Año 1983. El nuevo gobierno francés de François Mitterrand convoca el mayor concurso de arquitectura de la historia. Codiciado por todos los grandes estudios internacionales, el ganador es, sorprendentemente, un absoluto desconocido: Johan Otto von Spreckelsen, un profesor de arquitectura de Copenhague.
Hasta entonces, este danés de cincuenta años solo había construido cuatro edificios: su casa y tres pequeñas capillas. De la noche a la mañana, ‘Spreck’ se convierte en el centro de todas las miradas. Y lo más importante, va a liderar un proyecto colosal con enormes expectativas políticas y económicas: la construcción del Arco de la Defensa de París.
Todo está estructurando con el juego de contrastes entre la integridad artística de Spreck, que quiere mármol que se vuelva rosado al atardecer, y que el cubo nunca deje de ser un cubo, y cuestiones más pedestres como los costes y el cambio de gobierno, que obliga a una situación de cohabitación con partidos distintos en el poder.
Durante este proceso la vida del arquitecto se complica hasta causarle problemas en su matrimonio.
Demoustier aborda esta cuestión (y otras) sin estridencias, suavemente, con un enfoque que recurre a un humor puntual de situaciones algo surrealistas, que hace pensar en el cine minimalista de Aki Kaurismäki.
La puesta en escena es vistosa, ya sea en los pasajes de la obra en construcción o en la visita a la cantera italiana de donde salió el mármol usado por Miguel Ángel para su célebre Piedad.
Remis es un pequeño pueblo enclavado en un valle aislado en las montañas. Sus habitantes son excepcionalmente felices. Parece el destino perfecto para el nuevo profesor de educación física Sergio Rossetti, atormentado por un pasado misterioso. Al poco tiempo de llegar, el profesor descubre que tras esta aparente serenidad se esconde un ritual inquietante: una noche a la semana, los aldeanos se reúnen para abrazar a Matteo Corbin, un adolescente capaz de absorber el dolor ajeno. El intento de Sergio por salvar al joven despertará el lado oscuro de la comunidad.
El desarrollo de esta película es más cercano al cine dramático independiente que a otra cosa, pero consigue ser benevolente con el género y terminar plasmando su idea sumergiéndote en un relato que no se aleja en exceso del terror clásico y sobre todo con un marcado aire de pesadilla.
Son más que claros los componentes que remiten a la literatura de Stephen King, ya no solo por la naturaleza sobrenatural que maneja, sino por el entramado de personajes y la ubicación donde se desarrolla la trama.
El filme es técnicamente potente, ya que experimenta en no pocas ocasiones con planos aberrantes, tomas en holandés o desenfoques locos que le aportan dinamismo visualmente y sienta las bases definitivas para acabar de transformar un drama familiar en una oscura propuesta de terror encubierto.
Su duración de dos horas parecerte demasiado, sobre todo hacia el tramo del desenlace, donde todo parece enmarañarse en exceso. Con todo, no pierde el ritmo y cierra de forma sorprendente un relato que debemos dejar reposar durante varias horas o días para comenzar a sacar conclusiones sobre la intriga que plantea.
Una pareja, en los días previos a su boda, se enfrenta a una importante crisis cuando una inesperada revelación desbarata lo que uno de ellos creía saber sobre el otro.
“El drama”, anclada en la realidad, intenta pervertir el modelo de la comedia romántica y solo lo consigue a medias. Su propuesta formal nos recuerda, en su inicio, al clásico “Dos en la carretera” de Stanley Donen, en la que la crisis de la pareja protagonista, era diseccionada en constantes idas y venidas temporales que fragmentaban el relato.
Aquí, Borgli, también co-montador de la película, parece evocarla en la presentación de los personajes, pero, a diferencia de Donen, ofrece la descomposición de la pareja en presente durante los días previos a la boda y en la misma ceremonia.
El detonante de la crisis nos lleva a comedias teatrales como “El nombre” en la que un hecho, revelado en conversación amistosa y etílica, dinamita las relaciones establecidas: aquí, un secreto del pasado de uno de los consortes se antoja insoportable para el otro, como sucedía en “Los perros dormidos mienten” en la que se la novia confesaba un desliz sexual con un can.
La presunta provocación de “El drama” radica en la confidencia, aquí relacionada con una de las tragedias perpetuas de la sociedad americana. Borgli, guionista en solitario del film, desaprovecha la ocasión para ahondar en ese drama de base y se decanta, como cortina de humo, por burlarse del personaje de Pattinson.
Quizá lo más interesante de la película sea su atriz protagonista, Zendaya, muy creíble en todos los registros de su personaje.
Gabriel (Keanu Reeves), un ángel bienintencionado, pero bastante inepto, baja a la Tierra con el propósito de ayudar a Arj (Aziz Ansari), un organizador de conciertos en apuros y Jeff (Seth Rogen), un rico inversor de capital riesgo. Aunque las intenciones del angelical Gabriel son buenas, las consecuencias de sus actos no serán las esperadas…
El actor y director explora no solo las diferencias entre clases en la América moderna, sino también el amor en una sociedad en colapso, el disfrute de las pequeñas cosas y las amistades inesperadas. Todo ello, tapizado con el toque surrealista de un ángel torpe que, queriendo hacer el bien, la lía sin remedio. El resultado es amable y arriesgado a su manera, sí, pero también inevitablemente errado en su discurso.
El de Ansari es el guion escrito por alguien que quiere poner su granito de arena para ayudar a que la sociedad sea más igualitaria, pero que hace mucho tiempo que vive en situación de privilegio. Tiene muy buenas intenciones al retratar las desgracias de su protagonista, un rider cuya vida no merece la pena ser vivida, pero entre la comedia no se cuela la sinceridad: cree saber de lo que está hablando, pero realmente es un discurso simple y bonachón de quien nunca ha vivido nada similar y vende soluciones simples a problemas complejos.
Ansari peca de ingenuidad, especialmente en su tramo final, pero pese al mensaje naíf es siempre divertido y afable gracias al fantástico timing cómico de Seth Rogen y, sobre todo, de un sorprendente Keanu Reeves que lleva la película sobre sus hombros.
En plena vorágine de la Semana de la Moda de París, se entrecruzan los caminos de tres mujeres, que lidian con las tragedias del mundo y los interrogantes de sus vidas: a Maxime, una directora de cine estadounidense en la cuarentena, le diagnostican cáncer; Ada, una joven modelo de Sudán del Sur, escapa de un futuro marcado para terminar en un entorno frívolo, y Angèle, maquilladora francesa que trabaja entre bambalinas en los desfiles, sueña con cambiar de vida.
Maxime (Angelina Jolie), directora de cine de terror independiente, Ada (Anyier Anei), aspirante a modelo, y Angèle (Ella Rumpf), maquilladora freelance con aspiraciones a escribir. La película está dirigida y escrita por Alice Winocour y tuvo su premiere española en el pasado Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Coproducción entre Francia y EE.UU donde Winocour filma la moda no como mero decorado, sino como un ecosistema humano: talleres, pasarelas, jerarquías, cuerpos, miradas y silencios.
Angelina Jolie encarna a una directora de cine de terror que colabora con una firma de alta costura encargándose del apartado visual de su desfile durante la Semana de la Moda de París. Maxine, el personaje de Jolie, viaja desde Los Ángeles hasta la capital francesa para ponerse tras las cámaras de un vídeo que apenas le ocupará tiempo. Acepta el encargo porque necesita el dinero. En pleno proceso de divorcio y con poca atención hacia su hija, recibe en París una noticia complicada: los resultados de una biopsia confirman que padece cáncer de mama.
Ada (Anvier Anei), una joven estudiante de Farmacia que ha dejado Nigeria para convertirse en modelo. Ada es el nuevo rostro de la marca para la que trabaja Maxine -el vídeo que dirige está protagonizado por ella- y se siente completamente fuera de lugar: no sabe desfilar, nunca ha llevado tacones y duda de si ese mundo es para ella.
A Maxine y Ada se suma Angèle (Ella Rumpf), una maquilladora que sueña con ser escritora. Ha presentado a una editorial la idea de un libro basado en las historias que las modelos le cuentan mientras las maquilla, pero los primeros textos no han tenido una respuesta positiva.
Por último, aparece una joven costurera (Garance Marillier), que está confeccionando su primer vestido, el que abrirá el desfile de la marca y que llevará Ada.
La película de Winocour no aporta grandes novedades. Hay demasiados protagonistas y poco espacio para cada uno. El resultado es un conjunto frío, sin grandes momentos de impacto.
Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973. Mientras el golpe militar se despliega por todo el país, el capitán Jorge Silva, exjefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea, recibe una orden que cambiará su vida para siempre: debe transformar la Escuela de Aviación, donde actualmente forma a jóvenes cadetes, en un centro de detención y tortura. Convencido de que el horror durará poco, Silva intenta mantenerse al margen. Pero la llegada del coronel Jahn, un viejo rival que regresa con un poder desmedido y asuntos pendientes, obliga a Silva a enfrentarse no solo a su pasado, sino también a sus creencias más profundas. A medida que los camiones comienzan a llenar el hangar de prisioneros y el ejercicio del poder se vuelve cada vez más despiadado, Silva se encuentra atrapado en una encrucijada imposible: la desobediencia podría costarle la vida, pero obedecer, también.
Hangar Rojo (2026), la opera prima del director chileno Juan Pablo Sallato. Tras supremière mundial en la 76ª edición de la Berlinale(a competición en ‘Perspectives’), el largometraje tuvosu estreno español en la Sección Oficial del Festival de Málaga.
El largometraje está basado en el libro Disparen a la bandada, de Fernando Villagrán. La historia narra un capítulo largamente silenciado de la historia chilena, la de los oficiales y suboficiales de la Fuerza Aérea que se opusieron al golpe militar y que fueron violentamente reprimidos por sus propios compañeros. Entre ellos se encontraba el propio capitán, Jorge Silva. Villagrán, quien fue encarcelado durante la dictadura, reconstruye un relato inédito de resistencia interna dentro de la Fuerza Aérea de Chile, una historia mantenida en secreto y en el olvido durante décadas. Villagrán y el capitán Jorge Silva estuvieron presos en el mismo centro de detención, recluidos a pocas celdas de distancia.
Coproducida entre Chile, Argentina e Italia, Hangar Rojo es la primera película latinoamericana que explora el funcionamiento interno del mundo militar durante las dictaduras de los años setenta. El film se construye como un thriller político centrado en los personajes, retratando a hombres atrapados dentro de la maquinaria del poder militar en el preciso instante en que la historia los obliga a tomar partido.
Stéphanie, agente de policía de Asuntos Internos, es asignada a un caso relacionado con un joven gravemente herido durante una tensa y caótica manifestación en París. Si bien no encuentra pruebas de violencia policial ilegítima, el caso adquiere un cariz personal al descubrir que la víctima es de su ciudad natal y transformará el caso 137 en algo más que un simple número.
Bajo el liderazgo de una soberbia Léa Drucker, la nueva película de Dóminik Moll, Caso 137 (2025), configura otro interesante thriller burocrático sobre los caminos sin salida de un sistema diseñado desde su corrupción.
En una concatenación de rostros y entrevistas, la sospecha que sugiere el director de títulos como Harry, un amigo que os quiere (2000) o Solo las bestias (2019) vuelve a reivindicarse mediante una observación más amplia sobre el paisaje terrible de la inoperancia policial y las distintas formas de opresión, desentrañando una trama que se retuerce a través de una estimulante y lograda superposición de puntos de vista enfrentados.
Basada en hechos reales. Stéphanie (Drucker), responsable de asuntos internos, será la encargada de llevar a cabo la investigación de lo ocurrido, construyendo el relato desde la amplitud de versiones colindantes al mismo.
A su vez, la ética profesional de su labor será cuestionada por sus compañeros de profesión que, ante la evidencia de su imagen perjudicada, creen sentirse impunes para actuar a sus anchas. Este dilema se verá acentuado desde la postura de su ex-marido (Stanislas Merhar), también policía, que pone en duda la validez del cometido de la que fuera su pareja.
La trama explora el conflicto entre el deber institucional y la responsabilidad individual al descubrir que la víctima es de su ciudad natal, enfrentándola al encubrimiento y la impunidad dentro del sistema policial.
La película le valió a su protagonista el Premio César a la mejor actriz.
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha acogido hoy en Madrid el anuncio de 25 títulos de producciones españolas (23 largometrajes y 2 series) que podrán verse entre el 18 y el 26 de septiembre en la 74º edición del Festival de San Sebastián.
Sección oficial a concurso
Tras pasar por Made in Spain con sus largometrajes La banda (2019) y Llenos de gracia (2022), Roberto Bueso (Valencia, 1986) concursa por primera vez por la Concha de Oro con El mal padre,su tercera película, protagonizada por Eduard Fernández. Después de años distanciados, el célebre escritor y académico Santiago Balmes reúne a sus tres hijos para pedirles un último deseo: pasar las Navidades en la casa donde veraneaban de niños.
Mikel Gurrea (San Sebastián, 1985) regresa a la competición con Sants / Saints, en la que una mujer, interpretada por Victoria Luengo, entra a formar parte de un grupo de ladrones de figuras religiosas, mientras lidia con la inminente muerte de su madre (Ariadna Gil). Suro (Sección Oficial, 2022), debut en el largometraje del cineasta donostiarra desarrollado en Ikusmira Berriak, logró el Premio Irizar al Cine Vasco, el Premio FIPRESCI de la crítica internacional y el Premio Euskal Gidoigileen Elkartea al mejor guion.
5 minutos más / 5 more minutes es la película con la que se estrena en la competición oficial Javier Ruiz Caldera (Viladecans, 1976). El filme está protagonizado por Javier Cámara, Berto Romero, que también firma el guion, y Belén Cuesta. La historia se centra en un matrimonio en crisis, atrapado en un bucle temporal. El director catalán participó en el I Encuentro de Escuelas de Cine (hoy Nest) con el cortometraje Treitum (2002), para después volver a San Sebastián con trabajos como Superlópez (Made in Spain, 2019) o El otro lado (Velódromo, 2023), serie codirigida junto a Alberto de Toro.
Una serie fuera de concurso en la Sección Oficial
El castillo, un policiaco de seis capítulos que cuenta la historia real del auge de la mafia proxeneta española, se proyectará fuera de concurso. La serie, basada en el libro de no ficción El proxeneta, de Mabel Lozano, está creada y escrita por Isabel Peña (Zaragoza, 1983), coguionista de Que Dios nos perdone (Sección Oficial, 2016), As Bestas (Perlak, 2022) o El ser querido, y Eduardo Villanueva (Madrid, 1981), productor y coguionista de Antidisturbios (Sección Oficial fuera de concurso, 2020). La dirección principal corre a cargo de Elena Martín Gimeno (Barcelona, 1992), autora de largometrajes como Júlia ist (Made in Spain, 2017) y Creatura, desarrollado en Ikusmira Berriak (2020), que se proyectó en Made in Spain (2023) y recibió el Premio Dunia Ayaso. También participa como directora Sandra Romero (Écija, 1993), que presentó en el Festival su ópera prima, Por donde pasa el silencio (New Directors, 2024).
Cuatro largometrajes y una serie en Proyecciones Especiales
La Sección Oficial incluirá en su apartado Proyecciones Especiales cinco títulos fuera de concurso.
Tras Sipo Phantasma (Zabaltegi-Tabakalera, 2016) y Oreina (New Directors, 2018), Koldo Almandoz (San Sebastián, 1973) estrenará su tercer largometraje Azken Agurra / The Last Goodbye (Último Adiós). En esta dramedia existencialista, Iñigo Azpitarte e Izaro Nieto interpretan al dueño de una empresa de funerales laicos personalizados y a una joven que hace prácticas en su oficina. El cineasta donostiarra es un veterano del Festival en el que ha participado desde 1997 con una docena de producciones, entre las que destacan cortometrajes incluidos en su día en el programa Kimuak o la serie Zeru ahoak / Mouths of Sky (Bocas de cielo) (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2025).
Daniel Monzón (Palma de Mallorca, 1968) presentará Ruega por nosotras / Pray for Us, un largometraje ambientado en 1974 que sigue el internamiento de Ana (Zoe Bonafonte), una joven rebelde de 19 años, en el denominado Patronato de Protección de la Mujer de Madrid. Monzón, que en 2015 fue parte del jurado oficial y clausuró fuera de concurso la Sección Oficial con Las leyes de la frontera (2021), suma en su filmografía títulos de éxito como El corazón del guerrero (Made in Spain, 2000) o La caja Kovak (2006), así como Celda 211 (Made in Spain, 2010) y El niño (2014), ganadoras de ocho y cuatro premios Goya, respectivamente.
Antonio de la Torre y Patricia López Arnaiz protagonizan el tercer largometraje de David Pérez Sañudo (Bilbao, 1987), que será una Proyección Especial en la gala conjunta de RTVE-EITB. Sacamantecas / The Harvester es un thriller inspirado en hechos reales ambientado al final de la III Guerra Carlista, cuando varias mujeres son estranguladas en Vitoria y la hermana de una de una de las víctimas busca justicia. Pérez Sañudo consiguió con su debut, Ane (New Directors, 2020), el Premio Irizar al Cine Vasco y el Premio Euskal Gidoigileen Elkartea al mejor guion además de tres premios Goya. Después de presentar la miniserie Alardea (Gala EITB, 2020) y ser seleccionado en 2023 en Ikusmira Berriak con La última noche de un Erasmus en Roma, Pérez Sañudo regresó a New Directors en 2024 con Azken erromantikoak (Los últimos románticos).
Con Más allá de la sociedad / Beyond Society, el director Carlos Torres (Alicante, 1985) lleva a la pantalla la historia de cómo una comunidad aprendió a convivir con la tragedia tras el accidente de los Andes en 1972. Esta serie de no ficción creada por J. A. Bayona y Carlos Torres retoma el relato allí donde terminaba la película La sociedad de la nieve (Perlak, 2023): después del rescate, cuando los supervivientes regresaron a sus hogares y se reencontraron con las familias de quienes no volvieron. La serie de tres capítulos continúa ahora el filme que se estrenó en Venecia, obtuvo doce premios Goya, dos nominaciones al Oscar —entre ellas a mejor película internacional— y el Premio del Público en San Sebastián.
Fernando Trueba (Madrid, 1955) presentará Bajañí, un recorrido sonoro por tres países y universos musicales a través de la guitarra de Niño Josele. El cineasta madrileño, ganador del Oscar a la mejor película en lengua extranjera por Belle époque (1993), ha presentado en San Sebastián su primer cortometraje En legítima defensa (Sección Oficial, 1978); Mientras el cuerpo aguante (Sección Oficial, 1982); El milagro de Candeal (Velódromo, 2004); El baile de la victoria (Sección Oficial fuera de concurso, 2009); El artista y la modelo (Sección Oficial, 2012), ganadora de la Concha de Plata al mejor director; El olvido que seremos, con la que clausuró la Sección Oficial fuera de concurso en 2020, y Dispararon al pianista (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2023).
Tres títulos en New Directors
Javier Giner (Barakaldo) se estrena en el largometraje con Esta soledad / This Solitude, tras codirigir la serie Yo, adicto (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2024). Su primera película aborda el vacío existencial y los vínculos frágiles en un Bilbao donde Oriol Pla y Marina Salas interpretan a dos jóvenes que sobreviven en un estado de confusión y soledad.
También debutará en el largometraje Jaime Lorente (Murcia, 1991), cuya ópera prima, El mal hijo / The Bad Son, está basada en la novela homónima de Salvador S. Molina. Susi Sánchez, Miguel Ángel Puro y Hugo Arbués encabezan el reparto de este drama familiar sobre un niño abandonado por su padre que se ve obligado a vivir con su abuela.
Sieben Tage Februar / February, Seven Days, que el año pasado fue el proyecto ganador del Premio de la Industria WIP Europa y el Premio WIP Europa 2025 en San Sebastián, es el debut en el largometraje de Tatjana Moutchnik (Kiev, 1988). La directora germano-ucraniana utiliza la invasión rusa de su país como telón de fondo del reencuentro entre dos hermanos ucranianos en Stuttgart para el entierro de su madre. En 2014, Moutchnik participó en Nest con el cortometraje Der letzte Kuss / The Last Kiss.
Dos largometrajes de Cannes y tres de la Berlinale, en Horizontes Latinos
Fernando Eimbcke (Ciudad de México, 1970), que participó en 2025 en Horizontes Latinos con Olmo, regresa a la sección con Moscas / Flies, galardonada con el Premio de la Industria WIP Latam en 2025. En la película, presentada este año a concurso en la Berlinale, una mujer de 55 años debe lidiar con la soledad, la precariedad y una intervención quirúrgica que no se puede costear. En 2008, el cineasta proyectó en San Sebastián el corto No todo es permanente (Nest) y el largometraje Lake Tahoe (Perlak), que en 2011 fue programado nuevamente en 4+1 Cine mexicano contemporáneo. La retrospectiva exhibió además el filme colectivo Revolución, que contaba con un segmento dirigido por Eimbcke. Con Club Sándwich (Sección Oficial, 2013) obtuvo la Concha de Plata a la mejor dirección.
Ceniza en la boca / Ashes, estrenada en las Proyecciones Especiales del pasado Festival de Cannes, es el sexto largometraje del mexicano Diego Luna (Ciudad de México, 1979). El director, actor y productor regresa al Festival para mostrar la cruda realidad que dos hermanos se encuentran al emigrar de México a Madrid. Luna debutó tras la cámara con Abel (2010), que después de su estreno en Sundance, pasó por Cannes Séances Spéciales, y ganó el Premio Horizontes y el Premio de la Juventud en San Sebastián. En 2011, volvió a proyectarse en la retrospectiva 4+1: Cine mexicano contemporáneo junto al filme colectivo Revolución, que incluía a Luna como codirector. Además, Perlak acogió la proyección de César Chávez (2014) después de su presentación en Berlinale Special.
Manuela Martelli (Santiago de Chile, 1983) fue jurado de Horizontes Latinos en 2022, una sección en la que un año antes proyectó su ópera prima 1976. La cineasta regresa ahora al Festival para presentar El deshielo / The Meltdown (Proyecta, 2022), estrenada en Un Certain Regard de Cannes. Se trata de un thriller protagonizado por dos niñas que se conocen en un hotel de montaña en Chile, y cuando una de ellas desaparece, la investigación revela secretos ocultos.
Marcelo Martinessi (Asunción, 1973) presenta Narciso, ganadora del Premio FIPRESCI en la Berlinale 2026, donde tuvo su estreno mundial en la sección Panorama. En 2020, el proyecto —entonces titulado ¿Quién mató a Narciso? — obtuvo el Premio DALE! (Desarrollo América Latina-Europa) en el Foro de Coproducción del Festival de San Sebastián. Con su ópera prima, Las herederas (2018), el cineasta paraguayo ganó el VI Premio Sebastiane Latino y participó posteriormente en Horizontes Latinos, tras obtener en la Berlinale el Premio Alfred Bauer, el Oso de Plata a la Mejor Actriz, el Premio FIPRESCI y el Premio Teddy.
Chicas tristes / Sad Girlz (Proyecta, 2022 y WIP Latam, 2025) es la ópera prima de la cineasta mexico-española Fernanda Tovar (Ciudad de México, 1991), quien se alzó con el Gran Premio del Jurado y el Oso de Cristal a la mejor película en la sección Generation 14plus de la Berlinale. El filme sigue a un grupo de amigas, cuya amistad se pone a prueba después de que un suceso las obligue a tomar la decisión de guardar silencio o hacer justicia. Previamente dirigió los cortometrajes Mi edad, la tuya y la edad del mundo (2022), proyectado en la Semana de la Crítica de Cannes, y Quiero estrellarme en seco contra el parabrisas del amor (2024), estrenado en Tribeca.
Cinco títulos en Zabaltegi-Tabakalera
Catorce noches se suceden y conforman entre ellas un friso enHAMALAU gau (CATORCE noches). La última película del director navarro Oskar Alegria Suescun (Pamplona, 1973) cuenta con las voces de Ramón Andrés, Julia Otxoa, Josebe Blanco, Josu Venero, Iban Urizar (Amorante), Bertha Bermúdez, Mixel Etxekopar y Jean-Christophe Galtxetaburu, entre otros, para recrear el universo de Oteiza. Alegria proyectó en el Festival su ópera prima, Emak Bakia baita / The Search for Emak Bakia (La casa Emak Bakia) (Zabaltegi-Especiales, 2012).
Meritxell Colell Aparicio (Barcelona, 1983) llega a Zabaltegi-Tabakalera con su nuevo largometraje, Lejos de los árboles / Far From the Trees (Ikusmira Berriak 2022 y Proyecta, 2021), que competirá en la sección oficial en el Festival de Locarno. El filme narra el viaje a Perú de Adela, una artista mexicana, nieta de exiliados republicanos, que sigue el legado de su abuelo: crear un mapa sonoro de lenguas en peligro de desaparición. Colell estrenó en Forum de la Berlinale su debut Con el viento (Made in Spain, 2018), que después obtuvo la Biznaga de Plata a la mejor película en Zonazine del Festival de Málaga. Además, Dúo fue seleccionada en 2018 en el Foro de Coproducción Europa-América Latina. Ha formado parte de programas y residencias artísticas como l’Atelier de la Cinéfondation de Cannes y Berlinale Talents.
Estrenada en la Quincena de Cineastas de Cannes, Les Roches rouges / Red Rocks (Rocas rojas) del cineasta galo Bruno Dumont (Bailleul, 1958), traslada al espectador la rivalidad entre dos bandas de niños pequeños, que se enfrentan al amor, la vida y la muerte. Dumont concursó en la Sección Oficial con Hadewijch (2009). Ese mismo año, su película L’humanité (1999) fue programada en la retrospectiva La contraola: novísimo cine francés. Posteriormente, participó en Zabaltegi-Tabakalera con la serie P’tit Quinquin / Li’l Quinquin (2014), y su continuación Coincoin et les Z’inhumains / Coincoin and the Extra-Humans (2018).
Isaki Lacuesta (Girona, 1975) presentará la no ficción Jaleos / Flamenco Sketches, un recorrido por la historia del flamenco narrado por C. Tangana y que conecta arte, política y cultura popular. El director, guionista y productor catalán ha ganado la Concha de Oro en dos ocasiones con Los pasos dobles (2011) y Entre dos aguas (2018), y ha participado en la Sección Oficial con Los condenados (Premio FIPRESCI, 2009), Murieron por encima de sus posibilidades (Sección Oficial fuera de concurso, 2014) y la serie Apagón (Sección Oficial fuera de concurso, 2022). Otras incursiones de Lacuesta en San Sebastián son La noche que no acaba (2010) y El cuaderno de barro (2011), ambas en Zabaltegi-Tabakalera; Un año, una noche (Perlak, 2022); Segundo Premio (Made in Spain, 2024) y Flores para Antonio (Sección Oficial Proyecciones Especiales, 2025), codirigida con Elena Molina.
La sección también acogerá el estreno de Dust (La deriva), dirigida por el cineasta malayo Tsai Ming-Liang (Kuching, 1957). Se trata de una nueva entrega de su serie El caminante, que sigue por el mundo al monje budista que esta vez ha escogido San Sebastián y Gipuzkoa como telón de fondo de su paseo meditativo. Tsai Ming-Liang, que participó con Rebels of the NeonGod (1993) en Zabaltegi – New Directors, y con Rizi / Days (2020) en Zabaltegi-Tabakalera, ha obtenido premios como el León de Oro de Venecia o el Premio Especial del Jurado de la Berlinale.
‘La bola negra’, en Perlak
Javier Ambrossi (Madrid, 1984) y Javier Calvo (Madrid, 1991) regresan a San Sebastián con La bola negra, que en la 79ª edición del Festival de Cannes se alzó con el premio a la mejor dirección ex aequo junto al director polaco Pawel Pawlikowski por su filme Vaterland / Fatherland. Inspirada en una obra inacabada de Federico García Lorca, la película plasma las vidas interconectadas de tres hombres en tres épocas distintas (1932, 1937 y 2017), tres existencias íntimamente ligadas por la sexualidad y el deseo, el dolor y la herencia. El dúo presentó en la Gala RTVE su debut en la dirección, La llamada (2017), y estrenó en la Sección Oficial fuera de concurso la serie La Mesías (2023). Los directores, guionistas y productores son también los creadores de las series Paquita Salas (2016) y Veneno (2020).
Música y karate en el Velódromo
La programación del Velódromo incluirá la proyección de Muguruza FM 40 Tour, codirigido por Ander Merino Etxebeste (San Sebastián, 1995) y Fermin Muguruza (Irun, 1963). El documental, realizado en el contexto de la última gira musical de Muguruza, retrata sus 40 años de compromiso, resistencia cultural y canciones convertidas en identidad colectiva. El músico guipuzcoano ha mostrado sus trabajos previos como director en secciones como Zinemira, donde presentó Checkpoint Rock. Canciones desde Palestina (2009), Next Music Station: Lebanon (2011), NOLA? (2016), Black is Beltza (2018) o Bidasoa 2018-2023 (2023); Zuloak (Zabaltegi Especiales, 2012) y Black is Beltza II: Ainhoa (Velódromo, 2022).
Tras Ventajas de viajar en tren (2019) y Moscas (2023), Karateka es el tercer largometraje de Aritz Moreno (San Sebastián,1980), en cuyo reparto figuran nombres como Andrea Ros, Patrick Criado o Ernesto Alterio. El director donostiarra cuenta la historia de Sandra Sánchez, una mujer que desafió todas las convenciones hasta conquistar el oro olímpico de karate, en la modalidad de kata, a los 39 años. Moreno participó en Zinemira-Kimuak con Bucle (2011) y Cólera (2013).
A todos estos títulos se sumarán otros nuevos con producción española a medida que vaya anunciándose la programación de las distintas secciones del Festival de San Sebastián.
El tranquilo pueblo bretón de Paimpont ha decidido por unanimidad acoger refugiados ucranianos a cambio de subvenciones del gobierno. Sin embargo, en lugar de ucranianos, ven llegar migrantes sirios, lo que desencadena reacciones que oscilan entre la hospitalidad forzada y el rechazo, revelando los prejuicios de una comunidad que se considera ejemplar.
En su última propuesta como realizadora, Julie Delpy ha decidido retornar a los mimbres expresivos y narrativos de la comedia aparentemente ligera para abordar una incisiva radiografía social del racismo y la xenofobia, absolutamente extrapolable al escenario global —ella misma reflexionaba sobre sus razones en la elección del género, “después de investigar y hablar con decenas de refugiados, me di cuenta de lo absurdo de la situación.
Los problemas surgen cuando la gente se siente rechazada y no querida”—. De hecho, el humor negro y abrasivo se cuela con inteligencia y contundencia en unas cuantas ocasiones durante estos días en un pequeño pueblo de la Bretaña francesa.
Conoce a los bárbaros comienza con un divertido parlamento filmado del señor alcalde anunciando la acogida de una familia de refugiados del país en guerra. Delpy se afana en mostrarnos las pequeñas miserias del marketing político, la ridiculez del líder municipal que está especialmente preocupado por su aspecto en pantalla, por la bonanza de la corbata azul que le ha recomendado ponerse su mujer.
La votación en el seno del Consejo local consiguió la mayoría suficiente con dificultades, gracias al voto del empresario fontanero, que pronto se descubrirá muy cercano a los postulados de esas nuevas alianzas nacionales tan pujantes. Y va y resulta que finalmente la familia que se van a tener que contentar con acoger han escapado de Siria. Hay que destacar que se reserva Delpy el papel de Joëlle, la maestra de escuela progresista que abanderó el proyecto, y no dudó en falsificar determinados requisitos administrativos para que los exiliados árabes pudiesen llegar al pueblo.
En la crítica descarnada que desarrolla el film, no renuncia de ninguna manera al optimismo, a la confianza en el ser humano como ciudadano consciente y empático. Tampoco, en definitiva, a proporcionarnos esperanza entre tanta podredumbre moral, y con el más contagioso sentido del humor.
Después de que un incendio forestal arrasara su granja, Dusty (Josh O’Connor), un padre divorciado, se ve obligado a comenzar de nuevo en un campamento de casas rodantes habilitado por el gobierno. En medio del dolor, encuentra una inesperada red de apoyo en sus nuevos vecinos, mientras intenta recomponer los lazos rotos con su exesposa Ruby (Meghann Fahy) y su hija Callie-Rose (Lily LaTorre).
Josh O’Connor (La quimera, Rivales) encarna a un hombre en proceso de reconstrucción emocional, cuya presencia vulnerable se consagra como un nuevo icono del western contemporáneo, alejándose del arquetipo del vaquero rudo para ofrecer una masculinidad abierta a la ternura.
En su segundo largometraje estrenado en el Festival de Sundance, Max Walker-Silverman radiografía el oeste con una vigencia insólita, evocando esa melancolía del paisaje norteamericano que obras como Malas tierras o Nomadland han fijado en nuestra memoria colectiva, y ahondando con la misma delicadeza en el componente humano de aquellos que han perdido su hogar, para recordarnos que la redención también puede encontrarse en el cariño y la mirada de una hija.
Al final, Rebuilding habla de lo que realmente es importante: la vida, la muerte, el amor, la familia, la comunidad, la supervivencia, el lugar en el mundo. Y lo hace sin miedo y sin caer en simples citas nostálgicas al relato clásico.