era la fase mansa, la fase “toribia” de los hombres, dándonos cabezazos y abriendo mercados.  Yo venía con muchas ganas de Italia y tenía clarísimo que había que abrir el equipo y que hacer mercado grande.  Les dije “conquistaremos Berlín y después Nueva York”  (sonríe).  Dije “conquistaremos Aragón, luego España y después lo  internacional”.  Ellos me miraban así… un poco incrédulos, pero ése era mi objetivo.  Fuimos creciendo con nuestro trabajo. María llegó en el momento adecuado. Pepe ya cogía otra dirección y entonces vino la mujer escorpio y lo iluminó todo.  Ella aportó ideas nuevas, quiso arriesgar contando con más personas en el equipo, más procesos y más posibilidades.  A partir de eso hicimos este asentamiento de la compañía y esta apertura al mercado y ahora estamos mucho en la gestión.  Yo estoy ahora muy metido en la producción y en la búsqueda de abrir nuevos caminos y tengo muy bien distribuidas las tareas entre nosotros tres más el equipo de producción de El Temple y el resto.

Es una gran andadura que quedará allí todo el esfuerzo y todo lo trabajado. Creo que se recordará después esta especie de unión con Alfonso que, a pesar de que éramos tan diferentes, seguimos juntos.

NX03nat 011

Tu último trabajo en la dirección es “Nathalie X”, el texto de Philippe Blasband que Dania Dévora ha traído a España comprando los derechos.  ¿Qué esperas de esta nueva función?

Ha sido un proceso muy hermoso y en este sentido está muy bien que ocurra porque es muy balsámico encontrar a estas personas.  Ayer decía en la rueda de prensa que he realizado otras producciones con muchos actores y que me han costado menos trabajo que ésta.  “Nathalie X” son dos actrices y la compositora e intérprete de violonchelo. ¿Cómo estará el mundo de la producción y todo lo que tienes que hacer?    Es algo tremendo lo que hay que hacer para sostener los trabajos.

Creo que “Nathalie X” es una perla especial que hay que cuidar.  Hay que lograr que el público que venga a ver la obra salga feliz y emocionado por lo que ha visto.  En Madrid ya conocen la obra y nos van llegando propuestas y estamos intentado que la obra encuentre su sitio en el mercado.  Creo que forma parte de lo que hablábamos antes y es que es una pequeña llave que va a abrir una pequeña puerta que dará con otras.  Si hubiera que contarlo por fases, ésta sería la cuarta.  Fruto de esos años de preparación están “Transición”, “Las guerras correctas” y este Teatro de las Esquinas.  Es otra forma de entender el trabajo.  “Nathalie X” me ha permitido el encuentro con personas especiales como Dania Dévora, o con Enrique Fayos, con quien ya tenía una relación.  Es una forma de coproducir que creo es el futuro.

Krystian Lupa dice: “Creo profundamente en la fuerza transformadora de la cultura”. ¿Haces tuyas sus palabras?

Sí… muy bien de nuevo (sonríe).  Estoy totalmente de acuerdo.  Cuando se dice que si el Arte y la Cultura cambia o no cambia el mundo, yo creo que sí, por supuesto, claro que sí…  Cada día, en cada persona, en cada público, en cómo observamos la existencia y en cómo reflexionamos con ella.  Estoy totalmente de acuerdo, es que es una manera de vivir y sería muy importante que la corriente humanística pudiera llegar a toda la sociedad porque daría mucho consuelo.  Yo creo que es muy importante contar con la inteligencia del público, pero tiene que haber una política cultural que entienda esto, que proteja a los creativos y a la sociedad le llegarían todas estas influencias.

Carlos, muchas gracias por este encuentro.  Hemos tardado en conversar, pero espero que sigamos haciéndolo…

¡Me encantará¡  Muchas gracias Yolanda…

cm 05cm 04

*************************************************************************************************

NOTAS:

Las fotografías oficiales de las obras de teatro dirigidas por CARLOS MARTÍN, son de su propiedad y del Teatro del Temple.

Las fotografías oficiales de “Ricardo III” con Juan Diego, son autoría de SERGIO PARRA y propiedad del Teatro Español.

Las fotografías de CARLOS MARTÍN posteriores a la entrevista, son autoría y propiedad de YOLANDA AGUAS para CINET FARÖ.