CALLADITA (Dir. Miguel Faus)

Ana, recién llegada de Colombia, es empleada doméstica en una lujosa mansión donde veranea una adinerada familia de marchantes de arte. La joven trabaja de sol a sol, sin contrato, bajo la promesa de conseguir condiciones dignas al final del verano, siempre y cuando sea discreta y calladita. Pero a través de Gisela, la empleada de la casa vecina, Ana descubrirá que las cosas no funcionan exactamente como le han contado, y aprenderá a divertirse un poco más durante su verano en la Costa Brava.

Con cierta similitud a Parásitos, aunque desarrollada la historia en la Costa Brava podría definirse Calladita, el debut en la dirección de Miguel Faus, una película que llega abanderada por el sello de Steven Soderbergh, que lo eligió en un concurso de proyectos para apoyarlo económicamente, y que se financió gracias a los NFT, una forma de producción en la que Faus sigue creyendo como alternativa a los métodos tradicionales para levantar un proyecto.

Calladita se ajusta a un tono más realista que el filme de Bong Joon-Ho, pero muestra la revolución silenciosa de una interna contra los pijos burgueses y modernos que la contratan para hacerles todo en su casa de verano.
Ella (una magnética Paula Grimaldo) cocina, lava, plancha, y encima aguanta las impertinencias del hijo de la pareja, un excelente Pol Hermoso como niño mimado enganchado a las criptomonedas. Todo bajo la promesa de unos papeles de nacionalidad que son un canto de sirena. Un filme que nació como el proyecto de graduación de Faus en la London School y que primero fue un corto donde siempre estaba en mente su continuación en largometraje.

Quizá el principal problema del filme resida en lo estereotipado que terminan siendo estos personajes, lo que resta fuerza a la sátira sobre un mundo burgués de apariencias y egoísmos, demasiado caricaturesco. No es tanto un problema de actuación, pues Luis Bermejo, Ariadna Gil, Violeta Rodríguez y Pol Hermoso no resultan estridentes, sino del contexto y el contenido.

Frente a ellos, frente al espejo social deformado que representan, Ana, la chica colombiana, alcanza una cierta madurez –emocional, cultural y de clase– y su previsible proceso de transformación ante las miserias morales de quienes la emplean y le pagan (mal) se erige en el eje vector del relato.

***********************************************************************************************************

NOTA: La fotografía publicada en este artículo es propiedad de la productora del filme.

CAÍDA LIBRE (Dir. Laura Jou)

Marisol es la mejor entrenadora de gimnasia rítmica de España a sus casi 60 años. Es métodica, estricta, controladora y autoritaria, y no tiene autocrítica. Se acerca el Campeonato del Mundo, y ella deposita todas sus esperanzas en la medalla de oro en Angélica, la recién llegada más prometedora del equipo. Pero dos semanas antes, descubre que su marido tiene una aventura con una mujer mucho más joven con la que espera un hijo, lo que hace que todo lo que había construido, se rompa.

Marisol no contempla el fracaso, por lo que emprende una carrera frenética por recuperar a Octavio sin tener en cuenta sus sentimientos. Su dolor se traslada a su relación con las gimnastas, con las que se vuelve cada vez más intransigente e implacable, sobre todo con Angélica, llegando a rozar el abuso de poder.
Belén Rueda es quien da vida a la dura Marisol, mientras que el encargado de interpretar al infiel Octavio es Ilay Kurelovic.

Completan el reparto de Caída libre las actrices Irene Escolar, a la que se puede ver en Las largas sombras, y Manuela Vellés (Memento Mori). Además, también aparecen en la película Brays Efe, conocido por encarnar a Paquita Salas, y la entrenadora ucraniana de gimnasia rítmica Maria Netavrovana.
La película no logra alcanzar un nivel de interés elevado, a menos que opinen los admiradores de Belén Rueda.

*******************************************************************************************************************

RIVALES (Dir. Luca Guadagnino)

Ambientada en el competitivo mundo del tenis profesional, en el que una exjugadora convertida en entrenadora, Tashi, ha conseguido transformar a su marido Art en campeón de varios torneos del Grand Slam. Tras una racha de derrotas, Tashi le inscribe en un torneo ‘Challenger’ -el torneo profesional de menor nivel-, en el que se reencuentra con Patrick, su antiguo mejor amigo y exnovio de Tashi.
Todo arranca desde el presente, en un punto en el que Tashi se ha convertido en la esposa de Art y en su entrenadora. Al verle desmotivado, decide apuntarle a un pequeño torneo regional «challenger» para devolverle la confianza después de una racha de derrotas. Y resulta que Patrick, como es de esperar, también compite ahí.

Poco a poco la dinámica entre los protagonistas y este círculo de deseo y obsesión nos envuelve. Y nos dejamos llevar por la química que emerge entre los actores protagonistas, que nos tienen preparados reveses constantes e imprevisibles. Esto, junto a la apasionada manera que tienen los actores de dar vida a los personajes, acaba dando pie a que veamos en pantalla algunas escenas realmente excitantes.
Todos los ingredientes conforman una película que logra el objetivo de obsesionar y embelesar a los espectadores, y que además era casi esperable de uno de los cineastas que mejor retrata el deseo. Porque la sensualidad no sólo está en el sexo en sí, sino que también se puede encontrar en conversaciones, miradas o, por qué no, en la forma de empuñar una raqueta de tenis.

*************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de la productora del filme.

DISCO, IBIZA, LOCOMÍA (Dir. Kike Maíllo)

Estamos en la España de mediados de los 80. Un grupo de amigos capitaneados por Xavi Font (Jaime Lorente), acaban de llegar a Ibiza persiguiendo su sueño de dedicarse a la moda. Allí les descubre el productor José Luís Gil (Alberto Ammann), un magnate de la industria musical que busca nuevos talentos para lanzar un grupo. Sin tener ni idea de cantar, el grupo inicia una carrera que les lleva de vivir como hippies en Ibiza, a llenar estadios en Latinoamérica y revolucionar de paso las discotecas de medio mundo. Crearon un nuevo estilo, fueron perseguidos por fans y ganaron millones… Aunque para ello tuvieron que sacrificar su libertad.

Los años 90 fueron testigos de excesos y en el epicentro de esa extravagancia se encontraba Locomía, el grupo de electro dance nacido en Ibiza a finales de los 80 que conquistó Latinoamérica. Ahora, la rocambolesca historia de su ascenso y declive llega a los cines en ‘Disco, Ibiza, Locomía’, una película dirigida por Kike Mailo y protagonizada por Blanca Suárez y Jaime Lorente.

La película ofrece una mirada íntima a la vida detrás de los abanicos y las coreografías, explorando el ascenso meteórico y el impacto en la cultura pop a través de testimonios de los propios integrantes del grupo y de quienes fueron testigos de su explosión en la escena musical.

Esta película no pasará a la historia del cine, pero puede gustar a los fans del grupo.

*************************************************************************************************************

NOTA: La fotografía publicada en este artículo es propiedad de la productora de la película.

HASTA EL FIN DEL MUNDO (Dir. Viggo Mortensen)

La historia transcurre en Estados Unidos, en 1860. Los protagonistas son Holger Olsen, taciturno carpintero danés que emigró a América al finalizar la guerra con Prusia, y Vivienne Le Coudy, florista franco-canadiense de fuerte personalidad. La pareja se instala en Elk Flats (Nevada), poco antes de comenzar la Guerra de Secesión. Meses después Olsen decide que debe participar en la lucha, se alista en el ejército de la Unión y deja sola a Vivienne. La ausencia no debía pasar de unos meses, pero resultó durar años. Además ella, para su desgracia, llamó la atención del joven Weston, hombre caprichoso y violento, hijo del corrupto cacique local.
La realización es sencilla, hecha de detalles pequeños que permiten el lucimiento de los actores. La narración abunda en flashbacks. Mortensen parece abusar de estos, al punto de que, al inicio, cuesta encontrar la línea temporal maestra. Una vez que el espectador la localiza, cada pieza cae en su sitio y se descubre que toda la película es una oda dedicada a la mujer.

Conviene decir que si Mortensen es un soberbio vaquero lacónico, Vicky Krieps sobresale interpretando a Vivienne, un papel que es un regalo para una actriz. Fuerte y delicada, realista e imbuida de romanticismo, americana con fuertes raíces europeas, y con una vena fantasiosa que viene de Juana de Arco.

Viggo Mortensen ya no nos sorprende con un notable western que demuestra un gran conocimiento de los clásicos. Se puede apreciar en la importancia que da a los paisajes, en la utilización de claves tradicionales, fáciles de entender por todas las audiencias en el modo de mostrar el paso del tiempo; en la atención que presta a los detalles en torno a una trama sencilla, en cómo deja quieta la cámara.

Una gran película con dos magníficos intérpretes al frente de ella.

**********************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografias publicadas en este artículo son propiedad de la productora de la película.

LA CASA (Dir. Álex Montoya)

Después de varios años, tres hermanos vuelven a reunirse en la casa de campo en la que pasaron mucho tiempo de descanso y vacaciones con sus padres. Una vez han fallecido estos, tienen que decidir si vender o no la casa, que, lógicamente, ha ido deteriorándose.
En su tercera película, Álex Montoya (Lucas, Asamblea) ha dado un salto de calidad muy aplaudido en el último Festival de Málaga, donde recibió los galardones a los mejores guion y música, además del Premio del Público.

Con un metraje brevísimo, la historia que nos cuenta se agiganta con diálogos tan ingeniosos como metafóricos.

La película posee una mirada que llega lejos, es muy sutil, y también combina en una misma historia a tres generaciones distintas de personajes, y a actores de tan buen nivel como David Verdaguer, Óscar de la Fuente o Luis Callejo.
La película deja abiertos muchos conflictos actuales sobre la comunicación entre padres e hijos; una relación que puede fortalecer y asegurar, pero también puede llegar a ser, en sus carencias, una fuente inagotable de traumas e infelicidad. Esta historia interpela y golpea sin contemplaciones al egocentrismo, la falta de empatía o la aceleración de una vida esclava del trabajo, pero curiosamente no es una película pesimista de tono adoctrinador.

Es más bien una propuesta de redención, una pausa que dialoga con el espectador en su reflejo certero de tantos detalles tan íntimos como universales. Otra perla del intimismo familiar de un cine español empeñado en quitarse etiquetas y estereotipos ideológicos a base de personalidad y talento.

*****************************************************************************************************************

SANGRE EN LOS LABIOS (Dir. Rose Glass)

Sangre en los labios, ha perdido el romanticismo y el simbolismo de su nombre original Love Lies Bleeding. El bautismo acientífico del Amaranthus caudatus, Love Lies Bleeding -que se puede interpretar como que «el amor yace ensangrentado» o como «amor mentiras desangramiento»-, lo impusieron los británicos victorianos en otra muestra de la teatralidad propia de la época y evoca el amor desesperado y abocado a la fatalidad, el amor fou de los franceses, el estereotipo de pasión trágica mediterránea y olé.
La planta en sí posee unos pétalos pequeños y rojizos que caen como borbotones de sangre producto de un disparo en el corazón, un apuñalamiento o un desengaño amoroso.

La directora hace equilibrios sobre el ridículo, pero de nuevo sale airosa con una película sugerente, con unas protagonistas (Katy O’Brian y Kristen Stewart) salvajes y con una propuesta estética barroca y abigarrada que demanda a gritos nuestra atención.
Sangre en los labios es como una feria de pueblo en la que se juega con escopetas, se bebe mucho, se folla otro tanto y caben muchas posibilidades de acabar con un ojo morado.

La fotografía de Ben Fordesman -con quien repite la directora- ayuda a construir un universo entre la realidad y la fantasía, casi de cómic. Los cielos de la película, a veces irreales, ayudan a despegar las localizaciones naturales del realismo.
Dos mujeres contra el mundo, un mundo lleno de monstruos que las obliga a convertirse en unos monstruos peores para sobrevivir.

************************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías publicadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL ESPECIALISTA (Dir. David Leitch)

Esta película nos cuenta la historia de Colt Seavers (Gosling), un doble de acción que hace un tiempo que no ejerce tras sufrir un accidente. Además de perder su trabajo, también perdió a su pareja Jody Moreno (Blunt). Pero, de la nada, la productora Gail Meyer (Hannah Waddingham) le llama para que vuelva a trabajar en la película que está dirigiendo Jody. Esperando poder empezar de nuevo, Colt acepta el trabajo, pero una vez allí descubre que Jody no quiere saber nada de él y que Gail le ha llamado en realidad para que localice a la estrella Tom Ryder (Aaron Taylor-Johnson), que ha desaparecido en extrañas circunstancias.

El argumento de El especialista tan solo coincide con la serie homónima de los 80 que adapta, en la que Lee Majors interpretaba el papel de Ryan Gosling y Heather Thomas el de Emily Blunt, en convertir al doble de acción protagonista en un hombre de acción también cuando no está rodando. El director lleva a cabo esta celebración de los especialistas glamourizando su trabajo, convirtiéndolos en héroes de acción en la trama que transcurre en “la vida real”, como en Deathcheaters (Los temerarios) (Deathcheaters, Brian Trenchard-Smith, 1976), en una trama de thriller a lo Shane Black, que es la parte en la que se concentra la acción.

La película también homenajea el trabajo de los especialistas en las escenas que transcurren durante el rodaje de Metalstorm, la película dentro de la película que está dirigiendo el personaje de Emily Blunt, un guiño al clásico de culto Metalstorm (Metalstorm: The Destruction of Jared-Syn, Charles Band, 1983). En estas escenas se concentra la parte romántica, ya que mientras se involucra en una, cada vez más complicada trama, el principal interés de Colt es recuperar el amor de Jody.
David Leitch tiene un currículo cargado de acción, así que no es una sorpresa que la acción sea efectiva y esté dirigida para que parezca lo más espectacular posible. Pero, además de la acción, Leitch también maneja muy bien la comedia y el romance. De modo que la mezcla de estos tres elementos, la acción, la comedia y el romance, hacen de El especialista un film entretenido y divertido. Una película llena de homenajes y guiños, como sucede en las películas ambientadas dentro del rodaje de una película, que reivindica el trabajo de los héroes anónimos del cine.

**********************************************************************************************************************

LA QUIMERA (Dir. Alice Rohrwacher)

Todos tenemos una quimera, algo que deseamos hacer, tener, pero que nunca encontramos. Para la banda de ‘tombaroli’, los ladrones de antiguas tumbas y de yacimientos arqueológicos, la quimera es soñar con dejar de trabajar y hacerse ricos sin esfuerzo.

De nuevo filmada en un cautivador celuloide, la directora de El país de las maravillas (2014) y Lázaro feliz (2018) vuelve a demostrar su pulso poético con una historia de realismo mágico que recupera las tradiciones y supersticiones de una Italia mítica. En La quimera, además, se apoya en la presencia matriarcal de una Isabella Rossellini seductora e incontestable.

Para Arthur, la quimera se parece a Benjamina, la mujer a la que perdió. Con tal de encontrarla, Arthur se enfrentará a lo invisible, indagará por todas partes, penetrará en la tierra, decidido a encontrar la puerta que lleva al Más Allá de que hablan los mitos. En su osado recorrido entre vivos y muertos, bosques y ciudades, fiestas y soledades, los destinos de los personajes se cruzan, todos en busca de su quimera.
Arthur, interpretado por Josh O’Connor, no está interesado en el dinero que puede obtener vendiendo en el mercado negro esos tesoros, sino que va en busca de su propia quimera, un amor perdido que anhela encontrar gracias a su don.

Josh O’ Connor es Arthur, un arqueólogo inglés sin hogar ni lugar que saquea tumbas ayudando a una banda de pícaros. Tiene un don y lo aprovecha como zahorí para encontrar tesoros etruscos. Pero O’ Connor también ejerce del colgado, la figura del tarot a la que alude el cartel de la película y una figura sacrificial capaz de estar entre dos mundos, el de los vivos y el de los muertos.

De ahí que el protagonista de La quimera se haya impuesto la misión de encontrar a quien fue su amada, que bien podría ser una Beatrice dantesca si no fuera porque responde al nombre de Beniamina y su madre, espléndida Isabella Rossellini, es una matriarca que no se opone a la unión de los amantes. Más bien lo contrario: siente más afinidad con Arthur que con sus propias hijas.

*****************************************************************************************************

CIVIL WAR (Dir. Alex Garland)

Presentada en pocas palabras, Civil War cuenta la secesión de varios estados contra un presidente tiránico al que su propio pueblo (o una parte de él, para ser más exactos) trata de deponer a través de la lucha armada. Cuatro periodistas se suben a un coche y emprenden un viaje de pesadilla hasta Washington para asistir a su caída. Todo lo que tiene que ver con estos cuatro informadores, sus ambiciones, su reacción a la violencia que los rodea, las cuestiones éticas que afectan a su oficio, todo eso está representado de forma magistral.

Para no hacer una película de acción bélica al uso, Garland se apoya en el lenguaje documental aprovechando que los protagonistas son periodistas de guerra. Kirsten Dunst es una curtida fotorreportera que junto con su compañero interpretado por Wagner Moura (Narcos) deciden perseguir la única historia buena que queda de la guerra: entrevistar al presidente asediado en Washington por una de los bandos enfrentados fuerzas rebeldes, las Western Forces.

Pese a su huida del cine bélico Garland ofrece algunas escenas que homenajean a Apocalypse Now y en la batalla de Washington no ha escatimado en recursos para dejar escenas espectaculares en el asedio al Capitolio y a la Casa Blanca. Para su realización se llegaron a levantar dos edificios de 120 metros y contaron con veteranos de guerra para dar verosimilitud a su manera de moverse en combate.

Civil War es el cuarto largometraje de Alex Garland tras ‘Ex Machina’, ‘Aniquilación’ y ‘Men’. Además, es el responsable de la serie de televisión ‘Devs’, así como de los guiones de ’28 días después’ y ‘Sunshine’, ambas de Danny Boyle. También es el autor del relato en el que se basa ‘La playa’, otro filme del cineasta británico.

En esta ocasión se ha asociado con Kirsten Dunst, actriz popularizada por sus apariciones en ‘Spider-Man’ y en el cine de Sofia Coppola (‘Las vírgenes suicidas’, ‘María Antonieta’, ‘La seducción’) y a quien también hemos visto en ‘¡Olvídate de mí!’, la segunda temporada de la adaptación televisiva de ‘Fargo’ y ‘El poder del perro’. Estará acompañada por Jefferson White (‘Yellowstone’, ‘Eileen’), Wagner Moura (‘Narcos’, ‘Tropa de élite’), Karl Glusman (‘The Neon Demon’, ‘Love’) y Cailee Spaeny (‘Priscilla’, ‘Mare of Easttown’). Completan el reparto Stephen Henderson (‘Dune’, ‘Beau tiene miedo’), Sonoya Mizuno (‘Ex Machina’, ‘Devs’), Christopher Cocke (‘Ozark’, ‘Spider-Man: No Way Home’) y Jonica T. Gibbs (‘Vidas pasadas’, ‘Fresh’).

****************************************************************************************************************