TODO LO QUE FUIMOS (Dir. Cherien Dabis)

Durante una protesta en Cisjordania, un adolescente palestino se ve implicado en un conflicto que sacude la vida de toda su familia. Conmocionada, su madre Hanan narra la historia familiar que abarca tres generaciones durante 70 años, a través de las tensiones políticas y emocionales que les condujeron a tan fatídico momento.

La directora narra con buen pulso la creciente tensión, el clima de peligro inminente –esas explosiones que suenan cada vez más cerca del hogar–, y el drama de una familia que quedará, temporalmente, separada, cuando Sharif acabe prisionero en un campo de concentración, mientras que la esposa y los hijos encuentran asilo en un campo de refugiados.

Un nuevo salto temporal nos llevará hasta 1978, con un Sharif ya anciano, afectado de una incipiente demencia, que, no obstante, no olvida todo lo que los sionistas le arrebataron, mientras que el peso como patriarca ahora recaerá en su hijo Salim, un pacífico profesor que, junto a su mujer, Hanan, trata de inculcar los mejores valores a sus hijos, entre ellos a ese Noor que conocimos en los primeros compases del filme. 

Todo lo que fuimos emerge como una obra muy madura, que triunfa, de igual manera, como relato íntimo y costumbrista, centrándose en cómo evolucionan los distintos personajes a lo largo de los años, y como cronología de uno de los conflictos geopolíticos que más en jaque tienen al planeta.

Independientemente de cualquier tipo de posicionamiento que sobre el mismo pueda tener cada espectador, lo cierto es que todos podemos sentirnos identificados, hasta el punto de empatizar con la familia protagonista. 

***************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

Deja un comentario