IRE DONDE TU VAYAS (Dir. Géraldine Nakache)

Vali y Mina son dos hermanas completamente opuestas, distanciadas por los avatares de la vida. Una es cantante, soñadora y emotiva. La otra es un terapeuta, distante y racional. Su padre termina encontrando la oportunidad perfecta para reunirlas durante un fin de semana e intentar reconciliarlas: Vali tiene una audición en París y es Mina quien tendrá que llevarla allí, a pesar de su rechazo por la pasión de su hermana.
Siempre hay algún miembro que, por generosidad, tiende a ayudar a los más desfavorecidos en todo tipo de situaciones o, seamos sinceros, a los que le echan “más cara” a la vida.

De desarrollo amable y muy positivo, dirige y protagoniza uno de los papeles protagonistas Géraldine Nakache.
Película de personajes, el drama está suavizado por situaciones humorísticas puntuales, algunas de ellas propiciadas por el interés de Vali en convertirse en corista de la estrella Celine Dion y otras protagonizadas por Patrick Timsit, que encarna con gracias al pesado pero cariñoso padre de las dos hermanas Gasmi. El progenitor retrata muy bien a ese tipo de personas reales cuyo objetivo es intentar hacer la vida más agradable a los demás.
Película amable, sin más.

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NOTA: La fotografía insertada es propiedad de su autor.

THE GLORIAS (Dir. Julie Taymor)

Texto: Yolanda Aguas

Julie Taymor, directora con un estilo cinematográfico inconfundible y responsable de títulos como Frida, Across the Universe y la icónica adaptación teatral de El Rey León, se pone detrás de las cámaras para adaptar a la gran pantalla “Mi vida en la carretera”, la autobiografía de Gloria Steinem. Desde sus primeros recuerdos de infancia hasta sus años en la India pasando por la creación de la revista Ms, cabecera de referencia del feminismo de la segunda ola, “THE GLORIAS” sigue el apasionante viaje de esta emblemática periodista y escritora estadounidense. Cuenta la apasionante historia de la periodista, activista y feminista Gloria Steinem y su influyente viaje desde sus años de juventud en la India hasta convertirse en un rol indispensable en el movimiento por los derechos de las mujeres en los años 60 y la histórica Conferencia Nacional de las Mujeres en 1977.


Julie Taymor parece consciente de todo esto, y en The Glorias hace lo posible por retratar en tres dimensiones a la líder feminista Gloria Steinem. La carrera de Steinem, tan ejemplar y tan cuestionable como la de cualquiera que haya hecho historia, se expone durante dos horas y media mediante recursos de todo tipo, desde la multiplicidad de rostros (aunque es Julianne Moore la que acaba llevando el peso del relato) hasta la introspección fantasiosa, como en esa entrevista donde la heroína se convierte en bruja a medias Macbeth, a medias El mago de Oz. Pero los diálogos explicativos, los momentos apoteósicos pautados según los hitos de rigor, esos matices críticos que acaban siendo apenas unos esbozos, se ajustan a la convención y convierten a la película, no en la transmisión de una experiencia, sino en el homenaje a un icono.


Para construir el puzle de la vida de Gloria Steinem, varias actrices interpretan a la escritora en las distintas etapas de su vida. Julianne Moore, ganadora del Oscar por Siempre Alice, Alicia Vikander, ganadora del Oscar por La chica danesa, Lulu Wilson (Annabele: Creation) y la niña Ryan Kiera Armstrong (‘Anne with an E’) se ponen en la piel de Steinem. Completan el reparto Bette Middler (El retorno de las brujas), Janelle Monáe (Figuras Ocultas), Lloraine Toussaint (Selma) y Kimberly Guerrero (‘Seinfield’) entre muchas otras.”

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Nota: La fotografía insertada en este artículo es propiedad de su autor.

MARTIN EDEN (Dir. Pietro Marcello)

Texto: Yolanda Aguas

Martin Eden es un chico de pueblo que se gana la vida trabajando como marinero. Un día, Martin consigue salvar la vida de Arthur Morse, un joven de clase alta que vive en San Francisco. Como agradecimiento, Arthur invita a Martin a su hogar y, poco a poco, le va introduciendo en su propio estilo de vida. El joven ve esto como una oportunidad para convertirse, finalmente, en escritor y trata de aprovechar al máximo el tiempo entre lujos. Martin recibirá un impulso inesperado cuando conozca a Ruth, una joven de la que se enamora al instante.
Martin Eden, la novela autobiográfica en la que Jack London reflejó su transformación de marinero en escritor así como su inconformista ideario socialista, es conocida como la novela de los autodidactas. El italiano Pietro Marcello, que se hizo cineasta estudiando los films del armenio Artavazd Pelešjan, conoce bien el vértigo que se experimenta al intentar conquistar, sin red, los mayores hitos artísticos. Así, cuando el Martin Eden de Marcello (un descomunal Luca Marinelli) alcanza la cumbre de su quimera intelectual y romántica –anhela enamorar a una joven burguesa–, la ficción se deshace para acoger unas misteriosas imágenes documentales en las cuales una esposa se despide de su marido, que tiene que emigrar en busca de trabajo.
La película, en ese limbo temporal en el que nunca aclara cuándo se desarrolla, y en los debates que plantea, suena moderna y actual. Quizá se pueden apreciar en esta película ecos del cine de Visconti, aunque a su director le parece que está más próxima al cine de Ermanno Olmi. Lo cierto es que Martin Eden es una de las grandes películas del pasado 2020.

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NOTA. La fotografía insertada en este artículo es propiedad de su autor.

FINALISTAS A LOS PREMIOS FORQUÉ (26 EDICIÓN)

Adú, de Salvador Calvo; Akelarre, de Pablo Agüero; La boda de Rosa, de Icíar Bollaín y Las niñas, de Pilar Palomero, competirán por el galardón al Mejor Largometraje de Ficción y/o Animación en los 26 Premios Forqué; este reconocimiento está dotado con 30.000 euros.
La cita, que da el pistoletazo de salida a la temporada de reconocimientos de la industria audiovisual española, presenta como gran novedad de esta edición la incorporación de tres nuevas categorías para series de ficción: mejor serie, mejor interpretación masculina y mejor interpretación femenina. En el apartado principal de este formato (dotado con 6.000 euros), compiten Antidisturbios, de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña; La casa de papel, de Álex Pina; Patria, de Aitor Gabilondo; y Veneno de Javier Ambrossi y Javier Calvo.
La suma total de nominaciones deja a La boda de Rosa y Las niñas como máximas aspirantes a acaparar el mayor número de trofeos en las categorías de cine, con tres candidaturas cada una (Mejor Película, Mejor Interpretación Femenina y Premio al Cine y Educación en Valores). En series, Antidisturbios con cinco nominaciones es la que destaca por delante de Patria con tres.
La gala tendrá lugar el próximo sábado 16 de enero en IFEMA Palacio Municipal y en ella se reconocerán a los mejores actores del pasado curso. En el apartado cinematográfico, las candidatas a la Mejor Interpretación Femenina son: Andrea Fandos (Las niñas), Candela Peña (La boda de Rosa), Kiti Mánver (El inconveniente) y Patricia López Arnáiz (Ane). Por su parte, a Mejor Interpretación Masculina optan: David Verdaguer (Uno para todos), Javier Cámara (Sentimental), Juan Diego Botto (Los europeos) y Mario Casas (No matarás).
En lo que respecta a series, las finalistas a Mejor Interpretación Femenina son: Ane Gabarain (Patria), Daniela Santiago (Veneno), Elena Irureta (Patria) o Vicky Luengo (Antidisturbios). Como Mejor Interpretación Masculina compiten: Álex García (Antidisturbios), Hovik Keuchkerian (Antidisturbios), Javier Cámara (Vamos Juan) y Raúl Arévalo (Antidisturbios)


Los cuatro premios a la mejor interpretación están dotados con 3.000 € cada uno y su ganador saldrá de un sistema de doble votación con un jurado compuesto por prensa especializada y miembros de EGEDA.
El Premio al Mejor Largometraje Documental, dotado con 6.000 euros, tiene como finalistas a: Antonio Machado. Los días azules, de Laura Hojman; Cartas mojadas, de Paula Palacios; El año del descubrimiento, de Luis López Carrasco y El Drogas, de Natxo Leuza.
El Mejor Cortometraje, dotado económicamente por FlixOlé con 3.000 euros, saldrá de la terna formada por: A la cara, de Javier Marco; Yalla, de Carlo D´Ursi; y Yo, de Bego Aróstegui.
Cuatro son las producciones que aspiran este año a alzarse con el Premio al Cine y Educación en Valores: Adú, de Salvador Calvo; La boda de Rosa, de Icíar Bollaín; Las niñas, de Pilar Palomero; y Uno para todos, de David Ilundain. El objetivo primordial de este galardón es destacar la capacidad de las cintas para servir como recurso educativo en el trabajo de valores con niños y adolescentes.
Por último, las nominadas a Mejor Película Latinoamericana (dotado con 6.000 euros) son: El agente topo, de Maite Alberdi (Chile y España); El olvido que seremos, de Fernando Trueba (Colombia); El robo del siglo, de Ariel Winograd (Argentina) y Nuevo orden, de Michel Franco (México).
Un total de 91 largometrajes de ficción y animación, 73 largometrajes documentales, 104 cortometrajes, 20 películas latinoamericanas y 39 series han participado en la presente edición; de los que, de forma excepcional, como consecuencia de la crisis sanitaria, se han considerado estrenos comerciales, las películas no estrenadas en salas cinematográficas, pero sí en canales de televisión, plataformas o vídeo bajo demanda. Trabajos que han demostrado la fuerza del audiovisual nacional logrando importantes éxitos en festivales, taquilla, crítica especializada o plataformas de visionado en un contexto sociosanitario complicado y donde la cultura ha demostrado una vez más ser una herramienta esencial para el ser humano.
El listado final, votado por los socios de EGEDA, se agrupa en un total de diez categorías, de las que nueve están dotadas económicamente. Los intérpretes Mariola Fuentes, Eduardo Casanova y Álex García han sido los encargados de darlo a conocer en un acto online moderado por la periodista Yolanda Flores y donde también han participado Enrique Cerezo, presidente de EGEDA; Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid; Marta Rivera, consejera de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid; y Andrea Levy, delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.
La gala, retransmitida por TVE, contará con otros puntos de interés que se irán revelando las próximas semanas, como los conductores de la misma, las actuaciones musicales o presencias destacadas. Puntales mediáticos a los que se unirá la Medalla de Oro que se entregará a una personalidad del séptimo arte español o empresa productora de cine. Una ceremonia donde se respetarán estrictamente todas las medidas higiénicas y protocolos sanitarios en vigor para su correcto desarrollo.
Después de veinticinco ediciones, Los Forqué se han consolidado como uno de los premios cinematográficos más prestigiosos de la industria del cine español, por ello y en un contexto incierto, su celebración tiene un gran peso estratégico y reivindicativo. Una muestra de apoyo al sector cultural que desde el inicio de la pandemia ha venido demostrando su compromiso con la seguridad de todos sus espectadores.
EGEDA es la entidad sin ánimo de lucro para la gestión de derechos de los productores audiovisuales. Creó estos galardones en 1996 con el objetivo de difundir la importancia de la industria audiovisual y cinematográfica española, impulsar la figura del productor y premiar cada año a las mejores producciones españolas por sus valores técnicos y artísticos.
El Premio Cinematográfico José María Forqué 2020 está organizado por EGEDA con la participación del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y RTVE, y cuenta con la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte y otros patrocinadores como Mercedes Benz, FIPCA y FlixOlé.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de EGEDA – Premios Forqué.

EL PADRE (Dir. Florian Zeller)

Anthony (Anthony Hopkins), un hombre de 80 años mordaz, algo travieso y que tercamente ha decidido vivir solo, rechaza todos y cada uno de las cuidadoras que su hija Anne (Olivia Colman) intenta contratar para que le ayuden en casa. Está desesperada porque ya no puede visitarle a diario y siente que la mente de su padre empieza a fallar y se desconecta cada vez más de la realidad. Anne sufre la paulatina pérdida de su padre a medida que la mente de éste se deteriora, pero también se aferra al derecho a vivir su propia vida.
En esta película, el guionista francés Florian Zeller debuta tras la cámara como solvente director en lo que, a todas luces, parece fruto de una experiencia personal. Tanto que ha llevado su inquietud al teatro y esa pieza ha conocido una versión para televisión (Le père, Christophe Charrier, 2014) y otra para el cine (Floride, Philippe Le Guay, 2015). Zeller ha tenido la ayuda del reputado Christopher Hampton en esta ocasión.

No hay historia porque más bien se trata de un retrato, por su propia naturaleza deslavazado y hasta caótico.
Apenas hay progresión dramática en el desarrollo narrativo de El padre, porque la amalgama de tiempos y de sucesos reales, recuerdos y pesadillas tienen como resultado un puzle que sirve para ese retrato del anciano demenciado. El espectador asiste con el corazón en un puño a pequeños episodios, a veces cómicos, la mayoría patéticos.
Los momentos más crueles llegan cuando se constata la toma de conciencia de ese deterioro mental; es decir, lo malo no es perder la memoria ni obsesionarse con esconder objetos o sospechar de las personas… lo terrible es darse cuenta de ello, percatarse de la decadencia personal o del injusto trato que soportan los seres queridos. Peor aún, la mayor inseguridad, el desgarro decisivo llega cuando este hombre se pregunta por su propia identidad, porque no sabe quién es.
Una película humanamente impactante por ser tristemente familiar para muchos de nosotros.

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NOTA: La fotografía insertada en este artículo es propiedad de sus autores.

ONDINA (Dir. Christian Petzold)

Undine Wibeau (extraordinaria Paula Beer) es historiadora y trabaja de guía turístico en Berlín. Cuenta la historia de la ciudad y su desarrollo urbanístico entre gigantescas maquetas. Al comienzo de la película, su novio rompe con ella. Undine declara fríamente que si él la deja tendrá que matarlo. Poco después conocerá a Christoph, un buzo profesional, que ha escuchado una de sus charlas y se ha enamorado de su voz.

Ondina sorprende pero no desmerece de su autor. En el fondo Ondina es una película con protagonista femenino cuyo motor es el amor. A diferencia de las primeras películas de su director, no estamos ante momentos de la Historia fácilmente reconocibles, sino ante la reescritura de un mito que tiene miles de años de antigüedad y ha sido reelaborado continuamente.
Si fallan los referentes solo podemos apreciar una extraña historia de amor. Los componentes esenciales son el amor traicionado, el río y la voz y la muerte. Undine es pues un film tan bello y delicado como cruel, como una figura de porcelana, como una maqueta tan bella de admirar que, en cuanto se deshace o se rompe, no puede causar más que desolación.

Sí, estamos ante un artefacto que nos habla del tiempo, de la pérdida y de cómo lo construimos y rediseñamos en tiempo presente. La nostalgia aquí es la proyección futura de un pasado perdido, una persecución de fantasmas en presente constante que acaban en un conformismo primero triste y después convertido en plataforma futura de un nuevo plan.
Petzold, con buena parte del equipo de En tránsito, ha rodado una bella. Las imágenes son muy hermosas, al tiempo que útiles y expresivas; tanto que el espectador sigue atentamente un árido discurso sobre el desarrollo urbanístico de Berlín.
El sonido es importante, las melodías, la voz de Ondina –Paula Beer– es maravillosa.
Si el espectador está en la onda de Petzold, disfrutrá enormemente con esta película.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

ANE (Dir. David Pérez Sañudo)

Texto: Yolanda Aguas
Fotografías: Capturas de «Ane» proyección en plataforma «VEO FEROZ» de la AICE. El resto de fotografías son propiedad de sus autores.

Vitoria, año 2009. Después de los altercados en su barrio debido a la inminente expropiación de algunas viviendas, Lide (Patricia López Arnáiz), madre joven que trabaja como vigilante en las obras del tren de alta velocidad, descubre que su hija adolescente, Ane, no ha ido a dormir a casa. Lide, junto a su ex-marido Fernando, comenzará no solo a investigar el paradero de su hija, sino a adentrarse en el mundo de Ane y a darse cuenta de que ha convivido junto a una desconocida.

El ego en el que todos podemos caer alguna vez podría tentarme a citar obras de teatro, autores, películas de cine, directores, guionistas… que anteriormente han mostrado historias protagonizadas por madres e hijas. Y, sin duda, estaría en mi derecho de hacerlo. Si no se abusa, no está mal orientar o sugerir a las nuevas generaciones para que vean títulos que se estrenaron muchos años antes de su nacimiento o que se escribieron y representaron en teatro años atrás. Aunque dado el desinterés general que existe en gran parte de la gente joven tal vez no serviría de nada… Yo no caeré en esa tentación. Me voy a limitar a afirmar que no hay un amor mayor que el de una madre (o padre) por sus hijos.

Con esta obviedad, «ANE» de David Pérez Sañudo habla de las diferentes fronteras que una joven, Ane, debe cruzar en su tránsito de la infancia a la vida adulta. Nos presenta también la falta de comunicación entre madre e hija y las distancias: físicas y emocionales de una sociedad.
Muy bien presentada la figura del padre (Mikel Losada), que aunque parece estar en un segundo plano, es en el que la hija confía más cuando entra en conflicto con la madre.

En general, puede que a la película le falte un poco de intensidad dramática, carencia que desaparece viendo la deslumbrante interpretación de la protagonista, Patricia López Arnaiz, en su mejor papel hasta ahora. La actriz rechazó otros proyectos para trabajar en esta película con David Pérez Sañudo.

Conocida principalmente por la serie de RTVE, «La otra mirada» o «La Peste» de Alberto Rodríguez, éste es su primer papel protagonista en el cine. Su trabajo en «ANE» podría hacerle ganar los más importantes premios de la temporada como Mejor Actriz Protagonista. Es más, estamos seguros que será así.

Su interpretación está repleta de momentos brillantes: especialmente en los últimos minutos de la película, como esa mirada a la habitación de su hija…

Corran a ver la película, la secuencia final de Patricia López Arnáiz enfrentándose a su inminente soledad es antológica.

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