RdP “LA GOLONDRINA” en T. Principal Zaragoza, por Yolanda Aguas

El nuevo trabajo como director escénico del maestro Josep Maria Mestres, “La Golondrina”, supone el regreso de Carmen Maura a los escenarios teatrales tras cuatro años de ausencia. Ella es la protagonista de La golondrina, una obra escrita por Guillem Clua cuyo estreno nacional se produjo en el Real Coliseo Carlos III de El Escorial.

Hoy presentaron en el Teatro Principal de Zaragoza la obra el actor Félix Gómez y la propia Carmen Maura.  El director no pudo asistir por encontrarse en plenos ensayos de su nuevo trabajo: “Los otros Gondra” para el Teatro Español.

Durante el encuentro con los medios, Maura explicó que cuando leyó el texto de Clua sintió que tenía que hacerla ya que ha vivido muy de cerca problemas similares a los planteados en este drama. Con un atentado terrorista como punto de partida, La Golondrina aborda la relación entre una profesora de canto, Amelia (Carmen Maura), y su alumno Ramón (Félix Gómez), que desea cantar una nana en el funeral de su madre.

La intención inicial de Clua, según explica el propio autor en el pressbook, era “reflexionar sobre el sentido del duelo, sobre el valor del perdón”, pero más tarde descubrió que su relato estaba construido en torno al amor y a “la necesidad que tenemos todos de decirnos que nos queremos”. El personaje de Maura, dijo la actriz, es una mujer “muy normal, incluso moderna”, en quien espera que muchas madres puedan verse reflejadas.  Aunque la ubicación del ataque que viven Amelia y Ramón jamás se detalla, Clua evoca la masacre ocurrida en 2016 en el bar Pulse de Orlando, de clientela mayoritariamente homosexual, donde fueron asesinadas 49 personas. El dramaturgo ha confesado que este atentado le tocó muy de cerca y le hizo ver que la comunidad LGTB había “caído en la autocomplaciencia”, lo que le hizo sentir la “responsabilidad de recordar que el odio sigue estando entre nosotros”.

La última vez que Carmen Maura  subió a las tablas fue en 2014 para interpretar Carlota, de Miguel Mihura. En este nuevo trabajo con Mestres, admitió haberlo pasado bastante mal durante el mes y medio que duraron los ensayos porque el gran director catalán ama profundamente y respeta los textos y exige lo mismo a los actores que dirige.

Antes del estreno oficial de este montaje teatral, Josep Maria Mestres, agradeció trabajar con Maura, y especialmente que ella saliera  “de su zona de confort” al volver al teatro, y destacó a su único compañero de reparto, Félix Gómez, como un virtuoso emocional. Para Mestres, ‘La Golondrina’ es una tragedia luminosa.

Producida por La Zona Teatro, La Golondrina está en plena gira nacional y volverá a Madrid el 12 de marzo de 2019.

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NOTA: Todas las fotografías insertadas en este artículo son propiedad y autoría de Yolanda Aguas para CINET FARÖ.

 

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JAULAS (Dir. Nicolás Pacheco), por Yolanda Aguas

Sorprendente ópera prima de Nicolás Pacheco.  No es fácil iniciar una carrera cinematográfica, cuesta demasiado poner en pie un proyecto, sacar adelante un guión.  En el caso que nos ocupa, el propio realizador es el autor del mismo.  No sé muy bien si definir “Jaulas” como un viaje emocional, atemporal, de dos mujeres o como un relato que aborda la búsqueda desesperada de unos seres humanos por alcanzar sus sueños logrando un poco de paz interior.  Quizá sean ambas cosas a la vez.

El guión que ha escrito Nicolás Pacheco tiene diferentes lecturas, presenta diversos conflictos existenciales y – quizá por eso – en alguno de ellos no lograr profundizar lo suficiente.  No es un problema demasiado serio, ya que a veces (y mucho más en una primera película) lo que cuenta es la intención.  Este joven director se ha ganado con su primera película que sigamos sus futuros trabajos con la debida atención y consideración.

Pacheco define su película como “una fábula contemporánea, un cuento” que hace que el espectador se plantee cuál es su jaula, sus condicionamientos que le impiden tener la vida soñada o parecerse a lo que había soñado de sí mismo.  Las principales actrices de la película, Estefanía de los Santos (la madre, en una gran interpretación) y Marta Gavilán (la hija, que significa su debut cinematográfico) hacen un viaje emocional en una huida desesperada.  Ambas pretenden dejar atrás su pasado, el que era un presente carente de recursos materiales y, especialmente, afectivos.  Cuesta mucho no identificarse con su historia y empatizar con ellas. Metafóricamente, ¿Quién no se ha sentido alguna vez encerrado en una jaula?  La libertad de elección es ya de por sí una jaula enorme.

El apartado de interpretaciones se completa con estupendos actores: Belén Ponce de León (“El Reino”, “Camino”), Antonio Dechent (“Intacto”, “Los aires difíciles”, “La Peste”) y Antonio Estrada.

La película se beneficia con el paisaje de Andalucía, sus colores…  que están magníficamente reflejados en la fotografía firmada por Alejandro Espadero. La música (Pablo Cervantes) acompaña perfectamente a la historia, en realidad se convierte en un elemento esencial.  Hubo momentos que creí estar viendo una película del gran Emir Kusturica, y no sólo por la música (les remito a las escenas en las chabolas).

Apoyen esta película y vayan a verla.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

TODOS LO SABEN (Dir. Asghar Farhadi), por Yolanda Aguas

Con bastante retraso desde su estreno en España, tuve la oportunidad de ver ayer “Todos lo saben”, la última película dirigida por Asghar Farhadi.

Asghar Farhadi, dos veces ganador del Oscar a mejor película en habla no inglesa -por “La separación” y “El viajante”-, dirige este thriller hablado en español que tiene a Ricardo Darín (en el papel de Alejandro) y Penélope Cruz (Laura) como un matrimonio que vive en la Argentina: ella viaja junto a sus dos hijos (Felipe e Irene) a España, para la boda de una hermana y allí se encuentra con su familia y también con Paco (Javier Bardem) que fue su pareja en el pasado.

En ese entorno se desarrolla la historia, que tiene como eje principal las deudas pendientes en el círculo familiar. “Todos lo saben” fue la película que abrió el último Festival de Cannes pero ni mucho menos, y tal como ya indicó la crítica internacional en Cannes,  está a la altura de los notables filmes anteriores de este realizador,

Eso sí,  “Todos lo saben” cuenta con un trabajo fotográfico de excepción, bajo la firma de José Luis Alcaine, pero no es suficiente para considerar el desarrollo de este guión como una gran película.

El director iraní Asghar Farhadi creó un guion que tenía lugar en un pueblo de la meseta y para el que pensó en Javier Bardem y Penélope Cruz para los principales papeles (sin duda por el tirón internacional) y también porque sabía que así podía encontrar con más facilidad la financiación en nuestro país.

La historia podría ser la de cualquier película de televisión que emiten a media tarde.  Una familia se junta en una boda donde desaparece la hija del personaje de Penélope Cruz. Eso desembocará en una madeja de celos, rencillas y secretos. Cualquier espectador podrá empatizar con la trama de búsqueda, mientras que otros entrarán en cuestiones como si la tierra es del que la trabaja o del que la hereda; o si los hijos son de los padres biológicos o de los que los cuidan.

A Bardem y Cruz les acompañan excelentes actores españoles, en esta ocasión haciendo de secundarios, destacando a Bárbara Lennie, Eduard Fernández y una sobria Elvira Mínguez.

Un filme menor dentro de la filmografía de Asghar Farhadi, que cuenta con algún destello en el apartado de las interpretaciones secundarias.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

TU HIJO (Dir. Miguel Ángel Vivas), por Yolanda Aguas

Miguel Ángel Vivas  es un cineasta que intenta no dejar indiferente al espectador. Sus anteriores trabajos como “Secuestrados” (2010), “Reflejos” (2002), “Extinction” (2015) o “Inside” (2017) son prueba de ello.  Es un cine destinado a un público muy determinado, un cine que quizá no interesa a una mayoría.

En esta ocasión, la historia pretende conquistar a ese público con una historia que todo el mundo comprende.  El protagonista es José Coronado que interpreta a Daniel Jiménez, un médico, cirujano en turno de noche en un gran hospital, que tiene una vida satisfactoria y una excelente relación con su hijo de 17 años. Todo cambiará cuando el chico reciba una brutal paliza, que además graban con el móvil sus agresores, una madrugada en el exterior de una discoteca ubicada en un polígono industrial. El chico acaba en coma y en la UVI, mientras su padre intentará por todos los medios saber lo sucedido y devolverles la misma medicina a los causantes.

El guión, naturalmente, puede crear controversia ya que habla de la venganza de un padre y de tomarse la justicia por su mano.   Describe una trama predecible y poco ambiciosa, con unos diálogos que en ocasiones pueden sacar completamente de la película. El protagonista, José Coronado, se ve obligado a realizar acciones demasiado extremas, tanto que al espectador le costará empatizar con ellas y con la causa.

El director abusa de esos tonos fríos, de una iluminación oscura que pretende reflejar el mundo más violento por el que se está moviendo en busca de su venganza.

Ni qué decir tiene que José Coronado está muy por encima del objetivo de esta película. Su interpretación tiene verdad, pero la película se queda perdida por el camino.

Coronado está acompañado por Pol Monen, Vicente Romero, Sauce Ena y Ester Expósito.  Mención aparte merece la gran Ana Wagener, una vez más dando el toque de calidad interpretativa como nos tiene acostumbrados en todas sus interpretaciones.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL ÁRBOL DE LA SANGRE (Dir. Julio Medem), por Yolanda Aguas

Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó) están enamorados y quieren escribir su historia. Para ello, deciden recluirse en un caserío de la familia de él, para encontrar la inspiración y poder hablar con tranquilidad de todo lo que saben de las vidas de sus antepasados. Creen que lo que son hoy en día es en gran parte herencia del entorno en el que han crecido y también piensan que la forma de ser de sus padres, a su vez, está marcada por la relación con sus abuelos. Están dispuestos a llegar hasta donde haga falta para conocer absolutamente todo el uno del otro.

En ese caserío escribirán la historia común de sus raíces familiares, creando así un gran árbol genealógico donde se cobijan relaciones de amor, desamor, sexo, locura, celos e infidelidades, y bajo el que también yace una historia repleta de secretos y tragedias. Cuando empiezan a indagar, se dan cuenta de que los distintos miembros de sus familias ocultan secretos muy oscuros. Conforme van descubriendo más, se darán cuenta de que su propia relación se puede tambalear y que se han ocultado información muy importante desde que están juntos que pone en peligro la confianza que hasta ahora han tenido el uno en el otro.

El director de éxitos como “Los amantes del círculo polar”  o  Lucía y el sexo”, Julio Médem, regresa a la gran pantalla con “El árbol de la sangre”, película en la que vuelve a utilizar elementos que caracterizan a su cine, como las relaciones interconectadas de los personajes, la naturaleza o la fantasía.

La película está protagonizada por Úrsula Corberó y Álvaro Cervantes a los que acompañan Najwa Nimri, Patricia López Arnáiz, María Molins, Daniel Grao, Joaquín Furriel, Emilio Gutiérrez Caba, Luisa Gavasa, Ángela Molina y José María Pou.

La B.S.O. está compuesta por Lucas Vidal que es todo un acierto, quizá sea lo más interesante de este filme.

No termina de lograr Julio Medem el éxito que necesita tras fracasar con sus últimas películas.  “Caótica Ana” supuso un serio contratiempo para él, personal y artístico, del que parece no recuperarse.  Muy lejos quedan ya “Vacas” y “La ardilla roja” (que tanto fascinó a Stanley Kubrick).

“El árbol de la sangre” se queda a medio camino en sus valores artísticos y su excesivo metraje no ayuda en el objetivo de volver a enamorar a público y crítica.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

RAMEN SHOP: UNA RECETA FAMILIAR (Dir. Eric Khoo), por Yolanda Aguas

Ramen Shop: Una Receta Familiar nos presenta a un joven cocinero, hijo de cocinero, que trastea con recetas innovadoras. El joven es japonés por parte de padre. Sin embargo, por parte de madre, una madre que murió relativamente joven, es de Singapur. Y entre Japón y Singapur hay una historia de dificultades, desencuentros y rencores.

Tras esta presentación, y un poco avanzada ya la película, el joven debe tomar el liderazgo del restaurante. Según la narración va avanzando, vamos viendo que, aparte de lo gastronómico, va desenterrándose un viejo conflicto que afecta a las relaciones entre la madre del chico y la madre de esta madre. Y todo porque esta mujer, en su momento, decidió casarse con un japonés, cosa que para esa abuela de Singapur es poco menos que un pecado imperdonable.

La primera parte de la película es una exposición muy detallada de la gastronomía de Japón, por un lado, y de Singapur, por el otro. Pero esta estética está muy bien planteada. En la parte final de la película, se desencadena el exorcismo pacificador, a través de un pequeño milagro consistente en que el nieto japonés, cocinero excepcional, regala una comida a su abuela, que ella acepta con susceptibilidad inicial. Ser cocinero tiene cosas buenas, entre ellas procurar felicidad. De ahí que en esta historia la comida facilita que el hilo conductor avance y se desencadene un final feliz.

La película está rodada entre Japón y Singapur, con muestras de las respectivas gastronomías. Resulta curioso ver al joven cocinero con su cuñada (casada con un hermano de su padre), en Singapur, comiendo platos de la zona con cubiertos metálicos occidentales.

A pesar de que el filme discurre con un tono más bien superficial, no desmerece ni le resta fuerza al fondo de la cuestión, todo lo contrario. Además parece tramado para que la superficialidad sea la nota fundamental, una estrategia interesante hasta que la abuela agradece al nieto los platos que él preparó para ella.

Es una película sumamente sencilla y sin pretensiones.

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NOTA: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

EL ÁNGEL (Dir. Luis Ortega), por Yolanda Aguas

Carlitos (Lorenzo Ferro) es un joven de diecisiete años con fama de estrella de cine, rizos rubios y cara de bebé. Ya en su primera adolescencia manifestó su verdadera vocación: ser un ladrón. Cuando conoce a Ramón en su nueva escuela, Carlitos se siente inmediatamente atraído por él y quiere llamar su atención. Juntos se embarcarán en un viaje de descubrimientos, amor y crimen. Debido a su apariencia angelical, la prensa llama a Carlitos “El ángel de la muerte”.  Llama la atención por su belleza, y se convierte en una celebridad de la noche a la mañana. En total se cree que cometió más de cuarenta robos y once asesinatos. Hoy, después de más de cuarenta y cinco años en la cárcel, Carlos Robledo Puch es el preso que más tiempo lleva en prisión en la historia de Argentina.

Es una película de enorme creatividad visual y sonora, Ortega toma el derrotero criminal del famoso sociópata muy libremente, casi como una excusa, para componer un relato enrarecido, signado por el extrañamiento. Es un personaje para el que matar no es algo real, porque ni siquiera él se percibe como algo real. Tiene que ver con el impacto que le genera la civilización. Un artificio, una mentira tan grande que lo lleva a descreer de cosas tan naturales como la vida y la muerte”.

El ángel  destaca por sus atrapantes atmósferas surreales, que presentan una reconstrucción muy particular de esos años 70’s de pantalones oxford, y canciones de Palito Ortega (el padre del director).

Lorenzo Ferro, el actor debutante de cara angelical, interpreta a la perfección al intrépido criminal protagonista, al que nada perturba o detiene; y destacan también la pareja compuesta por Daniel Fanego y Mercedes Morán como sus padres.

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NOTA:  Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.