EL MÉDICO II (Dir. Philipp Stölzl)

Ispahán, Irán. Año 1034. El médico Rob Cole y su familia se ven obligados a huir de la Madraza y poner rumbo a occidente junto a sus estudiantes de medicina. Al llegar a Londres, descubren que musulmanes y judíos tienen prohibida la entrada a la ciudad y que no pueden ejercer como médicos dentro de ella. Sin dejarse intimidar, Cole y sus pupilos establecen un hospital improvisado a las puertas de Londres. Cuando Cole es llamado por el Rey para que atienda a su hija enferma, sus excepcionales habilidades como curandero le aseguran un puesto en la corte. A medida que se vea envuelto en luchas de poder e intrigas política de la casa real, el médico deberá guiarse por su instinto para sobrevivir en una Inglaterra al borde del colapso.

Desde el arranque, la narración de El médico II se hace más ambiciosa que su antecesora. Rob Cole huye de Ispahán acompañado de su familia y discípulos para recalar en un Londres hostil con los extranjeros, especialmente si son musulmanes o judíos. Allí, como la práctica de la medicina les está vedada, deciden levantar un hospital improvisado a las puertas de la ciudad. El gesto funciona casi como declaración moral: curar como vocación, aun en contra de un ambiente adverso.

La película continúa teniendo como tema principal el contraste entre una medicina que comienza a abrirse al conocimiento y otra que permanece aferrada a creencias tradicionales. La resistencia de los gremios médicos, protectores celosos de sus privilegios, va escalando hasta desembocar en la propia corte. Veremos convivir la medicina traída de Oriente con las técnicas tradicionales, resumiendo en unos pocos días lo que en realidad fue una lenta revolución.

La acción de El médico II se centra en una Inglaterra en crisis cultural, religiosa y política. En este marco, la película combina la épica clásica con la búsqueda del saber, alternando lo íntimo y lo histórico en un difícil equilibrio, al tiempo que entrelaza conflictos dinásticos construyendo un traje difícil de hilvanar.

El médico II sigue los convencionalismos del drama histórico y entra de lleno en la ficción medieval, pero lo hace con un gusto visual innegable. Gustará, sin duda, a los amantes del cine histórico.

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NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

AVATAR: FUEGO Y CENIZAS (Dir. JAMES CAMERON)

La familia de Jake y Neytiri lidia con el dolor tras la muerte de Neteyam y se topa con una nueva y agresiva tribu Na’vi, el Pueblo de Ceniza, liderada por los feroces Varang, mientras el conflicto en Pandora se intensifica y surge un nuevo enfoque moral.

En la tercera entrega de la saga Avatar, se introduce al Pueblo de las Cenizas, un nuevo clan Na’vi con una visión más agresiva que el resto de pueblos del mundo. A diferencia de los clanes vistos anteriormente, estos Na’vi no dudan en recurrir a la violencia para conseguir sus fines, incluso si eso significa enfrentarse a otros clanes.

Con esta nueva amenaza, Pandora se convierte en un territorio aún más inestable, donde los conflictos internos ponen en peligro el equilibrio del planeta y obligan a replantear la lucha por su supervivencia.

Pero nuevamente: puede que “Avatar: fuego y cenizas” sea muy ligeramente inferior a su predecesora, pero eso no quiere decir que sea una experiencia frustrante o tediosa. La película dura más de tres horas y, sin embargo, se mueve con energía y propósito, haciendo que el espectador nunca se sienta cansado de estar tanto tiempo sentado frente a la pantalla grande.

James Cameron sigue expandiendo el mundo que ha creado en Pandora, mostrándonos no solo a un nuevo pueblo N’avi, sino también lo que pasa cuando ciertos personajes buscan la ayuda de Eywa. Interesante la manera en que se desarrolla la narrativa de “Avatar: fuego y cenizas”, ya que intenta hacer bastantes cosas, pero a la vez, es engañadoramente simplista.

Esto no debería sorprender. Los filmes de “Avatar” nunca han narrado historias particularmente complejas, más bien valiéndose de arquetipos y referencias mitológicas para transmitir temas relacionados con la conservación ambiental, la familia y los peligros de la tecnología sin supervisión. 

Una película solo para los amantes del género.

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