LA LEY DE TEHERÁN (Dir. Saeed Roustayi)

Saeed Roustayi (Teherán, 1989) es la nueva sensación del cine iraní. Presentado este filme en Venecia en 2019, la pandemia frenó su distribución internacional, pero en Irán se convirtió en apenas tres meses en la película más taquillera de la historia del país y, posteriormente, rompió todos los récords en el mercado doméstico y de streaming. Arrasó en 2021 en el Festival de Reims, dedicado en exclusiva al noir, y este mismo año fue nominada como mejor película internacional en los Premios César.

La prensa especializada se ha apresurado a presentar al director como el nuevo Asghar Farhadi o Mohammad Rasoulof, ya que como ellos Roustayi desarrolla un cine social pasado por el prisma del género, en una atinada combinación entre el estilo hollywoodense y la tradición iraní, que trata de convertir lo local en historias universales. La ley de Teherán puede disfrutarse como un enérgico thriller policial, social y político que aspira, desde el seguimiento de un caso y sus ramificaciones, a hablar de la realidad compleja de un país que vive hoy un serio problema de drogas, marginalidad, corrupción y falta de libertades y derechos.

Roustayi marca un ritmo preciso y cortante a su relato y alarga las secuencias, siempre centrado en la potencia expresiva, física y verbal de sus actores, donde Payman Maadi, al que tal vez recuerden de Nader y Simin, una separación, presta la ambigua percha moral y el estereotipo del comisario celoso y obsesivo.

Más interesante aún resulta el retrato del narco y su no menos desesperada búsqueda de salida del atolladero, tramo que revela también las fisuras y turbiedades del sistema y las consecuencias y estragos personales de la criminalidad y la pena de muerte en el Irán contemporáneo.

Una película interesante.

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EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA POR EL 70 ANIVERSARIO DEL SSIFF

Texto y fotografías: Web oficial del SSIFF.

El Festival de San Sebastián inaugura en Tabakalera su gran exposición del 70 aniversario
Hasta el 24 de septiembre se puede visitar ‘Imagina un Festival’, que a través de una veintena de pantallas muestra cientos de vídeos que suman más de 150 minutos de contenido

El Festival de San Sebastián, que celebrará su 70ª edición del 16 al 24 de septiembre, ha inaugurado hoy en el Centro Internacional de Cultura Contemporánea-Tabakalera, sede del certamen, una gran exposición para celebrar su aniversario. Coorganizada por Tabakalera en colaboración con el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación Foral de Gipuzkoa, la muestra Imagina un Festival está planteada como un homenaje a la industria del cine, a los medios de comunicación, a las salas de proyección, a la propia ciudad y, por supuesto, al público que abarrota las salas edición tras edición.
Desde hoy y hasta el 24 de septiembre, la exposición mostrará a través de varias instalaciones audiovisuales repartidas en distintos espacios públicos de Tabakalera los principales hitos de la historia del Festival, presentado “como una obra colectiva en la que todas las personas somos protagonistas”, según el concepto de Carlos Rodríguez y Asun Lasarte, de Morgancrea, la productora que ha comisariado una exposición que mediante una veintena de pantallas muestra cientos de vídeos que suman más de 150 minutos de contenido.

Junto a quienes han diseñado la exposición han participado en la presentación de hoy el director del Festival, José Luis Rebordinos, y la directora de Tabakalera, Edurne Ormazabal, así como el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, y el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, en representación de las instituciones colaboradoras.

¡Sigue la alfombra roja!
Presente en el Festival desde sus inicios, la alfombra roja ejerce de guía en una exposición a la que se puede acceder desde la entrada principal de la plaza de las Cigarreras o desde el acceso inferior de la plaza Nestor Basterretxea. En total, se han utilizado más de 200 metros de alfombra que, a ratos suspendida sobre las cabezas de quienes visiten la exposición, marcará un camino que se puede transitar de diversas formas en distintos puntos del espacio público de Tabakalera.
Si se accede a la Plaza de la planta 0 por la plaza Nestor Basterretxea la primera instalación que se puede visitar se compone de ocho pantallas dedicadas al Público. Por un lado, propone un recorrido por el ambiente de la alfombra roja y los cines en distintas etapas del Festival y, por otro, muestra la selección de fotografías que la ciudadanía ha enviado expresamente a la exposición atendiendo a la llamada del certamen: son instantáneas y selfis con nombre y apellidos que las personas asiduas al Festival se sacaron en su día junto a distintas estrellas y personalidades.
Las escaleras que conducen a la primera planta desembocan en la instalación Media, centrada en el papel de los medios de comunicación que han contribuido a la difusión internacional del Festival y a preservar su memoria a través de escritos, entrevistas, fotografías y audiovisuales. Como si de un gran libro o periódico se tratara, dos grandes pantallas verticales reproducen una selección de imágenes, titulares y declaraciones de algunos de los personajes más relevantes que han pasado por San Sebastián en estos 70 años.
Sin abandonar la primera planta, un largo pasillo adquiere la forma de Photocall, presidido por una pantalla gigante de 24 x 4 metros sobre la que se reproducen las imágenes lanzadas simultáneamente desde cinco proyectores. Se trata de un espacio mágico por cuya alfombra roja se puede pasear y contemplar a más de 800 personalidades que han visitado el Festival durante siete décadas. Los contenidos de este túnel del tiempo se presentan de modo cronológico, de forma que, situados a cierta distancia, el público podrá ver simultáneamente y en movimiento a Gloria Swanson, Kirk Douglas, Audrey Hepburn, Harrison Ford, Bette Davis, Robin Williams y Brad Pitt, entre muchos otros.
Por último, al fondo del pasillo una cortina da acceso a la última estancia, denominada Zinea y concebida como una gran sala de cine en la que distintas pantallas sincronizadas permiten recordar los instantes más icónicos de la historia del Festival.
Por un lado, a la izquierda se sitúan tres grandes pantallas que proyectan de modo aleatorio momentos inolvidables: desde las multitudinarias acogidas a Sophia Loren, Liz Taylor, Bette Davis, Denzel Washington o Bradley Cooper, al paseo de John Travolta por la Concha, los estrenos de Star Wars y La máscara del zorro, o la sorpresa que se llevó Penélope Cruz antes de recibir su Premio Donostia de manos de Bono (U2).
Por otra parte, dos cubos suspendidos en el centro de la sala hacen un guiño al Kursaal de Rafael Moneo y proyectan en sus distintas caras imágenes relacionadas con ocho temas entre los que figuran las salas de cine de la ciudad, los jurados del Festival, sus premios, la organización o los nuevos talentos.
Finalmente, hay dos proyecciones que muestran cómo ha evolucionado la concha, principal distintivo gráfico del certamen, y una animación de los carteles oficiales de las 70 ediciones, así como una mediateca que a través de dos pantallas táctiles permite navegar por la historia del Festival descubriendo o rememorando reportajes, entrevistas, entregas de premios, personajes y películas.
Talleres infantiles, visitas guiadas y un concurso
En torno a la exposición se han organizado talleres infantiles (para niñas y niños de 3 a 6 años y de 7 a 11) los miércoles y jueves por la mañana y los sábados por la tarde, y visitas guiadas dirigidas al público adulto, los martes por la tarde y los domingos por la mañana. Las personas que estén interesadas en las actividades, que son de carácter gratuito, podrán inscribirse a través de las páginas web del Festival y de Tabakalera. Además, quienes visiten la exposición podrán participar en un concurso de preguntas vinculadas a los contenidos de la muestra. Entre las respuestas acertadas se sortearán entradas para la 70ª edición del Festival y objetos de merchandising.
La exposición permanecerá abierta todos los días, de lunes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas.

La exposición ‘Vive le cinéma!’, a partir del sábado
Además de colaborar en la organización de Imagina un Festival, Tabakalera se volcará con el 70º aniversario a través de otra exposición, Vive le cinéma!, que abrirá sus puertas este sábado 9 de julio. En ella se mostrarán instalaciones artísticas firmadas por cuatro cineastas internacionales: Jia Zhang-ke, Lemohang Jeremiah Mosese, Isaki Lacuesta y Dea Kulumbegashvili, los dos últimos ganadores de tres Conchas de Oro.

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TENOR (Dir. Claude Zidi Jr.)

Antoine (Mohammed Belkhir) es un joven rapero parisino que participa en batallas de gallos mientras trabaja como repartidor de sushi. Un día el trabajo le lleva a la escuela de música, donde conoce a la profesora Loiseau (Michèle Laroque), quien descubre casi por accidente el talento de Antoine y se propone convertirle en un gran cantante de ópera. Antoine tendrá que hacer frente no solo a un entrenamiento más que difícil y al que llega con mucho tiempo de desventaja frente a sus compañeros, sino a la falta de confianza en sí mismo y en su propio entorno, que parece decirle constantemente que no pertenece al mundo en el que se ha adentrado.

El protagonista, Antoine, es aficionado al rap, su hermano a las peleas clandestinas, sus amigos no parecen tener un presente ni un futuro demasiado alentador, no se deshacen del chándal ni para dormir y tienen un léxico callejero y poco refinado. Por contra, los alumnos de Loiseau son ilustrados, elegantes y tienen casas enormes. Este choque de realidades es lo que bloquea a Antoine, que parece convencido de no pertenecer a la ópera y oculta a su entorno su doble vida por miedo al rechazo. Es interesante como la mayoría de los amigos de Antoine, en realidad, no llegan a mostrar ningún rechazo a la ópera, lo que nos puede llevar a sacar una reflexión importante: que los complejos del cantante sobredimensionan en su mente un conflicto que quizá nuca fue para tanto. Sí que hay alguno que llega a sentir una suerte de traición cuando descubre la nueva vida de Antoine, pero su rechazo furibundo y sus cambios de humor tan arbitrarios son, de hecho, una de las principales flaquezas de un guion que no obstante es ágil, claro, y con una fuerte carga de humor muy acertado.

Una película entretenida para este verano.

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LA VOLUNTARIA (Dir. Nely Reguera)

Marisa (Carmen Machi), una doctora recién jubilada, decide viajar como voluntaria a un campo de refugiados griego donde, a su parecer, necesitan a gente exactamente como ella. Al llegar allí, se hace evidente que no tiene nada que ver con los demás. Cuando conoce al pequeño Ahmed, los límites entre la necesidad de cuidar y de sentirse útil empiezan a desdibujarse.

La voluntaria es también un áspero estudio de personaje. Su directora, Nely Reguera parece ser de las cineastas que no deja prisioneros a la hora de mostrar la ambivalencia y contradicciones de las protagonistas de sus ficciones. Su lupa de aumento naturalista se fija en los vaivenes de una recién jubilada en busca de una brújula vital, magníficamente interpretada por Carmen Machi.

El personaje de la también estupenda Itsaso Arana, en el rol de estricta jefa de voluntarios de la ONG, posee unas connotaciones que no habría que pasar por alto. Las rígidas normas que sigue, que prohíben la implicación personal de los voluntarios con los refugiados del campo, pueden entenderse como la actitud que mantiene Europa con los migrantes, distante e incluso hipócrita.

Tal vez con demasiadas ganas de mostrar lo que esconden sus cartas, La voluntaria es un retrato sobre la ceguera del privilegio que bordea lo inmisericorde, sin crueldad, pero también sin complacencia. No en vano el pequeño Ahmed es un niño al que la película no le permite tener una voz, porque la caridad, incluso la más bienintencionada, tal y como se apostilla, no equivale a justicia social.

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LLENOS DE GRACIA (Dir. Roberto Bueso)

Sor Marina (Carmen Machi) llega a El Parral, un colegio que acoge a niños con problemas, para ser la profesora de la temporada estival, en la que se quedan en el centro los menores que carecen de tutores legales o que estos no pueden hacerse responsables de ellos durante los meses de verano. Lo que parecía un trabajo fastidioso, termina convirtiéndose en una experiencia vital tanto para los niños como para la monja. Ante el peligro de que El Parral se convierta en un colegio privado de lujo y pensado para las élites, sor Marina, con la ayuda de las hermanas Angelines (Paula Usero) y Tatiana (Anis Doroftei), propondrá a la madre superiora que los chavales formen un equipo de fútbol con el que llegar a las finales regionales y así demostrar que es necesario que el centro siga acogiendo a menores. Una misión que será una de las experiencias más importantes en las vidas de los niños.

Dirigida por Roberto Bueso, quien escribe el guion junto con Óscar Díaz, ‘Llenos de gracia’ está protagonizada por Carmen Machi, Paula Usero, Pablo Chiapella, Manolo Solo, Nuria González, Dairon Tallon y Anis Doroftei. Una producción de Mod Producciones, Misent Producciones, RTVE, À Punt Media y Movistar Plus+.

Segundo largometraje del director Roberto Bueso, quien dirigió ‘La banda’ en 2019. Basada en hechos reales, al narrar cómo, en su infancia, el jugador de fútbol Valdo Lopes Rocha fue fundamental la ayuda de la hermana Marina, una religiosa que se ocupaba tanto de él como de otros chavales que estudiaban en un colegio que era también internado y que, durante el verano, se quedaba a cargo de aquellos menores de edad que no tenían padres o que estos no podían hacerse cargo de ellos.

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DAVID CRONENBERG, PREMIO DONOSTIA 70 ED. SSIFF

Texto y fotografías: Web oficial del SSIFF


El Festival de San Sebastián otorgará un Premio Donostia a David Cronenberg
El director y guionista canadiense recibirá la distinción durante una gala en el Teatro Victoria Eugenia tras la que se proyectará ‘Crimes of the Future’, su nuevo largometraje
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El director y guionista canadiense David Cronenberg (Toronto, 1943) recibirá un Premio Donostia de la 70ª edición del Festival de Sebastián, que reconocerá con su máxima distinción honorífica la carrera de uno de los cineastas más singulares del último medio siglo. El 21 de septiembre el Teatro Victoria Eugenia acogerá la ceremonia de entrega del galardón, tras la que se proyectará Crimes of the Future (2022), el largometraje protagonizado por Viggo Mortensen, Léa Seydoux y Kristen Stewart que concursó en el último Festival de Cannes.
Maestro del horror biológico, de las atmósferas turbadoras y de un universo tan personal como intransferible, Cronenberg ha dirigido una veintena de largometrajes entre los que destacan obras convertidas en clásicos de géneros como la ciencia ficción, el terror, el drama psicológico o el thriller. También es autor de numerosos trabajos para televisión.
En 2004 el Festival de San Sebastián proyectó Crash (1996) en el marco de la retrospectiva Incorrect@s y tres años después Cronenberg visitó San Sebastián por primera y única vez hasta la fecha para inaugurar la Sección Oficial a concurso con Eastern Promises (Promesas del Este, 2007). El canadiense se suma así al listado de directoras y directores que también han recibido el Premio Donostia, entre quienes destacan Francis Ford Coppola, Woody Allen, Oliver Stone, Agnès Varda, Hirokazu Koreeda y Costa-Gavras.
Hijo de una pianista y de un escritor, David Cronenberg creció entre libros y cómics que cimentaron su interés por la cultura y el cine. Autodidacta, sus primeros trabajos fueron cortos como Transfer (1966) y From the Drain (1967), a los que siguieron sus primeros largometrajes, de corte experimental, Stereo (1969) y Crimes of the Future (1970), cuyo título coincide con el de su película más reciente. En estas obras primerizas podían rastrearse ya los rasgos de una filmografía marcada por temas como la enfermedad, la violencia, el sexo, el cuerpo o la experimentación científica.

Esta última está muy presente en la primera etapa de su obra, por ejemplo, en Shivers (Vinieron de dentro de…, 1975), Rabid (Rabia, 1977) o The Brood (Cromosoma 3, 1979), en las que conviven parásitos asesinos, plagas violentas y terapias fallidas para tratar psicópatas. También firmó encargos como Fast Company (1979), una película sobre carreras de coches, aunque los títulos que forjaron su prestigio como autor dentro del cine de género más radical fueron Scanners (1981), sobre un grupo de personas con mortales poderes mentales, y Videodrome (1983), una de las cimas de la estética de la Nueva Carne. Tras narrar en The Fly (La mosca, 1986) la asfixiante historia de un científico que se transforma en insecto, contó con Jeremy Irons para protagonizar dos de sus siguientes películas: Dead Ringers (Inseparables, 1988), en la que el actor se desdobló para encarnar a unos atormentados ginecólogos gemelos, y M. Butterfly (1993), el ambiguo romance entre una misteriosa diva de la ópera y un diplomático francés en la China de los años 60.
Cronenberg ha llevado a la pantalla novelas de escritores tan icónicos como Stephen King —The Dead Zone (La zona muerta, 1983)—, William Burroughs —The Naked Lunch (El almuerzo desnudo, 1991), quizá su mayor obra de culto— y J.G. Ballard, a quien adaptó en Crash (1996), que analizaba la excitación sexual de varios personajes al sufrir accidentes automovilísticos y que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes. Tras adentrarse en la realidad virtual con eXistenZ (1999) y asomarse a los abismos de la enfermedad mental en Spider (2002), el cineasta canadiense inauguró una etapa en su filmografía en la que el fantástico dejó de ser el ingrediente principal de su cine, hasta que ahora, 20 años después, acaba de estrenar Crimes of the Future (2022), una revisión o compendio de sus antiguas obsesiones que será Proyección Premio Donostia en la 70ª edición del Festival de San Sebastián.

Esta última película supone su cuarta colaboración con el actor Viggo Mortensen, con quien primero rodó A History of Violence (Una historia de violencia, 2005), un thriller sobre un hombre marcado por un intrigante pasado. Los otros filmes son Eastern Promises (Promesas del Este, 2007), una inmersión en el infierno de la mafia rusa de Londres, y A Dangerous Method (Un método peligroso, 2011), en la que Mortensen interpretaba a Sigmund Freud. Los dos últimos títulos anteriores a Crimes of the Future fueron Cosmopolis (2012), adaptación de la novela de Don DeLillo, y Maps to the Stars (2014), una ácida reflexión sobre la fama.
En ambos trabajos participó Robert Pattinson, uno de los últimos en sumarse a la amplia nómina de estrellas con las que David Cronenberg ha trabajado a lo largo de su dilatada carrera y en la que destacan, entre otras, Juliette Binoche –otro de los Premios Donostia de esta edición–, Gabriel Byrne, Willem Dafoe, Geena Davis, Michael Fassbender, Ralph Fiennes, Jeff Goldblum, Ed Harris, Holly Hunter, William Hurt, Keira Knightley, Jude Law, Jennifer Jason Leigh, Miranda Richardson, Martin Sheen, James Spader, Christopher Walken, Naomi Watts, Peter Weller y James Woods.

David Cronenberg también ha intervenido como actor en películas de otros cineastas como, por ejemplo, en Nightbreed (Razas de noche, 1990, Clive Barker), To Die For (Todo por un sueño, 1995, Gus Van Sant), Extreme Measures (Al cruzar el límite, 1996, Michael Apted) y Falling (2020), a cuyo director, Viggo Mortensen, felicitó a través de un vídeo cuando recibió en el Kursaal el Premio Donostia en 2020. Además, ha sido distinguido con la Orden de Canadá y es Oficial de la Orden de las Artes y las Letras y Caballero de la Legión de Honor francesas. En 2014 publicó su primera novela, Consumed: A Novel (Consumidos).

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LOS JÓVENES AMANTES (Dir. Carine Tardieu)

15 años después de su primer encuentro Shauna, una elegante arquitecta retirada, se cruza con Pierre, un médico felizmente casado, en el pasillo de un hospital. Ella tiene 71 años, él 45. Opuestos pero hipnotizados el uno por el otro, vuelven a conectar y comienzan una aventura. Viuda, madre, abuela, Shauna necesita reafirmar que después de todo es una mujer plena.

Sabemos que amar no siempre es fácil. Sin embargo, y a pesar de lo que pueda parecer a primera vista, la diferencia de edad entre ellos no es el mayor obstáculo al que se enfrentarán los protagonistas de esta historia. No, lo que a ella le resultará aún más difícil será dejar atrás una vida tranquila en la que sabía a qué atenerse. Él, por su parte, tendrá que responder ante el dolor que sus decisiones causarán en su entorno más cercano.

Interpretados maravillosamente por Fanny Ardant y Melvil Poupaud, los personajes a través de quienes vivimos este nuevo amor emprenden un viaje rebosante de incertidumbre, dolor y esperanza. De hecho, entre los encuentros y conversaciones que comparten Shauna y Pierre no hay un solo espacio en blanco ni trivial que nos lleve a pensar que el recorrido va a ser fácil o sosegado.
Carine Tardieu (Sácame de dudas) construye esta historia golpe a golpe. La muerte, la separación, los adioses, la soledad… Todas estas piedras entorpecen su camino, pero también lo construyen, haciendo posible que Shauna y Pierre lo recorran juntos. No obstante, hay corazones en el camino que acaban rotos, amistades que se tambalean y relaciones familiares que pierden el anclaje que las mantenía firmes. Dramas colaterales que hacen que esta película adquiera una mayor dimensión.

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Nota: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.

PALMARÉS 50 ED. FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE HUESCA

La 50 edición del Festival Internacional de Cine de Huesca ha concluido. Para tan señalada edición ha contado con destacadas figuras internacionales que han recibido sus premios honoríficos. Diego Luna y Terry Gilliam

El PALMARÉS de la 50 edición ha sido el siguiente:

Texto y fotografías; Web oficial del 50HIFF


El cortometraje francés Solarium, de Jonathan Koulavsky; el colombiano Kun Bi, de Agamenón Quintero y Jorge Eliécer Alfaro; y You can´t automate me, de Países Bajos y Eslovenia dirigido por Katarina Jazbec, se han alzado con los Premios Danzante de los concursos internacional, iberoamericano y documental en el 50º Festival Internacional de Cine de Huesca. Tres trabajos que pasan así directamente a la preselección de los Oscar gracias a su triunfo en el certamen altoaragonés, en una edición que se cierra con un balance “sobresaliente” tal como ha subrayado su director, Rubén Moreno, “los cortometrajistas han regresado a la ciudad, el público ha apoyado todas las propuestas, hemos contado con unos homenajes de excepción y la repercusión internacional es incalculable”, concluye.


El jurado del Concurso Internacional encumbra con su Premio Danzante al cortometraje de Jonathan Koulavsky por su capacidad para mostrar la relación entre un chico y un animal, donde la responsabilidad gana sobre las ambiciones personales. Se trata de Solarium (Francia), donde se narra la historia de Johnny, un joven jockey que empieza a dudar de su vocación. En el apartado de animación, la ganadora ha sido una coproducción entre Suiza y Francia: Miracasas, el trabajo de Raphaelle Stolz se lleva el Premio Jinete Ibérico (que otorga el Instituto de Estudios Altoaragoneses) por su forma de abordar el tema de la muerte.
Otro de los trabajos premiados es el de Mark Gerstorfer que con Die unsichtbare grenze (Invisible border) se lleva la Mención Valores Humanos ‘Francisco García de Paso’. Un retrato desgarrador sobre lo cruel que puede ser la realidad cuando se aplican las normas sobre los inmigrantes. Además, el jurado ha otorgado una mención especial a Tierra (México), de Gustavo Gamero, por la importancia de un tema que debería conmover a la comunidad internacional y la sutileza con que está narrado.

COLOMBIA Y ESPAÑA DESTACAN EN EL CONCURSO IBEROAMERICANO
El fallo del jurado en el Concurso Iberoamericano otorga el Primer Premio Danzante a una historia extraordinaria que rompe los prejuicios de la mirada de Occidente hacia los pueblos indígenas. Kun Bi (Cortando leña) está enmarcado en el paisaje de la sierra y las costumbres del pueblo Arhuaco que permite a sus directores, Agamenón Quintero y Jorge Eliécer Alfaro, establecer un contundente diálogo entre los que se quedan y los que se van.
El Danzante Iberoamericano ‘Cacho Pallero’ quiere reconocer este año el uso magistral que hace la española Júlia de Paz de las herramientas narrativas del thriller para ponerlas a disposición de la desgarradora historia social que cuenta el cortometraje Harta.

UNA COPRODUCCIÓN EUROPEA SE LLEVA EL MEJOR DOCUMENTAL

La tercera de las categorías a concurso, la dedicada al Documental, ha premiado el trabajo de Katarina Jazbec con You can’t automate me (Países Bajos/ Eslovenia), del que el jurado ha destacado la originalidad a la hora de reflejar la parte mental del trabajo físico, además del tratamiento de la atmósfera y el tempo de un modo envolvente.
Mientras que A plena vista (México/Tailandia), de Luis Palomino, se lleva el Danzante Documental Iberoamericano ‘José Manuel Porquet’ porque, además de mostrar la realidad, participa en ella. Una mención especial destaca la originalidad estética y la capacidad de ir de lo personal a lo social por parte de Milý Tati (República Checa/Eslovaquia), de Diana Cam Van Nguyen.

DUO LI Y VIENTOS DE PRIMAVERA, MEJORES ÓPERAS PRIMAS
El Palmarés de la 50º edición lo completan las óperas primas, uno de los aspectos que nunca se descuidan en el certamen oscense. Son las cintas que decide el jurado joven y que este año recaen en Duo li (China), de Zou Jing en el concurso internacional, y en Vientos de primavera (España), de Carmen Pedrero. El primero por mostrar la difícil realidad de una mujer con intimismo y recursos narrativos esenciales, mientras que la producción española se lleva el Danzante Iberoamericano Ópera Prima ‘Alberto Sánchez’ por encontrar la manera de contarse a sí misma en un mar de historias sobre la propia aceptación adolescente.
El Festival de Cine de Huesca también otorga un premio del público y otro al mejor guion, ambos en esta ocasión se han quedado en España. Mientras que el primero ha sido para Entreterrestres, de Lucas Parra, el segundo ha recaído en La loca y el feminista, de Sandra Gallego y con guion de Pilar Gómez, gracias a los ágiles diálogos y al gran broche final que plantea.
La misma pluralidad que en los trabajos se ha visualizado en los jurados, con el director y productor Pablo Baksht, la actriz Ruth Gabriel y el director del Festival de Cracovia Krzysztof Gierat, en el Concurso Internacional. La periodista María Guerra, el director y guionista Álex Rodrigo y el actor Edgar Vittorino han sido los encargados de valorar el Iberoamericano, mientras que en Documental se ha contado con el actor y promotor griego Simos Kyparissopoulos y los cineastas Helena de Llanos y Germán Roda. Completan los jurados Pablo Parra y Ana Mora, en Guión, y Alba Forradellas, Alba Goñi, Carlos Cousillas, Irene Atarés, Nicole Cajas y Noelia Tobajas como jurado joven de esta 50º edición.

De este modo, se cierran las “bodas de oro” del festival con un primer balance “sobresaliente” en palabras del director de la cita, Rubén Moreno. Tras dos años de restricciones, en este importante aniversario “los cortometrajistas han regresado a la ciudad, el público ha apoyado todas las propuestas, hemos contado con unos homenajes de excepción y la repercusión internacional es incalculable”, asegura Moreno. Concluyen así nueve días donde Huesca se ha convertido en un referente cinematográfico con cortometrajes llegados de todo el mundo y nombres propios tan destacados como Diego Luna o Terry Gilliam.

MAIGRET (Dir. Patrice Leconte)

París, década de 1950, el cuerpo de una hermosa joven vestida con un elegante traje de noche aparece en mitad de una plaza. El célebre inspector Jules Maigret se encarga de investigar el caso, pero le resulta imposible identificar a la víctima, porque absolutamente nadie parece haberla conocido ni recordarla. En el transcurso de sus indagaciones, el camino de Maigret se cruza con el de Betty, una joven delincuente con un parecido sorprendente con la víctima. Todo ello despierta en Maigret el recuerdo de otra desaparición mucho más antigua e íntima.
Maigret es probablemente el personaje favorito del autor belga Georges Simenon, tanto entre sus lectores como entre los espectadores de sus múltiples adaptaciones tanto para la gran como para la pequeña pantalla. Jules Maigret, o simplemente Maigret, es un detective de policía francés ficticio, un comisario («commissaire») de la Brigada Criminelle de París (Direction Régionale de la Police Judiciaire de Paris: 36, Quai des Orfèvres).

En la película de Leconte, la edad empieza a pesarle a Maigret. Está mayor, mermado de fuerzas y cansado. De hecho, en la película ese cansancio parece extenderse a todo París, que aparece gris y apagado, triste y sucio. La trama policial va progresando en el ritmo tranquilo y pausado habitual en Maigret, y, en realidad, resolverlo no es lo más importante de la película. El asesinato de la muchacha sirve para descubrir un mundo sórdido y oscuro, un lado siniestro de la sociedad, que devora y escupe a jóvenes como la muchacha asesinada. Encontrarse con este turbio ambiente y sus víctimas va ensombreciendo aún más el ya melancólico estado de ánimo del protagonista. Dicho esto, el caso policial está bien narrado, y es verosímil a la par que conmovedor.

Elegir a Gerard Depardieu para dar vida a nuestro protagonista es todo un acierto. El físico poderoso del actor se imbuye de dignidad y bonhomía, y su evidente sobrepeso casa perfectamente con la edad y el cansancio del inspector. Con su aire imponente, sus anchas espaldas y sus andares pesados, a los que se añaden en proverbial bombín y el abrigo grueso, tiene el físico perfecto para el papel.

El gran actor francés Gerard Depardieu, representa maravillosamente esa tristeza honda e imborrable del hombre que es muy consciente de sus errores, y que tiene muy claro que sus mejores días ya han pasado. Solo por ver su interpretación ya vale la pena ver el filme.

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EL PERDÓN (Dir. Maryam Moghadam)

Estamos ante la ópera prima de Maryam Moghadam y la segunda película de ficción de Behtash Sanaeeha. Moghadam también firma el guion y es la actriz protagonista. La película se engloba en un grupo de cine en auge en Irán, donde se cuentan historias de naturaleza social, algo que no es nada sencillo, debido a la censura que existe.

El filme formó parte de la Sección Oficial del Festival de Cine de Berlín, y aquí en nuestro país se pudo ver antes de su estreno comercial, dentro de la Sección Oficial del Festival de Cine de Valladolid (Seminci), donde tuvo una gran acogida. La película es claramente el retrato de una injusticia, la que vive Mina, una mujer cuya vida da un giro radical cuando se entera de que su marido Babak era inocente del crimen por el que fue ejecutado. Irán es un país donde la injusticia alcanza cotas extremas en muchos casos.

La historia refleja bastante bien cómo viven las mujeres en un entorno de violencia e inferioridad, y cómo después de quedarse viudas, su entorno las lleva a la invisibilidad, y tienen que trabajar duro para sacar adelante a su familia. Las autoridades la piden perdón a Mina y ofrecen una compensación económica, pero para ella no es suficiente y emprende una lucha sin cuartel contra el sistema. Cuando parece que todo está perdido aparece en su vida, y en la de su hija Bita, un hombre extraño y solitario que intenta ayudar a la protagonista diciéndole que tenía una deuda pendiente con su marido.

La película está muy bien dirigida, utilizando primeros planos y largas tomas que permiten a sus protagonistas acercarse y distanciarse de la cámara de una manera muy especial. La fotografía también tiene mucha importancia.
Es una historia dura, pero sobre todo es muy valiente.

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Nota: Las fotografías insertadas en este artículo son propiedad de sus autores.