

Martín, un joven limpiabotas huérfano que sobrevive en las calles de La Paz, Bolivia, sueña con escapar de la pobreza y encontrar un lugar al que pertenecer. Su rutina cambia cuando empieza a trabajar cerca de un sastre acomodado, y Martín comienza a imaginar que ese hombre podría estar conectado con su pasado. Impulsado por la necesidad de saber quién es y de construir una identidad propia, el chico toma decisiones cada vez más arriesgadas, que lo enfrentan a dilemas morales y a la dura realidad que lo rodea.
El ladrón de perros tiene muchos paralelismos y una inspiración clara en los clásicos del neorrealismo italiano, trasladando la acción de aquellas obras a la capital boliviana en la actualidad, pero manteniendo los elementos de manera casi exacta.
Como en ese tipo de cine, se fundamenta en actuaciones no profesionales, con un enfoque en la pobreza, el abandono social y la falta de oportunidades, y el adolescente protagonista es una reencarnación del clásico niño de esas películas que debe recurrir al trabajo en la calle para sobrevivir en una ciudad que le mira por encima del hombro.
Naturalmente, la raíz de esta marginalidad cambia. Martín ya no es una víctima de una guerra reciente en un entorno que está todavía resurgiendo de sus ruinas. Su situación ya no es generacional, común a una ciudad o un país que ha vivido un trauma reciente, sino más bien el resultado colateral de un desarrollo acelerado y desigual, en una ciudad que crece rápido pero que no atiende las dinámicas de racismo y clasismo que brotan de esta, aumentando las brechas entre el protagonista y la sociedad.
Frente al retrato de los niños del neorrealismo como un símbolo de la situación de pobreza y falta de oportunidades que afecta a toda la población, la de Martín es una marginalidad condicionada por la diferencia: por su etnia, por su acento fuerte y por su situación familiar complicada.
Vinko Tomičić (Chile, 1987) es un guionista, director y productor chileno formado en la Universidad de Buenos Aires. En 2014 fundó la productora Calamar Cine, con la que produjo y codirigió con Francisco Hevia su primer largometraje, El fumigador (2016). Ha dirigido varios cortometrajes. El ladrón de perros es su primer largometraje en solitario.
*****************************************************************************************************