VICTORIA ABRIL, PREMIO FEROZ DE HONOR 2021

El Comitéé Organizador de los Premios Feroz ha decidido otorgar este año el Premio Feroz de Honor a Victoria Abril en reconocimiento a su incomparable trayectoria profesional, con cerca de un centenar de películas y una veintena de series de televisión. La actriz recogerá el galardón en la ceremonia de los Premios Feroz 2021, que se celebrará el próximo 8 de febrero en Alcobendas y que se retransmitirá en directo a través de YouTube.
«Nos resulta un auténtico privilegio que Victoria Abril haya aceptado el Feroz de Honor”, asegura María Guerra, presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España. «Es una actriz inmensa y de inclasificable talento. Su carrera es el espejo mismo de las entrañas emocionales de las mujeres españolas a lo largo de varias décadas de nuestra historia. Victoria Abril ha interpretado como nadie la vulnerabilidad, la rabia y el poder, el placer y dolor de mujeres de toda clase. La fortaleza de sus personajes son la extensión de su carisma. Ella misma es una fuerza de la naturaleza que nos ha emocionado en la pantalla, y también, a veces, nos ha hecho temblar como periodistas».
Victoria Mérida Rojas (Madrid, 4 de julio de 1959) debutó con 15 años en Televisión Española como una de las azafatas con gafas redondas del famoso programa ‘Un, dos, tres… responda otra vez’, de Chicho Ibáñez Serrador. Inmediatamente, empezó a trabajar en el cine: debutó en la película ‘Obsesión’, de Francisco Lara Polop, y a los 17 rodó, junto a Sean Connery, ‘Robin y Marian’; también hizo ‘Caperucita y roja’, ‘Esposa y amante’, o ‘El puente’. Aunque iba para bailarina.
En 1976 trabajó por primera vez con Vicente Aranda en ‘Cambio de sexo’; con él rodó doce películas con impresionantes actuaciones, de ‘La muchacha de las bragas de oro’ (1980), a ‘El Lute: camina o revienta’ (1987), pasando por ‘Amantes'(1991) —con la que ganó el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín—, ‘Tiempo de silencio’ (1986) o ‘Libertarias’ (1996).
Un año después comenzó en el teatro y dos más tarde volvió a televisión con el programa ‘625 líneas’. También en televisión, Abril estuvo en series míticas: ‘La barraca'(1979); ‘La huella del crimen’ y ‘Los pazos de Ulloa’, en 1985, ‘Los jinetes del alba’ (1987), y más recientemente, ‘Sin identidad’ (2014-15) y ‘Días de Navidad’ (2019) con las que se confirma su progresivo acercamiento al audiovisual nacional tras años alejada de nuestro país.
En 1982, Victoria Abril se fue a vivir a París por amor. Allí empezó otra carrera en cine y tele que le ha valido varias nominaciones en los César de la Academia del Cine francés y una gran popularidad gracias a series como ‘Clem’, que estuvo nueve temporadas en antena batiendo récords de audiencia. En España, de nueve nominaciones a los Goya, logró la estatuilla como mejor actriz protagonista con ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’, (1995) de Agustín Díaz Yanes, que también le sirvió la Concha de Plata del Festival de San Sebastián.
También Borau, Berlanga, Chávarri, Camus, Gutiérrez Aragón, Armiñan, Félix Rotaeta o Rafael Monleón la eligieron para sus películas antes de convertirse en ‘chica Almodóvar’: tras hacer un pequeño papel en ‘La ley del deseo’ (1987), con él rodó ‘Átame’ (1989), ‘Tacones lejanos’ (1991) y ‘Kika’ (1993). Tras años distanciados, Victoria Abril se subió al escenario en la pasada edición de los Premios Feroz en Alcobendas para entregar al director su premio a la mejor película dramática por ‘Dolor y gloria’.
Victoria Abril, que lleva viviendo en París media vida y habla francés igual que español (también inglés e italiano), ha encontrado en el teatro el calor del público. Es oficial de las Artes y las Letras de Francia desde 1998 y en 2002 fue nombrada ‘caballero’ de la Legión de Honor francesa. Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes 2004, la actriz cuenta en su haber con dos Conchas de Plata del Festival de San Sebastián y recibió también en 2015 un homenaje en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) junto con el director italiano Bernardo Bertolucci.
El próximo 8 de febrero, la actriz recibirá en el Teatro Auditorio Ciudad de Alcobendas su Feroz de Honor, un galardón que antes han recogido José Sacristán, Carlos Saura, Rosa María Sardà, Chicho Ibáñez Serrador, Verónica Forqué, José Luis Cuerda y los hermanos Julia y Emilio Gutiérrez Caba.
Los Premios Feroz® están organizados por la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), patrocinados por el Ayuntamiento de Alcobendas y Mercedes-Benz España. Cuenta también con la colaboración de la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, Silestone® by Cosentino, FlixOlé, la Denominación de Origen Ribera del Duero y con el apoyo del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) del Ministerio de Cultura y Deportes.
La AICE es un grupo plural de más de 230 periodistas y críticos dedicados a informar sobre cine en televisión, radio, prensa e Internet de todo el país. Desde 2014 entregan los PREMIOS FEROZ® para destacar lo mejor de la producción audiovisual española del año.

*********************************************************************************************************

NOTA: La fotografía insertada en este artículo es propiedad de su autor.

IRE DONDE TU VAYAS (Dir. Géraldine Nakache)

Vali y Mina son dos hermanas completamente opuestas, distanciadas por los avatares de la vida. Una es cantante, soñadora y emotiva. La otra es un terapeuta, distante y racional. Su padre termina encontrando la oportunidad perfecta para reunirlas durante un fin de semana e intentar reconciliarlas: Vali tiene una audición en París y es Mina quien tendrá que llevarla allí, a pesar de su rechazo por la pasión de su hermana.
Siempre hay algún miembro que, por generosidad, tiende a ayudar a los más desfavorecidos en todo tipo de situaciones o, seamos sinceros, a los que le echan “más cara” a la vida.

De desarrollo amable y muy positivo, dirige y protagoniza uno de los papeles protagonistas Géraldine Nakache.
Película de personajes, el drama está suavizado por situaciones humorísticas puntuales, algunas de ellas propiciadas por el interés de Vali en convertirse en corista de la estrella Celine Dion y otras protagonizadas por Patrick Timsit, que encarna con gracias al pesado pero cariñoso padre de las dos hermanas Gasmi. El progenitor retrata muy bien a ese tipo de personas reales cuyo objetivo es intentar hacer la vida más agradable a los demás.
Película amable, sin más.

******************************************************************************************************

NOTA: La fotografía insertada es propiedad de su autor.

THE GLORIAS (Dir. Julie Taymor)

Texto: Yolanda Aguas

Julie Taymor, directora con un estilo cinematográfico inconfundible y responsable de títulos como Frida, Across the Universe y la icónica adaptación teatral de El Rey León, se pone detrás de las cámaras para adaptar a la gran pantalla “Mi vida en la carretera”, la autobiografía de Gloria Steinem. Desde sus primeros recuerdos de infancia hasta sus años en la India pasando por la creación de la revista Ms, cabecera de referencia del feminismo de la segunda ola, “THE GLORIAS” sigue el apasionante viaje de esta emblemática periodista y escritora estadounidense. Cuenta la apasionante historia de la periodista, activista y feminista Gloria Steinem y su influyente viaje desde sus años de juventud en la India hasta convertirse en un rol indispensable en el movimiento por los derechos de las mujeres en los años 60 y la histórica Conferencia Nacional de las Mujeres en 1977.


Julie Taymor parece consciente de todo esto, y en The Glorias hace lo posible por retratar en tres dimensiones a la líder feminista Gloria Steinem. La carrera de Steinem, tan ejemplar y tan cuestionable como la de cualquiera que haya hecho historia, se expone durante dos horas y media mediante recursos de todo tipo, desde la multiplicidad de rostros (aunque es Julianne Moore la que acaba llevando el peso del relato) hasta la introspección fantasiosa, como en esa entrevista donde la heroína se convierte en bruja a medias Macbeth, a medias El mago de Oz. Pero los diálogos explicativos, los momentos apoteósicos pautados según los hitos de rigor, esos matices críticos que acaban siendo apenas unos esbozos, se ajustan a la convención y convierten a la película, no en la transmisión de una experiencia, sino en el homenaje a un icono.


Para construir el puzle de la vida de Gloria Steinem, varias actrices interpretan a la escritora en las distintas etapas de su vida. Julianne Moore, ganadora del Oscar por Siempre Alice, Alicia Vikander, ganadora del Oscar por La chica danesa, Lulu Wilson (Annabele: Creation) y la niña Ryan Kiera Armstrong (‘Anne with an E’) se ponen en la piel de Steinem. Completan el reparto Bette Middler (El retorno de las brujas), Janelle Monáe (Figuras Ocultas), Lloraine Toussaint (Selma) y Kimberly Guerrero (‘Seinfield’) entre muchas otras.”

*****************************************************************************************************************

Nota: La fotografía insertada en este artículo es propiedad de su autor.

MARTIN EDEN (Dir. Pietro Marcello)

Texto: Yolanda Aguas

Martin Eden es un chico de pueblo que se gana la vida trabajando como marinero. Un día, Martin consigue salvar la vida de Arthur Morse, un joven de clase alta que vive en San Francisco. Como agradecimiento, Arthur invita a Martin a su hogar y, poco a poco, le va introduciendo en su propio estilo de vida. El joven ve esto como una oportunidad para convertirse, finalmente, en escritor y trata de aprovechar al máximo el tiempo entre lujos. Martin recibirá un impulso inesperado cuando conozca a Ruth, una joven de la que se enamora al instante.
Martin Eden, la novela autobiográfica en la que Jack London reflejó su transformación de marinero en escritor así como su inconformista ideario socialista, es conocida como la novela de los autodidactas. El italiano Pietro Marcello, que se hizo cineasta estudiando los films del armenio Artavazd Pelešjan, conoce bien el vértigo que se experimenta al intentar conquistar, sin red, los mayores hitos artísticos. Así, cuando el Martin Eden de Marcello (un descomunal Luca Marinelli) alcanza la cumbre de su quimera intelectual y romántica –anhela enamorar a una joven burguesa–, la ficción se deshace para acoger unas misteriosas imágenes documentales en las cuales una esposa se despide de su marido, que tiene que emigrar en busca de trabajo.
La película, en ese limbo temporal en el que nunca aclara cuándo se desarrolla, y en los debates que plantea, suena moderna y actual. Quizá se pueden apreciar en esta película ecos del cine de Visconti, aunque a su director le parece que está más próxima al cine de Ermanno Olmi. Lo cierto es que Martin Eden es una de las grandes películas del pasado 2020.

********************************************************************************************************

NOTA. La fotografía insertada en este artículo es propiedad de su autor.

FINALISTAS A LOS PREMIOS FORQUÉ (26 EDICIÓN)

Adú, de Salvador Calvo; Akelarre, de Pablo Agüero; La boda de Rosa, de Icíar Bollaín y Las niñas, de Pilar Palomero, competirán por el galardón al Mejor Largometraje de Ficción y/o Animación en los 26 Premios Forqué; este reconocimiento está dotado con 30.000 euros.
La cita, que da el pistoletazo de salida a la temporada de reconocimientos de la industria audiovisual española, presenta como gran novedad de esta edición la incorporación de tres nuevas categorías para series de ficción: mejor serie, mejor interpretación masculina y mejor interpretación femenina. En el apartado principal de este formato (dotado con 6.000 euros), compiten Antidisturbios, de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña; La casa de papel, de Álex Pina; Patria, de Aitor Gabilondo; y Veneno de Javier Ambrossi y Javier Calvo.
La suma total de nominaciones deja a La boda de Rosa y Las niñas como máximas aspirantes a acaparar el mayor número de trofeos en las categorías de cine, con tres candidaturas cada una (Mejor Película, Mejor Interpretación Femenina y Premio al Cine y Educación en Valores). En series, Antidisturbios con cinco nominaciones es la que destaca por delante de Patria con tres.
La gala tendrá lugar el próximo sábado 16 de enero en IFEMA Palacio Municipal y en ella se reconocerán a los mejores actores del pasado curso. En el apartado cinematográfico, las candidatas a la Mejor Interpretación Femenina son: Andrea Fandos (Las niñas), Candela Peña (La boda de Rosa), Kiti Mánver (El inconveniente) y Patricia López Arnáiz (Ane). Por su parte, a Mejor Interpretación Masculina optan: David Verdaguer (Uno para todos), Javier Cámara (Sentimental), Juan Diego Botto (Los europeos) y Mario Casas (No matarás).
En lo que respecta a series, las finalistas a Mejor Interpretación Femenina son: Ane Gabarain (Patria), Daniela Santiago (Veneno), Elena Irureta (Patria) o Vicky Luengo (Antidisturbios). Como Mejor Interpretación Masculina compiten: Álex García (Antidisturbios), Hovik Keuchkerian (Antidisturbios), Javier Cámara (Vamos Juan) y Raúl Arévalo (Antidisturbios)


Los cuatro premios a la mejor interpretación están dotados con 3.000 € cada uno y su ganador saldrá de un sistema de doble votación con un jurado compuesto por prensa especializada y miembros de EGEDA.
El Premio al Mejor Largometraje Documental, dotado con 6.000 euros, tiene como finalistas a: Antonio Machado. Los días azules, de Laura Hojman; Cartas mojadas, de Paula Palacios; El año del descubrimiento, de Luis López Carrasco y El Drogas, de Natxo Leuza.
El Mejor Cortometraje, dotado económicamente por FlixOlé con 3.000 euros, saldrá de la terna formada por: A la cara, de Javier Marco; Yalla, de Carlo D´Ursi; y Yo, de Bego Aróstegui.
Cuatro son las producciones que aspiran este año a alzarse con el Premio al Cine y Educación en Valores: Adú, de Salvador Calvo; La boda de Rosa, de Icíar Bollaín; Las niñas, de Pilar Palomero; y Uno para todos, de David Ilundain. El objetivo primordial de este galardón es destacar la capacidad de las cintas para servir como recurso educativo en el trabajo de valores con niños y adolescentes.
Por último, las nominadas a Mejor Película Latinoamericana (dotado con 6.000 euros) son: El agente topo, de Maite Alberdi (Chile y España); El olvido que seremos, de Fernando Trueba (Colombia); El robo del siglo, de Ariel Winograd (Argentina) y Nuevo orden, de Michel Franco (México).
Un total de 91 largometrajes de ficción y animación, 73 largometrajes documentales, 104 cortometrajes, 20 películas latinoamericanas y 39 series han participado en la presente edición; de los que, de forma excepcional, como consecuencia de la crisis sanitaria, se han considerado estrenos comerciales, las películas no estrenadas en salas cinematográficas, pero sí en canales de televisión, plataformas o vídeo bajo demanda. Trabajos que han demostrado la fuerza del audiovisual nacional logrando importantes éxitos en festivales, taquilla, crítica especializada o plataformas de visionado en un contexto sociosanitario complicado y donde la cultura ha demostrado una vez más ser una herramienta esencial para el ser humano.
El listado final, votado por los socios de EGEDA, se agrupa en un total de diez categorías, de las que nueve están dotadas económicamente. Los intérpretes Mariola Fuentes, Eduardo Casanova y Álex García han sido los encargados de darlo a conocer en un acto online moderado por la periodista Yolanda Flores y donde también han participado Enrique Cerezo, presidente de EGEDA; Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid; Marta Rivera, consejera de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid; y Andrea Levy, delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.
La gala, retransmitida por TVE, contará con otros puntos de interés que se irán revelando las próximas semanas, como los conductores de la misma, las actuaciones musicales o presencias destacadas. Puntales mediáticos a los que se unirá la Medalla de Oro que se entregará a una personalidad del séptimo arte español o empresa productora de cine. Una ceremonia donde se respetarán estrictamente todas las medidas higiénicas y protocolos sanitarios en vigor para su correcto desarrollo.
Después de veinticinco ediciones, Los Forqué se han consolidado como uno de los premios cinematográficos más prestigiosos de la industria del cine español, por ello y en un contexto incierto, su celebración tiene un gran peso estratégico y reivindicativo. Una muestra de apoyo al sector cultural que desde el inicio de la pandemia ha venido demostrando su compromiso con la seguridad de todos sus espectadores.
EGEDA es la entidad sin ánimo de lucro para la gestión de derechos de los productores audiovisuales. Creó estos galardones en 1996 con el objetivo de difundir la importancia de la industria audiovisual y cinematográfica española, impulsar la figura del productor y premiar cada año a las mejores producciones españolas por sus valores técnicos y artísticos.
El Premio Cinematográfico José María Forqué 2020 está organizado por EGEDA con la participación del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y RTVE, y cuenta con la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte y otros patrocinadores como Mercedes Benz, FIPCA y FlixOlé.

******************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de EGEDA – Premios Forqué.

EL PADRE (Dir. Florian Zeller)

Anthony (Anthony Hopkins), un hombre de 80 años mordaz, algo travieso y que tercamente ha decidido vivir solo, rechaza todos y cada uno de las cuidadoras que su hija Anne (Olivia Colman) intenta contratar para que le ayuden en casa. Está desesperada porque ya no puede visitarle a diario y siente que la mente de su padre empieza a fallar y se desconecta cada vez más de la realidad. Anne sufre la paulatina pérdida de su padre a medida que la mente de éste se deteriora, pero también se aferra al derecho a vivir su propia vida.
En esta película, el guionista francés Florian Zeller debuta tras la cámara como solvente director en lo que, a todas luces, parece fruto de una experiencia personal. Tanto que ha llevado su inquietud al teatro y esa pieza ha conocido una versión para televisión (Le père, Christophe Charrier, 2014) y otra para el cine (Floride, Philippe Le Guay, 2015). Zeller ha tenido la ayuda del reputado Christopher Hampton en esta ocasión.

No hay historia porque más bien se trata de un retrato, por su propia naturaleza deslavazado y hasta caótico.
Apenas hay progresión dramática en el desarrollo narrativo de El padre, porque la amalgama de tiempos y de sucesos reales, recuerdos y pesadillas tienen como resultado un puzle que sirve para ese retrato del anciano demenciado. El espectador asiste con el corazón en un puño a pequeños episodios, a veces cómicos, la mayoría patéticos.
Los momentos más crueles llegan cuando se constata la toma de conciencia de ese deterioro mental; es decir, lo malo no es perder la memoria ni obsesionarse con esconder objetos o sospechar de las personas… lo terrible es darse cuenta de ello, percatarse de la decadencia personal o del injusto trato que soportan los seres queridos. Peor aún, la mayor inseguridad, el desgarro decisivo llega cuando este hombre se pregunta por su propia identidad, porque no sabe quién es.
Una película humanamente impactante por ser tristemente familiar para muchos de nosotros.

********************************************************************************************************

NOTA: La fotografía insertada en este artículo es propiedad de sus autores.

ONDINA (Dir. Christian Petzold)

Undine Wibeau (extraordinaria Paula Beer) es historiadora y trabaja de guía turístico en Berlín. Cuenta la historia de la ciudad y su desarrollo urbanístico entre gigantescas maquetas. Al comienzo de la película, su novio rompe con ella. Undine declara fríamente que si él la deja tendrá que matarlo. Poco después conocerá a Christoph, un buzo profesional, que ha escuchado una de sus charlas y se ha enamorado de su voz.

Ondina sorprende pero no desmerece de su autor. En el fondo Ondina es una película con protagonista femenino cuyo motor es el amor. A diferencia de las primeras películas de su director, no estamos ante momentos de la Historia fácilmente reconocibles, sino ante la reescritura de un mito que tiene miles de años de antigüedad y ha sido reelaborado continuamente.
Si fallan los referentes solo podemos apreciar una extraña historia de amor. Los componentes esenciales son el amor traicionado, el río y la voz y la muerte. Undine es pues un film tan bello y delicado como cruel, como una figura de porcelana, como una maqueta tan bella de admirar que, en cuanto se deshace o se rompe, no puede causar más que desolación.

Sí, estamos ante un artefacto que nos habla del tiempo, de la pérdida y de cómo lo construimos y rediseñamos en tiempo presente. La nostalgia aquí es la proyección futura de un pasado perdido, una persecución de fantasmas en presente constante que acaban en un conformismo primero triste y después convertido en plataforma futura de un nuevo plan.
Petzold, con buena parte del equipo de En tránsito, ha rodado una bella. Las imágenes son muy hermosas, al tiempo que útiles y expresivas; tanto que el espectador sigue atentamente un árido discurso sobre el desarrollo urbanístico de Berlín.
El sonido es importante, las melodías, la voz de Ondina –Paula Beer– es maravillosa.
Si el espectador está en la onda de Petzold, disfrutrá enormemente con esta película.

*******************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

ANE (Dir. David Pérez Sañudo)

Texto: Yolanda Aguas
Fotografías: Capturas de «Ane» proyección en plataforma «VEO FEROZ» de la AICE. El resto de fotografías son propiedad de sus autores.

Vitoria, año 2009. Después de los altercados en su barrio debido a la inminente expropiación de algunas viviendas, Lide (Patricia López Arnáiz), madre joven que trabaja como vigilante en las obras del tren de alta velocidad, descubre que su hija adolescente, Ane, no ha ido a dormir a casa. Lide, junto a su ex-marido Fernando, comenzará no solo a investigar el paradero de su hija, sino a adentrarse en el mundo de Ane y a darse cuenta de que ha convivido junto a una desconocida.

El ego en el que todos podemos caer alguna vez podría tentarme a citar obras de teatro, autores, películas de cine, directores, guionistas… que anteriormente han mostrado historias protagonizadas por madres e hijas. Y, sin duda, estaría en mi derecho de hacerlo. Si no se abusa, no está mal orientar o sugerir a las nuevas generaciones para que vean títulos que se estrenaron muchos años antes de su nacimiento o que se escribieron y representaron en teatro años atrás. Aunque dado el desinterés general que existe en gran parte de la gente joven tal vez no serviría de nada… Yo no caeré en esa tentación. Me voy a limitar a afirmar que no hay un amor mayor que el de una madre (o padre) por sus hijos.

Con esta obviedad, «ANE» de David Pérez Sañudo habla de las diferentes fronteras que una joven, Ane, debe cruzar en su tránsito de la infancia a la vida adulta. Nos presenta también la falta de comunicación entre madre e hija y las distancias: físicas y emocionales de una sociedad.
Muy bien presentada la figura del padre (Mikel Losada), que aunque parece estar en un segundo plano, es en el que la hija confía más cuando entra en conflicto con la madre.

En general, puede que a la película le falte un poco de intensidad dramática, carencia que desaparece viendo la deslumbrante interpretación de la protagonista, Patricia López Arnaiz, en su mejor papel hasta ahora. La actriz rechazó otros proyectos para trabajar en esta película con David Pérez Sañudo.

Conocida principalmente por la serie de RTVE, «La otra mirada» o «La Peste» de Alberto Rodríguez, éste es su primer papel protagonista en el cine. Su trabajo en «ANE» podría hacerle ganar los más importantes premios de la temporada como Mejor Actriz Protagonista. Es más, estamos seguros que será así.

Su interpretación está repleta de momentos brillantes: especialmente en los últimos minutos de la película, como esa mirada a la habitación de su hija…

Corran a ver la película, la secuencia final de Patricia López Arnáiz enfrentándose a su inminente soledad es antológica.

*************************************************************************************************************

QUE SUENE LA MÚSICA (Dir. Peter Cattaneo)

Texto: Yolanda Aguas

Cuando un grupo de esposas de militares deciden crear un coro en una base militar, un poderoso vínculo comienza a surgir entre ellas. La música y la risa transformará en cierta forma sus vidas, ayudándoles a intentar superar el miedo que experimentan cada vez que sus seres queridos se aventuran en peligrosas misiones en Afganistán.

Peter Cattaneo, ‘Full Monty’, con la que obtuvo el BAFTA a la mejor película, fue nominado al Oscar al mejor director y arrasó en taquilla: aquella comedia de strippers aficionados recaudó 73 veces su modesto presupuesto.

‘¡Que suene la música!’, su regreso al cine después de una década trabajando en televisión (se ha encargado de episodios de ‘Rev.’ y ‘Flack’, entre otras series). Inspirada en múltiples historias reales, la película cuenta, entre risas y congojas, cómo un grupo de mujeres de militares monta un coro con el fin de distraerse mientras sus maridos (o mujeres) son desplegados en Afganistán.

La idea es levantarse los ánimos, pero acaban levantando también el de otros: de la imaginaria base militar de Flitcroft Garrison saltan al Royal Albert Hall de Londres. La película se estrenó en España en el BCN Film Fest..

Al frente del reparto está la gran actriz británica Kristin Scott Thomas, en el papel de estricta esposa de un comandante, y la actriz cómica Sharon Horgan (cocreadora de la gran serie ‘Catastrophe’) como más relajada y punk esposa de un sargento mayor.

Sin duda, lo mejor de la película es su Banda Sonora. Con títulos inolvidables de principios de los 80, como ‘Don’t you want me’, de The Human League.

Estamos ante el clásico cine para pasar un rato entretenido y sin complicaciones.  Cine de diversión y risa con toques sentimentales que no hacen sufrir.  Y, tal y como está el mundo actualmente, no es poca cosa.

***********************************************************************************************************

NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

¿DÓNDE ESTÁS, BERNARDETTE? (Dir. Richard Linklater)

Texto: Yolanda Aguas

Se acaba de estrenar la última película de Richard Linklater (Antes del amanecer, Boyhood), protagonizada por Cate Blanchett, como la Bernadette del título en esta adaptación de la novela besteller de Maria Semple.

Bernadette con sus inseparables gafas de sol sonríe en un día soleado, en un kayak, entre glaciares. Es un flasback. Cinco semanas antes. Bernadette está en el lluvioso Seattle, donde vive con su hija y su marido (Billy Crudup) en una casa gigante, un antiguo reformatorio femenino que está reformando ella poco a poco. Hay rincones de la casa que son una ruina, otros son un sueño de interiorismo. En esa dualidad caótica se adivina la verdadera naturaleza de Bernadette. Hoy, ama de casa, entregada madre, Bernadette fue la mayor promesa de la arquitectura contemporánea 20 años antes, una genia que se adelantó a la arquitectura sostenible pero que de pronto abandonó su carrera y se mudó de Los Ángeles a Seattle siguiendo a su marido, emprendedor tecnológico.

Bernadette es cada vez más infeliz y paga toda su ira contra la ciudad de Seattle. La banalidad de la vida la supera, tiene cada vez más fobia a la gente, al mundo exterior, su casa casi ruinosa, su marido y, sobre todo, su hija son su refugio.

Linklater se decidió a dirigir esta adaptación, una película en apariencia más ligera y sencilla que sus filmes estudio sobre el paso del tiempo, atraído por el tema del bloqueo creativo que sufre Bernadette.

Cuando su marido, intenta hacerla una intervention para llevarla a un centro de terapia, Bernadette huye muy lejos, al extremo más al sur que un turista regular puede pisar: la Antártida. Y en ese viaje, sola ante los glaciares, observando pingüinos, intentando huir de los demás pasajeros del crucero y soportando como podía los mareos, se reencuentra a sí misma, su pasión, su arte, su creatividad. Se desbloquea.
Como anécdota y como experiencia en el plano personal, Linklater y Blanchett no pudieron rodar en Antártida para decepción de la actriz, obsesionada con el lugar, pero sí pudieron hacerlo en Groenlandia, justo al otro lado del mundo. Eso sí, pillaron tal huracán, que las escenas de mareo del barco fueron muy reales, juran. Para la actriz, en cualquier caso, aquel día entre glaciares es uno de los más felices de su vida: «Soy australiana y nunca había podido ver ballenas, aquel día la vi, por fin».

Una película que se puede ver pasando un buen rato. Y, claro, con la siempre fascinante presencia de la gran actriz Cate Blanchett.

*********************************************************************************************************************