CINE ESPAÑOL EN LA 74 ED. SSIFF

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha acogido hoy en Madrid el anuncio de 25 títulos de producciones españolas (23 largometrajes y 2 series) que podrán verse entre el 18 y el 26 de septiembre en la 74º edición del Festival de San Sebastián.

Sección oficial a concurso

Tras pasar por Made in Spain con sus largometrajes La banda (2019) y Llenos de gracia (2022), Roberto Bueso (Valencia, 1986) concursa por primera vez por la Concha de Oro con El mal padre,su tercera película, protagonizada por Eduard Fernández. Después de años distanciados, el célebre escritor y académico Santiago Balmes reúne a sus tres hijos para pedirles un último deseo: pasar las Navidades en la casa donde veraneaban de niños.

Mikel Gurrea (San Sebastián, 1985) regresa a la competición con Sants Saints, en la que una mujer, interpretada por Victoria Luengo, entra a formar parte de un grupo de ladrones de figuras religiosas, mientras lidia con la inminente muerte de su madre (Ariadna Gil). Suro (Sección Oficial, 2022), debut en el largometraje del cineasta donostiarra desarrollado en Ikusmira Berriak, logró el Premio Irizar al Cine Vasco, el Premio FIPRESCI de la crítica internacional y el Premio Euskal Gidoigileen Elkartea al mejor guion.

5 minutos más / 5 more minutes es la película con la que se estrena en la competición oficial Javier Ruiz Caldera (Viladecans, 1976). El filme está protagonizado por Javier Cámara, Berto Romero, que también firma el guion, y Belén Cuesta. La historia se centra en un matrimonio en crisis, atrapado en un bucle temporal. El director catalán participó en el I Encuentro de Escuelas de Cine (hoy Nest) con el cortometraje Treitum (2002), para después volver a San Sebastián con trabajos como Superlópez (Made in Spain, 2019) o El otro lado (Velódromo, 2023), serie codirigida junto a Alberto de Toro.

Una serie fuera de concurso en la Sección Oficial

El castillo, un policiaco de seis capítulos que cuenta la historia real del auge de la mafia proxeneta española, se proyectará fuera de concurso. La serie, basada en el libro de no ficción El proxeneta, de Mabel Lozano, está creada y escrita por Isabel Peña (Zaragoza, 1983), coguionista de Que Dios nos perdone (Sección Oficial, 2016), As Bestas (Perlak, 2022) o El ser querido, y Eduardo Villanueva (Madrid, 1981), productor y coguionista de Antidisturbios (Sección Oficial fuera de concurso, 2020). La dirección principal corre a cargo de Elena Martín Gimeno (Barcelona, 1992), autora de largometrajes como Júlia ist (Made in Spain, 2017) y Creatura, desarrollado en Ikusmira Berriak (2020), que se proyectó en Made in Spain (2023) y recibió el Premio Dunia Ayaso. También participa como directora Sandra Romero (Écija, 1993), que presentó en el Festival su ópera prima, Por donde pasa el silencio (New Directors, 2024).

Cuatro largometrajes y una serie en Proyecciones Especiales

La Sección Oficial incluirá en su apartado Proyecciones Especiales cinco títulos fuera de concurso.

Tras Sipo Phantasma (Zabaltegi-Tabakalera, 2016) y Oreina (New Directors, 2018), Koldo Almandoz (San Sebastián, 1973) estrenará su tercer largometraje Azken Agurra / The  Last Goodbye (Último Adiós). En esta dramedia existencialista, Iñigo Azpitarte e Izaro Nieto interpretan al dueño de una empresa de funerales laicos personalizados y a una joven que hace prácticas en su oficina. El cineasta donostiarra es un veterano del Festival en el que ha participado desde 1997 con una docena de producciones, entre las que destacan cortometrajes incluidos en su día en el programa Kimuak o la serie Zeru ahoak / Mouths of Sky (Bocas de cielo) (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2025).

Daniel Monzón (Palma de Mallorca, 1968) presentará Ruega por nosotras / Pray for Us, un largometraje ambientado en 1974 que sigue el internamiento de Ana (Zoe Bonafonte), una joven rebelde de 19 años, en el denominado Patronato de Protección de la Mujer de Madrid. Monzón, que en 2015 fue parte del jurado oficial y clausuró fuera de concurso la Sección Oficial con Las leyes de la frontera (2021), suma en su filmografía títulos de éxito como El corazón del guerrero (Made in Spain, 2000) o La caja Kovak (2006), así como Celda 211 (Made in Spain, 2010) y El niño (2014), ganadoras de ocho y cuatro premios Goya, respectivamente.

Antonio de la Torre y Patricia López Arnaiz protagonizan el tercer largometraje de David Pérez Sañudo (Bilbao, 1987), que será una Proyección Especial en la gala conjunta de RTVE-EITB.  Sacamantecas / The Harvester es un thriller inspirado en hechos reales ambientado al final de la III Guerra Carlista, cuando varias mujeres son estranguladas en Vitoria y la hermana de una de una de las víctimas busca justicia. Pérez Sañudo consiguió con su debut, Ane (New Directors, 2020), el Premio Irizar al Cine Vasco y el Premio Euskal Gidoigileen Elkartea al mejor guion además de tres premios Goya. Después de presentar la miniserie Alardea (Gala EITB, 2020) y ser seleccionado en 2023 en Ikusmira Berriak con La última noche de un Erasmus en Roma, Pérez Sañudo regresó a New Directors en 2024 con Azken erromantikoak (Los últimos románticos).

Con Más allá de la sociedad / Beyond Society, el director Carlos Torres (Alicante, 1985) lleva a la pantalla la historia de cómo una comunidad aprendió a convivir con la tragedia tras el accidente de los Andes en 1972. Esta serie de no ficción creada por J. A. Bayona y Carlos Torres retoma el relato allí donde terminaba la película La sociedad de la nieve (Perlak, 2023): después del rescate, cuando los supervivientes regresaron a sus hogares y se reencontraron con las familias de quienes no volvieron. La serie de tres capítulos continúa ahora el filme que se estrenó en Venecia, obtuvo doce premios Goya, dos nominaciones al Oscar —entre ellas a mejor película internacional— y el Premio del Público en San Sebastián. 

Fernando Trueba (Madrid, 1955) presentará Bajañí, un recorrido sonoro por tres países y universos musicales a través de la guitarra de Niño Josele. El cineasta madrileño, ganador del Oscar a la mejor película en lengua extranjera por Belle époque (1993), ha presentado en San Sebastián su primer cortometraje En legítima defensa (Sección Oficial, 1978); Mientras el cuerpo aguante (Sección Oficial, 1982); El milagro de Candeal (Velódromo, 2004); El baile de la victoria (Sección Oficial fuera de concurso, 2009); El artista y la modelo (Sección Oficial, 2012), ganadora de la Concha de Plata al mejor director; El olvido que seremos, con la que clausuró la Sección Oficial fuera de concurso en 2020, y Dispararon al pianista (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2023).

Tres títulos en New Directors

Javier Giner (Barakaldo) se estrena en el largometraje con Esta soledad / This Solitude, tras codirigir la serie Yo, adicto (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2024). Su primera película aborda el vacío existencial y los vínculos frágiles en un Bilbao donde Oriol Pla y Marina Salas interpretan a dos jóvenes que sobreviven en un estado de confusión y soledad.

También debutará en el largometraje Jaime Lorente (Murcia, 1991), cuya ópera prima, El mal hijo / The Bad Son, está basada en la novela homónima de Salvador S. Molina. Susi Sánchez, Miguel Ángel Puro y Hugo Arbués encabezan el reparto de este drama familiar sobre un niño abandonado por su padre que se ve obligado a vivir con su abuela.

Sieben Tage Februar / February, Seven Days, que el año pasado fue el proyecto ganador del Premio de la Industria WIP Europa y el Premio WIP Europa 2025 en San Sebastián, es el debut en el largometraje de Tatjana Moutchnik (Kiev, 1988). La directora germano-ucraniana utiliza la invasión rusa de su país como telón de fondo del reencuentro entre dos hermanos ucranianos en Stuttgart para el entierro de su madre. En 2014, Moutchnik participó en Nest con el cortometraje Der letzte Kuss / The Last Kiss.

Dos largometrajes de Cannes y tres de la Berlinale, en Horizontes Latinos

Fernando Eimbcke (Ciudad de México, 1970), que participó en 2025 en Horizontes Latinos con Olmo, regresa a la sección con Moscas / Flies, galardonada con el Premio de la Industria WIP Latam en 2025. En la película, presentada este año a concurso en la Berlinale, una mujer de 55 años debe lidiar con la soledad, la precariedad y una intervención quirúrgica que no se puede costear. En 2008, el cineasta proyectó en San Sebastián el corto No todo es permanente (Nest) y el largometraje Lake Tahoe (Perlak), que en 2011 fue programado nuevamente en 4+1 Cine mexicano contemporáneo. La retrospectiva exhibió además el filme colectivo Revolución, que contaba con un segmento dirigido por Eimbcke. Con Club Sándwich (Sección Oficial, 2013) obtuvo la Concha de Plata a la mejor dirección.

Ceniza en la boca / Ashes, estrenada en las Proyecciones Especiales del pasado Festival de Cannes, es el sexto largometraje del mexicano Diego Luna (Ciudad de México, 1979). El director, actor y productor regresa al Festival para mostrar la cruda realidad que dos hermanos se encuentran al emigrar de México a Madrid. Luna debutó tras la cámara con Abel (2010), que después de su estreno en Sundance, pasó por Cannes Séances Spéciales, y ganó el Premio Horizontes y el Premio de la Juventud en San Sebastián. En 2011, volvió a proyectarse en la retrospectiva 4+1: Cine mexicano contemporáneo junto al filme colectivo Revolución, que incluía a Luna como codirector. Además, Perlak acogió la proyección de César Chávez (2014) después de su presentación en Berlinale Special.

Manuela Martelli (Santiago de Chile, 1983) fue jurado de Horizontes Latinos en 2022, una sección en la que un año antes proyectó su ópera prima 1976. La cineasta regresa ahora al Festival para presentar El deshielo / The Meltdown (Proyecta, 2022), estrenada en Un Certain Regard de Cannes. Se trata de un thriller protagonizado por dos niñas que se conocen en un hotel de montaña en Chile, y cuando una de ellas desaparece, la investigación revela secretos ocultos.

Marcelo Martinessi (Asunción, 1973) presenta Narciso, ganadora del Premio FIPRESCI en la Berlinale 2026, donde tuvo su estreno mundial en la sección Panorama. En 2020, el proyecto —entonces titulado ¿Quién mató a Narciso? — obtuvo el Premio DALE! (Desarrollo América Latina-Europa) en el Foro de Coproducción del Festival de San Sebastián. Con su ópera prima, Las herederas (2018), el cineasta paraguayo ganó el VI Premio Sebastiane Latino y participó posteriormente en Horizontes Latinos, tras obtener en la Berlinale el Premio Alfred Bauer, el Oso de Plata a la Mejor Actriz, el Premio FIPRESCI y el Premio Teddy.

Chicas tristes Sad Girlz (Proyecta, 2022 y WIP Latam, 2025) es la ópera prima de la cineasta mexico-española Fernanda Tovar (Ciudad de México, 1991), quien se alzó con el Gran Premio del Jurado y el Oso de Cristal a la mejor película en la sección Generation 14plus de la Berlinale. El filme sigue a un grupo de amigas, cuya amistad se pone a prueba después de que un suceso las obligue a tomar la decisión de guardar silencio o hacer justicia. Previamente dirigió los cortometrajes Mi edad, la tuya y la edad del mundo (2022), proyectado en la Semana de la Crítica de Cannes, y Quiero estrellarme en seco contra el parabrisas del amor (2024), estrenado en Tribeca. 

Cinco títulos en Zabaltegi-Tabakalera

Catorce noches se suceden y conforman entre ellas un friso en HAMALAU gau (CATORCE noches). La última película del director navarro Oskar Alegria Suescun (Pamplona, 1973) cuenta con las voces de Ramón Andrés, Julia Otxoa, Josebe Blanco, Josu Venero, Iban Urizar (Amorante), Bertha Bermúdez, Mixel Etxekopar y Jean-Christophe Galtxetaburu, entre otros, para recrear el universo de Oteiza. Alegria proyectó en el Festival su ópera prima, Emak Bakia baita The Search for Emak Bakia (La casa Emak Bakia) (Zabaltegi-Especiales, 2012). 

Meritxell Colell Aparicio (Barcelona, 1983) llega a Zabaltegi-Tabakalera con su nuevo largometraje, Lejos de los árboles / Far From the Trees (Ikusmira Berriak 2022 y Proyecta, 2021), que competirá en la sección oficial en el Festival de Locarno. El filme narra el viaje a Perú de Adela, una artista mexicana, nieta de exiliados republicanos, que sigue el legado de su abuelo: crear un mapa sonoro de lenguas en peligro de desaparición. Colell estrenó en Forum de la Berlinale su debut Con el viento (Made in Spain, 2018), que después obtuvo la Biznaga de Plata a la mejor película en Zonazine del Festival de Málaga. Además, Dúo fue seleccionada en 2018 en el Foro de Coproducción Europa-América Latina. Ha formado parte de programas y residencias artísticas como l’Atelier de la Cinéfondation de Cannes y Berlinale Talents.

Estrenada en la Quincena de Cineastas de Cannes, Les Roches rouges Red Rocks (Rocas rojas) del cineasta galo Bruno Dumont (Bailleul, 1958), traslada al espectador la rivalidad entre dos bandas de niños pequeños, que se enfrentan al amor, la vida y la muerte. Dumont concursó en la Sección Oficial con Hadewijch (2009). Ese mismo año, su película L’humanité (1999) fue programada en la retrospectiva La contraola: novísimo cine francés. Posteriormente, participó en Zabaltegi-Tabakalera con la serie P’tit Quinquin / Li’l Quinquin (2014), y su continuación Coincoin et les Z’inhumains / Coincoin and the Extra-Humans (2018).

Isaki Lacuesta (Girona, 1975) presentará la no ficción Jaleos / Flamenco Sketches, un recorrido por la historia del flamenco narrado por C. Tangana y que conecta arte, política y cultura popular. El director, guionista y productor catalán ha ganado la Concha de Oro en dos ocasiones con Los pasos dobles (2011) y Entre dos aguas (2018), y ha participado en la Sección Oficial con Los condenados (Premio FIPRESCI, 2009), Murieron por encima de sus posibilidades (Sección Oficial fuera de concurso, 2014) y la serie Apagón (Sección Oficial fuera de concurso, 2022). Otras incursiones de Lacuesta en San Sebastián son La noche que no acaba (2010) y El cuaderno de barro (2011), ambas en Zabaltegi-Tabakalera; Un año, una noche (Perlak, 2022); Segundo Premio (Made in Spain, 2024) y Flores para Antonio (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2025), codirigida con Elena Molina.

La sección también acogerá el estreno de Dust (La deriva), dirigida por el cineasta malayo Tsai Ming-Liang (Kuching, 1957). Se trata de una nueva entrega de su serie El caminante, que sigue por el mundo al monje budista que esta vez ha escogido San Sebastián y Gipuzkoa como telón de fondo de su paseo meditativo. Tsai Ming-Liang, que participó con Rebels of the Neon God (1993) en Zabaltegi – New Directors, y con Rizi Days (2020) en Zabaltegi-Tabakalera, ha obtenido premios como el León de Oro de Venecia o el Premio Especial del Jurado de la Berlinale.

‘La bola negra’, en Perlak

Javier Ambrossi (Madrid, 1984) y Javier Calvo (Madrid, 1991) regresan a San Sebastián con La bola negra, que en la 79ª edición del Festival de Cannes se alzó con el premio a la mejor dirección ex aequo junto al director polaco Pawel Pawlikowski por su filme Vaterland / Fatherland. Inspirada en una obra inacabada de Federico García Lorca, la película plasma las vidas interconectadas de tres hombres en tres épocas distintas (1932, 1937 y 2017), tres existencias íntimamente ligadas por la sexualidad y el deseo, el dolor y la herencia. El dúo presentó en la Gala RTVE su debut en la dirección, La llamada (2017), y estrenó en la Sección Oficial fuera de concurso la serie La Mesías (2023). Los directores, guionistas y productores son también los creadores de las series Paquita Salas (2016) y Veneno (2020).

Música y karate en el Velódromo

La programación del Velódromo incluirá la proyección de Muguruza FM 40 Tour, codirigido por Ander Merino Etxebeste (San Sebastián, 1995) y Fermin Muguruza (Irun, 1963). El documental, realizado en el contexto de la última gira musical de Muguruza, retrata sus 40 años de compromiso, resistencia cultural y canciones convertidas en identidad colectiva. El músico guipuzcoano ha mostrado sus trabajos previos como director en secciones como Zinemira, donde presentó Checkpoint Rock. Canciones desde Palestina (2009), Next Music Station: Lebanon (2011), NOLA? (2016), Black is Beltza (2018) o Bidasoa 2018-2023 (2023); Zuloak (Zabaltegi Especiales, 2012) y Black is Beltza II: Ainhoa (Velódromo, 2022).

Tras Ventajas de viajar en tren (2019) y Moscas (2023), Karateka es el tercer largometraje de Aritz Moreno (San Sebastián,1980), en cuyo reparto figuran nombres como Andrea Ros, Patrick Criado o Ernesto Alterio. El director donostiarra cuenta la historia de Sandra Sánchez, una mujer que desafió todas las convenciones hasta conquistar el oro olímpico de karate, en la modalidad de kata, a los 39 años. Moreno participó en Zinemira-Kimuak con Bucle (2011) y Cólera (2013).

A todos estos títulos se sumarán otros nuevos con producción española a medida que vaya anunciándose la programación de las distintas secciones del Festival de San Sebastián.

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NOTA: La información completa, texto y fotografías, proceden de la web oficial del 74SSIFF.

CONOCE A LOS BÁRBAROS (Dir. Julie Delpy)

El tranquilo pueblo bretón de Paimpont ha decidido por unanimidad acoger refugiados ucranianos a cambio de subvenciones del gobierno. Sin embargo, en lugar de ucranianos, ven llegar migrantes sirios, lo que desencadena reacciones que oscilan entre la hospitalidad forzada y el rechazo, revelando los prejuicios de una comunidad que se considera ejemplar.

En su última propuesta como realizadora, Julie Delpy ha decidido retornar a los mimbres expresivos y narrativos de la comedia aparentemente ligera para abordar una incisiva radiografía social del racismo y la xenofobia, absolutamente extrapolable al escenario global —ella misma reflexionaba sobre sus razones en la elección del género, “después de investigar y hablar con decenas de refugiados, me di cuenta de lo absurdo de la situación.

Los problemas surgen cuando la gente se siente rechazada y no querida”—. De hecho, el humor negro y abrasivo se cuela con inteligencia y contundencia en unas cuantas ocasiones durante estos días en un pequeño pueblo de la Bretaña francesa.

Conoce a los bárbaros comienza con un divertido parlamento filmado del señor alcalde anunciando la acogida de una familia de refugiados del país en guerra. Delpy se afana en mostrarnos las pequeñas miserias del marketing político, la ridiculez del líder municipal que está especialmente preocupado por su aspecto en pantalla, por la bonanza de la corbata azul que le ha recomendado ponerse su mujer.

La votación en el seno del Consejo local consiguió la mayoría suficiente con dificultades, gracias al voto del empresario fontanero, que pronto se descubrirá muy cercano a los postulados de esas nuevas alianzas nacionales tan pujantes. Y va y resulta que finalmente la familia que se van a tener que contentar con acoger han escapado de Siria. Hay que destacar que se reserva Delpy el papel de Joëlle, la maestra de escuela progresista que abanderó el proyecto, y no dudó en falsificar determinados requisitos administrativos para que los exiliados árabes pudiesen llegar al pueblo.

En la crítica descarnada que desarrolla el film, no renuncia de ninguna manera al optimismo, a la confianza en el ser humano como ciudadano consciente y empático. Tampoco, en definitiva, a proporcionarnos esperanza entre tanta podredumbre moral, y con el más contagioso sentido del humor. 

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NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

REBUILDING (Dir. Max Walker-Silverman)

Después de que un incendio forestal arrasara su granja, Dusty (Josh O’Connor), un padre divorciado, se ve obligado a comenzar de nuevo en un campamento de casas rodantes habilitado por el gobierno. En medio del dolor, encuentra una inesperada red de apoyo en sus nuevos vecinos, mientras intenta recomponer los lazos rotos con su exesposa Ruby (Meghann Fahy) y su hija Callie-Rose (Lily LaTorre).

Josh O’Connor (La quimera, Rivales) encarna a un hombre en proceso de reconstrucción emocional, cuya presencia vulnerable se consagra como un nuevo icono del western contemporáneo, alejándose del arquetipo del vaquero rudo para ofrecer una masculinidad abierta a la ternura.

En su segundo largometraje estrenado en el Festival de Sundance, Max Walker-Silverman radiografía el oeste con una vigencia insólita, evocando esa melancolía del paisaje norteamericano que obras como Malas tierras o Nomadland han fijado en nuestra memoria colectiva, y ahondando con la misma delicadeza en el componente humano de aquellos que han perdido su hogar, para recordarnos que la redención también puede encontrarse en el cariño y la mirada de una hija.

Al final, Rebuilding habla de lo que realmente es importante: la vida, la muerte, el amor, la familia, la comunidad, la supervivencia, el lugar en el mundo. Y lo hace sin miedo y sin caer en simples citas nostálgicas al relato clásico.

Una gran película.

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Nota: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LETRAS ROBADAS (Dir. John Carney)

Rick, un cantante de bodas venido a menos, y Danny, una estrella de una ‘boy band’ en decadencia, forjan una amistad gracias a la música y a una improvisada sesión nocturna. Cuando Danny convierte la canción de Rick en un éxito, Rick se propone recuperar el reconocimiento que cree merecer.

En “Letras robadas”, el director exprime las posibilidades y acomete una verdadera anatomía de ese “How to write a song”, desde su composición hasta su publicación, desde las intenciones ocultas a las aparentes, desde cómo la interpreta uno hasta cómo la canta el otro. La cinta contrasta el destino de dos cantantes –el líder anónimo y maduro de una banda de bodas (Paul Rudd, atinado como ese Power tan al borde del éxito como de la desesperación) y un popular exmiembro de una boy band en busca de un gran éxito en solitario (Nick Jonas, en una amable variación de sí mismo)– y teje un sentido relato sobre la medida del éxito y del fracaso y cómo la industria discográfica pervierte la naturaleza de los artistas. Ahí el filme hace un retrato comprensivo de las debilidades del personaje de Jonas y se permite el trazo grueso, sin matices, en el del representante de la discográfica, encarnación del mal.

Como si fuera un éxito pop pegadizo, la película abusa de sus buenas y fáciles intenciones de agradar al espectador.

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NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

CASO 137 (Dir. Dóminik Moll)

Stéphanie, agente de policía de Asuntos Internos, es asignada a un caso relacionado con un joven gravemente herido durante una tensa y caótica manifestación en París. Si bien no encuentra pruebas de violencia policial ilegítima, el caso adquiere un cariz personal al descubrir que la víctima es de su ciudad natal y transformará el caso 137 en algo más que un simple número.

Bajo el liderazgo de una soberbia Léa Drucker, la nueva película de Dóminik Moll, Caso 137 (2025), configura otro interesante thriller burocrático sobre los caminos sin salida de un sistema diseñado desde su corrupción.

En una concatenación de rostros y entrevistas, la sospecha que sugiere el director de títulos como Harry, un amigo que os quiere (2000) o Solo las bestias (2019) vuelve a reivindicarse mediante una observación más amplia sobre el paisaje terrible de la inoperancia policial y las distintas formas de opresión, desentrañando una trama que se retuerce a través de una estimulante y lograda superposición de puntos de vista enfrentados.

Basada en hechos reales. Stéphanie (Drucker), responsable de asuntos internos, será la encargada de llevar a cabo la investigación de lo ocurrido, construyendo el relato desde la amplitud de versiones colindantes al mismo.

A su vez, la ética profesional de su labor será cuestionada por sus compañeros de profesión que, ante la evidencia de su imagen perjudicada, creen sentirse impunes para actuar a sus anchas. Este dilema se verá acentuado desde la postura de su ex-marido (Stanislas Merhar), también policía, que pone en duda la validez del cometido de la que fuera su pareja.

La trama explora el conflicto entre el deber institucional y la responsabilidad individual al descubrir que la víctima es de su ciudad natal, enfrentándola al encubrimiento y la impunidad dentro del sistema policial.

La película le valió a su protagonista el Premio César a la mejor actriz.

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HOKUM (Dir. Damian McCarthy)

Un escritor de terror viaja a una posada irlandesa para esparcir las cenizas de sus padres y cerrar un capítulo triste de su vida. Lo que empieza como una escapada íntima pronto se transforma en una experiencia inquietante cuando descubre que el lugar en el que se aloja esconde una oscura leyenda: la presencia de una bruja que aún reclama su propiedad. Entre noches con susurros, visiones horribles y recuerdos que se mezclan con la realidad, el autor se enfrenta a una pesadilla que va más allá de su imaginación y lo obliga a cuestionar si algunas historias no solo se escriben, sino que despiertan.

El cine de terror está cambiando su lenguaje. Desde hace unos años —impulsado en gran parte por las producciones de A24—, el género ha encontrado nuevas formas de perturbar al espectador. Midsommar (2019) ya nos mostró una inquietud distinta, más incómoda y persistente, algo que quizá solo habíamos visto antes en Hereditary (2018), también de Ari Aster. El año pasado, Devuélvemela llevó aún más lejos los límites del horror.

Y Backrooms, dirigida por Kane Parsons, recientemente estrenada en cines para seguir abriendo puertas a pesadillas que hasta ahora parecían desconocidas.

En plena ola del llamado “terror elevado” —como se ha bautizado a este tipo de propuestas— llega un título que juega precisamente en la dirección contraria. Hokum, dirigida por Damian McCarthy, funciona como el reverso de ese nuevo lenguaje. Mientras muchas de las películas mencionadas rehúyen el jump scare y prefieren instalar al espectador en una angustia sostenida, McCarthy apuesta por los mecanismos más clásicos del género y demuestra que sabe manejarlos con precisión.

En definitiva, Hokum mira hacia los códigos más clásicos del terror, pero los utiliza con la suficiente inteligencia y personalidad como para que se sientan frescos.

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NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LAS CATADORAS DE HITLER (Dir. Silvio Soldini)

La película, hablada en alemán y dirigida por el cineasta italiano Silvio Soldini, está basada en la novela «Le assaggiatrici«, de Rosella Postorino, traducida a más de 30 idiomas.

La novela se inspiró en el testimonio de Margot Wölk, quien rompió su silencio en 2012, a los 95 años. Recordó que desde 1942, durante unos dos años y medio, fue una de las 15 mujeres obligadas a probar la comida destinada a Hitler en la Guarida del Lobo.

El film refleja fielmente el proceso de reclutamiento y la rutina diaria, como ella lo describió. Según Wölk, sobrevivió gracias a un teniente que la envió en tren a Berlín en 1944, al saber que el Ejército Rojo estaba cerca. Más tarde, él le reveló que las demás catadoras fueron ejecutadas por soldados soviéticos.

Las catadoras de Hitler comienza con la llegada de Rosa (Elisa Schlott) a la casa de sus suegros en el pueblo de Gross-Partsch, en Prusia Oriental, actualmente Parcz, en Polonia. Estamos en noviembre de 1943, el Ejército Rojo avanza y la aviación británica ha lanzado las primeras bombas sobre Berlín. Rosa ha escapado de la capital en busca de un lugar más seguro, mientras que su marido Gregor se encuentra en el frente ruso. En el pueblo, todo el mundo sabe que a menos de tres kilómetros, en el espeso bosque rodeado de alambre de espino, está la Wolfsschanze (la Guarida del Lobo), el cuartel general de Hitler en el frente oriental.

Pocos días después, las SS llevan a Rosa y a otras seis jóvenes alemanas a Krausendorf (hoy Kruszewiec), donde los cocineros preparan la comida para la Guarida del Lobo. Al principio, Rose “la berlinesa” recibe miradas de recelo, pero luego es aceptada gracias a un destino compartido con las otras chicas, aterrorizadas por la tarea que se les ha asignado. A lo largo de la película, la protagonista se hace amiga de la tímida y distante Elfriede (Alma Hasun).

La imagen recurrente que se graba en la mente del espectador es la de las siete mujeres sentadas alrededor de la mesa, controladas por los soldados de las SS y el cocinero (Boris Aljinović), que presenta los platos y comparte algunos detalles sobre las preferencias del Führer (“le encanta el chocolate”).

El director de fotografía Renato Berta confiere a las imágenes una tonalidad marrón que recuerda a los clásicos bélicos de los años setenta. Cuando llega la noticia de que Gregor está desaparecido en Ucrania, Rosa pierde todo interés por su futuro y, para ahuyentar la idea de la muerte, se entrega a una relación secreta con el teniente de las SS Ziegler (Max Riemelt).

La joven toma conciencia de los horrores de la guerra a través del oficial, atormentado por la brutalidad con la que ha seguido las órdenes de sus superiores. Lamentablemente, apenas se utilizan unas pocas frases para llegar a un cambio de conciencia que merecía más espacio y profundidad. 

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NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

BACKROOMS (Dir. Kane Parsons)

Una extraña puerta aparece en el sótano de una tienda de muebles. Cuando el paciente de una terapeuta desaparece en una dimensión más allá de la realidad, ella deberá adentrarse en lo desconocido para intentar rescatarlo.

Dirigida por el joven Kane Parsons gracias a ‘Backrooms’: una suerte de versión refinada e hipervitaminada de sus vídeos virales en clave retro-found footage que abraza las bases que los hicieron triunfar en YouTube y las lleva a un nuevo nivel de sofisticación formal para moldear lo que podríamos calificar como ‘El proyecto de la bruja de Blair’ para las nuevas generaciones. 

Es bastante complicado pensar en una reacción tibia saliendo de cualquier espectador que se haya enfrentado a lo último de A24. Este parece ser uno de esos casos en los que no existe el término medio y todo se reduce a una reacción de amor u odio, poniendo en un plato de la balanza a quienes esperen un desarrollo dramático y un tratamiento de personajes con una elaboración minuciosa y un peso específico dentro del conjunto. 

Las motivaciones de su pareja protagonista son especialmente vagas, la exposición oral está a la orden del día durante un primer acto demasiado abultado que, eso sí, se complementa con pinceladas algo más inspiradas para conectar con los personajes y sus poco desarrollados conflictos internos…

Y es que ‘Backrooms’ es una película en la que, como dice el meme, todo es cuestión de vibes. Parsons y su equipo técnico y artístico —mención especial para el director de fotografía Jeremy Cox— sorprenden con una experiencia inmersiva en la que la ambientación es la verdadera estrella de la función y que eleva el material original con un despliegue técnico considerable que, eso sí, no renuncia a la esencia que lo definió.

La película es una adaptación de un cortometraje del propio Kane Parsons. 

En el apartado interpretativo: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett y Lukita Maxwell.

Película que solo interesará a los amantes del cine de terror.

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Nota: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

KORO SANTESTEBAN. PREMIO DE COMUNICACIÓN ALFONSO SÁNCHEZ 2026

Koro Santesteban, responsable de prensa española del Festival de San Sebastián, recibirá el Premio de Comunicación Alfonso Sánchez 2026 que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Ligada al certamen desde 1988, Santesteban recogerá la distinción en un acto que se celebrará en Madrid el 15 de julio.

El Premio de Comunicación Alfonso Sánchez es la distinción con la que la Junta Directiva de la Academia de Cine destaca la labor de los medios y sus profesionales para divulgar y promocionar el cine español. Santesteban recibe el galardón “en representación del extraordinario equipo de comunicación y prensa del certamen donostiarra, gestionando la relación con los medios, periodistas y personas acreditadas en el festival más importante de cuantos se celebran en España”, según apunta la Academia.

El departamento de Prensa del Festival es el escenario en el que Koro Santesteban ha desarrollado su trayectoria profesional, tanto en labores de gestión y coordinación como de relaciones públicas. Tras unos primeros años vinculada a la atención a la prensa extranjera, en 1997 fue nombrada responsable de prensa española, labor que sigue desempeñando a día de hoy.

Muy emocionada e ilusionada «por esta inesperada sorpresa», Santesteban dice sentirse «muy querida» y recibe «como un abrazo» este homenaje que llega en un momento muy especial de su vida y que desea compartir con todas y todos los compañeros del Festival. 

«Año tras año pongo en valor las relaciones humanas. Mi esfuerzo e interés está en que todas las personas –equipo, periodistas, instituciones, patrocinadores, agentes de prensa…– se sientan bienvenidas y puedan trabajar cómodamente. Este premio también es una prueba de que el trato cercano sigue valorándose, y de que la tecnología nunca podrá reemplazarlo»

Koro Santesteban

El próximo 15 de julio Koro Santesteban recibirá en la sede de la Academia de Cine en Madrid un reconocimiento que en anteriores ediciones ha recaído en Diego Galán y el espacio de TVE Versión EspañolaAntonio Gasset, Oti Rodríguez Marchante, Conxita Casanovas, la revista Cartelera TuriaYolanda Flores, Nuria VidalCarles Francino, Begoña PiñaAnton Merikaetxebarria, Chusa L. MonjasElisenda NadalJaume Figueras y María Guerra

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Nota: La fotografía publicada en este artículo es propiedad de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

EDUARD FERNÁNDEZ, PREMIO LUIS BUÑUEL (54 ed. HIFF)

El actor catalán Eduard Fernández, uno de los grandes referentes del cine español con un total de cuatro Premios Goya en su haber, recogió el pasado domingo en Huesca el Premio Luis Buñuel de la 54ª edición del Festival Internacional de Cine de la capital altoaragonesa, un reconocimiento que el actor considera una maravilla: «Añadir a Buñuel a mi carrera, o que tengamos algo que ver, me da vergüenza decirlo, es un honor, no lo digo de broma, creo que es uno de los más grandes directores mundiales de todos los tiempos y una persona que me ha marcado a mí desde mi adolescencia; si me dedico al cine es por Buñuel, y es algo que no he contado nunca».

En un encuentro con el escritor y cineasta Luis Alegre que llenó el Salón Azul del Casino de la capital altoaragonesa, el intérprete confesó que el «genio de Calanda» marcó su juventud y despertó su pasión por el séptimo arte. «Yo tenía 14 o 15 años, buscaba mi lugar en el mundo, sentía que era por el lado artístico y cuando vi ‘Las Hurdes’, ‘Viridiana’ y, sobre todo, ‘Un perro andaluz’, que me sorprendió mucho, sentí vértigo, empecé a darme cuenta de lo que se puede hacer en el cine».

Fernández estudió dos años de dirección de cine «y fue por Buñuel, el amor o la inquietud por el cine me la marcó Don Luis, así que estar aquí en Huesca recibiendo este premio es realmente un honor».

Su filmografía abarca cine, teatro y televisión, con éxitos de crítica y público en todos los campos.

El intérprete de títulos como ‘El 47’, ‘Marco’ o ‘Mientras dure la guerra’ explicó que la influencia de Luis Buñuel también está presente en ‘El otro’, cortometraje escrito, dirigido y protagonizado por él mismo que forma parte de la gala tributo a su figura.

«Tenía una imagen en la cabeza que tiene mucho que ver con Don Luis, con ‘Un perro andaluz’. Había algo de surrealismo, un hombre que se persigue a sí mismo y es perseguido por él mismo en un viaje sin retorno, y me atreví a rodarlo, aunque fuera para probar lo que es hacerlo, dónde poner la cámara, luego montar, es algo que me gusta y divierte mucho».

Durante la conversación, Fernández amplió el foco hacia otros creadores aragoneses que forman parte de su universo de referencias: «Buñuel, turolense, es una de mis grandes referencias, pero también GOYA, zaragozano, y Carlos Saura, oscense, así que abarco todo Aragón».

Eduard Fernández aprovechó el encuentro para lanzar una reflexión sobre el cine como trabajo colectivo y para defender a una figura que considera insuficientemente reconocida en España.

«El cine es una labor de equipo», subrayóPero tuvo palabras especialmente duras para la situación de los guionistas: «Penosa e injustamente los guionistas están muy olvidados en este país, y es lo más difícil. Yo es que no entiendo cómo es que seguimos cometiendo ese error». Una queja que en el sector se escucha con frecuencia pero que pocas veces llega con tanta contundencia desde alguien con su peso en la industria.

El Premio Luis Buñuel del Festival de Huesca lleva décadas reconociendo a figuras del cine que conectan con el legado del director calandino.

Este año, con Eduard Fernández, el galardón ha ido a parar a alguien que lo ha recibido no como un reconocimiento más, sino como el cierre de una historia personal que empezó con un adolescente barcelonés viendo Un perro andaluz por primera vez.

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