PALMARÉS 47 Ed. FESTIVAL CINE HUESCA

Texto y fotografías: Web oficial F.C.H.

El cortometraje polaco Atlas de Maciej Kawalski, el español Manspreading de Abdelatif Hwidar y el alemán People of the waste land de Heba Khaled son los Premios Danzante del Concurso Internacional, Iberoaméricano y Documental respectivamente en la 47ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca. Las tres obras entran directamente en la preselección de los Premios Oscar gracias al certamen altoaragonés que reparte un montante total de más de 24.000 euros.

El cortometraje polaco Atlas, el español Manspreading y el alemán People of the waste land son los trabajos ganadores del Premio Danzante de la 47ª edición del Festival Internacional de Cine de Huesca en sus concursos internacional, iberoamericano y documental respectivamente. La cita oscense donde se han presentado un total de 76 obras provenientes de 29 países diferentes, ha reconocido (a través de su jurado oficial) encumbrar en su palmarés estas tres producciones con sus mayores reconocimientos y entrar de forma directa en la preselección de los Premios Oscar de Hollywood.

El concurso internacional ha coronado al cortometraje de Maciej Kawalski, el jurado ha destacado un guión “imaginativo y original” que “demuestra un gran talento para relatar una historia fantástica jugando con diversas lecturas metafóricas sobre la sociedad”, además de un “final genial”. En lo referente a la animación, el Danzante Internacional “Jinete Ibérico” para la mejor obra de este género ha recaído en la francesa Best Friend, la ópera prima de Nicholas Olivieri, David Feliu, Juliana de Lucca, Shen Yi y Varun Nair. Esta producción, que gira en torno a lo inquietante de las nuevas tecnologías, resulta una obra “muy completa donde guión, storyboard y color fluyen de forma perfecta y quedan enmarcados en una animación técnicamente espectacular”.

La Mención Valores Humanos “Francisco García de Paso” ha sido para el corto de Reino Unido: Ashmina; dirigido por Dekel Berenson. La cinta basada en la experiencia personal, ofrece al público “una nueva conciencia sobre las relaciones humanas entre dos mundos muy diferentes”.

El jurado internacional compuesto por la actriz Goizalde Núñez, el programador del Festival de Cine Europeo de Lecce, Luigi La Monica y el realizador Toni García, quisieron además otorgar una mención especial al elenco del corto israelí Yom Ragil (de Lee Gilat) por “un trabajo de absoluto nivel”.

En el apartado Iberoméricano, el cineasta ceutí Abdelatif Hwidar ha sido el ganador del Premio Danzante con Manspreading. La cinta plasma “una fotografía del mundo de la que todos somos cómplices. Un cortometraje que nos enseña que a veces no se encuentran las respuestas correctas si no se hacen las preguntas adecuadas”, como recoge el acta oficial. Un acta firmada por la gestora cultural mexicana Adriana Castillo, la programadora suiza Cristiana Giaccardi y el periodista José Fernandez, quienes además han otorgado el segundo premio de este concurso, el Cacho Pallero, a la producción mexicana Fuego Olímpico de Ricardo Soto, “un cortometraje que nos recuerda que para ir hacia delante siempre viene bien mirar hacia atrás”.

El jurado iberoamericano también ha querido destacar con una mención especial a Una noche con Juan Diego Botto de Teresa Bellón y Cesar F. Calvillo.

El tercero de los concursos, el documental, ha reconocido la obra de la alemana Heba Khaled, People of the waste land, con el Premio Danzante. Una obra que “muestra y relata la guerra de un modo impactante, con un acercamiento inmersivo en la realidad en tiempos de virtualidad”. El jurado compuesto por el productor español Arturo Méndiz, la francesa Juilette Muracciole (miembro del equipo del Festival de Cine Europeo de Lille) y el sonidista ganador de tres Premios Goya, Ricardo Steinberg ha otorgado a Adiós Adiós Adiós del mexicano Ricardo Castro, el galardón “José Manuel Porquet”; “por considerar al espectador un compañero de viaje de sus vivencias íntimas”.

En lo que respecta a las operas primas, el jurado joven del festival formado por Anna Bueno, Isabel Mateo, Paula Olivar y Richi Pérez, ha querido premiar dos trabajos: el moldavo Plus Minus Unu de Ion Borsch en el apartado internacional y el español Tahrib de Gerardo Cortés Vidal en el Iberoamericano.

Por último, el Premio al Mejor Guión, discernido por Matilde Saz Fidalgo y Chus Fenero, ha sido para Jiří Pes Uprchlík (República Checa), de Tomasz Winski, obteniendo una mención especial el español No me despertéis de Sara Fantova. El Premio del Público, que patrocina Aragón Televisión y al que optan todas las obras a concurso, ha ido a parar al corto mexicano Cortito de Jesús Osvaldo Pérez.

Con el anuncio del palmarés se cierra un nuevo Festival Internacional de Cine de Huesca con claro balance positivo.  La 47ª edición se salda con una gran respuesta tanto a nivel de público, como de industria con una fuerte afluencia a todas las sesiones a concurso del Teatro Olimpia y una notable presencia de profesionales del sector.

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MARISA PAREDES (RdP Premio Luis Buñuel. F. Cine de Huesca)

Fotografías: Yolanda Aguas

Texto: Web oficial F.C.HUESCA

El Festival Internacional de Cine de Huesca rinde tributo a la actriz Marisa Paredes con la entrega del Premio Luis Buñuel en su 47ª edición. Un homenaje a toda su trayectoria cinematográfica que se extiende a lo largo de seis décadas y que ella misma define como “una sesión continua donde todas las películas están unidas”. Más de cien producciones españolas e internacionales que la colocan como uno de los rostros más icónicos del séptimo arte.

El galardón destaca su aportación como actriz, en títulos tan destacados como La flor de mi secretoEl espinazo del diablo o La vida es bella, por nombrar algunos. Para ella, este tributo tiene un doble cariz, por una lado es un premio “que tu nombre se una a una referencia mundial del cine” y por otro “una enorme responsabilidad”.

Sus inicios fueron difíciles; proveniente de una familia humilde, tuvo que luchar contra los estereotipos de vida de mujer que se daban en los años 50 para lograr abrirse paso. Un camino que le ha llevado hasta donde se encuentra gracias a “una dedicación en cuerpo y alma a la profesión”, como explicaba la propia actriz.  Paredes relataba cómo ha vivido la profesión durante todos estos años con “la resistencia para poder mantener ese sueño en el tiempo”, destacando su “capacidad de esforzarse, de sobreponerse a los momentos más duros cuando no te llaman, que te crea inseguridad”; pero el balance final es claro, son “muchos años de trabajo hecho siempre con mucho amor”.

Actriz de cine, teatro y televisión, se define en continua formación, en “un aprendizaje que nunca termina” y donde destacan referentes (cuando se habla de teatro) como Luis Pascual, José Carlos Plaza o Fernando Fernán Gómez, de quien aprendió a plantearse la profesión “desde la honradez, la honestidad y la verdad”.

En 1991 se estrena Tacones lejanos, un importante punto de inflexión en su vida profesional que le abrió las puertas de Europa y Latinoamérica, con multitud de propuestas de directores como Guillermo del Toro, Arturo Ripstein o Manoel de Oliveira. Un recorrido que le hace ver la capacidad del lenguaje del cine para traspasar fronteras, en su opinión “las cosas cuanto más reales, mejor para identificarse; aunque sea algo muy local. Cuanto más local pueda parecer algo, puede resultar más universal.”

Marisa Paredes ha hablado también del papel de la mujer en su profesión, como ha evolucionado desde los años 70 (en la época del destape), donde la interpretación de la mujer tenía más que ver con lo que le sucedía al hombre que con su interpretación misma; “su relación con la historia era más superficial” declaraba. “A lo largo del tiempo, la mujer ha ido teniendo su sitio al que igual que en la vida, eso es el cine, el reflejo de lo que estaba sucediendo en la sociedad”. También ha destacado la importancia de la existencia de mujeres empresarias en el cine, lo que ha permitido “mirar a las mujeres de igual a igual”, algo que no ha sucedido en otras profesiones. “Se trata de un camino largo, aún hay muchas cosas que conseguir. En ese camino estamos”.

UNA VIDA DEDICADA AL CINE, TEATRO Y TELEVISIÓN

Marisa Paredes (Madrid, 1946) es una de las actrices españolas más reconocidas a nivel internacional. Su debut cinematográfico se produjo con 14 años en un papel secundario en la comedia Los económicamente débiles (1960). Su primera etapa profesional se centró principalmente en el teatro, iniciando sus pasos en la compañía de Conchita Montes con la obra Esta noche tampoco (1961), de López Rubio.

A finales de los años 60, la pequeña pantalla le brinda diversas oportunidades; participa en espacios como Las doce caras de Juan (1967), Teatro de siempre (1967-1971), Ficciones (1971-1974) o Novela (1966-1976) de Televisión Española.

Su trayectoria cinematográfica se extiende a lo largo de seis décadas, algunos de sus títulos más icónicos están dirigidos por el realizador Pedro Almodóvar. Junto al director manchego trabaja en cintas como Tacones lejanos (1991), que le vale el reconocimiento a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cartagena, el Fotogramas de Plata o el Premio de la Unión de Actores de España. También unen sus caminos en La flor de mi secreto, que en 1995 le supone su segunda nominación a los Goya y su cuarto Fotograma de Plata. Otro de los títulos destacados es Todo sobre mi madre (1999), una cinta que consigue alzarse con el Premio Oscar a la mejor película en habla no inglesa. También destaca su papel en la ópera prima de Agustí Villaronga: Tras el cristal (1986).

El talento de la interprete madrileña ha traspasado fronteras, participando en producciones como La vida es bella de Roberto Benigni, El espinazo del diablo de Guillermo del Toro o El coronel no tiene quien le escriba y Profundo Carmesí de Arturo Ripstein (Premio Ciudad de Huesca en 1995). A lo largo de toda su trayectoria, Marisa Paredes ha compartido cartel con otros grandes nombres del celuloide como Jean Rochefort, Catherine Deneuve o Marcello Mastroiannio y ha trabajado para autores que forman parte de la historia del séptimo arte como Amos Gitai o Manoel de Oliveira.

Presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (entre 2000 y 2003), Marisa Paredes, cuenta entre sus más recientes trabajos la película Petra. El largometraje de Jaime Rosales se estrenó en la pasada edición del Festival de Cannes y obtuvo el premio a la mejor película iberoamericana en el Festival de Guadalajara.

 El Festival Internacional de Cine de Huesca está patrocinado por Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Gobierno de Aragón, Diputación Provincial de Huesca, Ayuntamiento de Huesca, Fundación Anselmo Pié y con la colaboración de Obra Social “la Caixa” y TUHUESCA.

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CLARA Y CLAIRE (Dir. Safy Nebbou)

Texto: Yolanda Aguas

La vida de Claire (Juliette Binoche), divorciada, madre de dos hijos y profesora universitaria de literatura, carece de alicientes fuera de sus rutinas. Mientras espía a su amante Ludo (Guillaume Gouix) a través de las redes sociales, se encuentra con las fotografías de Álex (François Civil), un fotógrafo amigo de Ludo. Decide pedirle amistad creándose un perfil falso bajo el nombre de Clara, con la foto de una joven que ha encontrado por internet. Pronto su interlocutor a distancia caerá rendido a sus supuestos encantos y ella se sentirá impulsada a alimentar la mentira.

La película es una adaptación de la novela de Camille Laurens, “Clara y Claire“ y el guión está escrito por Safy Nebbou junto a Julie Peyr.

Safu Mebbou es un conocido director, guionista y actor francés que comenzó su carrera en el Théâtre des Chimères de París, pasando a dirigir anuncios para compañías de renombre como France Télécom y Renault.

Los cortometrajes: “Bertzea” (2001) o “La bufanda” (2003) precederían a su ópera prima en el largometraje, “El cuello de la jirafa” (2004). Otros de los filmes que encontramos en su filmografía son “La Marca del Ángel” 2008, “Comme un homme” 2012 o “En los bosques de Siberia” 2016.

La película, con personaje femenino muy bien desarrollado (el que interpreta Juliette Binoche), profundiza en un tema tan actual como es la forma en que cada persona se muestra en las redes sociales.

Es una película que hace reflexionar y plantea interrogantes.  El anonimato propicia acciones para esas personas que viven en soledad y tan solo desean encontrar nuevas amistades o incluso una pareja sentimental.  La forma en la que se cae en la trampa de espiar a otros, deseando saber más de esas personas por las que se tienen supuestos sentimientos (verdaderos o no).  Habla también de la doble identidad, aunque ésta sea de mero carácter virtual.  Brillantes diálogos entre el personaje de Binoche con su psicóloga.  No todas las personas reaccionan de la misma forma cuando su intimidad queda al descubierto.  Mostrar la propia fragilidad puede ocasionar un derrumbamiento que no estaba previsto.

Es un tema con muchas dosis de oscuridad, y  Nebbou utiliza para hacer una necesaria crítica social de forma elegante, mientras seguimos a estos tres personajes que viven entre el amor, el deseo de amar y la necesidad de ser amados. Una obra de juegos, mentiras, miedos y celos.

Juliette Binoche, vuelve a demostrar su magisterio con una gran interpretación.  Ella es la película.

Le acompaña muy bien, la directora y actriz francesa Nicole García.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LO NUNCA VISTO (Dir. Marina Seresesky)

Texto: Yolanda Aguas

El próximo 12 de julio se estrenará en cines la película española “Lo nunca visto”, el nuevo trabajo de la directora Marina Seresesky.

Con su ópera prima “La puerta abierta”, Seresesky obtuvo un gran éxito de crítica y público. Fue una de las mejores producciones del año y nos indicó que debíamos estar atentos a sus siguientes trabajos.  Seresesky es responsable también de varios cortometrajes y del documental “Madres, 0,15 el minuto”, ganador de la Biznaga de Plata del festival de Málaga y de diversos premios internacionales.

En su nueva película, escrita y dirigida por ella, Teresa (Carmen Machi) ve apagarse Fuentejuela de Arriba, la pequeña aldea de la montaña donde ha vivido toda su vida. Pero el pueblo recibe una visita inesperada: en medio de la nieve aparece un desubicado grupo de africanos cuya llegada conmociona la aldea. Teresa lo tiene claro: huidos de una situación de explotación a la que habían llegado engañados, los africanos quieren quedarse en España como sea y esa puede ser la solución al problema de falta de habitantes en el pueblo. Con ayuda de sus amigos, Jaime (Pepón Nieto) y el «Guiri» (Jon Kortajarena), decide ocultarlos y diseñar un plan. Poniendo patas arriba prejuicios y temores infundados, los recién llegados y los habitantes locales trabajarán juntos para que su hogar continúe existiendo.

Rodada en diversas localizaciones de Madrid y Navarra, la película cuenta con el pueblo de Uztarroz, en el valle del Roncal, como escenario natural y un personaje más de esta comedia coral y multicolor.

Para esta ocasión Seresesky se ha rodeado de importantes profesionales: Sergi Gallardo como director de fotografía, Marta Velasco en el montaje o el compositor Fernando Velázquez (ganador del Goya por la BSO de “Un monstruo viene a verme” y nominado en otras tres ocasiones).

Lo mejor de la película está en su reparto. Además de la actriz protagonista, Carmen Machi, destacan principalmente: Pepón Nieto, Kiti Mánver, Jon Kortajarena, Montse Pla, Ricardo Nkosi, Malcolm T. Sitté, Jimmy Castro, Paco Tous, Pepa Charro, Txema Blasco, Mariana Cordero, Esperanza Elipe, Enriqueta Carballeira y Pablo Carbonell.  Un magnífico grupo de actores que están sabiamente dirigidos por Marina Seresesky.

Carmen Machi, ganadora del Premio Goya a la Mejor Actriz de Reparto por su papel en “Ocho apellidos vascos” (2014), también formará parte del reparto de la siguiente película de Marina Seresesky, “Las mil vidas”.

Sin ser una película redonda, ni alcanzar el gran nivel de calidad de “La puerta abierta”, es una película que hará pasar un rato agradable a los espectadores que vayan a verla.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LOS DÍAS QUE VENDRÁN (Dir. Carlos Marques-Marcet)

Texto: Yolanda Aguas

Este proyecto, inicialmente conocido como La bona espera, cuenta con el guión de Clara Roquet (Petra), Coral Cruz (Incerta glòria) y el propio Carlos Marques-Marcet.
Los días que vendrán (Els dies que vindran) es el tercer largometraje de Carlos Marques-Marcet (10.000 KM, Tierra Firme). Protagonizado por David Verdaguer (Verano 1993, 10.000KM) y María Rodríguez Soto que, con amplia trayectoria teatral, afronta su primer papel protagonista en el cine.

Los días que vendrán es el relato minucioso del embarazo de una pareja que a lo largo de 9 meses ha de aprender a ser tres cuando ni siquiera había tenido el tiempo de aprender a ser dos.  Utilizando el embarazo real de la pareja de actores protagonistas, la película explora la dificultad de compartir con el otro la experiencia profundamente transformadora de este proceso.

María Rodríguez Soto, logró la biznaga de plata ‘Hotel AC Málaga Palacio’ a la mejor actriz en el pasado Festival Cine de Málaga.

Es la historia de una pareja en la vida real. Y así, de la realidad de los actores, nace esta ficción: Vir y Lluís solo llevan juntos un año cuando llega la noticia de que esperan un hijo. Con la premisa de una incertidumbre perenne comienza su viaje. Todos estamos invitados a colarnos en la intimidad de la pareja, respirar sus miedos, dudas, inseguridades y alegrías; presenciar el sexo y las peleas; ser partícipes de como ambos, a la vez que el vientre de Vir, crece.  La mayor parte de las escenas siguen de cerca a los protagonistas, tan de cerca que apenas podemos decir que existan planos generales donde la historia cuente algo ajeno a ambos, ya sea nuestra protagonista bailando al ritmo de la música, o el rostro de Lluís tras cada pelea. Sus miradas son el hilo conductor que nos sitúan dentro de las emociones que afloran en cada escena, y que dan forma a esta relación.

Pero la historia habla de muchas cosas: de lo que le supone a una mujer quedarse embarazada y mantener un puesto de trabajo. Habla de conocer a la persona con la que compartes tu vida y lo que conlleva.

Siendo un relato sincero, no logró emocionarme.  Quizá la presencia de David Verdaguer, un actor que no me lo parece, haya influido en ello.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LA CORRESPONSAL (Dir. Matthew Heineman)

Texto: Yolanda Aguas

Marie Colvin (Rosamund Pike) fue una famosa periodista, que cubrió los acontecimientos en Kosovo y Sierra Leona y La guerra civil de Siria cuando trabaja para el periódico británico The Sunday Times desde 1985 hasta en 2012, año de su fallecimiento. La película sigue la compleja vida de esta prestigiosa reportera de guerra que ofreció la más fiel cobertura de algunos de los sucesos más importantes de la historia.

Una película dirigida por el documentalista Matthew Heineman (City of Ghosts, Tierra de cárteles) y protagonizada por Rosamund Pike (7 días en Entebbe, Perdida). Completan el reparto Jamie Dornan (Cincuenta sombras liberadas), Tom Hollander (Bohemian Rhapsody) y Stanley Tucci (The Silence, El diablo se viste de Prada).

El guión de La corresponsal es obra de Marie Brenner (autora también de la película de 1999, El dilema). El guión está vinculado con el artículo de Vanity Fair titulado “Marie Colvin’s Private War”. En él se recoge información acerca de los reportajes de Colvin y su faceta profesional, pero también los gravísimos problemas de ansiedad acarreados por el síndrome de estrés postraumático que vino arrastrando a lo largo de los años y que impactaron de lleno en su vida privada pero, principalmente, su enorme compromiso con su trabajo.

La labor periodística de Colvin, según las pruebas existentes, no solo se centró en su labor como periodista: se la atribuye la salvación de las vidas de 1.500 mujeres y niños en Timor Oriental y fue una de las personas más implicadas en la cobertura de los levantamientos de la Primavera Árabe informando desde Túnez, Egipto y Libia por no hablar de la guerra siria de la que no tuvo posibilidad de retornar.  Muy reconocible por llevar un parche negro desde que una granada le hiciera perder un ojo en una ataque mientras cubría la Guerra Civil de Sri Lanka, la periodista, que trabajó para The Sunday Times a partir de 1985, tuvo una prolífica carrera profesional que la hizo merecedora de distintos reconocimientos: Periodista del Año 2000 por la Asociación de Prensa Extranjera, Courage in Journalism de la International Women’s Media Foundation, y hasta en tres ocasiones Foreign Reporter of the Year de los British Press Awards.

Uno de los aspectos más interesantes de la película, está la forma en la que rinde homenaje a Marta Gellhorn, considerada como una de las periodistas de guerra más importantes del siglo XX e influyente escritora que es el espejo en el que aspira a mirarse Colvin. Observarán en la película que el personaje interpretado por Pike lleva siempre consigo el libro de “El rostro de la guerra” en el que Gellhorn relataba sus experiencias en conflictos tan dispares como la Guerra Civil española, las guerras de Finlandia, de China, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Java y las guerras y conflictos en Oriente Próximo, Centroamérica o Vietnam.

Rosamund Pike, aspirante al Globo de Oro en la pasada edición por esta película, consigue ser bastante creíble en los momentos críticos.

Sin embargo, la película no profundiza demasiado en los aspectos políticos de su trabajo o en la comunicación del periódico con las autoridades, de modo que el plano periodístico queda relegado a un segundo plano en situaciones en las que el guión podría haber sido mucho más valiente.  La corresponsal es una película bastante correcta, siempre y cuando vayan al cine con los datos suficientes para no confundir realidad y ficción.

Una película dramática que relata con acierto el lado más valiente de su protagonista, pero que pasa por encima al abordar otras facetas de su vida.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL DOLOR (Aut. Marguerite Duras) – TNC

Texto: Francesc Mazón Camats

Fotografías oficiales EL DOLOR: David Ruano para el TNC

Otras fotografías (2, B/N): Archivo personal de Francesc Mazón Camats

Nos acoge la voz en off de Marguerite Duras: “Podría volver directamente, llamar a la puerta. ¿Quién es? Soy yo… Podría telefonear desde un centro de personas en tránsito. He vuelto, estoy aquí llenando formularios…”.

Pero cuando Ariadna Gil / Marguerite entra en el escenario no está en su apartamento de París…, no, estamos en un búnker, parecido a cualquier otro, inspirado según el pintor y escenógrafo Francesc Torres en las imágenes de los búnkeres del Atlántico, construidos por los nazis para frenar el desembarco aliado. Gris, oscuro, apenas una alta apertura horizontal. Un jergón y dos sillas, fuera de lugar, un montón de hojas de periódicos por el suelo. La Duras viene de fuera, de la calle, quizás de la Estación de Orsay, donde llegan los trenes del Este, con los supervivientes de los campos de exterminio. La Duras pasó los meses de Abril y Mayo de 1945, esperando como una sonámbula, el regreso de Robert Antelme, su marido, desaparecido, engullido en los campos de la muerte, en aquella operación industrial de exterminio total.

Ariadna Gil, lleva puesto un precioso abrigo rojo (obvio o inconsciente homenaje a la Lista de Schlinder) una llamarada de vida que destaca en el mortecino gris, vestuario de Marian Milla.

Marguerite delgada, enferma, enfebrecida, inicia un monólogo (el primero de la actriz), un vómito de palabras duras, obsesivas, también airadas… Se consume, como una vela que arde por ambos lados, en el dolor, en la agonía de la duda…¿Está aún vivo o murió hace semanas?  El monólogo avanza a trallazos, como si la voz de Ariadna/Duras se ahogase, le faltase el aire. El bello rostro demudado se llena de sudor y lágrimas, por instantes parece boquear, sin aliento. La Duras deseaba morir, renunciar, pero no podía. Robert L podía volver en cualquier momento…

Leves movimientos escénicos, casi siempre apoyada en los muros, como engullida, a veces altiva, desafiante o sentada repasando sus apresuradas anotaciones, en un cuaderno.    “Encontré estos diarios en dos cuadernos abandonados en un armario azul… No tengo ningún recuerdo de haberlos escrito…”.

El luz perfecta de Maria Domènech, apenas pinceladas que denoten un cierto paso del tiempo o leves cambios en el ánimo de la Duras. Los sonidos o leves apuntes musicales, a veces una explosión, un bombardeo lejano, se mezclan con la proyección de imágenes imprecisas de destrucción  y algunas fechas entre Abril y Mayo de 1945 (trabajos de Jordi Collet y Adolf Alcañiz). Ariadna / Marguerite se indigna, los campos han sido ametrallados por la aviación nazi en su retirada, casi grita sin fuerzas. ¿Porqué no lanzaron paracaidistas para liberar a los supervivientes? Parece desesperada. Se acerca hacia los espectadores y escupe una feroz diatriba contra De Gaulle y esa nueva derecha que va a ocupar el poder: “Jamás ha hablado en público de los campos, le repugnan… pero obliga a los franceses a un día de luto por Roosevelt…”.

Ariadna Gil es esa llama que se consume, crece por momentos, para de nuevo retorcerse de dolor, su mano sobre el vientre. Vive el personaje, no lo interpreta. Intenso, magnífico trabajo. El cuarto de hora final, de los apenas  70 minutos de duración de la obra, es de una dureza extrema. Las palabras de la Duras son las de un ser humano golpeado, al límite de su resistencia:”Me encontraba delante de un desorden fenomenal de pensamiento y de sentimientos que no osé tocar…”.

Precisa y limpia dirección de Lurdes Barba, que nos acerca un texto palpitante, recuerdo de un pasado innombrable (Noche y Niebla, La Pena y la Piedad, Una tan larga Ausencia), a nuestro agitado e inquietante presente.

Sentada al borde del escenario con el cuaderno azul en su regazo Ariadna-Duras dice: “Yo sabía que él sabía, que él sabía, que cada hora de cada día, yo pensaba. Él no murió en el campo de concentración“.

Un silencio profundo, conmovido, dudamos si debemos aplaudir… Sin duda, el enorme esfuerzo de Ariadna Gil lo merece. Y suena un estallido de aplausos.

No es una obra fácil pero el esfuerzo es absolutamente merecido.

TNC Sala Petita hasta finales de Junio.

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