EN LA SOMBRA (Dir. Fatih Akin), por Yolanda Aguas

La película alemana En la Sombra, del director Fatih Akin, fue la ganadora del Globo de Oro a la Mejor Película Extranjera en la 75 edición de los premios que otorga la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA). El director, junto a la actriz protagonista Diane Kruger, recogió el premio en una ceremonia claramente marcada por el movimiento feminista y su reivindicación contra el acoso sexual.

El filme surgió a raíz de los asesinatos xenófobos perpetrados en Alemania por el grupo neonazi NSU (Clandestinidad Nacionalsocialista) entre los años 2000 y 2007. Fatih Akin estudió el caso en profundidad y siguió personalmente el juicio junto al abogado y coguionista de la película, Hark Bohm, quien a petición del director, supervisó todas las escenas de juicios.

La gran interpretación de Diane Kruger, metida en la piel de una joven alemana cuya vida se ve truncada el día que pierde a su marido e hijo a consecuencia de un atentado con bomba, le valió un merecido Premio a la Mejor Actriz del pasado Festival de Cannes. A través de este personaje, el realizador Fatih Akin (Contra la pared, Al otro lado), nos habla de la pérdida, el duelo, la justicia y la venganza, nociones universales que para él no varían según la cultura o la nacionalidad.

Todo el dolor, ira, sufrimiento y devastación que padece esa mujer que ha visto como ha perdido en un atentado con bomba a quienes eran el sustento afectivo de su vida, es transmitido por Kruger con enorme poder de convicción.

Es uno de los mejores trabajos de su carrera (Feliz Navidad, Troya, o su interesante aparición en Malditos Bastardos), Otro caso de modelo pasada con brillantez a intérprete. Recordemos los casos de la estadounidense Lauren Hutton o el más reciente de la sudafricana Charlize Theron.

En la Sombra cuenta además con el sello y estética del director de fotografía Rainer Klausmann, habitual colaborador de Akin y la composición musical de Josh Homme, cantante y fundador del grupo de rock Queens of the Stone Age. Música e imágenes que marcan el estilo propio de Akin y que, junto a la innegable tensión psicológica y emocional que aporta Diane Kruger, hacen que el film sea una de las películas más importantes del año.

La película se presenta en tres episodios que son muy distintos entre ellos, casi tres géneros: el drama de la pérdida; el juicio y sus batallas dialécticas; un epílogo tenso que mira al thriller.  Este hecho – sin duda – para facilitar al espectador su seguimiento.

La película es muy interesante. Es un tenso, angustioso y duro ejercicio emocional sobre una situación límite.

La mirada y propuesta de Fatih Akin vuelve a desplegar precisión, una considerable expresividad y claridad. Aunque de fondo siempre está la sociedad retratada, jamás descuida esa pintura, vuelven a importarle más las opciones personales, individuales.

******************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

 

 

Anuncios

THE FLORIDA PROJECT (Dir. Sean Baker), por Yolanda Aguas

Fue una de las películas que más me gustó de las proyectadas en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Una niña de 6 años y sus amigos pasan el verano en un pequeño motel muy próximo a Disneyworld, mientras sus padres y el resto de adultos que les rodean sufren aún los efectos de la crisis.  La historia de la película cuenta el día a día de una madre y su hija que viven en un motel de carretera de color violeta en un caluroso verano de Florida.

La niña (Brooklynn Prince) se comporta como cualquier niña de su edad y no va al colegio. Su madre ejerce la prostitución y malvive robando y vendiendo perfume en la entrada de un hotel cercano, pero la niña es feliz.  Junto a ella, está su amigo que vive con su madre que malvive con un mal sueldo, pero que espera poder mejorar su situación mientras tiene que soportar la gente mediocre que la rodea. Y está la abuela de la tercera niña en discordia que tiene que cuidar a las hijas de su hija que nunca aparece en la película.

Los pequeños protagonistas de este interesante film han creado su microcosmos de pillaje en medio de la violencia a gran escala que viven sus mayores, y no se les puede culpar por ello, tan solo desearles un futuro mejor. Una solución agridulce que pasa peligrosamente cerca cada vez que algún vecino llama a los de servicios sociales.

La película cuenta con la presencia de un grandísimo actor, Willem Dafoe, que está inmenso en esta película y  la pequeña actriz protagonista, Brooklynn Prince, que se come la pantalla con su espontaneidad.

Si “The Florida Project” hubiera tenido un metraje más medido (reduciéndolo unos quince minutos) la película hubiera quedado más “redonda”.

Con todo, es una gran película del cine independiente americano.

****************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL HILO INVISIBLE (Dir. Paul Thomas Anderson), por Yolanda Aguas

El cine de Paul Thomas Anderson llega muy bien a la crítica pero no tanto al público.

Su nueva película “El hilo invisible” creo que puede ser la que logre unificar criterios entre crítica y público.

En el Londres de la posguerra, en 1950, el famoso modisto Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) y su hermana Cyril (Lesley Manville) están a la cabeza de la moda británica, vistiendo a la realeza, a estrellas de cine y a toda mujer elegante de la época. Un día, el soltero Reynolds encuentra a Alma (Vicky Krieps), una joven que pronto se convierte en su musa y amante. Y su vida, hasta entonces cuidadosamente controlada y planificada, se ve alterada por la irrupción del amor.

“El hilo invisible” nos presenta una historia donde el amor se convierte en una peligrosa adicción en un triángulo amoroso muy singular.  Woodcock (Daniel Day Lewis, que compone una de sus mejores interpretaciones), su hermana Cyril (Lesley Manville) y la nueva musa del diseñador, Alma (Vicky Krieps, un verdadero descubrimiento), configuran los elementos claves de esta historia con toques refinadamente sadomasoquistas.

Reynolds Woodcock tiene la costumbre de coser mensajes secretos en los dobladillos de sus suntuosos vestidos.  El director juega así dentro de una historia que se asemeja mucho a la época dorada de los thrillers de Hollywood y también de sus melodramas psicológicos.

Como un aliciente extra “El hilo invisible” supone, en teoría, el último trabajo ante la cámara de Daniel Day Lewis, que una vez más ofrece una interpretación extraordinaria.

No es un secreto que el personaje protagonista está “inspirado” en el genial Cristóbal Balenciaga.  El propio director lo desveló poco antes de estrenar su película.

Un film que merece la pena y una interpretación de Day Lewis de las que se recordarán.

************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LA ENFERMEDAD DEL DOMINGO (Dir. Ramón Salazar), por Yolanda Aguas

“El niño abandonado aprende que para vivir, necesita primero construir un espacio que le fue despojado y después entender, que habitarlo significa confiar en que ese lugar le pertenece”.  (Lidia P., escritora)

Anabel (Susi Sánchez) abandonó a su hija Chiara (Bárbara Lennie) cuando ésta apenas tenía ocho años. Treinta y cinco años después Chiara regresa con una extraña petición para su madre; le pide que pasen diez días juntas. Anabel ve en ese viaje la oportunidad para recuperar a su hija, pero no sabe que Chiara tiene un propósito oculto y que tendrá que enfrentarse a la decisión más importante de su vida.

La primera aparición de Anabel ya nos indica que estamos ante una mujer que ha logrado un absoluto éxito social. Es segura, firme y tiene templanza.  Maravillosamente vestida, da instrucciones a los empleados que deberán dar servicio durante la cena.  Entre esos empleados está una mujer que, tras escuchar las instrucciones de Anabel, se acaricia el pendiente.  Es Chiara.  Al finalizar la cena, Anabel y Chiara se quedan a solas en el majestuoso comedor.  Se miran, se sienten…

Chiara le deja una nota sobre la mesa.  La cita en un lujoso hotel y Anabel acude. Han pasado más de tres décadas y sólo le pide una cosa: pasar diez días juntas. Le dice que puede pensarlo, Anabel se levanta y se va.  Pasado un tiempo (y en una de las mejores escenas de la película), Anabel, su marido y el abogado de ambos, citan a Chiara y le hacen firmar un documento por el que se compromete a no reclamar nada una vez concluya el tiempo que pasarán juntas.

Siempre solemos pensar en el abandono como algo físico, que sucede cuando una persona a la que quieres te deja. En los niños ese abandono puede convertirse en un drama imposible de superar. Es una ausencia física pero, principalmente, es emocional.  Todas las personas tenemos necesidades emocionales que están relacionadas con la presencia de los demás, con su forma de comportarse con nosotros y sus papeles en nuestras vidas. Necesitamos que nos escuchen y nos comprendan.  Sentirnos queridos, valorados, apreciados y acompañados.

Ramón Salazar ha escrito un guión muy importante. Otros directores han tratado con anterioridad las relaciones entre madre e hija.  Cada una de esas películas tiene su propia historia, sus características, su recorrido, su propósito.

Hace bastantes años, viajé a Roma para encontrarme con Marco Ferreri. Hablamos mucho, durante la entrevista y luego cuando me invitó a comer. Él dirigió varias películas que tratan la maternidad y las formas en que cada mujer la vive.  “El futuro es mujer” mostraba a dos mujeres: una de ellas (Ornella Muti) quería experimentar la maternidad en el plano físico, ver la transformación de su cuerpo y vivir el parto.  La otra (Hanna Schygulla) anhelaba tener un hijo para cuidarlo y verle crecer.

En la otra gran película que el maestro italiano dirigió, “Historia de Piera” (1983), la relación entre madre (Hanna Schygulla) e hija (Isabelle Huppert) iba mucho más allá.  Era un intercambio de roles, porque la hija hacía de madre y la madre de hija, lo que producía un intenso distanciamiento emocional entre ellas. Sólo en la preciosa escena de la playa, cuando ambas se abrazan desnudas, vuelven a asumir sus roles con aquel abrazo que no era otra cosa que la recuperación del cordón umbilical.

Recordé nítidamente aquellas sensaciones de 1983 cuando vi la escena del lago de “La enfermedad del domingo”. La madre (Susi Sánchez) y la hija (Bárbara Lennie) recuperan por un momento ese cordón que se cortó dos veces: en el nacimiento de Chiara y cuando Anabel la abandonó.

Si Ferreri contó con dos actrices sublimes del cine europeo para dar vida a Eugenia (Hanna Schygulla, la madre, un papel con el que obtuvo el Premio como Mejor Actriz en el Festival de Cannes) y Piera (Isabelle Huppert, la hija), Ramón Salazar ha encontrado en Susi Sánchez y Bárbara Lennie a las actrices soñadas para protagonizar su película.

Juntas dan vida al texto escrito por Salazar, lo hacen más hondo, más verdadero.  Un guión de mucho calado que conmueve más cuando llegan los silencios. Ahora podría relacionar muchas escenas de “La enfermedad del domingo” con escenas creadas por el gran Ingmar Bergman (y seguro que a Susi le encantaría porque alguna vez hemos hablado de nuestra admiración por él).  No lo haré, todo buen cinéfilo ya las conoce y este artículo se alargaría en exceso.

Concluyo y sugiero ya que todos los premios de interpretación que se entregarán el próximo año sean para el trabajo deslumbrante, profundo, emocionante y artesanal de la gran Susi Sánchez.  Este papel protagonista debía llegar a esta actriz española que es oro puro. Lleva años demostrándolo en el teatro, y ha dejado trabajos en cine y televisión que son auténticas muestras de magisterio interpretativo.

“La enfermedad del domingo” habla de la culpa, de la redención, de la pena, del dolor, del amor…  Lo hace con elegancia, con belleza extrema, con silencios y miradas que taladran y llegan a lo más íntimo.

Gracias por esta película y por las grandes interpretaciones que la habitan.

*******************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

 

THE PARTY (Dir. Sally Potter), por Yolanda Aguas

Janet (Kristin Scott Thomas) acaba de ser nombrada ministra del Gobierno y por ello varios amigos se reúnen en una fiesta para celebrar su nombramiento.  The Party es una comedia envuelta en tragedia, en la que una celebración amistosa se convierte en cuestión de segundos en un violento encuentro. Una semana puede ser mucho tiempo en política, pero unos minutos pueden ser cruciales en una relación personal. Bajo una presión extrema en un ambiente de confianza, los secretos más recónditos salen a flote sin filtros.

Este es el abismo que la directora, Sally Potter, investigó como escritora. Ella quería invitar al espectador a la carcajada siendo testigo, a través de la inquisitiva lente de la cámara, de este grupo de personas que penden de un hilo para preservar su propio partido, oscilando constantemente entre lo moralmente correcto y lo políticamente aceptado. The Party se concibió como una película reducida a los elementos esenciales. Para la directora, el hecho de trabajar en un solo espacio y en tiempo real era una virtud. Además, rodaron en blanco y negro y sin efectos especiales.

Estas herramientas, aparentemente tan sencillas, llevaban el peso de contar toda la película. Con esta forma de trabajo, los elementos están muy expuestos. No hay lugar donde esconderse cuando se trabaja con ingredientes tan primarios como la historia, los personajes, el blanco y negro, las voces y la música. La cámara se adentra en las sombras y mira fijamente a las caras de unos personajes en pleno momento de crisis: una crisis que empuja a cada uno a contar la verdad.

Sally Potter manifestaba sentirse muy agradecida ya que el elenco fue magnífico, unos actores que se lanzaron al proceso creativo con amor y disciplina. En el momento actual donde los acontecimientos del mundo nos hacen a todos querer llorar, tuvieron la valentía de ponerse al servicio de la risa y su poder curativo.

Con catorce años, Sally Potter hizo su primera película en 8mm dejando intuir a tan temprana edad su gran talento. En 1992 Orlando, la valiente adaptación de Potter del clásico de Virginia Woolf, fue nominada a dos premios Oscar.

A este largometraje le siguieron otros como La lección de tango (1996), Vidas furtivas (2000), Yes (2004), Rage (2009) y Ginger And Rosa (2012). Sally Potter también ha dirigido multitud de cortometrajes (incluyendo Thriller y Play), series de televisión, y óperas. Además, ha trabajado como coreógrafa, músico, haciendo performance y cine experimental.

The Party es una película actual en blanco y negro y con 71 minutos de duración. Es también un film “de actores” donde dan lo mejor de sí mismos intérpretes de la categoría de Kristin Scott Thomas, Patricia Clarkson y Bruno Ganz.

Uno de sus mayores atractivos, es que la película tiene naturaleza teatral, una de esas películas en las que una reunión de amigos acaba saltando por los aires a medida que van revelándose secretos que se guardaban unos a otros. No es nuevo, hemos visto muchas películas así, pero el formato sigue funcionando a las mil maravillas.

La película reflexiona (y critica) numerosos asuntos: el sistema sanitario británico, la hipocresía de determinada especie de intelectuales y progresistas de profesión, personajes acomodados que, a la hora de la verdad, son todo lo contrario de lo que hacen ver a los demás (e incluso a sí mismos).

Destaca entre todos los personajes el interpretado por Patricia Clarkson, interpretando un papel que  le va como anillo al dedo.  Brillante como está siempre en todos sus trabajos.

La película es un disfrute total. 

***************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías oficiales de la película insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

CALÍGULA (Aut. Albert Camus), por Yolanda Aguas

Recomiendo que vean un fantástico documental dedicado a la figura de “Calígula” en el que la profesora Mary Beard se embarca en un viaje de investigación para explorar la vida y los tiempos de Cayo Julio César Augustus Germanicus (Calígula), uno de los personajes más célebres de la historia.  Está considerado como el tirano más caprichoso de Roma y las historias contadas sobre él son de lo más extraordinario sobre cualquier emperador romano.

Se dice que hizo de su caballo un cónsul, se proclamó Dios vivo y se entregó a orgías escandalosas, incluso con sus tres hermanas, y eso es antes de mencionar la construcción de grandes puentes sobre la tierra y el mar, la prostitución de las esposas de los senadores y la matanza de la mitad la élite romana aparentemente por un capricho.

Todo eso en sólo cuatro cortos años en el poder antes de un violento y rápido asesinato en un callejón de su propio palacio a los 29 años de edad. El documental coloca a Calígula en el contexto de su época para revelar una asombrosa historia de asesinato, intriga y poder familiar dinástico.

Revela, además, un retrato más intrigante no sólo del monstruo sino también del hombre.

Llega ahora un nuevo montaje teatral del texto de Albert Camus, con dirección de Mario Gas.  Se trata de una coproducción entre el Teatro Romea, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y el Grec 2017.

Suetonio, un escritor romano que es uno de los maestros del género biográfico del mundo antiguo, dejó para la posteridad un retrato del tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico, que ha pasado a la historia con su sobrenombre infantil: Calígula. El escritor Albert Camus, uno de los autores imprescindibles de la Francia del siglo XX y premio Nobel de Literatura en 1957, partió de este retrato para crear una pieza teatral que es, de hecho, un conjunto de obras integradas en una sola.

El protagonista se enfrenta al absurdo de la existencia (uno de los temas clave en la obra de Camus) tras la muerte de su hermana y amante, Drusila, y en un intento de demostrar la mortalidad e infelicidad humanas, somete a sus súbditos a todo tipo de horrores y persecuciones.

En el momento álgido de su locura, Pablo Derqui (fascinante  y poderoso como actor) se transforma en David Bowie bailando y cantando uno de sus más célebres temas: Let’s Dance.  Junto a él en este gran momento de la obra, están Mónica López (Joker) y Xavier Ripoll (la Máscara).  Están estos dos últimos brillantes, no olviden que López es protagonista habitual de los montajes musicales de Mario Gas.

Mónica López es Cesonia, amante, cómplice, confidente y, también, víctima, de Cayo. Maravillosa actriz. Nacida en las Islas Canarias y afincada en Barcelona desde hace muchos años.  Es referente en el mejor teatro catalán. Respetadísima y de gran prestigio entre sus compañeros. Admirada por el público más exigente.  Colaboradora y amiga de Mario Gas, con el que ha trabajado como actriz y cantante en números montajes. También ha sido ayudante de dirección de Gas, como en “Las Troyanas”.  Deslumbró con el espectáculo: “Golfus de Roma” estrenado el 28 de julio de 1993 en el Teatro Romano de Mérida.

Cumplen muy bien en sus respectivos trabajos Xavier Ripoll (Helicón), Bernat Quintana (unas veces) y Carlos Cuevas (otras) (Escipión), Borja Espinosa (Quereas).  Pep FerrerPep MolinaAnabel Moreno y Ricardo Moya que dan vida a diversos personajes en el transcurso del espectáculo, unas veces senadores y otras vulgo pueblo.  En la función que vi en el Teatro Principal de Zaragoza, fue el actor Carlos Cuevas quien dio vida a Escipión.  Joven actor, tan sólo tiene 22 años, que también participó en una de las grandes obras del mejor teatro catalán: “Barcelona” de Pere Riera, estrenada en 2013 en la Sala Gran del TNC.

El Calígula de Albert Camus era un hombre que quería la Luna y cambiar el destino con su crueldad.  Durante la obra y de la magistral mano de Pablo Derqui, vemos cómo el hombre se va transformando en un monstruo.  Derqui logra el milagro con su voz, sus movimientos corporales y, especialmente, con su mirada.  Hagan lo posible por estar sentados en las primeras filas de los teatros, lo agradecerán.

Si tuvieron la fortuna de ver a José María Rodero interpretando a “Calígula” pensarán que es imposible superar (o tan siquiera igualar) aquella inolvidable interpretación. Cierto que no lo es, pero si alguien podía intentarlo era únicamente Pablo Derqui.  En silencio, trabajando con rigor, seriedad y mucha verdad, el actor catalán se ha convertido ya en nuestro mejor actorLe he visto muchas veces en teatro (“Desde Berlín” con Lima fue otra magistral creación), pero creo que este Calígula es su mejor trabajo.

Mientras Calígula agoniza, grita: “Todavía estoy vivo” y nosotros decimos, ante este actor inmenso:

DERQUI… ¡Por todos los Dioses¡

***************************************************************************************************

NOTA:

Las fotografías oficiales de la obra insertadas en este artículo son autoría de David Ruano.

Las dos fotografías de los actores (saludando al finalizar la representación y de Mónica Lopez y Pablo Derqui antes de salir a escena) son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

 

EL CUADERNO DE SARA (Dir. Norberto López Amado), por Yolanda Aguas

Estamos ante otra de las películas españolas con ambición exclusiva de hacer dinero y ganar a un público fácil que no espera “cine de autor”.  Eso que en literatura se denomina best seller.

Laura busca desde hace años a su hermana Sara, desaparecida en medio de la selva del Congo. Ni la ONG para la que trabajaba ni la Embajada tenían noticias de su paradero… hasta que aparece una foto de un poblado minero del este del Congo con la imagen borrosa de Sara. Sin dudarlo un momento, Laura viaja hasta Kinshasa dispuesta a adentrarse en el territorio de los “Señores de la Guerra”, dejando atrás las diferencias que la separaron de su hermana, y sin sospechar que esa peligrosa aventura le llevará a poner en peligro su propia vida.

La película está rodada en Uganda, cuenta con magníficos paisajes naturales (como no podía ser de otra manera) pero el desarrollo de los personajes no alcanza una acertada dimensión.

Belén Rueda, actriz que siempre se esfuerza en todos sus trabajos, cumple su cometido con eficacia.  Le acompañan algunos estupendos actores como Ramón Barea o Marian Álvarez.

“El cuaderno de Sara” es una película de aventuras.  Habla de las relaciones y conflictos familiares escondidos y de un mundo inmerso en guerras.

Aunque esta película no me ha producido demasiado interés, sí me gustaría destacar el notable esfuerzo de la producción y equipos técnico y actoral.  Me consta que ha sido un rodaje muy complicado.

En definitiva, es una película para pasar una tarde de invierno en el cine sin más pretensiones.

************************************************************************************************************

NOTA:  Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.