BABYGIRL (Dir. Halina Reijn)

Romy es una alta ejecutiva que inicia una ardiente aventura de sexo extremo con su joven becario, Samuel (Dickinson) a espaldas de su marido Jacob (Antonio Banderas). Romy invertirá su rol habitual en el trabajo, pasando de ser quien da las órdenes a disfrutar siendo sometida en la cama. Esta relación extramatrimonial le permitirá encontrar el camino hacia su libertad sexual, a pesar del riesgo y los prejuicios.

El relato revela más sobre la condición sexual, el poder, la edad y la identidad. Es un espejo de la fragilidad humana, de la necesidad que acallamos constantemente, de aprobación y vacilación de los estatus sociales, el espacio vacío que habitamos cuando nos enfrentamos a nuestras propias contradicciones.

Destaca principalmente en esta película su espléndido reparto, especialmente de Nicole Kidman. La actriz australiana se despoja por completo de los estereotipos, se entrega con una actuación entre la sutileza y la intensidad, siempre al borde del colapso, pero sin excederse. Cada gesto, cada mirada está llena de subtexto que la lleva más allá de la superficie.

Su presencia en pantalla siempre es imponente, especialmente cuando muestra la vulnerabilidad de su personaje.

Inmensa química entre ella y Harris Dickinson (El clan de hierro). La dinámica entre ambos personajes es una de las relaciones que, aunque parece mantener un conflicto externo, es solución a sus tensiones internas. Cada intercambio de palabras se convierte en un susurro de lo que realmente está ocurriendo en el interior de cada personaje: una necesidad no satisfecha, una lucha interna que no puede ser explicada con palabras.

Al final, la principal baza de este filme son su forma de mostrar los hilos de una sociedad que constantemente nos empuja a cumplir con estándares de poder, belleza y éxito.
Ironía ante los códigos establecidos sin caer excesivamente en el terreno erótico. Invita a reflexionar en la forma que los seres humanos utilizamos para definir nuestras personalidades.

Muy interesante película con una impresionante interpretación de Nicole Kidman que no deberían perderse.

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THE BRUTALIST (Dir. Brady Corbet)

Huyendo de la Europa de la posguerra, el visionario arquitecto László Toth llega a Estados Unidos para reconstruir su vida, su obra y su matrimonio con su esposa Erzsébet tras verse obligados a separarse durante la guerra a causa de los cambios de fronteras y regímenes. Solo y en un nuevo país totalmente desconocido para él, László se establece en Pensilvania, donde el adinerado y prominente empresario industrial Harrison Lee Van Buren reconoce su talento para la arquitectura. Pero amasar poder y forjarse un legado tiene su precio…

Muy acertado el trabajo de dirección de Brady Corbet. Realiza este relato sobre inmigrantes en busca de nuevas oportunidades. Y no es por nada pero la película inicia con un plano secuencia donde vemos la Estatua de la Libertad, esa famosa figura que representa a América como el país de las nuevas oportunidades, dada la vuelta. Es una declaración de intenciones por parte de su director y pretende mostrar la cara B del famoso Sueño Americano, más bien desmitificarlo.

Adrien Brody hace una interpretación que seguro le dará oportunidad de volver a ganar un Oscar. Da la impresión que es un actor ideal para este tipo de producciones y sabe meterse tanto física como mentalmente en un personaje que es un genio pero a la vez miserable y pordiosero.

Guy Pierce como Harrison Lee Van Buren, el millonario que contrata a László, su personaje es un individuo sin escrúpulos y con una ambición desmedida y que no duda en aprovechar se y manipular a nuestro arquitecto.

Felicity Janes aunque salga en la segunda parte de la película tiene un peso muy importante en la historia, haciendo de Eízsébet, esposa de László, es quien pone en su sitio a Tóth y a la vez es su conciencia.

Película clásica, aunque con temas que ya hemos visto muchas veces en el cine.

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PREMIOS FEROZ, 12 a. edición

«Salve María», la película de Mar Coll sobre la maternidad ha sido la sorpresa de los Feroz 2025, al llevarse el premio a la mejor película de drama, en unos galardones que consagraron al cine catalán y a la serie «Querer» sobre la violencia sexual dentro del matrimonio.

Fotografía: (c) Yolanda Aguas

Los Feroz también confirmaron el fenómeno de «Casa en flames», de Dani de la Orden, la película catalana más taquillera de la historia, que se aupó con el premio a la mejor comedia.

La gala se celebró durante la noche del sábado en Pontevedra. Todos los premiados y muchos de los asistentes han agradecido el trato tan cariñoso que les ha brindado la ciudad, en la que durante estos últimos meses «se ha respirado cine».

La Dani fue quien capitaneó toda la ceremonia celebrada en el Pazo da Cultura de Pontevedra. La Gala comenzó con un magnífico número musical con el tema «Las cosas del querer».

Todos los ganadores de los Feroz 2025

En total, se entregaron 21 estatuillas: once de cine, siete de series, los dos Premios Feroz Arrebato y el Premio Feroz Audi de Honor:

Mejor película dramática: ‘Salve María’
Mejor película de comedia: ‘Casa en llamas’
Mejor serie dramática: ‘Querer’
Mejor serie de comedia: ‘Celeste’
Mejor dirección: Pedro Almodóvar
Mejor actriz protagonista de una película: Emma Vilarasau
Mejor actor protagonista de una película: ‘Eduard Fernández
Mejor actriz de reparto de una película: Clara Segura
Mejor actor de reparto de una película: Óscar de la Fuente
Mejor actriz protagonista de una serie: Nagore Aranburu
Mejor actor protagonista de una serie: Oriol Pla
Mejor actriz de reparto de una serie: Nora Navas
Mejor actor de reparto de una serie: Pol López
Premio Feroz al mejor guion de una película: Eduard Sola
Mejor música original: Alberto Iglesias
Mejor tráiler: Miguel Ángel Trudu
Mejor cartel: Octavio Terol y Lluís Tudela
Premio Feroz al mejor guion de una serie: Alauda Ruiz de Azúa, Eduard Sola, Júlia de Paz
Premio Feroz Arrebato de no ficción: ‘The Human Hibernation’
Premio Feroz Arrebato de Ficción: ‘Polvo serán’
Premio Feroz Audi de Honor: Jaime Chávarri

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LA LUZ QUE IMAGINAMOS (Dir. Payal Kapadia)

En Mumbai, la rutina de la enfermera Prabha se ve alterada cuando recibe un regalo inesperado de su marido, quien trabaja en Alemania. Su compañera de piso Anu, más joven, intenta en vano encontrar un lugar en la ciudad para intimar con su novio. Un viaje a una ciudad costera les permite encontrar un espacio para que sus deseos se manifiesten.

Primera directora india en competir en Cannes, Payal Kapadia ganó el Gran Premio del Jurado con esta película tras la que se advierte una voz distintiva y ya madura, que late con las pulsaciones de maestros como Wong Kar-wai o Lucrecia Martel.

Su capacidad de observación y exquisitez visual (ya mostradas en su aplaudido debut en la no ficción) brillan en esta inmersión en la superpoblada Mumbai, tierra de oportunidades laborales y escenario de contradicciones para dos mujeres que comparten habitación mientras gestionan de modo diferente la distancia (física y afectiva) con sus parejas. Su búsqueda de independencia económica choca con las ataduras y barreras de la sociedad, igual que sus ilusiones, hasta que una amiga las invita a su pueblo natal junto al mar. Este relato, sensible y celebratorio, les deparará la radiante posibilidad de no sentirse solas.

Este largometraje, de ritmo pausado y realizado con pocos medios materiales, posee, sin embargo, grandes dosis de delicadeza al relatar como esas mujeres intentan salir adelante de la congoja que sienten por sus relaciones sentimentales fallidas, al mismo tiempo que demuestra que, en algunas ocasiones, los lazos de amistad llegan a ser más fuertes que los de las propias familias.

La inteligente Payal Kapadia, en este su segundo largometraje, lanza una mirada a las relaciones interpersonales, mientras muestra como Mumbai, una ciudad de una población abrumadora, resulta, sin embargo, un lugar casi único en la India para que las mujeres puedan sentirse más libres.

Cine independiente de autor con una profunda honestidad en su relato.

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VIVIR EL MOMENTO (Dir. John Crowley)

Almut y Tobias se conocen en un encuentro inesperado que cambia sus vidas. A través de pasajes de su vida en común −se enamoran, construyen un hogar, forman una familia− se nos revela una difícil verdad que amenaza con sacudir sus cimientos. A medida que emprenden un camino que los límites del tiempo desafían, los protagonistas aprenderán a apreciar cada momento del inusual camino que ha tomado su historia de amor, que abarca una década.

En la película se recorren varios de los momentos clave en la vida de ambos, como el proceso de enamoramiento, la construcción de su propio hogar o la formación de una familia, pero de repente todo cambia cuando se revela una verdad difícil que hace tambalear los cimientos de su relación. Los dos tendrán que aprender a sortear las dificultades y el inevitable destino de su historia en esta película que abarca una década.

Los protagonistas de la película son Florence Pugh y Andrew Garfield, que dan vida a Almut y Tobias. Completan el elenco de Vivir el momento Adam James (Wicked), Aoife Hinds (Normal People), Grace Delaney, Lee Braithwaite, Marama Corlette, Douglas Hodge (Joker), y Amy Morgan, entre otros actores y actrices. Además, Benedict Cumberbatch es uno de los productores de la película a través de su compañía SunnyMarch.

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PARTHENOPE (Dir. Paolo Sorrentino)

El largo viaje de la vida de Parthenope, desde su nacimiento en 1950 hasta hoy. Una epopeya femenina desprovista de heroísmo pero rebosante de una pasión inexorable por la libertad, Nápoles y los rostros del amor, todos esos amores verdaderos, inútiles e indecibles. El perfecto verano de Capri, el desenfado de la juventud, que acaba en emboscada. Y luego todos los demás: los napolitanos, hombres y mujeres, observados y amados, desilusionados y vitales, sus olas de melancolía, sus ironías trágicas y sus miradas abatidas.

La vida, ordinaria o memorable, sabe ser muy larga. El paso del tiempo ofrece un vasto repertorio de emociones. Y ahí al fondo, tan cerca y tan lejos, está Nápoles, esa ciudad inefable que hechiza, encanta, grita, ríe y siempre sabe cómo hacerte daño.

Esta película comparte ciertos rasgos con su penúltima película, como esta especie de tono nostálgico por la Nápoles del pasado, pero tiene ecos de toda su filmografía tanto en cuanto a temas (la reflexión metafísica sobre cómo somos los seres humanos) como a forma (con todos esos planos que nos remiten más a un sueño que a la realidad tangible).

Parthenope es una mujer que nació en el mar y con el peso de llevar el nombre de lo que hoy conocemos como Nápoles. La joven posee una belleza extraordinaria y, con el paso del tiempo, acabará descubriendo las verdaderas consecuencias que supone este don y a la vez maldición.

La belleza de sus planos y esa vocación onírica no son suficientes para levantar la inconsistencia de su guion, que se pierde embelesado por sí mismo y no llega a plantear un discurso tan profundo como realmente cree tener.

Sorrentino quiere hablar de la belleza femenina elevándola a la categoría de fuerza divina, pero lo hace como si en su vida hubiera conocido a una mujer. Su apreciación de la misma se siente ajena y hueca, como si escribiera un soneto ensalzando la vida en el campo alguien que jamás ha vivido fuera de su ático en la gran ciudad.

PARTHENOPE es belleza, sí… pero todos sabemos que en la vida hacen falta muchas cosas más porque esa cualidad siempre es pasajera.

Por último, un aviso: se emocionarán escuchando la música de Ricardo Cocciante.

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SALVE MARÍA (Dir. Mar Coll)

María, una joven escritora que acaba de ser madre, se topa con la noticia de un suceso estremecedor: una mujer francesa ha ahogado a sus gemelos de 10 meses en la bañera. María se obsesiona con ello, ¿por qué los mató? A partir de ese momento, la sombra del infanticidio la acechará como una vertiginosa posibilidad.

La película es un thriller psicológico sobre la maternidad basado en la novela de Las madres no de Katixa Agirre.

Laura Weissmahr, Oriol Pla, Giannina Fruttero y Belén Cruz encabezan el reparto de este filme que explora el mundo interior de una madre primeriza. Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Locarno, Salve María se pasa en versión original en castellano, catalán y francés con subtítulos en español.

Su directora, Mar Coll, nos sumerge en el día a día de una mujer que se obsesiona con un filicidio que le aboca a una espiral pesadillesca en la que también hay espacio para el juego literario, la mitología, las tragedias clásicas y un buen puñado de capas entre lo real y lo imaginado.

Una obra oscura, perturbadora, asfixiante, que habla de la maternidad y de la depresión posparto de una manera inédita.

Camina todo su metraje en terreno del thriller y del terror psicológico para convertirse en una de las obras más valientes y singulares del cine español.

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JURADO NÚMERO 2 (Dir. Clint Eastwood)

Justin Kemp, un hombre de familia, mientras forma parte de un jurado en un juicio por asesinato, se encuentra luchando con un serio dilema moral… uno que podría utilizar para influir en el veredicto del jurado y potencialmente condenar (o liberar) al asesino acusado.

El director se centra aquí en Justin Kemp (Nicholas Hoult), un periodista y alcohólico en recuperación que es llamado para formar parte de un jurado en Georgia, el estado en el que vive con su muy embarazada esposa, Ally (Zoey Deutch), quien ya perdió un embarazo previo. El tipo trata de excusarse por ese tema, pero no lo consigue y es seleccionado para ocuparse de un caso que, como sucede en las selecciones de jurados, desconoce.

Se trata de un aparentemente claro y evidente asunto de violencia de género que terminó con la muerte de una mujer. James Sythe (Gabriel Basso), un hombre agresivo y maltratador, es acusado de haber matado a su novia, Kendall Carter (Francesca Eastwood, hija del director), al costado de una carretera en una noche lluviosa tras pelearse en un bar, borrachos, a la vista de todos.

Las evidencias concretas del crimen son pocas, pero todos los caminos conducen a ese obvio desenlace: el hombre la siguió en la ruta y, en un puente, la mató y la tiró. La fiscal del distrito, Faith Killebrew (Toni Collette), metida en una elección política, apunta hacia allí sus cañones. El abogado defensor (Chris Messina), en cambio, la tiene más difícil.

Utilizando primeros planos en los que los ojos claros de Hoult transmiten mil dudas por segundo, su película se impone como un relato sosegado y discretamente profundo acerca de la responsabilidad, la culpa, las segundas oportunidades y, sobre todo, la manera en la que una persona se enfrenta a sus propios actos.

Quizá ésta sea la última película de Eastwood, no lo sabemos… Sus 94 años nos inclinan a pensarlo, pero si no fuera así siempre estaremos atentos a su nueva creación.

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EL MÉTODO KNOX (Dir. Michael Keaton)

John Knox (Michael Keaton) es un asesino a sueldo al que le diagnostican una demencia en estado avanzado. Decide entonces pasar sus últimos días intentando redimirse ayudando a su hijo adulto (James Marsden), del que ha estado mucho tiempo separado. Pronto John encuentra en una carrera contra las autoridades, así como en el tictac del reloj de su propia mente, que se deterioran rápidamente.
Michael Keaton, además de dirigir la película, interpreta a un asesino a sueldo en este thriller que no tuvo apenas repercusión en la taquilla estadounidense. Su guion ha corrido a cargo de Greogry Poirier y aunque solo sea por ver al actor de Birdman junto al mítico Al Pacino merece la pena un visionado.

El gran problema es que la ayuda que necesita su hijo Miles es encubrir un crimen. En esa tesitura, John se ve envuelto en un brutal y frenético enfrentamiento con las autoridades a la par que lucha para que su memoria no se le deteriore por completo. El método Knox es un thriller trepidante contra el tiempo de poco menos de dos horas de duración.

Michael Keaton y James Marsden encarnan al padre y al hijo que se ven inmersos en dicha situación, mientras que Al Pacino da vida a Xavier, un jefe criminal que contrata a John. Completa el reparto de El método Knox la ganadora de un premio Oscar Marcia Gay Harden, Suzy Nakamura, John Hoogenakker, Joanna Kulig (Cold War) y Dennis Duga, entre otros.

La película tiene varios giros argumentales que despiertan interés, fundamentalmente por el carisma que tiene el protagonista, un “perfeccionista” en su cometido, que ha tenido como maestro a otro asesino a sueldo interpretado por el veterano y famoso actor Al Pacino.

Al igual que ocurría, salvando las distancias, con la magistral Camino a la perdición, de Sam Mendes (2002), aquí lo importante es la relación paterno filial, en este caso de un hombre que amaba a su mujer y a su hijo y su comprometida profesión los separó.

Interesante, de principio a fin, decae un poco a mitad de metraje por su ritmo lento, dividido en diferentes semanas que van indicándonos como va deteriorándose la mente del protagonista por su deterioro cognitivo.

No obstante, la película es una verdadera persecución de gato-ratón, donde una meticulosa inspectora de policía intentará atrapar al autor del asesinato.

Michael Keaton ha jugado a lo seguro con el reparto al fichar al mencionado Al Pacino, pero también a la gran actriz Marcia Gay Harden, con la que su personaje comparte una secuencia muy emotiva y elegante.

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VERANO EN DICIEMBRE (Dir. Carolina África)

En el hogar de Teresa (Machi), lugar que será el punto neurálgico donde confluirán sus hijas (Lennie, Luengo, Escolar y Grimaldos) y su suegra (Cordón), una nonagenaria con demencia senil que vive bajo su cuidado.

Las hijas coincidirán con su madre y su abuela en una reunión familiar en el hogar para conmemorar el aniversario de la muerte del padre.

Las distintas personalidades de las hermanas -la cuidadora, la rebelde, la alocada, la aventurera y a la vez ausente- serán el detonante de múltiples conflictos, que provocarán que las protagonistas choquen entre sí y lidien a su vez con sus propias frustraciones, miedos y anhelos.

Carolina África debuta en el largometraje adaptando su propia obra de teatro, una historia costumbrista, familiar y con algún toquecito de humor negro dentro de la ternura. El gancho, aunque la obra tuvo éxito, está más en el reparto: Carmen Machi, Bárbara Lennie, Victoria Luengo, Irene Escolar… por ahí Antonio Resines y Silvia Marsó casi haciendo cameos… Aunque en realidad Escolar es la que está en un cameo y Beatriz Grimaldos es bastante más protagonista, como la veterana Lola Cordón (que falleció una semana después del estreno de la película), cuyo personaje es fundamental.

El título, Verano en diciembre, se debe a que una de las cuatro hijas de Teresa, vive en Argentina.

Una película amable, sin más.

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