ENCUENTRO DIRECTORES FOTOGRAFÍA: BCN FILM FEST

Texto y fotografías: Yolanda Aguas

La palabra fotografía se deriva de los términos griegos Phos que significa luz y Grafis escritura. La fotografía es la técnica de captar una imagen de forma permanente por medio de una cámara. En la actualidad gran porcentaje de la comunicación fluye gracias a imágenes.

ESCRIBIENDO CON LA LUZ (Coloquio BCN FILM FEST) se desarrolló en CASA SEAT el pasado día 21 de abril, a las 12 h. Asistieron como invitados:


Xavi Giménez e Isaac Vila de AEC, junto a Isabel Coixet y David Ilundain. Este encuentro estuvo moderado por la periodista y directora del BCN FILM FEST, Conxita Casanovas.

Isabel Coixet
Directora y guionista de películas como “La vida secreta de las palabras”, “Mi vida sin mí” o “La librería”.
Ganadora del Goya a Mejor Película y Mejor Dirección.

David Ilundain
Director y guionista de películas como “B” y “Uno para todos”.
Ganador del Premio Especial en los premios Feroz, y nominado al Goya por “B”.

Xavi Giménez
Director de fotografia de películas como “Luces rojas”, de Rodrigo Cortés, “Ágora” de Alejandro Amenábar, o “Contratiempo” de Oriol Paulo. Ganador de numerosos premios, entre ellos el Premio Goya a Mejor Fotografía por “Ágora” .

Isaac Vila
Director de fotografia de películas y series como “Bajocero” de Lluís Quílez o “El desorden que dejas”.

El coloquio duró, aproximadamente, 1 h 40 min.

EL SALTO DE DARWIN (Aut. Sergio Blanco)

Texto y fotografías (saludos finales): Yolanda Aguas

Fotografías de la obra: Esmeralda Martín

Darwin concluyó que “el ser humano paró la antigua ley selectiva, la del triunfo de los más aptos y la eliminación de los más débiles, para establecer un sistema de conductas solidarias de entreayuda y protección que constituyen el corazón de la civilización”.

El tandem creativo entre el autor Sergio Blanco y la excelente (actriz, gestora cultural y directora escénica) Natalia Menéndez se está convirtiendo en garantía, no sé si de éxito seguro pero sí de propuesta artística de primer orden. Sergio Blanco (Ostia, Tebas Land, El bramido de Dusseldorf), vuelve a demostrar con “El salto de Darwin” que es una de las voces más importantes de los últimos años en la dramaturgia internacional.

Escribo este artículo nada más salir de la representación – viernes 16 de abril – en el Teatro Principal de Zaragoza. Si tuviera que definirla en una sola frase creo que sería : “El salto de Darwin” es una road teatral impregnada maravillosamente por otra road emocional en forma de banda sonora”. Si el texto es magnífico, no lo es menos la música elegida (años 70’s y 80’s) para hacer de ella una auténtica delicia. Escuchar temas como: Hotel California de los Eagles o Sin tu latido de Luis Eduardo Aute ayudan, ¡y de qué manera¡ a conmover profundamente al espectador.

El autor sitúa la acción en junio de 1982 en forma de una tragicomedia. Se trata de un viaje, tanto real como emocional, de una familia argentina muy singular (padre, madre, hija y su novio), que recorre durante tres días en un Ford Falcon, al que lleva enganchada una roulotte, más de 3 000 kilómetros para llegar hasta la localidad de Puerto Darwin, un lugar situado en el extremo sur argentino, en la misma frontera donde se desarrolló el conflicto de las Malvinas para esparcir allí las cenizas del hijo que ha perdido la vida combatiendo a las tropas invasoras de Gran Bretaña.

Esa particular road teatral de la familia la recorre también el espectro del hijo muerto cuya vuelta espera con fe esa Madre que deja siempre encendida una luz que le sirva de faro. Preciosa escena onírica entre madre e hijo bailando, sin duda simbolizando el anhelo que todos tenemos por tener la oportunidad para despedirnos de nuestros seres más queridos. Tema que no puede ser más actual, muchos de nosotros ni siquiera hemos podido decir adiós a quienes han fallecido durante esta terrible pandemia.

En el apartado técnico-artístico, Natalia Menéndez reúne a grandes profesionales: Mónica Boromello ha construido el espacio escénico (un gran panel al fondo con forma de glaciar, el viejo Ford en primer término, y la roulotte y una mesa y unas sillas de camping); Juan Gómez Cornejo ha iluminado magistralmente los saltos temporales de luz en esos tres días de viaje (especialmente la conmovedora escena final); Luis Miguel Cobo ha puesto la música original con el acierto de siempre; el gran Antonio Belart ha vestido con realismo a los personajes, y Álvaro Luna ha diseñado la videoescena para que el espectador acompañe en el viaje a la familia protagonista.

En el apartado interpretativo, Natalia Menéndez se ha rodeado de excelentes intérpretes. Goizalde Núñez (muy convincente en esa Madre rota de dolor por la muerte del hijo), Jorge Usón ( el Padre, eclipsado quizá por la fuerte personalidad de su esposa, pero lleno de bondad. Da gusto disfrutar de su presencia y su impresionante y bella voz), Olalla Hernández (Hija, y también la narradora de esta historia), Juan Blanco (Novio), Cecilia Freire (maravillosa e impecable interpretación como Kassandra, una chica transexual que se prostituye para sobrevivir, y que fue novia del hijo, ) y Teo Lucadamo (el Hijo asesinado en las Malvinas). Todos ellos muy bien en sus respectivos cometidos.

Quizá, y afilando mucho mi opinión, hay un momento del texto que creo innecesario: el pequeño monólogo del novio en el que nos explica la historia de Darwin. En los últimos años he asistido a varias representaciones en las que sus respectivos autores tienden a “explicar demasiado” – con monólogos – el sentido de sus obras. También lo han hecho autores muy consagrados, por poner un ejemplo, Albert Camus en el monólogo final de “El inconveniente”, por cierto tan brillantemente interpretado por Cayetana Guillén Cuervo. Creo que el público es capaz por sí solo de sacar sus propias conclusiones y estaría muy bien que los autores lo tuvieran en cuenta.

Quienes asistan a esta función encontrarán, a partes iguales, dolor, humor, amor y desesperación, en un texto narrativo que Natalia Menéndez (cada día con más magisterio escénico) ha sabido dirigir de forma muy brillante y precisa.

RdP “EL SALTO DE DARWIN” en el T. PRINCIPAL

Fotografía: Yolanda Aguas

En la mañana del miércoles 14 de abril, se ha presentado en el Teatro Principal de Zaragoza la obra de Sergio Blanco “El salto de Darwin”.  Con la presencia de su directora, la maestra Natalia Menéndez, y varios actores del reparto: Jorge Usón, Cecilia Freire, Olalla Hernández y Goizalde Núñez, el Gerente del Teatro Principal, José María Turmo ha destacado la calidad de este montaje y el éxito que está obteniendo en su ya extensa gira por el territorio nacional.

Se podrá ver en el Teatro Principal de Zaragoza en cuatro funciones programadas para los próximos días 15, 16, 17 y 18 de abril, que comenzarán a las 19.00 horas.

El salto de Darwin viene a alertarnos de que la condición humana puede en cualquier instante regresar como especie a un estado animal. En las road movie los personajes siempre parten de sus casas buscando un mundo mejor ¿una tierra prometida?, para construir una vida mejor: a esto mismo nos invita El salto de Darwin.

Saber entonces que este texto que significa mi reconciliación con mi lengua materna va a ser representado en Madrid, que es el lugar geopolítico por excelencia de este hermoso idioma, es para mí algo profundamente conmovedor. El español es la única lengua en donde la palabra paz tiene como última letra aquella letra que cierra todos los alfabetos: nuestra lengua ha comprendido a la perfección que la paz es lo único que cierra y pone un fin definitivo al horror que es la guerra. Seguramente es por eso que esta obra solo la podía escribir en esta lengua.

Sergio Blanco

Salto. Quiero seguir saltando. Desde todos los lugares posibles, de todas las maneras que puedo y pueda ofrecer. Apuesto por la teoría de Darwin, toda mi vida he creído en ella. Por eso hoy aporto El salto de Darwin, de Sergio Blanco.

Esta road teatro? que nos lleva de la comedia a la tragedia, que nos enseña la ingenuidad y la perversidad humana, de lo más conmovedor a lo más detestable del ser humano, me atraviesa de tal manera y me conmueve tanto, que siento la necesidad de montarla. Me interesa todo lo que de ella rezuma, el estudio que su autor hace de los porqués de la guerra, que empieza como un juego y que se va pervirtiendo o que ya estaría en nosotros, en esos animales llamados humanos. Al mismo tiempo, se desarrolla una petición de paz con sus saltos, con su ternura, con sus detalles, con su amor por la diferencia, con la compasión y el entendimiento hacia el otro, con un deseo muy concreto de evolución del ser humano. Que esa evolución sea hacia el salto de Darwin. Eso es lo que me hace apostar firmemente por esta completa, lúcida y apasionante obra.

Humor y dolor atraviesan los personajes sin avisar. En un minuto pasamos de la risa al llanto, porque el tiempo es y no es, no existe, es siempre. Porque la Guerra ha sido siempre. Porque la Paz es siempre.

Natalia Menéndez

El salto de Darwin sucede el segundo fin de semana del mes de junio de 1982, durante el cual se libra la última batalla de la Guerra de las Malvinas, que culmina con la rendición del 14 de junio. Toda la acción se desarrolla en distintos paisajes de la Ruta Nacional N°40, que recorre Argentina de norte a sur. Cada una de las escenas transcurre en torno a un Ford Falcon del año 1971, en el cual el Padre, la Madre, la Hija y su Novio atraviesan el país para esparcir las cenizas del hijo recientemente asesinado en la batalla que ha tenido lugar en la localidad de Puerto Darwin. Dicho Ford Falcon remolca una pequeña caravana con capacidad para cuatro personas, sobre cuyo techo es posible ver al Espectro del Hijo Muerto que, con su guitarra eléctrica, entona diferentes temas musicales de los años 80. Cada vez que lo hace -y a medida que la ruta se aproxima al sur-, un viento suave empieza a levantarse. El mismo viento que viene de Beirut, Saigón, Bagdad, Kabul, Kosovo, Troya… El mismo viento que finalmente terminará trayendo una vez más a Kassandra.

Una coproducción del Teatro Español y Entrecajas en colaboración con el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid.

RdP “GALDÓS ENAMORADO” en el TEATRO PRINCIPAL

Texto y Fotografías: Yolanda Aguas


Con la presencia del Gerente del Patronato de artes escénicas y de la imagen, José María Turmo, y los actores EMILIO GUTIÉRREZ CABA y MARÍA JOSÉ GOYANES, se ha presentado la comedia teatral ‘Galdós enamorado’, de Alfonso Zurro.

Es una obra que versa sobre la relación sentimental y epistolar que mantuvieron Benito Pérez Galdós (Emilio Gutiérrez Caba) y Emilia Pardo Bazán (María José Goyanes). Se representará en el Teatro Principal de Zaragoza desde este jueves 8 de abril hasta el día 11 de este mismo mes.

‘Galdós enamorado’ es una comedia llena de intriga que no pretende ser una biografía de estas dos grandes personalidades literarias, sino tejer una trama sobre su mutua admiración y enamoramiento. La ficción se ha basado en la correspondencia que ambos se intercambiaban, aunque solo se conservan las cartas que escribió doña Emilia. “Todo se olvida cuando te subes a un escenario”, ha dicho en rueda de prensa la actriz que encarna a Pardo Bazán, María José Goyanes, quien ha definido a los dos personajes como “fascinantes”.

Sobre la relación de las dos figuras literarias, Goyanes ha dicho que cree que “se amaron locamente” y que en el contraste de sus personalidades es donde residía la “atracción y admiración” que sentían el uno por el otro.
El actor Emilio Gutiérrez Caba ha afirmado que los actores le deben a Galdós “piezas estupendas” y el teatro, por su parte, le debe también “un gesto de gratitud” y de “homenaje muy sincero”.

Goyanes ha manifestado que Zaragoza es uno de los teatros que “más nerviosa” le ponen, aunque actuar en esta ciudad le trae muchos recuerdos de su familia y es para ella como “volver a casa”. Gutiérrez Caba ha coincidido con la actriz ya que, según ha dicho, siente por “Zaragoza un cariño entrañable”.

El espectáculo, que está recomendado para todos los públicos, dará comienzo los cuatro días a las 19.00 y el precio de sus entradas oscilará entre los 5 y los 25 euros, con la función del jueves bonificada.

THE MAURITARIAN (Dir. Kevin Macdonald)

Texto: Yolanda Aguas


Kevin Macdonald es un cineasta con músculo para el documental y la ficción, siempre atento a temas de relevancia. Por eso llama la atención que, para tratar el lamentable caso de Mohamedou Ould Salahi, el hombre mauritano detenido después del 11-S y encarcelado en Guantánamo sin cargos durante 14 años, haya optado por una recreación dramática insustancial que, salvo entretener a su reparto deluxe (Tahar Rahim, Jodie Foster, Shailene Woodley, Benedict Cumberbatch) poco aporta a la Historia del Cine, junto a imágenes del Mohamedou real que quizás habrían merecido su propio filme. Por muy vergonzoso que sea este drama legal-carcelario.


El actor franco-argelino Tahar Rahim interpreta a un Mohamedou que quedó libre y sin cargos en 2016 y que fue capaz de perdonar a aquellos que durante 14 años convirtieron su vida en una pesadilla. The Mauritanian’ supone también el regreso a la gran pantalla de una gigante del cine, Jodie Foster, que interpreta a la abogada Nancy Hollander, pieza fundamental en esta historia en busca de la justicia.


Se trata de un momento oscuro de nuestra historia, reconoce la actriz estadounidense. “La idea de que tenemos nuestra propia pequeña prisión en el extranjero para poder escapar de la ley de Estados Unidos y de que así podemos hacer lo que queramos sin que haya repercusiones legales parece una locura. También es el lugar más caro de la Tierra, por lo que supone mantener a todos esos militares allí”.

Excelente trabajo de los dos actores protagonistas, especialmente de Jodie Foster (algo habitual en ella).

XIII PREMIOS GAUDÍ

La ópera prima de la cineasta aragonesa Pilar Palomero, Las niñas, ha triunfado en la XIII edición de los Premis Gaudí otorgados por la Acadèmia del Cinema Català. La película que también convenció en los Goya, ha logrado los Gaudí a mejor largometraje en lengua no catalana, dirección, fotografía y sonido.
Por su parte, La vampira de Barcelona, primer largometraje de Lluís Danés, ha logrado cinco estatuillas: filme en catalán, dirección artística, vestuario, efectos visuales, y maquillaje y peluquería.


La debutante Núria Giménez Lorang ha ganado con My Mexican Bretzel los Gaudí a mejor documental, mejor guión y mejor montaje. Los documentales Niño de Elche ha ganado el Gaudí a la mejor música original por Niños somos todos, de Sergi Cameron, que sigue al artista en un viaje a Bolivia que le ayudó a experimentar nuevos procesos de creación musical.


Con un 54% de candidaturas nominativas para mujeres profesionales, los galardones han seguido la tendencia premiando a doce mujeres frente a diez hombres, al tiempo que ha habido reconocimientos a mujeres en categorías tradicionalmente masculinizadas como el premio de fotografía, que ha recaído en Daniela Cajías, también ganadora del Goya, por Las niñas.


La gala de entrega se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad anti-COVID en el auditorio del Forum con la presencia de 700 invitados y con un toque reivindicativo por parte de la Academia catalana Isona Passola; la ganadora del Gaudí de Honor, Carme Elías; o el equipo del telefilme La mort de Guillem, que han reivindicado la libertad de expresión.

Palmarés Premis Gaudí 2021

PREMIO GAUDÍ DE HONOR: CARME ELIAS

Filme en lengua no catalana
‘Las niñas’, de Pilar Palomero

Dirección
Pilar Palomero, por ‘Las niñas’

Guion
Núria Giménez Lorang por ‘My Mexican Bretzel’

Filme en catalán
‘La vampira de Barcelona’, de Lluís Danés

Actriz
Candela Peña por ‘La boda de Rosa’

Actor
Mario Casas por ‘No matarás’

Actriz secundaria
Verónica Echegi por ‘La ofrenda’

Actor secundario
Alberto San Juan por ‘Sentimental’

Dirección producción
Luis Fernández y Anna Parra por ‘Adú’

Documental
‘My Mexican Bretzel’, de Núria Giménez Lorang

Cortometraje
‘Ni oblit ni perdó’, de Jordi Boquet Claramunt

Filme para TV
‘La mort de Guillem’, de Carlos Marques-Marcet

Dirección artística
Lluís Danés por ‘La vampira de Barcelona’

Montaje
Núria Giménez Lorang-Cristóbal Fernández, ‘My Mexican Bretzel’

Música original
Niño de Elche por ‘Niños somos todos’

Fotografía
Daniela Cajías por ‘Las niñas’

Vestuario
Mercè Paloma por ‘La vampira de Barcelona’

Sonido
Amanda Villavieja, Fernando Novillo y Alejandra Molina por ‘Las niñas’

Efectos visuales
Lluís Rivera, Anna Aragonès y Aleix Torrecillas por ‘La vampira de Barcelona’.

Maquillaje y peluquería
Laura Pérez y Xavi Valverde por ‘La vampira de Barcelona’

Filme europeo
‘Sorry we missed you’, de Ken Loach

Premio del público
‘Las dos noches de ayer’, de Pau Cruanyes y Gerard Vidal

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

ENTRE NOSOTRAS (Dir. Filippo Meneghetti)

Texto: Yolanda Aguas

Lo que, aparentemente, se plantea con una premisa de lo más simple, termina siendo una historia de amor que va adaptando cierta complejidad según van pasando los minutos. La película Entre nosotras es un drama sentimental que vaga entre el suspense y la intriga en el cual Meneghetti nos da las dosis justas de cada una (y lo hace de forma más que satisfactoria).

El prólogo de la película Entre nosotras ya nos sirve para deducir que no va a ser una película sobre el amor al uso. Meneghetti nos introduce en un sueño misterioso a la par que confuso que puede llegar a desconcertar al espectador. Sin embargo, esta breve introducción hace de perfecto hilo conductor hacia un drama sentimental y social y con un guion bastante bien construido, a manos de Malysone Bovorasmy, Filippo Meneghetti y Florence Vignon.
La primera vez que aparecen Nina y Madeleine en la película Entre nosotras lo hacen juntas, y lo hacen de una forma exquisita. Pronto, el espectador, será capaz de ver el amor y el aprecio que se tienen la una a la otra tras años y años. Sin embargo, Meneghetti no tardará en hacerte ver que no todo es tan perfecto, y es que, los hijos de Madeleine no tienen ni idea de los sentimientos que oculta su madre hacia Nina.

Un suceso inesperado que cambiará sus vidas y sus planes pondrá a prueba una relación sólida de dos mujeres adultas que, lamentablemente, deben amarse en secreto. El personaje de Nina sacará a relucir lo mejor y lo peor de una persona que debe luchar por estar al lado de la mujer a la que ama. Un bonito mensaje de esperanza que personifican a la perfección Sukowa y Chevalier en sus momentos más íntimos y en los que impera la complicidad.

Si hay algo que también debe resaltarse es la puesta en escena y un reparto sobresaliente; sin duda, lo mejor de la película. A excepción de algunas escenas rodadas en exteriores, gran parte de la película transcurre entre los dos pisos de Nina y Madeleine, que viven la una enfrente de la otra. Nada es casual. La decoración y el conjunto de todos los elementos que aparecen en la puesta en escena parecen haber sido seleccionados con delicadeza por el director, así como la fotografía y el uso de la cámara.

Y si hay algo que destaca por encima de todos es la actuación de Barbada Sukowa en el papel de Nina, quien, prácticamente, lleva sobre su espalda gran parte del peso de la película. Sin duda, un gran acierto y una maravillosa interpretación de esta inmensa actriz alemana.


Una película absolutamente recomendable.

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Nota: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

Y LLOVIERON PÁJAROS (Dir. Louise Archambault )

Texto: Yolanda Aguas

Con cierto retraso se estrena en España una película que vimos en la Sección Oficial de una pasada edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Esta es la historia de tres ancianos que han elegido retirarse del mundo y vivir en los bosques de Canadá. Al tiempo que un gran incendio amenaza la región, alguien llega hasta su escondite: una joven fotógrafa que busca a un tal Boychuck. Y no es la única. Poco después, una mujer de más de 80 años aparece como una brisa ligera que alborotará sus vidas. Mientras intentan comprender la historia de Boychuck a través de sus pinturas, algo extraordinario surgirá entre todos ellos.

“Y llovieron pájaros” es una versión neorrealista y profunda de “En el estanque dorado” (1981). Pero mientras la película de Mark Rydell estaba al servicio del lucimiento de los sempiternos Katherine Hepburn y Henry Fonda, la triada de octogenarios del filme de Archambault prestan su cuerpo y alma al mensaje del relato. Una historia terriblemente optimista que se desprende de todo melodrama que cargaba al clásico de los 80s a pesar de partir de unas historias terribles. Pero la realizadora canadiense se lleva a sus personajes a vivir en ese lago que se convierte en una suerte de fuente de la juventud simbólica. Los ancianos, aislados de la sociedad tóxica que los arrincona en asépticas residencias, encuentran en este páramo una segunda juventud, a la búsqueda de un nuevo amor a pesar de su avanzada edad. Archambault describe con certeza y ojo quirúrgico a los personajes componiendo pictóricamente esta fábula envuelta en una banda sonora, a veces ligeramente psicodélica, aislando no solo narrativamente pero también cinematográficamente a sus objetos de estudio.


Si algo le podemos achacar a “Y llovieron pájaros” es que le falta fuerza. No sería un problema si no fuera claramente la intención de la cineasta en ciertos momentos que le vendría muy bien para asentar ideas y para grabar como cincel sobre piedra este film en nuestra memoria. Y, desgraciadamente, acaba teniendo una aparente ligereza que no merece. Sin embargo, este hecho queda como una nimiedad y el filme de Archambault sigue siendo altamente recomendable, sobretodo para una época tan atípica como esta donde la pandemia está arrasando también con la cartelera.

LIBREROS DE NUEVA YORK (Dir. D. W. Young)

Texto: Yolanda Aguas


En un mundo cada vez más tecnológico, donde la inmensa parte del ocio personal se disfruta a través de una pantalla, ya sea la del móvil, el ordenador o la televisión, hace años se viene anunciando el fin del libro físico. Sin embargo, todo parece indicar que aún está lejos, muy lejos de claudicar ante el auge de e-books, tablets y los diferentes medios de ocio digital.


El libro, como objeto cultural universal ha resistido el envite de sus competidores. Hoy en día se siguen imprimiendo miles de libros de todo tipo, ofreciendo una resistencia que se prevé durará muchos más años, pues no solo son adquiridos por las franjas de edad más altas, sino que los jóvenes ven en ellos una forma de escapar de la saturación de lo digital, que proporciona un tipo de ocio mucho más efímero e intangible.
La película documental Libreros de Nueva York es un homenaje en toda regla al libro como objeto artístico. A través de diferentes personajes y tiendas especializadas se nos enseñan algunos de los secretos de la profesión del “bookseller” o vendedor de libros.


Todo el documental se desarrolla a través de los testimonios de varios profesionales de la compra-venta de libros. En ese sentido, su estructura resulta bastante convencional; si bien, gracias al montaje, salpicado por puntuales citas relativas al poder de la literatura, la narración no resulta pesada. La información que ofrece la película está tamizada para ofrecer un entretenimiento de fácil asimilación, lo cual acaba resultando un arma de doble filo: El documental entretiene y todos los personajes ofrecen aportaciones interesantes, pero una vez que finaliza, uno siente que no ha aprendido demasiado y que a nivel de información la película no tiene demasiada enjundia.
La película documental Libreros de Nueva York supone un entretenido y curioso acercamiento a una profesión tan antigua y especial.

PALMARÉS PREMIOS GOYA 2020

Las niñas, de Pilar Palomero, es la gran triunfadora con los galardones a la mejor película, mejor dirección novel, mejor guión original y mejor dirección de fotografía.

Salvador Calvo es el ganador del Goya a la mejor dirección por Adú, mientras en el apartado interpretativo han sido reconocidos Mario Casas (por No matarás) y Patricia López Arnáiz (por Ane) como mejor actor y mejor actriz protagonistas respectivamente.

Palmarés completo de los Premios Goya 2021


Mejor película: Las niñas, de Pilar Palomero
Mejor dirección: Salvador Calvo por Adú
Mejor dirección novel: Pilar Palomero por Las niñas
Mejor actriz protagonista: Patricia López Arnaiz por Ane
Mejor actor protagonista: Mario Casas por No matarás
Mejor actriz de reparto: Nathalie Poza por La boda de Rosa
Mejor actor de reparto: Alberto San Juan por Sentimental
Mejor actriz revelación: Jone Laspiur por Ane
Mejor actor revelación: Adam Nourou por Adú
Mejor guion original: Pilar Palomero por Las niñas
Mejor guion adaptado: David Pérez Sañudo y Marina Parés Pulido por Ane
Mejor dirección de fotografía: Daniela Cajías por Las niñas
Mejor montaje: Sergio Jiménez por El año del descubrimiento
Mejor música original: Aránzazu Calleja y Maite Arroitajauregi por Akelarre
Mejor canción original: Que no, que no de María Rozalén (La boda de Rosa)
Mejor sonido: Eduardo Esquide, Jamaica Ruíz García, Juan Ferro y Nicolas de Poulpiquet por Adú
Mejor dirección artística: Mikel Serrano por Akelarre
Mejor diseño de vestuario: Nerea Torrijos por Akelarre
Mejor maquillaje y peluquería: Beata Wotjowicz y Ricardo Molina por Akelarre
Mejores efectos especiales: Mariano García Marty y Ana Rubio por Akelarre
Mejor dirección de producción: Ana Parra y Luis Fernández Lago por Adú
Mejor película documental: El año del descubrimiento, de Luis López Carrasco
Mejor película de animación: La gallina Turuleca, de Eduardo Gondell y Víctor Monigote
Mejor película iberoamericana: El olvido que seremos, de Fernando Trueba
Mejor película europea: El padre, de Florian Zeller
Mejor cortometraje de ficción: A la cara, de Javier Marco
Mejor cortometraje documental: Biografía del cadáver de una mujer, de Mabel Lozano
Mejor cortometraje de animación: Blue & Malone: Casos imposibles, de Abraham López Guerrero

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.