LA ASISTENTA (Dir. Paul Feig)

Una joven (Sydney Sweeney), con un pasado complicado comienza a trabajar como asistenta en la lujosa casa de los Winchester. A medida que se adentra en la vida de la familia, descubrirá secretos oscuros que pondrán en peligro su seguridad, pero quizá ya sea demasiado tarde… 

Protagonizada por Amanda Seyfried y Sydney Sweeney encantada en su papel de nuevo símbolo sexual, la película es fiel al texto original y eso no es necesariamente una virtud.  Una producción irregular, delirante, y absurda que solo se puede disfrutar si no tienes aspiraciones intelectuales antes lo que te presentan.. De lo contrario, decepción puede hacerte salir de la sala del cine.

Millie, una joven blanca bellísima, de dentadura perfecta, pelo hidratado y de pasado oscuro duerme en su coche y se lava en baños públicos. Nina, también rubia, perfecta pero rica, contrata a la otra como interna en su mansión. El trabajo: limpiar, cocinar y cuidar de su hija (repelente).

Pronto, la matriarca comienza a portarse como una auténtica déspota esquizofrénica con su empleada. Menos mal que la pobrecita Mille se puede consolar con el marido de su jefa: Andrew, el hombre joven, guapo, amable, sufridor y con un gusto extraño por las camisetas interiores sin mangas tres tallas más pequeñas.

En fin… no creo que sea necesario explicar nada más.

************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL MÉDICO II (Dir. Philipp Stölzl)

Ispahán, Irán. Año 1034. El médico Rob Cole y su familia se ven obligados a huir de la Madraza y poner rumbo a occidente junto a sus estudiantes de medicina. Al llegar a Londres, descubren que musulmanes y judíos tienen prohibida la entrada a la ciudad y que no pueden ejercer como médicos dentro de ella. Sin dejarse intimidar, Cole y sus pupilos establecen un hospital improvisado a las puertas de Londres. Cuando Cole es llamado por el Rey para que atienda a su hija enferma, sus excepcionales habilidades como curandero le aseguran un puesto en la corte. A medida que se vea envuelto en luchas de poder e intrigas política de la casa real, el médico deberá guiarse por su instinto para sobrevivir en una Inglaterra al borde del colapso.

Desde el arranque, la narración de El médico II se hace más ambiciosa que su antecesora. Rob Cole huye de Ispahán acompañado de su familia y discípulos para recalar en un Londres hostil con los extranjeros, especialmente si son musulmanes o judíos. Allí, como la práctica de la medicina les está vedada, deciden levantar un hospital improvisado a las puertas de la ciudad. El gesto funciona casi como declaración moral: curar como vocación, aun en contra de un ambiente adverso.

La película continúa teniendo como tema principal el contraste entre una medicina que comienza a abrirse al conocimiento y otra que permanece aferrada a creencias tradicionales. La resistencia de los gremios médicos, protectores celosos de sus privilegios, va escalando hasta desembocar en la propia corte. Veremos convivir la medicina traída de Oriente con las técnicas tradicionales, resumiendo en unos pocos días lo que en realidad fue una lenta revolución.

La acción de El médico II se centra en una Inglaterra en crisis cultural, religiosa y política. En este marco, la película combina la épica clásica con la búsqueda del saber, alternando lo íntimo y lo histórico en un difícil equilibrio, al tiempo que entrelaza conflictos dinásticos construyendo un traje difícil de hilvanar.

El médico II sigue los convencionalismos del drama histórico y entra de lleno en la ficción medieval, pero lo hace con un gusto visual innegable. Gustará, sin duda, a los amantes del cine histórico.

**************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

DIE MY LOVE (Dir. Lynne Ramsay)

Una pareja joven y enamorada, cargada de ilusiones (Grace y Jackson), se muda de Nueva York a una casa heredada en el campo. Grace intenta encontrar su identidad con un nuevo bebé en ese entorno aislado. Pero al redescubrirse a sí misma tras un periodo de desmoronamiento, no lo hace en la debilidad, sino en la imaginación, en la fortaleza y en una impresionante e indómita vitalidad.

Jennifer Lawrence protagoniza junto a Robert Pattinson como Grace y Jackson, una pareja que hace un gran cambio de Nueva York a un lugar sin nombre ubicado entre árboles altos y praderas.

La familia de Jackson es de la zona y su madre, Pam (Sissy Spacek), y su padre, Henry (Nick Nolte), aún viven cerca. Jackson heredó una casa espaciosa y deteriorada por el clima de parte de su tío, quien se suicidó de una forma inusual que no tiene sentido y no tiene ninguna relación con la historia.

Lynne Ramsay nunca ha mostrado mucho interés en hacer películas fáciles de digerir; sus duros dramas psicológicos se niegan a ofrecer consuelo o a proporcionar respuestas claras a las confusas preguntas que surgen de las vidas trastocadas de sus personajes.

La directora escocesa no se ha ablandado en su irregular quinto largometraje, Mátate, amor. Con una actuación sin restricciones que oscila entre la realidad perturbada y la fantasía retorcida, difuminando cualquier línea divisoria que las separa, Jennifer Lawrence interpreta a una mujer trasplantada a los espacios abiertos del Estados Unidos rural, donde el matrimonio, la maternidad y la vida doméstica la rodean, minando su cordura.

Aunque los guionistas Enda Walsh, Ramsay y Alice Burch trasladan la novela debut lynchiana de 2012 de la escritora argentina Ariana Harwicz desde la campiña francesa, se mantienen fieles a su enfoque penetrante en una mujer que lucha contra sus demonios en un estado de aislamiento cada vez más febril, ya sea sola o en una habitación llena de gente.

No es una película fácil de ver.

*****************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LA LARGA MARCHA (Dir. Francis Lawrence)

Esta versión cinematográfica -adaptada por el guionista J.T. Mollner, amplía el enfoque hacia la amistad que surge entre Ray Garraty (Cooper Hoffman) y Peter McVries (David Jonsson), que se convierte en el corazón humano de la historia, en el espejo ético que la violencia dictatorial intenta destruir.

La obra original de STEPHEN KING que publicó bajo el seudónimo de Richard Bachman- ya tenía brochazos de esa tensión existencial, pero esta versión eleva el material al llevarlo a la pantalla sin edulcorantes y con total crudeza y dramatismo.

La trama cambia en algunos detalles, ajusta personajes y ritmo, pero mantiene lo esencial: la competición absurda y el sacrificio como ritual.

Lo crudo de las imágenes no se queda en la idea de que los personajes mueran si paran de caminar, sino en el desgaste físico y psicológico: piernas que flaquean, miradas que se pierden, cuerpos que resisten cuando ya no deberían poder.

Los planos muestran la ruta interminable, la carretera vacía, el cuerpo humano convertido en máquina de caminar.

El diseño visual -algún plumón seco, el calor que parece absorberse en el asfalto, la soledad de los protagonistas- amplifica el drama. 

La película no rehúye la violencia gráfica: cuando llega, duele porque hemos caminado junto a los personajes y respirado su cansancio.

En cuanto a su fidelidad al libro, hay diferencias apreciables: el número de participantes se reduce, algunos personajes se condensan, se omiten ramificaciones, y el final sigue otro camino para adaptarse al lenguaje cinematográfico. Pero la esencia está ahí: el sistema opresivo, la caminata interminable, el sacrificio y el deseo de algo que va más allá de unos pies doloridos. 

Cuando el final llega, la película deja una huella profunda. No se trata de quién gana, sino de quién consigue seguir siendo humano en medio de un sistema que despoja de toda compasión.

*********************************************************************************************************

Nota: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

VALOR SENTIMENTAL (Dir. Joachim Trier)

Las hermanas Nora y Agnes se reencuentran con su padre ausente, un director de cine muy reconocido en el pasado que ha vuelto para ofrecer a Nora el papel principal de su próxima película. Aunque ella lo rechaza, Gustav decide seguir adelante y utilizar la casa familiar como escenario de su nuevo rodaje, lo que reaviva las tensiones entre ellos, especialmente tras la llegada de una joven actriz de Hollywood que acepta el papel en su lugar. El vínculo entre las hermanas se convertirá en su mayor refugio frente a las heridas del pasado.

Tras su inolvidable colaboración en La peor persona del mundo, Joachim Trier y Renate Reinsve lo han vuelto a hacer. Gran Premio del Jurado en Cannes, Valor sentimental nos adentra en las intimidades de una centenaria, fría y agrietada casa: dos hermanas, una reputada actriz de teatro y una devota terapeuta, distanciadas tras el suicidio de su madre, vuelven a hallarse frente a su padre, un cineasta olvidado por el cine y por ellas, a las que abandonó siendo niñas.

Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas y Elle Fanning completan el magnífico elenco de este tenso y conmovedor relato, también dotado de un fino humor, sobre la fractura de los vínculos y dos imposibilidades: la de expresar afecto y la de reconciliarse, siquiera a través del arte como legado.

Una obra de imponente madurez, gran heredera del rigor formal de Bergman y la hondura dramática de Chéjov.

UNA MARAVILLA…

****************************************************************************************************************

LA VOZ DE HIND (Dir. Kaouther Ben Hania)

29 de enero de 2024. Los voluntarios de la Media Luna Roja reciben una llamada de emergencia. Una niña de 6 años está atrapada en un coche bajo fuego en Gaza, suplicando ser rescatada. Mientras intentan mantenerla en la línea, hacen todo lo posible por enviarle una ambulancia. Su nombre, Hind Rajab.

La doblemente nominada al Oscar Kaouther Ben Hania dirige La voz de Hind, Gran Premio del Jurado en Venecia, donde recibió una ovación histórica de 23 minutos, un aplauso sostenido que parecía resistirse a concluir.

Producida por Nadim Cheikhrouha (Four Daughters), James Wilson (La zona de interés) y Odessa Rae (Navalny), con los productores ejecutivos Brad Pitt, Joaquin Phoenix, Rooney Mara, Jonathan Glazer y Alfonso Cuarón.

Ben Hania construye toda la película alrededor de esos audios reales. Lejos de cualquier morbo, decide no mostrar la violencia directamente, sino enfocarse en el espacio donde se recibe la llamada, un centro de operaciones de la Media Luna Roja que se convierte, por necesidad, en el escenario de una tragedia que se desarrolla sin que nadie pueda intervenir.

El espectador escucha lo mismo que escucharon los operadores aquel día: la respiración temblorosa de una niña que intenta mantenerse despierta, el sonido lejano de la artillería, las instrucciones desesperadas de quienes intentan mantenerla en línea.

La directora filma el interior del centro de emergencias con una precisión casi quirúrgica, sin dramatización, sin sentimentalismo, con la sobriedad de un cine que entiende que el impacto no necesita adorno.

***************************************************************************************************************

Nota: La fotografía publicada en este artículo es propiedad de su autor.

PALMARÉS PREMIOS FORQUÉ 2025

PALMARÉS COMPLETO:

Mejor largometraje de ficción

  • ‘Los domingos’ (Alauda Ruiz de Azúa)
  • ‘Maspalomas’ (José Mari Goenaga, Aitor Arregi)
  • ‘Sirat’ (Oliver Laxe)
  • ‘Sorda’ (Eva Libertad)

Mejor largometraje de animación

  • ‘Decorado’ (Alberto Vázquez)
  • ‘Bella’ (Manuel H. Martín, Amparo Martínez Barco)
  • ‘El tesoro de barracuda’ (Adrià García)
  • ‘La luz de Aisha’ (Shadi Adib)

Mejor largometraje documental

  • ‘Flores para Antonio’ (Elena Molina, Isaki Lacuesta)
  • ‘Todos somos Gaza’ (Hernán Zin)
  • ‘Eloy de la Iglesia. Adicto al cine’ (Gaizka Urresti)
  • ‘Tardes de Soledad’ (Albert Serra)

Mejor cortometraje cinematográfico

  • ‘Ángulo muerto’ (Cristian Beteta)
  • ‘El cuento de una noche de verano’ (María Herrera)
  • ‘Una cabeza en la pared’ (Manuel Manrique)

Mejor interpretación masculina

  • José Ramón Soroiz por ‘Maspalomas’
  • Alberto San Juan por ‘La cena’
  • Álvaro Cervantes por ‘Sorda’
  • Mario Casas por ‘Muy lejos’

Mejor interpretación femenina

  • Patricia López Arnaiz por ‘Los domingos’
  • Ángela Cervantes por ‘La ruina’
  • Miriam Garlo por ‘Sorda’
  • Nora Navas por ‘Mi amiga Eva’

Mejor película latinoamericana del año

  • ‘Belén’ (Dolores Fonzi)
  • ‘La misteriosa mirada del Flamenco’ (Diego Céspedes)
  • ‘La ola’ (Sebastián Lelio)
  • ‘Papeles’ (Arturo Montenegro)

Premio a la educación en valores del cine

  • ‘Sorda’ (Eva Libertad)
  • ‘Enemigos’ (David Valero)
  • ‘Los domingos’ (Alauda Ruiz de Azúa)
  • ‘Maspalomas’ (José Mari Goenaga, Aitor Arregi)

Mejor serie de ficción

  • Anatomía de un instante’ (Alberto Rodríguez, Paco R. Baños)
  • ‘Animal’ (Víctor García León)
  • ‘Poquita fe’ (Temporada 2) (Pepón Montero, Juan Maidagán)
  • ‘Pubertat’ (Leticia Dolera)

Mejor interpretación masculina en serie de ficción

  • Javier Cámara por ‘Yakarta’
  • Álvaro Morte por ‘Anatomía de un instante’
  • Luis Zahera por ‘Animal’
  • Raúl Cimas por ‘Poquita fe’ (Temporada 2)

Mejor interpretación femenina en serie de ficción

  • Esperanza Pedreño por ‘Poquita fe’ (Temporada 2)
  • Candela Peña por ‘Furia’
  • Carolina Yuste por ‘La canción’
  • Ingrid García-Jonsson por ‘Superstar’

Medalla de Oro Premios Forqué 2025

  • Emma Lustres

Premio del público

  • ‘El cautivo’ (Alejandro Amenábar)

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

SUEÑOS DE TRENES (Dir. Clint Bentley)

Denis Johnson (1949-2017) fue un novelista, poeta, ensayista y dramaturgo norteamericano, que en 2002 publicó la novela breve Train Dreams.  Su contexto está situado durante los inicios del siglo XX, entre la extensión del ferrocarril por el Oeste norteamericano y la explotación maderera de vastas regiones boscosas.

El equipo formado por Clint Bentley y Greg Kwedar, guionistas y productores de la reciente Las vidas de Sing Sing (2024) ha adaptado con sensibilidad el texto de Johnson, encargándose Bentley de la dirección y participando Kwedar en la producción ejecutiva.

Las evocadoras palabras con que la voz narrativa abre el filme (según la versión doblada al español), plantean el asunto de modo más hondo y fascinante que cualquier imagen: «Una vez hubo pasajes hacia el viejo mundo, sendas extrañas, rutas veladas… Con sólo doblar una esquina, te topabas cara a cara con el gran misterio, el fundamento de todas las cosas. Y aunque ese viejo mundo ya no exista, aunque haya sido enrollado cual pergamino y encerrado en algún lugar, aún puede sentirse su eco».

El relato se centra en el leñador Robert Grainier (colosal Joel Edgerton), siempre envuelto en relatos de bellos contornos, imprecisos y proto-legendarios. Todo ello puede sugerir una identificación entre Grainier y el popular leñador Paul Bunyan, personaje folclórico cuyos orígenes orales surgieron en el noroeste de Wisconsin.

El reparto principal borda sus breves intervenciones. Felicity Jones, destilando la delicada sensibilidad de su personaje; William Macy, Paul Schneider y John Diehl, tan convincentes como casi irreconocibles. Al respecto de Kerry Condon, su cautivadora encarnación del personaje ofrece varios de los pasajes dramáticos más interesantes de Train Dreams, pero deja el agridulce sabor de una trama secundaria no aprovechada tanto como merecía un relato, quizá demasiado corto en ese sentido.

*************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

BUGONIA (Dir. Yorgos Lanthimos)

Bugonia cuenta la historia de dos jóvenes, borrachos de conspiraciones hasta las orejas, que deciden raptar a la CEO de una gran multinacional, porque están convencidos de que es una alienígena.

No llega a la perfección técnica de sus mejores obras de Lanthimos, ni se desborda en el exceso del barroco expresionista de La favorita o Poor things, pero está muy bien, por encima de Kinds of kindness. Lo que más me gusta de la fotografía es cómo consigue sacar una sensación bizarra, como si de algo extraterrestre se tratara, de cada imagen. Los primeros planos realmente parecen estar retratando a alienígenas. De hecho, no hay prácticamente planos a la altura de los ojos, casi todos son aberrantes y picados/contrapicados, tanto desde delante como desde un lateral.

Abundan los primeros planos desde puntos de vista poco habituales, lo que contribuye, junto con el gran trabajo de los actores, a sacar esas expresiones tan extrañas de los rostros, principalmente en Emma Stone. El uso de la iluminación, y la saturación de la imagen también cooperan brillantemente a este fin, al igual que las simetrías y la profundidad de campo en los planos largos. Es decir, la puesta en escena tiene pleno sentido ontológico para adentrarnos en esa extrañez de conspiración que clama en los poros de cada imagen que hay elementos extraterrestres en nuestro propio mundo.

La banda sonora también es muy acertada.

La actuación de Emma Stone es magnífica, como en todas las películas de Lanthimos, y Jesse Plemons también está espectacular. Aidan Delbis, a pesar de ser su primera actuación, cumple perfectamente con lo que le pide su personaje. La puesta en escena me parece soberbia, tanto en los largos planos exteriores con mucha profundidad de campo como en los maravillosos encuadres interiores, que saca el máximo partido de todos los elementos disponibles.

No deja que brille ninguna esperanza ni nos otorga ninguna posibilidad de salvación. Y eso no me parece que nos haga avanzar como humanidad, ni que nos haga salir de la sala de cine siendo más felices, o al menos con deseos de ser mejores personas.

***************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

LA TREGUA (Dir. Miguel Ángel Vivas)

Durante la 2ª Guerra Mundial, la gélida estepa de Kazajistán albergó el Spassk99, un gulag soviético donde la URSS hacinaba a los «enemigos del pueblo». Entre ellos los dos bandos de españoles: soldados republicanos formados por la URSS, que fueron condenados al querer salir de Rusia cuando acabó la guerra en España, y voluntarios de la División Azul, capturados tras luchar junto a los nazis en Leningrado. Enemigos que debieron dejar a un lado sus ideologías y unirse.

Miguel Herrán y Arón Piper dando vida a dos hombres encerrados en un gulag ruso en los años 40.

En La tregua, el reparto es uno de los puntos fuertes, especialmente en lo que se refiere a los actores secundarios.

Los dos personajes protagonistas, a pesar de ser enemigos naturales con sus propios códigos ideológicos y señas de identidad, se van a ver obligados a dejar a un lado sus diferencias y abrazar lo que les une para buscar algo de luz a su situación, ya sea explotando sus talentos naturales para el dibujo o la música para sobrevivir en un clima de hostilidad como para tratar de huir, recuperando su libertad.

Película irregular en lo que se refiere al ritmo con un arranque muy lento y tedioso que tarda mucho tiempo en presentar a su extensa galería de personajes y sus conflictos ideológicos.

Sin embargo, se nota el esfuerzo que ha realizado la producción y el propio director.  Merece un visionado por parte del público.

**********************************************************************************************************