
Cuando Blanche Renard conoce a Greg Lamoureux, cree haber encontrado al hombre indicado. Los lazos que los unen crecen rápidamente; están atrapados en una gran pasión. Ignorando sus miedos, Blanche abandona a su familia y a su hermana gemela, Rose, con sueños de reinventarse a sí misma, y poco a poco se encuentra atrapada en las garras de un hombre profundamente posesivo y peligroso. Un hombre al que no se atreve a denunciar por vergüenza, por miedo. Porque la influencia tiene sólo dos resultados posibles. O la víctima se derrumba o se libera…
En esta adaptación de la novela homónima de Eric Reinhardt, asistimos al acoso insoportable al que es sometido a una mujer por parte de un marido enfermizamente celoso, que le hará la vida imposible.
No cabe duda que la historia de Sólo para mí quiere ser un toque de atención a la sociedad y un aviso especialmente dirigido a las mujeres, un modelo-ejemplo que les proporcionen alarmas a la hora de detectar relaciones insatisfactorias y situaciones de acoso.
El guión muestra así como la relación entre el matrimonio se agrava a lo largo de los años, por detalles continuos. El amor y la atracción sexual –un tanto insistente en pantalla– nublan de alguna manera unas pistas iniciales bastante inquietantes y al cabo del tiempo –con niños de por medio y varios años de unión– llegará la catástrofe y los daños serán ya irreparables.
Aunque la película es razonablemente predecible y cuente una temática poco estimulante, el desarrollo narrativo es correcto y ofrece convincentes interpretaciones.
********************************************************************************************************************
Nota: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.